Noticias Uruguayas 22 junio 2016

Publicidad

México: Masacre de maestros movilizados 8 muertos, 22 desaparecidos, 45 heridos de bala y 21 detenidos // Magisterio repudia «masacre» en Nochixtlán // EZLN: “cobarde ataque policíaco contra educadores y la comunidad indígena de Nochixtlán, Oaxaca” // Informe oficial admite uso de fuego real contra manifestantes // Brasil: El gobierno de Michel Temer cerró la televisión pública estatal // Brasil declara estado de excepción para Olímpicos Río 2016 // Venezuela: Almagro insiste con el referéndum revocatorio // Estado español: ¿Qué hará Obama en España realmente? // Rajoy admite por primera vez que el enemigo a batir es Unidos Podemos // 177 economistas firman un manifiesto contra la austeridad y apoyan a Unidos Podemos para gobernar España // Uruguay: Juntan firmas para prohibir el cultivo de soja transgénica en el departamento de Canelones

 

URUGUAY

“LA RESPONSABILIDAD DE LOS INTELECTUALES ES HABLAR LA VERDAD Y PONER AL DESCUBIERTO LAS MENTIRAS. LO MENOS QUE PUEDE DECIRSE DE ESTO ES QUE PARECE SER TODA UNA PEROGRULLADA; SIN EMBARGO NO LO ES. PARA EL INTELECTUAL MODERNO NO ES ALGO TAN OBVIO”. (Chomsky, “La responsabilidad de los intelectuales” 1966) PASADO MEDIO SIGLO SIGUE SIENDO POCO OBVIO. (Jorge Zabalza, 2016)

DOSSIER DEL BLOG EL MUERTO

2016 sin justicia

lunes, 13 de junio de 2016

Para Roberto Gomensoro no hubo garantías constitucionales, derechos, denuncias de oficio o piedad y – aunque ya transcurrieron cuatro décadas – todavía no hay ni verdad ni justicia en el Uruguay

El Juzgado de Paso de los Toros vivió ayer y desde el mediodía de hoy el momento más importante y más terrible en toda su historia.
Los autos de procesamiento, resumidos por la Suprema Corte de Justicia, son terribles para quien los logre leer.

Según consta en este documento de la Justicia, “El Sr. J G [José Gavazzo] se encontraba en Paso de los Toros a fines de 1972 y principios de 1973″ aunque no fue el único lugar donde actuó torturando prisioneros políticos, siendo autor de varios asesinatos comprobados. Según Gavazzo su “misión fue re interrogar a toda la dirección militar del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros, a los efectos de poder determinar las múltiples operaciones militares que a través de más de diez años había realizado ese movimiento y no habían sido hasta ese momento determinados los responsables…en Paso de los Toros se hizo en el Batallón de Ingenieros Nº 3″. Según informa la Suprema Corte de Justicia, estas declaraciones fueron realizadas por Gavazzo en diciembre de 2009 cuando en presencia de su abogado defensor se lo condujo a declarar en aquel momento como testigo, al igual que al ex coronel Juan Carlos Gómez, autor del asesinato de Roberto Gomensoro Josman, como quedó probado.

En 1973 Juan Carlos Gómez era mayor, según manifestó uno de los testigos, tenía un vehículo que se desplazaba a alta velocidad y participó en varias oportunidades de las torturas en Tacuarembó. Hoy, con más de 80 años, Gómez vive en una torre en Punta del Este. Fue el último jefe de Policía de Maldonado durante la dictadura.

Otro de los testigos “manifestó que los presos se encontraban en el Campo 3, en una pieza chiquita, entrando en el rancho de paja en la primera puerta”.


