Noticias Uruguayas 17 septiembre 2018

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URUGUAY

Pereira (Presidente del PIT-CNT): “Defender la institucionalidad es responsabilidad de todos”

Pereira: “Defender la institucionalidad es responsabilidad de todos”
PORTAL PIT-CNT
“Hace días que se extiende un debate sobre la sanción del Presidente de la República, Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, al Comandante en Jefe del Ejército Guido Manini Ríos. Un tema que debió haber quedado en la decisión del Presidente y el acatamiento del Comandante”, le dijo Fernando Pereira, Presidente del PIT-CNT, al Portal.
Sostiene el dirigente del movimiento sindical que “la legitimidad indiscutible que tiene la decisión, se ha prestado para manejos irresponsables, que contribuyen poco a la necesaria claridad y responsabilidad que requieren estos temas. Todos debemos contribuir, y eso implica poner la institucionalidad democrática por encima de todo, sin tirar de la cuerda con cálculos y especulaciones que no contribuyan a la estabilidad institucional. Un tema tan delicado (como este), se ha prestado para la circulación de mensajes que pretenden generar alarma pública, posicionamientos perfilistas de actores políticos relevantes, que no dan cuenta de la importancia de este tema y contribuyen a la generación de un clima que no es el adecuado para la convivencia, para el respeto y fortalecimiento de nuestra democracia”.
Recuerda Pereira que “en las últimas, como es tradicional, la orquesta del ejército asistió a la Rural del Prado. Lo novedoso, fue que lo hizo entonando la marcha de los Tres Árboles, una marcha adoptada como himno por el Partido Nacional. Nadie puede discutir que la marcha es parte del patrimonio de un partido de mucha historia, como lo es el Partido Nacional. Pero no estábamos en ningún acto, mitin o celebración de dicho Partido, sino en la Expo Prado, es decir, una actividad de la Asociación Rural, una organización empresarial que nuclea productores rurales, y no corresponde bajo ningún concepto que en un evento de estas características, la orquesta del Ejército ejecute esta marcha”.
Se pregunta el Presidente del PIT-CNT: “¿Cuál es la razón para que se entone una marcha partidaria? ¿Sería el mismo error que haber entonado el himno del Partido Colorado, él no nos moverán, o cualquier otra marcha partidaria? Diría que, como mínimo, existe un enorme abuso de quien tomó semejante decisión. Estas actitudes, se parecen más a desafiar la autoridad y la institucionalidad que a un error, y deberían ser observadas por todos quienes somos parte de la institucionalidad política y social, de la cual se nutre el sistema democrático, de forma sumamente crítica”.
Pereira culmina su comentario llamando a que “prime la reflexión y los posicionamientos claros. La regla de oro a tener presente es que la institucionalidad militar está sujeta al mando político, es decir, al Presidente de la República”.

 

 

