Noticias Uruguayas 19 junio 2016

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Noam Chomsky: Un poder imperial en la cuesta abajo (I) // Assange: “Clinton es un halcón y va a tener el poder de iniciar muchas guerras” // Brasil: Río de Janeiro se declara en “estado de calamidad pública” // Venezuela: Maduro critica injerencia de OEA en asuntos internos de Venezuela // Francia: estado de excepción permanente // Estado español: Garzón: «Parece que ya no soy el comunista majo, sino el peligroso, porque saben que podemos ganar» // Chile: Denuncian secuestro de lonko Víctor Queipul // Chile / Wallmapu. “El Estado chileno está cometiendo un genocidio camuflado” // Argentina: Gran Jornada de Lucha Nacional en defensa de la Universidad Pública // Se lanza la “Campaña contra el Tarifazo” // Uruguay: Trabajadores del comercio paran el martes en todo el país

 

URUGUAY

EN EL CANELONES AGRARIO SE MOVILIZAN PARA DETENER LA INVASIÓN SOJERA. CANALIZAR EN UNA LUCHA CONCRETA EL RECHAZO AL AGRONEGOCIO Y A LA MONSANTO: CAMPAÑA DE RECOLECCIÓN DE FIRMAS PARA HACER SABER QUE LOS URUGUAYOS MERECEMOS UN DESTINO MEJOR QUE EL MONOCULTIVO DE SOJA TRANSGÉNICA PARA ABASTECER LA INDUSTRIA DE LOS PAÍSES MÁS DESARROLLADOS – Jorge Zabalza

Trabajadores del comercio paran el martes en todo el país

Fuecys reivindica el 21 de junio como el Día del Trabajador del Comercio y Servicios.
fuecys

CARAS Y CARETAS – 17 JUN, 2016
Los trabajadores del comercio y los servicios paralizarán el martes sus tareas a nivel nacional y realizarán movilizaciones en Montevideo y varios puntos del interior.
La Federación Uruguaya de Empleados del Comercio y los Servicios (Fuecys)  reivindica desde hace cuatro años el Día del Trabajador del Comercio y Servicio. Se tomó esta fecha –recuerda la gremial- por ser el Natalicio de José Pepe  D’Elía, quien fuera “el primer presidente de la CNT y referente histórico de nuestro sindicato, que inició y desarrollo su militancia en Fueci”.
Durante la jornada se dará lanzamiento a la Plataforma resuelta por el XVI Congreso de nuestra  Fuecys para la 6º ronda de los Consejos de Salarios.

Jueves 16 • Junio • 2016
¡Destino!

Raincoop se presenta a concurso; ex trabajadores hacen lista de los que quieren ir a CUTCSA, los demás van a sorteo.