El Cnel. (r) Juan Carlos Gómez y José » Nino» Gavazzo

Un tercer testigo manifestó que vio dos veces a Gavazzo en el Campo 3 y que el mayor Juan Carlos Gómez “era severo al extremo, difícil de tratar; vivía en Durazno, cuando tenía guardias se quedaba en el Campo 3″.
El testimonio de uno de los testigos, que estuvo detenido desde agosto de 1972 hasta finales de 1973, permitió saber que “en el año 73 un maldito soldado borracho comentó en una reunión que estando en la guardia, que había estado en el movimiento nuestro, y les dijo a los soldados que me preguntaran a mí y eso me mató, y vino de la Región Militar 3, ya el cuartel de ingenieros no tenía nada que ver y vino del Cuartel General de la Región 3, entre ellos G [Gavazzo] y el matador [Juan Carlos Gómez]” . El testigo agregó que “el matador es el capitán J C G [Juan Carlos Gómez] que era en ese momento capitán de la región 3…J C G [Juan Carlos Gómez] a todos los que tenían problemas que no hacían lo que él decía nos vemos en Paso de los Toros y ahí los llevaba al Campo 3 y ahí me llevaron a mí para interrogarme otra vez, en el año 73… Ahí me desnudaron y me colgaron en los galpones y en determinado momento de ese día trajeron a un muchacho rubio, le hicieron lo mismo, lo desnudaron y lo colgaron… A ese chiquilín le hacían preguntas, lo castigaban, G [Gavazzo] era el peor y estaba ese capitán JCG [Juan Carlos Gómez], era terrible, era muy violento… Este muchacho le contestó de malos modos y lo castraron, el que lo castró fue el JCG [Juan Carlos Gómez] y yo lo miré muy feo; cuando él se dio vuelta y vio que yo lo estaba mirando me dio un hachazo con la bayoneta que lo había castrado y me cortó la rótula…
Roberto “Tito” Gomensoro pasó toda la noche desangrándose. “G [Gavazzo] daba las órdenes y miraba y sonreía mientras los demás las cumplían. Juan Carlos Gómez declaró que en la época detentaba el cargo de mayor, él mismo ordena que castren a Roberto Gomensoro, el que se desangró durante toda la noche perdiendo el conocimiento, en ese momento a otro testigo le rompen los ligamentos…

Esto fue constatado años después, por un médico forense, en cuyo certificado médico se expresa: callo óseo de cara anterior de rótula derecha. En esa época, según declaraciones de Juan Carlos Gómez realizadas el día 5 de agosto de 2010, no había otra persona con apellido G [Gavazzo], “no conozco, no sé, pienso que no debe haber”.
Cuando fue encontrado, se comprobó que al cuerpo de Roberto “Tito” Gomensoro le habían mutilado los órganos genitales, como fue declarado por uno de los testigos.
En un diario de la época en nota redactada por un corresponsal, se expresa: “horribles y espantosas mutilaciones…el cuerpo que se hallaba totalmente desnudo había sido mutilado espantosamente, especialmente sus órganos genitales, que aparecían totalmente cercenados”. Agrega que “…el cadáver fue trasladado a Tacuarembó, donde en el día de hoy se iba a practicar la autopsia , a los efectos de determinar las causas que determinaron su fallecimiento. El cuerpo no presentaba, a simple vista, heridas de ninguna índole, excepción hecha del cercenamiento de los órganos genitales, que pudiera arrojar alguna luz sobre la forma en que fue asesinado”.
Otra testigo manifestó que su padre le comentó que el cadáver tenía piedras entre el tejido y el cuerpo, que estaba desnudo, y “me comentó algo de los genitales, como que estaban mutilados”.
El esposo de la testigo mencionada manifestó que su suegro, que era corresponsal del diario “La Mañana”, hizo una nota sobre el cuerpo encontrado y comentó a nivel familiar que “estaba cubierto por alambre y tenía piedras, y que estaba mutilado pero no sé en qué parte”.
Uno de los testigos declaró que fue a rescatar el cuerpo en esa oportunidad. Ayudó a empujar el cuerpo hasta la orilla, el cuerpo estaba protegido por un tejido con tres piedras dentro, que tenían algo de blanco.