viernes, 14 de septiembre de 2018

Manini Ríos y la impunidad de la Corporación militar

Las recientes declaraciones del Comandante en Jefe del Ejército, Guido Manini Ríos muestran nuevamente el poder que mantiene la corporación militar y la impunidad con la que se manejan. El arresto a rigor dispuesto en esta ocasión no es una respuesta contundente.
Nuevamente el Comandante del Ejército hizo una demostración de fuerza al salir públicamente a criticar la reforma que impulsa el Frente Amplio para la desfinanciada Caja Militar.
Como ya lo ha hecho anteriormente con otros temas Manini salió a opinar sin mayores reparos sobre declaraciones del Ministro Ernesto Murro, quien había señalado supuestos beneficios que traería la ley recientemente aprobada en la Cámara de Senadores y que aún tiene un futuro incierto en la votación en Diputados.
Manini Ríos, con absoluta soltura e impunidad trató de mentiroso a Murro, desautorizó sus datos y cifras y salió abiertamente a hacer campaña apuntando a que la reforma no sea aprobada tal como la votaron los senadores.
No es la primer “incursión” política de Manini Ríos; por el contrario, desde su nombramiento en 2015 el Comandante en Jefe del Ejército se ha permitido opinar y aconsejar sobre distintos temas (ni-ni, marginalidad) confrontar con políticos (“corrigió a Constanza Moreira en datos sobre pobreza en el Ejército), reafirmar la impunidad (búsqueda de desaparecidos) o directamente amenazar con que el Ejército está de pie y que nadie lo “pondrá de rodillas”.
Un militar desbocado
La presencia de un militar con una participación pública tan “activa” y que se siente con autoridad y legitimidad para incursionar en tantas áreas no puede pensarse por fuera del aval implícito que le da el poder político y especialmente el propio Frente Amplio.
La actitud de Manini Ríos muestra una presencia militar en la política uruguaya que prácticamente no se veía desde la recuperación de la democracia en 1985 y se complementa con el rol jugado por el ex tupamaro Eleuterio Fernández Huidobro. Fallecido ex ministro que se convirtió en el paladín de la defensa de la impunidad y de los privilegios militares desde los cargos gubernamentales que ocupó.
La sombra del Pacto del Club Naval, donde se pactó que no se juzgarían a los represores y que no se depuraría a las fuerzas armadas sobrevuelan a las figuras de Huidobro y de Manini Ríos y su rol como defensores activos de la corporación militar.
En esta ocasión, luego de años de silencio y dejar hacer a los militares, el gobierno toma una resolución que no ataca de raíz el problema, manteniendo en el cargo a Manini sin removerlo como correspondería y con una sanción de 30 días de arresto.
Los partidos tradicionales, defensores confesos de represores torturadores y directamente alineados con la impunidad han rechazado la decisión de Tabaré Vázquez pidiendo aún más permisividad para el accionar de las fuerzas armadas.
Según medios de prensa la jerarquía del ejército criticó la decisión del gobierno al señalar que la sanción no se ajusta a la realidad ya que dicen que Manini no hizo comentarios políticos sino que defendió a sus subalternos.
Este apoyo casi explícito a Manini de las autoridades del ejército, que también es improcedente al cuestionar una orden del poder ejecutivo, revela lo ineficaz de la sanción y la libertad para opinar y el poder que conservan las Fuerzas Armadas.

El silencio del Frente Amplio de todos estos años ante las provocaciones del Comandante del Ejercito y la sanción anunciada, no terminarán con la prepotencia militar, ni sus defensas de sus privilegios ni la reivindicación del accionar en la dictadura y la represión.

Hernán Yanes

¿Total normalidad?

El presidente Vázquez defendió su decisión de sancionar a Manini Ríos ante la prensa pero a su vez le mantuvo la confianza. En el mismo contexto los diarios de derecha difunden el apoyo del “generalato” a Manini Ríos lo que sería una nueva insubordinación, sumado al apoyo de la oposición de derecha. Todo indica que va a quedar el precedente establecido del “derecho” ganado de los militares de violar la Constitución de la República sin mayores consecuencias.Guido “el mentiroso” Manini Ríos ya anunció que continuara en su cargo a pesar de la sanción recibida, lo que refleja una total confianza en el abloquelamiento de la corporación militar detrás de él. El mensaje es claro la sanción que le hizo el presidente Vázquez elegido por el sufragio de la mayoría de los uruguayos no le hace mella al jefe de la institución con mayor poder armado en el país.