Ayer a las 2.00 terminó la última asamblea de la cooperativa Raincoop, que aprobó por mayoría aceptar la resolución de la Intendencia de Montevideo (IM) del lunes, declarar el quiebre de la empresa e ir a concurso de acreedores. La IM había decidido revocar los permisos de las líneas urbanas de Raincoop y otorgárselos a las empresas UCOT, COETC y CUTCSA, que desde el martes comenzaron a cumplir los servicios. Luis Vespa, uno de los ex socios de la cooperativa, explicó a la diaria que se resolvió además elaborar una lista con aquellos ex trabajadores que quieran ir a CUTCSA, empresa en la que pasarán a ser empleados dependientes, mientras que los demás serán distribuidos mediante un sorteo que la IM “quiere que se realice esta misma semana”. La totalidad de los ex trabajadores ya pasó a seguro de paro, situación que dejarán cuando sean convocados por la empresa que les corresponda. La deuda de salarios y aguinaldos que mantiene Raincoop con sus ex funcionarios pasará a integrar la lista de acreedores que concursarán en el proceso de liquidación. La asamblea también aprobó la venta de las máquinas expendedoras de boletos, que serán adquiridas por la IM por un monto máximo de 1.015.000 pesos uruguayos, para ser instaladas en las unidades de las otras empresas. Con respecto a los ómnibus, Vespa dijo que un conjunto de ellos fueron adquiridos en la modalidad de leasing por intermedio del banco Itaú, y que ayer “la gente de COETC” fue “a mirarlos para llevarse los que sirvan y hacerse cargo de pagarlos”. Para los otros “se podría buscar otros mecanismos para que puedan utilizarse”, agregó.
Parada legislativa
La Comisión de Transporte, Comunicaciones y Obras Públicas de Diputados recibió al titular del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), Víctor Rossi, para preguntar sobre la situación del transporte en general y de lo sucedido con Raincoop en particular. Rossi dijo en rueda de prensa que no hay “una crisis” del transporte de pasajeros en el país, y se desligó de la resolución del tema indicando que “la participación del MTOP en esto se resume en la resolución por la que se otorgaron las líneas suburbanas 221 y 222 a UCOT y COETC”. “La cooperativa venía comprometida desde hace mucho tiempo y no nos resultaba, en las dificultades, una sorpresa. Fue manejado fundamentalmente por la IM porque se trata de una empresa de transporte urbano. No le quito importancia a la situación, porque además, las empresas existen para cumplir con un servicio público, que es atender los requerimientos y las necesidades de los vecinos de Montevideo”, añadió Rossi. “El transporte de pasajeros del país seguramente tiene mucho por mejorar y mucho por hacer, pero funciona adecuadamente”, concluyó el ministro.
El presidente de la comisión, el nacionalista Omar Lafluf, aclaró que Rossi fue convocado para “entender todo el tema del transporte” y para comprender “cómo funcionan los fideicomisos, los subsidios”, “por qué la diferencia entre el subsidio al boleto estudiantil en Montevideo y en el interior” y “por qué no ha funcionado el Consorcio Metropolitano”. Por su parte, el diputado del Frente Amplio Felipe Carballo opinó que “existe la necesidad de repensar el sistema público de transporte en el país”, y que esta reunión “genera un ámbito para seguir profundizando en el sistema nacional de trasporte”.
Rutas del plata
Rossi también contestó sobre el estado de las rutas nacionales, afectadas por los recientes fenómenos climáticos. Explicó que “en menos de 30 días se restableció la circulación en todo el país”, pero hubo puentes que fueron afectados y que “va a haber que construir nuevamente”. “Las condiciones generales han significado un golpe duro a la estrategia de mejoramiento de la red que habíamos definido. Tendremos que hacer un puente nuevo en la ruta 1, por un millón de dólares; en la ruta 9 todavía no está decidido porque no tenemos la certeza de poder reparar el puente del canal Andreoni. Son cosas que no estaban previstas”, afirmó. Rossi anunció que se recibieron las propuestas por uno de los proyectos de participación público-privada en Colonia, que implica “el by pass con el puente nuevo sobre Carmelo”, y que hay “una serie de licitaciones en curso” para reparar la red vial que va a ser mantenida por la Corporación Vial del Uruguay. Agregó que “se inició la doble vía de la ruta 8, en setiembre se iniciará la de la ruta 101”, y “dentro de poco se va a hacer un llamado por la doble vía de la ruta 3, entre la 1 y San José”.

Viernes 17 • Junio • 2016
El Cóndor en Europa

Testimonio en Roma reveló que oficial del Fusna viajó a Holanda en 1978

para frenar campaña por liberación de presos políticos.

