Noticias Uruguayas 16 diciembre 2019

URUGUAY: Trabajadores de ANCAP paro de 24 horas en área metropolitana // Uruguay, con Jorge Zabalza, sobre 'La leyenda insurgente'

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2019: la huelga de masas // La Cumbre del Clima fracasó en su objetivo de reducir las emisiones – Sin acuerdo global para frenar la crisis climática // Ecologistas, líderes políticos y ONG, decepcionados tras la clausura de la COP25 // COP25, una cumbre del clima financiada por los grandes contaminadores // La ONU advierte que la temperatura global aumentará en 3,2 grados // Cuba reitera compromiso en enfrentar cambio climático en COP 25 // El tic tac del cambio climático // La cumbre sobre Cambio Climático se enfrenta al nuevo negacionismo // URUGUAY: Trabajadores de ANCAP paro de 24 horas en área metropolitana // Uruguay, con Jorge Zabalza, sobre ‘La leyenda insurgente’

 

URUGUAY

Trabajadores de ANCAP realizarán paro de 24 horas este lunes en área metropolitana

La Federación de Funcionarios de ANCAP (FANCAP) realizará un paro de 24 horas este lunes 16 de diciembre en toda el área metropolitana, en rechazo a la sanción a un trabajador.

tablada
PARO 14 de diciembre de 2019, 22:16hs – LR21
El conflicto se desató luego de que un funcionario de La Tablada fue sancionado al no atender a un camión.
Para el sindicato, la medida sancionatoria, que adoptó la gerencia de La Tablada, es “un nuevo ataque a la organización sindical y a los trabajadores sindicalizados”.
“Ha quedado explicitado en este hecho que se trata de una flagrante persecución sindical”, dijo el presidente de FANCAP, Gerardo Rodríguez.
En tal sentido, FANCAP resolvió realizar la denuncia ante el Ministerio de Trabajo, por “persecución y acoso laboral”.

La versión del sindicato

Rodríguez explicó al Portal del PIT-CNT que la operativa de un sector de camioneros implica “cargar y vender propileno a la Argentina y posteriormente, los camiones retornan al país con propano. Hay camiones que a veces están 15 o 16 horas en la ruta, luego se estacionan, descansan un rato, descargan, cargan y se van para Argentina”.
El camión que no fue atendido por el funcionario “estacionó en un espacio para descansar y no donde están las bombas para descarga”.
Cuando llegó el siguiente turno, a las 6 de la mañana, procedieron a descargar.
“Esto ya ha pasado otras veces y nunca se había llamado la atención por la forma de proceder. Pero en este caso, se le aplicó una sanción de suspensión de cinco días a un compañero al que en otra oportunidad, cuando nos aplicaron la esencialidad, lo quisieron sancionar con 180 días, por cumplir las resoluciones del sindicato durante tres días. En aquella oportunidad, el trabajador había quedado al borde de su despido, pero se logró revertir la situación”, explicó el dirigente sindical.
Rechazó que se hable de que el trabajador se tomó una “siesta”. Explicó que en ocasiones ha ocurrido “que trabajadores que se encontraban agotados de viajar han llegado a la planta en condiciones físicas que no les permitiría ni siquiera manejar”.
“En ocasiones estacionan y nosotros permitimos que descansen porque se está trasladando un producto extremadamente peligroso y lo que se intenta preservar es la salud del chofer y de toda la población que puede quedar expuesta a una tragedia”, remarcó.

La posición de ANCAP

Por su parte, la presidenta de ANCAP, Marta Jara, manifestó que la situación se originó en el turno de la noche cuando a la refinería se presentó un transportista para cargar propileno de exportación.
Para su abastecimiento, se había solicitado personal de guardia, pero nadie atendió a ese camión.
Remarcó que, de acuerdo a las imágenes de las cámaras, “ningún funcionario se acercó al camionero para atenderlo, y probablemente el conductor, durante la espera, quedó dormido, porque era durante la noche”.
“De acuerdo al reglamento, la evidencia primaria es que un funcionario no cumplió con su servicio”, añadió.
La jerarca de ANCAP dijo que en la refinería se está tratando de “aprovechar al máximo sus activos”. En tal sentido manifestó que “la región está demandado productos y existen oportunidades de exportación”.
Desde hace seis semanas se exporta propileno, un componente que se encuentra en el supergas y que tiene un valor muy alto como materia prima petroquímica.
Por ello es importante proteger los negocios y no defraudar a los clientes.
Por otro lado indicó que este lunes alguna estación de servicio podría quedarse sin abastecimiento de combustibles, pero en principio no será una situación generalizada.