Otro testigo que estuvo de guardia en la morgue durante ocho horas custodiando el cuerpo en esa oportunidad recuerda que “parecía que le habían sacado un testículo”, si bien de la autopsia realizada por el forense de la época, Sr. L [Laca], el mismo declaró el motivo por el cual se quedó con la xx (cabeza) de quien a la postre sería Roberto Gomensoro: “…yo pensaba entregar la cabeza a alguien confiable, yo no confiaba en la policía…”.
“Una vez producido el deceso se ordena al oficial M (que era encargado del Campo 3), que envuelva el cuerpo en una malla de alambre y le coloque piedras para fondear el cuerpo y evitar que suba a la superficie del lago”. A quien M. le comentó “querés que te fondee como al rubio”. El testigo A recuerda que el sargento M gritaba en una oportunidad en el calabozo de la Policía “que al policía que lo había traído preso le iba a hacer lo mismo que le habían hecho al tupamaro, que lo habían tirado envuelto en un tejido”. El testigo MM expresó que M tuvo un problema con su hermano JM, el hermano le pegó a M que estaba borracho y le hizo volar el gorro y M le gritó “a vos te vamos a hacer lo mismo que a ese que tiramos en el lago”. Y F, quien en conversación con el comisario le relató sus investigaciones luego de encontrarse el cadáver, constatándose que el alambrado en el que fue envuelto pertenecía al Batallón y fue traído especialmente para el área perimetral, donde actualmente se encuentran dependencias de la Junta Local. Si bien era sabido en la época que apareció el cuerpo de Gomensoro en las condiciones relatadas anteriormente, curiosamente el indagado G [Gavazzo] manifestó en el día 5 de agosto que no tuvo conocimiento de tal hecho.

VER DICTAMEN DEL FISCAL LETRADO DEPTAL. DR. FERNANDO PÉREZ D’AURIA

El coronel retirado Juan Carlos Gómez, quien había sido procesado con prisión como autor del asesinato del militante del MLN Roberto Gomensoro, quedó sobreseído y será liberado por orden del juez de Paso de los Toros. En tanto, José Nino Gavazzo, quien había sido procesado como coautor del crimen, también fue sobreseído.

Según informaron fuentes del Ministerio de Defensa a El Observador,  el juez de Paso de los Toros que trabaja sobre el caso Gomensoro ordenó la liberación de Gómez en las últimas horas. En 2010, el coronel había sido procesado por la jueza Lilián Elhorriburu, por el asesinato del militante Roberto Gomensoro, ocurrido 1973 en el Grupo de Artillería Nº 1, conocido como el cuartel de La Paloma, en el Cerro de Montevideo.

Por otra parte, un nuevo testigo de la causa señala a otros dos militares de Montevideo como participantes del asesinato.

Según había indicado a El Observador la jueza Elhorriburu en 2012, el ministro de Defensa Eleuterio Fernández Huidobro envió una carta al juzgado de Paso de los Toros, en la que afirmaba la inocencia de Gómez. “Temo que esté pagando con cárcel un oficial que nada tuvo que ver en este caso y se esté encubriendo a los verdaderos culpables. Cortando, además, la línea de investigación”, establecía la misiva. También la Comisión para la Paz reivindicaba su inocencia.
La sentencia que procesó a Gómez se basaba en el testimonio de un solo testigo, Mario Blanco, ex miembro del MLN, quien en noviembre de 2009 se presentó ante la Justicia para declarar que había estado preso junto a Gomensoro en Paso de los Toros y había sido testigo de su tortura y castración.  No obstante, un informe del semiólogo  Washington Silveira señalaba que su testimonio era “poco creíble”.

Según el ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, el coronel retirado Juan Carlos Gómez, procesado por el asesinato del militante del MLN-Tupamaros Roberto Gomensoro Josman en marzo de 1973, puede estar «pagando con cárcel» por un crimen del que «nada tuvo que ver».
Fernández Huidobro, ex jefe militar del MLN-Tupamaros y uno de los líderes históricos de ese movimiento guerrillero, envió una carta a la jueza de Paso de los Toros, Lilián Elhorriburu, que procesó a Gómez hace dos años.
Los restos de Gomensoro fueron encontrados en el lago de Rincón del Bonete, en Tacuarembó. Por este caso también está procesado con prisión el coronel retirado José Gavazzo.
Para el procesamiento de Gómez, la Justicia se basó en el testimonio de Mario Blanco, exintegrante del MLN, que dijo que estuvo preso junto con Gomensoro en un cuartel de Paso de los Toros y observó las torturas que este había sufrido. Sin embargo, la defensa de Gómez siempre sostuvo que el asesinato de Gomensoro ocurrió en el cuartel La Paloma, en el Cerro de Montevideo, como indica el informe final de la Comisión para la Paz.