En la audiencia de Roma para el Plan Cóndor de ayer, 16 de junio, la corte presidida por la jueza Evelina Canale escuchó a cinco testigos: dos de Uruguay, convocados por el abogado Fabio Maria Galiani, dos de la Fiscalía y uno del abogado Andrea Speranzoni, defensor civil para los casos de Maino, Montiglio (Chile), Sobrino, Artigas (Uruguay), para el Partido Comunista de Chile y la Confederación Italiana de Sindicatos de Trabajadores.
Horacio Goycochea contó la historia de su hermano Gustavo, militante de los GAU (Grupos de Acción Unificadora) secuestrado en Buenos Aires, en la calle General Hornos 1480, el 23 de diciembre de 1977, junto a su esposa Graciela Basualdo. El operativo del secuestro se parece a muchos de los ya relatados en el curso de las audiencias: hombres vestidos con ropa camuflada y de civil, muy armados, que aparecen en medio de la noche y se llevan a la pareja dejando al hijo, de apenas dos años, con una vecina. Según el testimonio de un vecino del matrimonio, que volviendo a casa se encontró con el despliegue de fuerzas en la calle, entre los integrantes de la patota había un hombre al que reconoció por haberlo visto varias veces y que era chofer de una unidad militar de la Marina de la ciudad de La Plata. “Cuando mi padre fue a Buenos Aires a recuperar a mi sobrino se acercó a la Policía para denunciar el secuestro o la detención, porque no entendía lo que había pasado, pero ellos no aceptaron su denuncia porque no había ninguna constancia de la detención, y no había suficiente información para aceptar una denuncia por secuestro de personas. Otra cosa relevante es que mi hermano Sergio, en enero de 1978, leyó en un diario en Brasil una lista de gente desaparecida que había sido vista en el Fusna [Fusileros Navales] de Uruguay y en esa lista constaba el nombre de mi hermano y mi cuñada”, relató Goycochea. Noticias de Gustavo y Graciela llegaron también por parte de sobrevivientes del centro de detención clandestina La Tablada, y hay declaraciones de argentinos que estuvieron detenidos en el Pozo de Quilmes y en el Pozo de Banfield que reconocieron a los dos como personas que estuvieron en esos lugares; “me contaron que mi cuñada ayudó a dar a luz a la señora D’Elía”, refirió el testigo. El hecho de que el matrimonio fuera visto en centros clandestinos argentinos y uruguayos conforma una vez mas la colaboración entre los servicios de represión de los dos países, y sustenta la acusación de la desaparición de los dos en el marco de la Operación Cóndor.
Ricardo Vilaró Sanguinetti fue requerido públicamente por los medios de prensa junto a todos los dirigentes de la Convención Nacional de Trabajadores, el 2 de julio de 1973. El 10 de setiembre fue detenido por el Departamento 4 de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII), y dos días después fue trasladado al Cilindro Municipal. El 21 de setiembre fue trasladado otra vez al Departamento 4 de la DNII, donde estuvo incomunicado por nueve días, en los que intentaron que él aceptara la autoría de un material gráfico en contra de la dictadura. El 2 de noviembre de 1973, en el mismo Departamento 4, comenzó la investigación y el proceso contra los GAU. “En los interrogatorios y torturas pude reconocer, por las voces, a varios compañeros de militancia que conocía. Querían que nosotros reconociéramos que los GAU eran subversivos; nosotros sostuvimos que la nuestra era una formación política con militancia sindical y estudiantil. Después de tres largos meses, el 28 de diciembre de 1973, fuimos conducidos a declarar al Tribunal Militar de 5º Turno, y el 3 de abril de 1974 todos fuimos procesados por asociación subversiva, condenados con una pena de entre seis y 18 años y conducidos a Punta Carretas”, relató. La historia de Vilaró se complica aun más cuando, después de cumplir la pena, el 4 de abril de 1978, salió de la cárcel y, en vez de ser dejado con su familia, fue conducido otra vez por la Policía y encerrado en una habitación junto a otras cinco personas, todas a la espera de ser liberadas. Vilaró se comunicó con Ricardo Clearmunt, que se le acercó y le contó la angustia y la tristeza que se vivían en la comunidad de catequesis de la Iglesia de San Pedro por la desaparición de José Michelena y Graciela de Gouveia, secuestrados en junio de 1977. Cuando