Manini Ríos recibió el respaldo de todo el espectro de la oposición de derecha desde el ex presidente colorado Julio María Sanguinetti, pasando por varios figurones del Partido Nacional donde incluso uno se animó a anunciar que lo iba a esperar a Manini en su vuelta, hasta algún que otro frenteamplista como el Intendente de Canelones Yamandú Orsi. También se supo por los trascendidos de prensa que el MPP del ex presidente José Mujica fue clave para evitar la destitución de Manini.
Ante la prensa Vázquez ratificó sus razones para sancionar a Manini Ríos que según sus palabras “se equivocó” agregando que «el señor comandante en jefe ha salido a hacer apreciaciones no una vez, sino varias. Yo hablé con él antes de los actos de mayo y le dije que no se podía referir a la reforma”, pero a renglón seguido destacó su “lealtad institucional” y que “es una buena persona” que cree “actúa con buena fe”. Agregando además el mantenimiento de la confianza hacia Manini Ríos.
Voces anónimas del “generalato”

Mientras tanto todo el espectro político se hace el distraído de las afirmaciones de los dos más importantes diarios de la derecha del país acerca del “respaldo monolítico” del “generalato” a Manini Ríos. El diario El Observador y El País (este reconocido diario golpista tuvo su nota en primera plana durante la mayor parte del día de hoy) afirmaron en sendas notas el apoyo de los oficiales del Ejército a Manini Ríos. Desde la cobarde posición del anonimato (a sabiendas que se están insubordinando y por lo tanto violando la ley) el “generalato” manifestó según El País su apoyo unánime.
De ser cierto esto los periodistas que facilitan estas manifestaciones políticas del “generalato” se convierten en cómplices de éstos para el despliegue de esta actividad política, de no ser cierto sería tanto o más grave que lo primero. En todo caso el Ministro de Defensa Menéndez y el Poder Ejecutivo en general deberían indagar acerca de esto y o desmentir la afirmación de estos medios de prensa o en caso de comprobarlo proceder a la sanción y destitución de todo ese cuerpo de oficiales insubordinados.
El significado político de estas manifestaciones del “generalato” y el silencio en torno a las mismas es la consolidación de una posición ganada de violar la Constitución de la República cuando les plazca, dejar en ridículo la sanción que el presidente elegido por el sufragio de la mayoría de los uruguayos y con él todo el gabinete de ministros le hicieron al jefe del Ejército y por último Manini Ríos y su casta logra establecer como normal que los generales intervengan en la vida política del país.
Hay que disolver a las Fuerzas Armadas
El Ejército uruguayo centenaria y genocida institución (desde Salsipuedes, pasando por la guerra del Paraguay, hasta los crímenes de lesa humanidad de la dictadura) reafirma su vocación política. En un contexto regional donde por ejemplo en Brasil poderes del Estado como el judicial y los mismos militares confabulados con grandes medios de comunicación privados impusieron un golpe de Estado institucional y la posterior proscripción del candidato presidencial más popular como Lula Da Silva.
Ante esto no caben medias tintas, las bravuconadas de estos generales deben ser respondidas con la correspondiente sanción y destitución, de no hacerse se permite dejar establecido el precedente. Manini Ríos debe ser destituido e investigado en su vinculación con la última dictadura militar, así como también el llamado “generalato” que supuestamente lo apoya.
Durante la dictadura y el Plan Cóndor las fuerzas armadas demostraron su vocación principal de defensa de los intereses capitalistas nacionales y del extranjero, haciendo el trabajo sucio de perseguir, encarcelar, torturar, asesinar y desaparecer a trabajadores, estudiantes y luchadores sociales. Son la última línea de defensa de estos intereses mediante el Estado. A su vez las fuerzas armadas no tienen prurito en defender sus propios privilegios de casta a costa del resto de la sociedad y es que el costo mercenario de estar preparados para reprimir y aniquilar a los trabajadores tiene su precio en impunidad y dinero y eso se lo recuerdan al resto del régimen permanentemente.
El Ejército vuelve a manifestar amenazante su vocación golpista y con él una buena parte del espectro político que los respalda. Frente a esto el pueblo trabajador, los estudiantes y la juventud, los movimientos sociales y derechos humanos deben auto organizarse independientemente y prepararse para los tiempos que vienen, peleando para imponer mediante la movilización popular la disolución de las fuerzas armadas.
Sebastián Artigas
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