La jueza Elhorriburu dirigió un oficio al Ministerio de Defensa para que aportara datos sobre el caso. Ayer radio El Espectador divulgó la respuesta de Fernández Huidobro a la jueza, a través de una carta fechada el 19 de julio. «Tengo la convicción personal por motivo de información que me llegó durante la prisión y luego de mi liberación que Roberto Gomensoro fue asesinado en el Grupo de Artillería Nº 1», conocido como La Paloma, dice el ministro, liberado en marzo de 1985 con la ley de amnistía votada en el primer gobierno de Julio Sanguinetti (1985-1990).
«Temo que esté pagando con cárcel un oficial que nada tuvo que ver en este caso y se esté encubriendo a los verdaderos culpables. Cortando, además, la línea de investigación», agrega.
El ministro Fernández Huidobro también ha puesto en duda la participación del general Miguel Dalmao, en la muerte de la militante comunista Nibia Sabalsagaray. «Se comió un garrón», sostuvo.

El País Digital

Martes 21 • Junio • 2016

Pablo Chargoñia. Foto: Javier Calvelo (archivo, setiembre de 2011)

Pablo Chargoñia. Foto: Javier Calvelo (archivo, setiembre de 2011) Aquella patronal

Jueza Larrieu dispuso ubicar paradero de empresarios denunciados por el asesinato de Pascaretta en 1977.

En muchas ocasiones Uruguay se mira en el espejo de Argentina. En relación a la búsqueda de verdad y justicia por las violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura, la imagen que devuelve ese espejo es la de un retraso “muy importante”, considera el diputado frenteamplista Luis Puig (Partido por la Victoria del Pueblo). Hoy a las 16.30 se presenta en el Parlamento el libro Responsabilidad empresarial en delitos de lesa humanidad: represión a trabajadores durante el terrorismo de Estado, un estudio de Argentina sobre un tema inexplorado en Uruguay: la relación de los grupos económicos con la dictadura. En la presentación participarán el periodista argentino Horacio Verbitsky, la abogada y ex responsable del programa Verdad y Justicia del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (MJDH) de Argentina Elizabeth Gómez y la investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) Verónica Basualdo, además de Puig. El libro es una obra conjunta del Centro de Estudios Legales y Sociales, el Área de Economía y Tecnología de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) y el programa Verdad y Justicia y la Secretaría de Derechos Humanos, ambos pertenecientes al MJDH. Entre las empresas identificadas como colaboradoras del régimen militar se encuentran las multinacionales Fiat, Ford y Mercedes Benz. En Argentina se llegó a instalar centros clandestinos de detención y tortura dentro de las propias empresas, e incluso algunos empresarios participaron en interrogatorios.
Puig recordó que un informe del Observatorio Luz Ibarburu concluyó que Uruguay alcanzó 10% de lo que avanzó Argentina en relación a la verdad, justicia, memoria y reparación de los crímenes de la dictadura. “Y en cuanto a la responsabilidad de los grupos económicos y empresariales, hay un abismo mucho más grande, con la excepción del movimiento sindical, que lo ha planteado con mucha claridad. Las cámaras empresariales hacían cola para saludar a los golpistas de turno, se beneficiaron de sus políticas, se integraron cuadros civiles al Consejo de Estado, y en Uruguay no se ha avanzado mínimamente en determinar esas responsabilidades”, manifestó Puig. “La dictadura no fue sólo la obra de un grupo de militares fascistas y mesiánicos, que sin duda lo fue, fue también una reacción de clase para hacer pagar la crisis a los sectores populares”, agregó.
El diputado valoró que el estudio que se presenta hoy “puede aportar para abrir una brecha en la preocupación de los uruguayos en torno a la participación de los grupos económicos” en la represión.
Un caso uruguayo
Humberto Pascaretta, militante del Partido Comunista del Uruguay (PCU) y dirigente sindical de AUTE y de la CNT, trabajaba desde 1975 en la fábrica de papel Cicssa. Antes había sido destituido de UTE por integrar una lista de empleados considerados “subversivos”. Según testigos del caso, la patronal de Cicssa los denunció a él y a otros trabajadores por sabotaje en la producción de bolsas de pórtland. El Ejército infiltró a dos personas en la compañía, con la connivencia de la patronal, para vigilar a los presuntos saboteadores, según el testimonio de un soldado que participó en la detención de Pascaretta, Hugo García Rivas. Pascaretta fue detenido el 4 de mayo de 1977, cuando estaba en su domicilio junto a su esposa y su hija. Fue recluido en la Compañía de Contrainformaciones del Departamento II del Estado Mayor del Ejército, ubicada en los fondos del edificio del Comando General del Ejército, sobre la calle Garibaldi. Luego de un mes de torturas, falleció en junio de 1977, y los militares le entregaron el cadáver a su esposa. El responsable de los interrogatorios era el capitán Armando Méndez, y cuando este no estaba, el mayor Carlos Calcagno.
En noviembre de 2010, la Suprema Corte de Justicia declaró la inconstitucionalidad de la ley de caducidad para varios casos, entre ellos el de Pascaretta, uno de los que fueron desglosados de la causa por la que fue procesado el dictador Juan María Bordaberry. En el caso figuran como imputados Carlos Rossel y Carlos Calcagno. El 1º de junio, la jueza Beatriz Larrieu dispuso la citación del coronel retirado Eduardo Ferro, denunciado en otras causas vinculadas a la dictadura, informó a la diaria el abogado Pablo Chargoñia. También resolvió que se ubique a tres personas vinculadas a la dirección de la empresa Cicssa, a quienes los ex trabajadores que oficiaron como testigos identificaron como responsables de colaborar con el Ejército permitiendo que se infiltraran militares para realizar un seguimiento de los trabajadores.