Caras y Caretas

Montevideo, 12 diciembre, 2019

José Olivera: “El gobierno que asume es más proclive a la imposición que a establecer un diálogo”

Entre el 5 y 8 de diciembre se desarrolló en Carmelo, el XVII Congreso de Fenapes “Compañero Eduardo Bleier”, en el que se discutieron elementos estratégicos para la federación y se eligió la nueva dirección. Caras y Caretas conversó con José Olivera sobre los temas tratados y las primeras reflexiones sobre el gobierno que asume y sus políticas educativas.

José Olivera: “El gobierno que asume es más proclive a la imposición que a establecer un diálogo”

11 diciembre, 2019 – CARAS Y CARETAS
En este último congreso participaron delegados de las 60 filiales que integran la federación, a lo largo y ancho de todo el país. En el mismo, los trabajadores docentes de la Federación Nacional de Enseñanza Secundaria realizaron el balance de lo actuado en los últimos dos años, y se discutieron los lineamientos estratégicos para la Federación en el próximo bienio.
Consultado sobre las primeras conclusiones, el vicepresidente de Fenapes, José Olivera dijo que: “lo primero que salta a la vista es la necesidad  de defender en el actual contexto la educación pública y sobre todo la posición férrea de su defensa en términos de combatir la privatización y mercantilización que son dos procesos muy presentes en el Uruguay de hoy”.

En su declaración final, el congreso consideró la situación actual coyuntural, sobre todo se reafirma el carácter de que el que asume es un gobierno de derecha con componentes fascistas, que incluso va a intentar realizar un rápido proceso de ajuste y retroceso en el marco de un conjunto de derechos que afectan a la mayoría de la sociedad. En relación a eso Olivera agregó que, “asociado a eso se percibe a su vez a una amenaza muchas veces solapada de violencia  o escalada represiva que se podía estar desatando ante una conflictividad social; el gobierno que asume es más proclive a la imposición que a establecer un diálogo, por eso incluso han dicho claramente que ante una conflictividad social no les va a temblar el pulso en utilizar la represión”
Desde el sindicato se entiende que se tendrá que afrontar en el marco de la unidad de acción que siempre ha caracterizado al movimiento sindical uruguayo. Teniendo en cuenta sobre todo que en el contexto regional se muestra un  avance de estas concepciones neoliberales y fascistas que preocupan. “Este tema estuvo arriba de la mesa durante los cuatros días del congreso con el objetivo de defender los derechos conquistados en el ámbito sindical y de la sociedad toda. Se hace necesario impulsar una estrategia común de la clase trabajadora a escala nacional, regional y mundial que tiene que tener obviamente la capacidad política de reconocer que existe una multiplicidad de organizaciones sociales que pueden ser protagonistas de ese proceso de resistencia y por lo tanto habrá que construir alianzas dentro y fuera del país para hacer frente a este nuevo escenario”, subrayó Olivera.
Por otro lado el congreso remarcó y expresó  claramente su solidaridad con los pueblos de América que hoy están enfrentando y padeciendo gobiernos  de derecha, que ante la resistencia actúan reprimiendo violentamente, ahí estuvo en análisis la situación de Chile. Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia, países con los cuales se está en permanente contacto  a través de los dirigentes.
En la declaración final se menciona que ya desde la campaña electoral el proyecto antidemocrático, autoritario y privatizador de EDUY21, reunió y consolido apoyos políticos por parte de quienes dicen defender la educación pública “para todos” pero defienden en los hechos los intereses de la educación privada. Es evidente la preocupación que se tiene por parte del gremio ante lo que se viene y en relación a eso José Olivera resaltó que “es  preocupante el engaño que se le ha hecho a la ciudadanía, cuando el documento de la coalición para el 24 dijo una cosa y ahora van a hacer otra, vemos con preocupación cómo vuelve a tomar fuerza el planteo de la política educativa de la fundación  Eduy21 que no logró su objetivo en octubre de que los partidos suscribieran un acuerdo asumiendo como válida su base programática, sin embargo hoy aparece como una de las bases doctrinarias de la futura política educativa, esto dicho por el candidato triunfante”
Fenapes también se declara en alerta ante los anuncios de cambios en el gobierno de la educación, la eliminación de la participación social organizada, la pretendida intención de dar al Ministerio de Educación y Cultura un papel preponderante en el gobierno de la educación y la eliminación de los consejos desconcentrados.
Caras y caretas le pregunto a Olivera si era real lo que se rumoreaba sobre la alta demanda de solicitudes de afiliación al sindicato en las últimas semanas, ante lo cual el líder sindical dijo: “El Macartismo ya lo conocemos en la educación secundaria, Sanguinetti fue el ideólogo de la ley 14101 en el gobierno de Bordaberry previo al golpe de estado en el que se inauguró la persecución e intervención en secundaria, y ahora con los planteos presentados por la coalición se vuelve a traer la idea de aumentar el control político ideológico en el sistema educativo. Los docentes que tienen un poco de memoria saben lo que significó la 14101 desde la década del 70 y hasta los 90 durante los gobiernos colorados y blancos, sabe la gente que la libertad allí no existió, por lo tanto es lógico el resguardo en la organización sindical ante esta situación que se ve venir”.
Queda claro que se avizora un año importante en términos de disputa teniendo como base el presupuesto quinquenal, que sin dudas marcará la cancha de cara al futuro.