finalmente parecía que iba a ser liberado, justo afuera, en la puerta de la Jefatura de Policía de Montevideo, dos hombres lo secuestraron ante los ojos del inspector Castiglioni, lo introdujeron a un auto y lo llevaron al Fusna. En el Fusna Vilaró fue nuevamente sometido a interrogatorios: le preguntaron sobre los GAU, y pretendían que acusara a Héctor Rodríguez, otro dirigente de ese grupo. “Sucesivamente, un oficial me preguntó si yo quería ver declaraciones de mis compañeros de los GAU. Dije que sí. Yo estaba esposado y vendado, y dos oficiales levantaron sus botas y las pusieron al lado de mi cara para no dejarme girar. Me levantaron la venda y vi una carpeta. Me daban unos minutos para que pudiera ver las fotos y leer parte de las declaraciones y después cambiaban de hoja, hasta que llegaron a un papel que trataron de esconder, pero yo me enteré de que se trataba de la declaración de Alberto Corchs Laviña, secuestrado y desaparecido en Buenos Aires”. En el Fusna Vilaró vio también personas atadas a las columnas, en malas condiciones, y soldados que las golpeaban. Luego fue conducido ante el juez sumariante Tabaré Daners, que le hizo firmar un acta. Su periplo duró un mes más, entre amenazas y promesas de liberación. En una noche de mayo de 1978 fue dejado en libertad en un parque. El abogado Galiani pidió al testigo que contara un hecho, relacionado a su detención, que tuvo como protagonista a su esposa, exiliada en Holanda.
“Ella recibió una llamada de un oficial del Fusna que la invitó a ir sola a un hotel de La Haya para hablar de mi situación. Fue acompañada por un amigo que esperó afuera, y allá el oficial le dijo que si ella parara la campaña internacional para la liberación de los presos políticos que estaba llevando adelante, yo iba a ser liberado. Ella le contestó que lo iba a pensar, pero al día siguiente se enteró de que yo, estando en el Fusna, había sido rapado, y cuando el oficial volvió a llamar le dijo que la campaña no iba a parar”. A los días Vilaró fue liberado, pero ese hecho prueba el enorme poder y las ramificaciones del aparato represivo durante la época.
La génesis
La Fiscalía llevó al testigo Jair Krischke, fundador y presidente del Movimiento de Justicia y Derechos Humanos, una organización no gubernamental fundada en 1979 en Porto Alegre con el objetivo de ofrecer ayuda a los militantes que huían de las dictaduras latinoamericanas, y que salvó, junto al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, a cerca de 2.000 personas. Krischke relató la importancia de Brasil en el Plan Cóndor: “El creador del Plan Cóndor fue el aparato represivo brasileño. La reunión de Santiago de Chile de 1975 sirvió para bautizar esa práctica que Brasil ya utilizaba, siempre de una manera bilateral y no en conjunto. El primer caso documentado de la Operación Cóndor se refiere a un coronel brasileño, Osorio, muerto en Buenos Aires en 1970”. Luego, su declaración se centró en el caso del argentino Lorenzo Ismael Viñas.
La siguiente testigo de la Fiscalía, Claudia Allegrini, protagonizó un hecho lamentable: se rehusó a declarar por la presencia en la sala de Cristina Mihura, parte civil en ese juicio y presente en todas las audiencias. Allegrini pidió a la Corte que sacaran de la sala a Mihura; el pedido no fue admitido porque las audiencias son públicas. La fiscal Tiziana Cugini y el abogado que defiende a Allegrini intervinieron para recordarle que en un juicio las razones públicas tendrían que exceder aquellas personales, pero Allegrini no cedió. Finalmente, la fiscal renunció a escuchar a Allegrini, y tomó una declaración de ella del 10 de junio de 1999, sin oposición de los otros abogados.
El último testigo, el profesor Dino Rossi -criminólogo clínico-, relató sus estudios sobre el tema del daño en problemáticas relativas a la violencia sistemática y masiva, como es el caso Cóndor. Habló de violencia estructural sobre la colectividad entera, de la desaparición y de sus efectos sobre los familiares y la sociedad entera, de la violencia dirigida en particular a un segmento especial de la sociedad -la juventud-, y de las agresiones a la sexualidad y a la capacidad reproductiva, que fue uno de los rasgos más específicos de la violencia ejercida durante las dictaduras latinoamericanas.
Nadia Angelucci desde Roma, Italia