Los gráficos de Gabriel «Saracho» Carbajales

Jueves 16 • Junio • 2016

Ope Pasquet. Foto: Sandro Pereyra (archivo, julio de 2015)

Ope Pasquet. Foto: Sandro Pereyra (archivo, julio de 2015) Amén

Huidobro sostuvo que asistencia de militares a misa en honor al Ejército no viola la laicidad.

La Comisión de Defensa Nacional de la Cámara de Representantes recibió ayer al ministro Eleuterio Fernández Huidobro y al comandante en jefe del Ejército, Guido Manini Ríos, para que dieran explicaciones sobre la participación de militares en una misa especial en conmemoración del 205º aniversario de la creación del Ejército, el 18 de mayo, encabezada por el arzobispo Daniel Sturla. El semanario Búsqueda informó el 19 de mayo que en la misa, realizada en la Iglesia Matriz, se registró la presencia de decenas de militares vestidos con sus uniformes de gala. Entre ellos estuvieron Manini Ríos, quien dio un discurso; el comandante de la Fuerza Aérea, brigadier general Alberto Zanelli; y los generales del Ejército José Burone, José Alcaín y Alfredo Erramún.
El diputado colorado Ope Pasquet citó a las autoridades para que dieran explicaciones sobre el hecho, ya que entiende que es violatorio de la laicidad. Durante la reunión de la comisión, Pasquet recordó que hay una ley de 1911 que prohíbe expresamente a los integrantes del Ejército participar en ceremonias religiosas.
Fernández Huidobro aseguró que Manini Ríos le pidió autorización para asistir a la ceremonia y que él se la concedió, y consideró que no se violó la laicidad. Manini Ríos argumentó que no se obligó a los militares a asistir, sino que se formuló una invitación, y que él habló en la misa porque se trataba de un homenaje al Ejército. Pasquet replicó que no podía entenderse como una participación institucional, ya que durante la ceremonia Manini Ríos se arrodilló y oró, y sostuvo que todo el hecho va contra el principio de laicidad del Estado, establecido en la Constitución. En cambio, las autoridades señalaron que hay que tener un concepto “moderno e inclusivo de la laicidad”, según contó Pasquet a la diaria. El diputado colorado dijo además que se viola una ley de 1911 que determina que el Ejército “no participará en ceremonia religiosa alguna”, pero ocurre que “hay comentarios distintos sobre distintas circunstancias de la evolución de los conceptos de laicidad”. Consultado sobre lo que hará después de esta instancia, concluyó: “La evaluaremos, pero la constatación es muy clara. Aunque hay muchos partidarios de la laicidad, somos muy pocos los que realmente queremos defenderla”.
Por su parte, el diputado nacionalista Rodrigo Goñi expresó que “de ninguna manera puede considerarse que un pequeño obsequio, una simple lámina y la concurrencia del comandante en jefe a un acto institucional público, un acto protocolar convencional, en dos instituciones que tienen 200 años de relación… Pensar que eso es violación de la laicidad es un muy flaco favor que le hacemos”. “Estamos volviendo a una laicidad restrictiva, combativa, que divide a los uruguayos y reanima viejos resentimientos, viejos rencores que tanto dividieron en otros tiempos”, concluyó.
También podría gustarte

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More