Uruguay, con Jorge Zabalza, sobre ‘La leyenda insurgente’

Publicado en Brecha
LA HAINE – 15/12/2019
Nuevo libro de Zabalza -uno de los pocos líderes tupamaros honestos que quedan-, para futuros revolucionarios
Concebido como una revisión de la historia oficial, el libro de Jorge Zabalza reúne historias que transcurren en tres siglos, desde la conquista hasta la conformación del Estado nación. Con su narrativa insurgente, refuta la leyenda militarista del artiguismo, traza potentes conexiones con los guaraníes y los negros africanos. La leyenda de Zabalza es una toma de partido por los olvidados de la historia oficial, esa construcción falsa producida por las clases dominantes con el objetivo de no permitir el surgimiento de generaciones insurgentes.
-En la dedicatoria inicial a tu hermano Ricardo planteás la necesidad de rescatar las historias de las manos de los poderosos. ¿Cuál es la importancia de este libro que recorre casi tres siglos de historia no oficial?
-En la dedicatoria digo que sobrevivir no nos da derecho a olvidar todo lo que dijimos y la concepción que teníamos. Por suerte, desde niños aprendimos a mirar críticamente la historia oficial, que es la historia fabricada por los historiadores del Partido Colorado. Como el hogar nuestro era blanco tuvimos una mirada crítica.
La revolución cubana tuvo que esperar a ganar para empezar a rescatar a José Martí, a Antonio Maceo, a Julio Mella (que estaba completamente olvidado). Nosotros tenemos una historia para consolidar el Estado: la de la segunda mitad del siglo XIX, y parte del batllismo, porque Pepe Batlle colaboró con esa historia. Carlos María Ramírez, Francisco Bauzá, Clemente Fregeiro… Empezás a recorrer la historia y son todos colorados. Juan Zorrilla de San Martín, el gran poeta de Uruguay, escribió La leyenda patria y se olvidó de nombrar a Artigas. En la época de Máximo Santos se retoma a Artigas, al calor de los puestos y los premios que les daba el Estado a estos intelectuales, y Zorrilla de San Martín –recién ahí– escribió la epopeya de Artigas. Ramírez se convirtió en el apologeta de Artigas, Eduardo Acevedo…
Todos salieron a construir una figura de Artigas que, en gran parte, es la leyenda “militarizada”: un Artigas con uniforme, bien peinado, con gesto adusto. Uno lee testimonios directos de la época y Artigas no era eso. Yo me lo imagino con un pelo bastante largo, bastante mugriento y vestido como podía, lejos de esa imagen de estampita que nos dejó Blanes. La leyenda insurgente toma partido sobre la historia para colaborar en futuras insurgencias. Está la leyenda negra, la leyenda celeste –como la llama Carlos Real de Azúa–, que es el invento del Partido Colorado, y también la leyenda insurgente. Si en algún momento queremos fundamentar históricamente una revolución en Uruguay, hay que dar vuelta la mirada. Todo el nomenclátor de Montevideo es falso; simbólicamente, el Partido Colorado refleja esa historia. Hay que cambiar todo el calendario de fiestas patrias: el 25 de agosto no quiere decir nada, es una mentira.
-¿Quiénes son nuestros Martí, nuestros Mella?
-En primer lugar, hay que rescatar a los guaraníes. En aquella época había unos 150 mil guaraníes en unas 30 misiones creadas por los jesuitas. Fueron los que protagonizaron los cercos a Colonia del Sacramento, construyeron la muralla de Montevideo y la ciudad de Minas, donde todavía hay un pueblo de guaraníes, Los Tapes. Fundaron Buenos Aires, Santa Fe, Corrientes; eran la mano de obra. Cuando portugueses y españoles quisieron liquidar el problema invadiendo las misiones, hubo un derrame hacia el sur, muchos se quedaron del Río Negro, al norte.
Nuestra realidad es guaraní en esa época, Buenos Aires tenía 10 mil habitantes y Montevideo 4 mil o 5 mil, pero había 150 mil guaraníes organizados en una sociedad que producía bajo principios cooperativos. Administraban 15 o 20 estancias en el norte de la Banda Oriental. Esa realidad se transmitió al movimiento artiguista. ¿Por qué Artigas no defendió Montevideo y se llevó a toda su gente para el norte? Fueron a rescatar los siete pueblos de las Misiones Orientales. El centro de gravedad político, social, demográfico de aquella época era el guaraní.