PUBLICADO POR EL BLOG EL MUERTO

5 testigos mas en Roma


Wilson Falero  declarando en el juicio Cóndor en Roma

domingo, 12 de junio de 2016

09-06-2016: La 42a. audiencia ante la Tercera Corte Penal de Roma – del juicio por víctimas de la dictadura de Pinochet en Chile y de la Operación Cóndor en varios países sudamericanos – fue dedicada a la audición de cinco testigos: Martín Ponce, Jaime Dri, Rubi Veliz, Oscar Chiminelli y Wilson Falero.

Martin Ponce declaró sobre la actuaciòn del FUSNA (Fusileros Navales) de la Marina uruguaya según documentaciòn relativa a casos de detenidos desaparecidos que militaban en los Grupos de Acción Unificadora (GAU) y otras organizaciones que resistieron la dictadura uruguaya, integradas en la Unión Artiguista de Liberación (UAL).

El ex diputado argentino de la Juventud Peronista (JP) Jaime Dri declaró sobre su secuestro en Uruguay – en diciembre de 1977 – junto a otros refugiados argentinos que en gran parte fueron repatriados a la fuerza y recluidos en la Escuela de Mecánica de la Armada argentina (ESMA). Durante la detención de Dri en Uruguay fue asesinado Alejandro Barry, dirigente de la organización argentina Montoneros. Todas las refugiados y refugiados argentinos fueron torturados salvajemente en Uruguay, en un centro clandestino de detention situado en las inmediaciones del aeropuerto de Carrasco.

Rubi Veliz – que integraba la Prefectura Naval uruguaya – testimonió sobre la llegada de una lancha con prisioneros a una playa cercana a Carmelo y otras actividades inusuales de personal de la Marina uruguaya en la zona.

Oscar Chiminelli es un sobreviviente del centro clandestino de detención que funcionó en el FUSNA que testimonió acerca de su funcionamiento y sobre su personal operativo, en mayoría perteneciente a la Marina, pero también al Ejercito de Uruguay.

Wilson Falero testimonió sobre su detención en abril de 1978 y sobre los interrogatorios y torturas sufridas en la Dirección Nacional de Inteligencia y Enlace de la Policía de Uruguay, particularmente interesada en algunos refugiados uruguayos que fueron detenidos y desaparecieron en Argentina.
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La próxima audiencia tendrá lugar el jueves 16 de junio de 2016.

Viernes 10 • Junio • 2016

Lejos pero de verdad

Testimonios en Roma siguen comprometiendo a Tróccoli y a otros represores con desapariciones en Uruguay.

En el día en que se cumplen 40 años del secuestro de Gerardo Gatti y 17 de que un grupo de mujeres -Cristina Mihura, Aurora Meloni, Luz Ibarburu, María Bellizzi, Marta Casal de Gatti y Claudia Allegrini- presentaron la denuncia que dio impulso al juicio sobre la Operación Cóndor, que se está realizando en Roma, Uruguay presentó cinco testigos.

“Permítanme decir que deseo profundamente que el capitán Tróccoli exprese ante ese tribunal la información relativa a los restos de los compañeros, que sin duda tiene, y que familiares, amigos y todos los uruguayos esperan desde hace 40 años para entender la historia real y construir la historia posible. Mis últimas palabras serán para nombrar simple pero emocionalmente a esos 26 desaparecidos de ese período”. Martín Ponce de León, primer testigo de la jornada, concluyó su declaración leyendo los nombres de las 26 víctimas de Tróccoli que son parte de este juicio.

A lo largo de su declaración presentó dos láminas, que él mismo construyó, para exponer a la Corte la cronología, entre 1974 y 1980, de los varios cargos del imputado Tróccoli dentro de la Armada y para analizar más en detalle el período noviembre 1977-mayo 1978, los viajes de Tróccoli a Buenos Aires y la andanada de secuestros que se realizaron durante su estadía en Argentina. “El legajo de Tróccoli -dice Ponce de León- está lleno de evaluaciones positivas sobre su actuación y habla de sus contactos con OCOA [Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas] y con la ESMA [Escuela Superior de Mecánica Armada] de Buenos Aires”. Según la reconstrucción de Ponce de León, Tróccoli, en abril de 1976, tres meses después de haber sido designado S2 (oficial de inteligencia), fue nombrado oficial de enlace con la OCOA. Permaneció allí tres meses pero conservó ese vínculo durante toda su carrera, como testimonia su legajo. El 15 de octubre del mismo año viajó a Argentina para visitar unidades de infantería de marina y recopilar datos y información; su comandante expresó que al regreso presentó un informe con ideas constructivas y de posibles acciones. “Probablemente aquí surge la idea de la Computadora [“la Computadora” era una oficina instalada en las dependencias de los Fusileros Navales, Fusna, a la que los prisioneros eran llevados y presionados para que colaboraran en trabajos de inteligencia, como elaboración de fichas de detenidos y organigramas de organizaciones] copiando la Pecera de la ESMA”, siguió Ponce de León. En junio de 1977, Tróccoli realizó un nuevo viaje a Argentina, dándole continuidad e impulso a la relación; “podemos ver que ya en 1978 pasará a operar instalado en Argentina y allí quedará por dos años”. El relato siguió con la narración del vuelo del 20 de diciembre 1977 en el que viajaron a Buenos Aires Tróccoli con José Uriarte y Ricardo Dupont (el abogado Galiani avisó a la Corte que sobre ese vuelo hay documentación depositada en las actas de juicio que se refieren a la Oficina de Migración uruguaya). “El día siguiente a la llegada de Tróccoli, y por dos días, hasta que él regresa a Uruguay, se desata la ola de secuestros que incluye compañeros de los GAU [Grupos de Acción Unificadora] y de otros sectores políticos vinculados en Buenos Aires a los GAU en la Unión Artiguista de Liberación. Hoy sabemos que los secuestrados fueron llevados al Centro de Operaciones Tácticas I Martínez y torturados durante los primeros diez días. Al pasar los días se encomienda a las mujeres detenidas preparar la comida para los presos. Ese hecho, que parece menor, permitió conocer la orden de preparación de sándwiches y milanesas para cinco detenidos que iban a ser trasladados por lancha, entre ellos Castro Gallo y Julio D’Elía. Sobre el caso de D’Elía no tenemos pruebas, pero podemos fundamentarlo apoyándonos en algunos hechos: primero, D’Elía era un alto dirigente de los GAU en Argentina, y en todas las declaraciones nadie lo vio en centros de detención clandestina; segundo, a los pocos días de su secuestro, un oficial de la Marina, amigo de los padres de D’Elía, les dijo que su hijo había sido trasladado a Uruguay, y después de 48 horas reapareció en el domicilio de la pareja rogándoles que no repitieran ese hecho y que se olvidaran de lo que les había dicho; tercero, un funcionario de la embajada estadounidense en Montevideo, Gordon, dijo a los padres de D’Elía que Julio había sido muerto en Uruguay y que eso lo supo de un integrante del aparato represivo de la Armada”. La declaración de Ponce de León siguió con el relato de los días alrededor del 16 de mayo de 1978 y del viaje del comandante Juansolo y del entonces S2 Larcebeau a Buenos Aires, que coincide con el gran traslado de uruguayos del Pozo de Banfield a destino desconocido. El abogado defensor de Tróccoli, Guzzo, preguntó a Ponce de León si había tenido relaciones personales con su imputado y si, en caso positivo, Tróccoli se había mostrado disponible a contactarse; Ponce de León dijo que tuvo algunas ocasiones de encontrarlo y que siempre estuvo disponible pero, subrayó, era muy claro que él era un oficial de inteligencia.

El caso Chávez Domínguez

El abogado Zaccagnini, que defiende a los imputados Mato Narbondo, Maurente Mata y Chávez Domínguez, le preguntó a Ponce de León sobre sus asistidos. Surgió una larga discusión sobre las responsabilidades de Chávez Domínguez en el Fusna, en el período correspondiente a los hechos del juicio. Ponce de León recordó que Chávez Domínguez estuvo en el Fusna por un período no muy largo y que siempre estuvo asignado a tareas de logística, hasta que pasó a trabajar en el SOMA [Servicio de Oceanografía, Hidrografía y Meteorología de la Armada]. La fiscal Tiziana Cugini quiso detallar cuáles son las tareas que cumple un oficial de logística, y Ponce de León confirmó que son actividades técnicas de soporte de operaciones militares, como el suministro de alimentos a todos los presentes en la estructura y de medios de transporte para las tareas de servicio.