En segundo lugar, hay que rescatar a los batallones artiguistas de africanos. Pero no sólo el artiguismo; San Martín cruzó los Andes con 2.500 esclavos liberados, de los cuales regresaron 123. Los que pusieron la sangre fueron los negros africanos y los guaraníes. San Martín era indio guaraní; hasta hoy se niegan a hacerle el Adn a sus restos. Hay demasiados testimonios que lo tratan de indio y la oligarquía porteña lo menospreciaba por indio. Hay que homenajear a Andresito, a Sepé, a Encarnación Benítez, a Baltasar Vargas, cambiar a Lorenzo Batlle y a Lafone por ellos, que son los verdaderos héroes patrios.
No sólo hay que enseñar otra historia en las escuelas, también hay que reflejarla simbólicamente. Ahora había una polémica, si ponerle o no a una calle Mario Benedetti. Lamento discrepar con Mariano [Arana], que es un buen compañero, una buena persona, uno lo aprecia y le tiene cariño, pero mantener el nomenclátor actual de Montevideo y de las ciudades del Interior es mantener una historia falsa, hecha para justificar la dominación de clase. Y no sólo Montevideo fue el principal centro esclavista de la zona, es decir, todos los familiares de los grandes personajes de la historia fueron esclavistas. Los tatarabuelos de los Batlle y los Herrera eran esclavistas, las grandes fortunas del Uruguay se hicieron sobre esa base.
-¿Esta mirada de la historia ya la tenían presente en los sesenta?
-Nos enseñaron historia con el hermano Damasceno, una fantasía tan grande, un cuento enorme. Tuvimos la suerte de tener en el liceo un profesor socialista, Silos Piedra Cueva, compañero de Carlitos Machado, y una profesora, Olga Labraga, que era del Cerro, de origen comunista. Ellos quebraron esa historia nacional. Luego vinieron las lecturas: Lucía Sala Turón, José Pedro Barrán, Benjamín Nahum, y ahora, como buen autodidacta –debo de haber metido la pata en algo, porque los autodidactas siempre la meten–, me dediqué a estudiar a gente que últimamente ha hecho investigaciones serias sobre distintos temas en Río Grande, Paraguay, Corrientes y Uruguay. El último tema que trato en el libro son los datos de la antropología genética, que aparentemente no tiene nada que ver con la historia. Allí se establece que el 31 por ciento de los nacidos en este territorio que hoy se llama Uruguay tenemos algún gen guaraní por el lado materno. En Tacuarembó es el 61 por ciento, en Montevideo es el 20 por ciento.
-Es curioso que sea Carlos Maggi quien trabaje estos temas, que no es de izquierda. ¿Te sorprende?
-No, yo soy admirador de él. Maggi tiene una sensibilidad distinta, de artista. Él reacciona frente a la descripción de Artigas de [Dámaso Antonio] Larrañaga. Dice, no, este hombre no se está haciendo el pobre, este hombre está reflejando una cultura diferente, que no es la austeridad por falta de medios económicos. Maggi fue uno de los tres que estudió el archivo Artigas (además de Pivel Devoto y Petit Muñoz). Toda la versión del Artigas bandolero hay que rescatarla; nos vendieron que nació a los 39 años el día que le entregan el sable (los españoles).
Sobre lo que sucedió antes en su vida no sabemos nada; era un bandolero social, diría Hobsbawm. Es muy probable que hablara guaraní, las montoneras artiguistas hablaban guaraní, los documentos en castellano vienen después, de la mano de [Miguel] Barreiro y [José Benito] Monterroso: los curas ilustrados. También influyeron en Artigas lecturas provenientes de EEUU, lo rescata el propio Maggi; textos de Thomas Paine sobre democracia y federalismo.
-Decías que este libro es un legado para las próximas generaciones insurgentes. ¿Qué aspectos son centrales para las revoluciones futuras?
-Mirar diferente la historia. Analizamos el presente dependiendo de la historia que contemos. Para tener independencia política y económica es necesario tener independencia de pensamiento. Lo cuento en el libro: acá no había burgueses, había empleados de la burguesía británica. Hubo gerentes, mayordomos, amanuenses. Con ellos se constituyó el Estado, no como una clase social con intereses propios, ni una burguesía nacional con intereses contradictorios a los del imperialismo, sino que eran servidores del imperialismo. Los centros capitalistas siguen teniendo sus amanuenses hoy en día. Tampoco había una clase asalariada. No podemos caer en el invento de trasplantar la historia de Europa a América Latina diciendo que hubo una confrontación de clase, inventando contradicciones que no existían.