Ver además

http://www.lr21.com.uy/politica/381454-soy-una-victima-de-la-ley-de-caducidad

http://www.lr21.com.uy/enredados/1164066-carta-abierta-de-uno-de-los-militares-uruguayos-solicitados-a-comparecer-por-la-justicia-italiana

Otros testigos
El argentino Jaime Dri, sobreviviente de la ESMA, contó su larga historia y sus innumerables traslados entre Uruguay, Argentina y Paraguay. Rubí Baltasar Véliz Galeano era marinero en la Prefectura del puerto de Nueva Palmira. Hacía patrullaje en el río, y en febrero de 1978, durante una recorrida con el capitán Martínez Siboldi, vio entre los árboles una lancha de la que estaba desembarcando gente. “Habían bajado tres personas; un hombre todavía estaba en la proa y una mujer lloraba. En ese ínterin aparecieron unos oficiales en medio de los árboles, que ordenaron a Siboldi retirarse porque estaban haciendo un procedimiento. Siboldi dijo que se encontraban en su jurisdicción, y ellos le contestaron que iban a hacer su informe y enviarlo al Esmaco [Estado Mayor Conjunto]. El oficial que habló con Siboldi estaba vestido con el uniforme de faena de la Marina y yo supuse que tenía un grado más alto que Siboldi, porque le dio una orden. Eso pasó en el puente que divide Nueva Palmira y Carmelo”. Véliz Galeano relató también que escuchó hablar de Tróccoli como la persona que estaba comandando un grupo que estaba haciendo ejercicios de supervivencia con el que él se cruzó durante un operativo de relevo de personal de la Armada en el invierno de 1975-1976. Véliz Galeano, delante de la Corte, negó tener datos acerca de restos de desaparecidos, algo que, según contó el abogado Galiani a la diaria, había afirmado en otras ocasiones.

Oscar Chiminelli fue detenido en noviembre de 1977 y llevado al Fusna. Después de días de tortura pasó a colaborar con los represores y fue llevado a la Computadora, donde conoció a otros prisioneros que trabajaban allí, como Gallo y Patrone. En el Fusna tuvo la ocasión de reconocer a algunos represores, como Juansolo, un tal Ricardo que después se enteró que era Zapata, un colaborador de Lacerbeau, Gustavo El Chiqui, además de personal de inteligencia del Ejército. A principio de 1978, según relató, llegó un listado con los nombres de más de diez personas, aunque él recuerda sólo los de Bosco, Dossetti, D’Elía y García, que tenían que ser agregados en la lista de los desaparecidos.

Wilson Falero fue detenido por primera vez en 1972, cuando todavía era menor de edad, y después en abril de 1978. “En 1978 yo había vuelto a Uruguay desde Argentina. Vivía en La Paz y me detuvieron para investigarme por un hurto que se había producido, pero que no tenía nada que ver conmigo. En la comisaría empezaron a deletrear mi nombre y desde la mesa de radio de comunicaciones dijeron que estaba requerido en Argentina y por lo tanto requerido por OCOA. A partir de ese momento cambió todo. Me sacaron la campera y la usaron como capucha; empezaron a golpearme y torturarme allí. Luego me trasladaron a Canelones, a un lugar de detención clandestina, y allí me torturaron, me golpearon, me dieron picana y me sometieron a interrogatorios. Me preguntaban qué relación tenía con Ary Severo Barreto, a quien yo conocía desde hacía tiempo por haber militado juntos”. Falero dijo que le llamó la atención que en los interrogatorios los represores describían la casa donde vivía Ary. “Me interrogaban dos personas: el vicecomisario El Turco y un hombre muy joven, muy siniestro, El Charleta, que luego reconocí como Jorge Guldenzoph. Un día estaba en el baño y los dos entraron sin darse cuenta de que yo estaba allí, y los escuché decir que Ary Severo era un hombre duro, que no le sacaban nada a pesar de la tortura”. Falero habló también de un tercer personaje, un uruguayo al que llamaban El Pibe o El Gurí, que viajaba a menudo a Buenos Aires; esa fue la misma persona que hizo pasar a Falero por simulacros de fusilamiento y que un día le dijo que había “hecho boleta al Negro Tatú [Ary Severo]”. Falero relató también que años después, en el centro de Montevideo, mientras trabajaba vendiendo diarios, vio a El Gurí paseando con su esposa y sus hijos, y que siempre le dio mucho terror encontrarse con esa persona, de la cual desconoce el nombre.

Nadia Angelucci desde Roma, Italia

Audio

http://www.radioradicale.it/scheda/477849?i=3569948

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