-De alguna manera, este libro es como lo que han hecho los cataristas en Bolivia o los zapatistas en México: reescribir la historia para que las rebeldías puedan florecer en otras generaciones. ¿Tenés esa esperanza?
-Yo tengo, sí. Fijate, leí el libro del viejo Herrera La misión Ponsonby, cuando tenía 12 años (mi viejo tenía bruta biblioteca y le encantaba la historia). Ese fue el primer libro de revisionismo histórico, hecho para contraponerse a la historia oficial de la clase dominante que se instaló a fines del siglo XIX. Jorge Abelardo Ramos –discrepo mucho con él– entiende que la lucha por la independencia es una continuación de la lucha entre liberales y absolutistas en Europa. No, señor, en 1780 fueron las rebeliones de Túpac Amaru y Túpac Katari. Túpac Amaru llegó a movilizar 100 mil quechuas y aymaras, le puso un cerco durante tres meses a la ciudad de La Paz.
Abelardo Ramos y también los colorados nos quieren vender que somos liberales porque éramos jacobinos. Nosotros fuimos la continuación de los tupacamaristas y de los guaraníes que lucharon contra los españoles. Ese enfoque yo lo quiero transmitir, por eso arranco el libro con Alejo García, que era el más enfermo de todos, el “descubridor” del Paraguay. García viene con Juan Díaz de Solís y se salva de la matanza. Y no fueron los charrúas, sino los guaraníes quienes se lo comieron en un ritual. García llega a Porto Alegre y, empujado por la fiebre del oro, se camina miles de quilómetros hasta casi el Potosí, llega al sur de Bolivia, caminando en medio de la selva, cinco españoles con una compañía de 2 mil guaraníes.
Después lo mataron y le ponen “el descubridor” de Paraguay, pero no descubrió nada. Era la locura del oro lo que los empujaba, la misma de Pizarro, de Cortés, de Irala, de Mendoza, que se tuvo que volver a España corriendo porque los querandíes casi se lo comen. Esa historia que nos quieren vender de la conquista como algo planificado no es así. Fue una locura, una historia de tipos de-sorbitados, medio locos, que se conquistaron un continente impulsados por la burguesía británica, el desarrollo y la revolución industrial. El afán de lucro los impulsaba.
-¿Dónde ves la leyenda insurgente hoy?
-En el feminismo, en las movilizaciones de las mujeres, que tuvo sus inicios en grupos militantes pequeños de gente muy estudiosa y persistente, con una voluntad política muy decidida. Fueron las que expandieron el tema del patriarcalismo, la violencia y la explotación hacia las mujeres. Esto no es tan antiguo, empezó hace 30 o 40 años y hoy se presenta como un movimiento masivo que se expande por todo el mundo. Es muy parecido a lo que sucedió en 1968 con el movimiento estudiantil, y tiene un destino anticapitalista, porque el patriarcalismo tiene una razón económica de existir.
El otro movimiento poderoso que está surgiendo es el de la defensa de la tierra, el agua, el aire, el medioambiente. Hace poco, los que luchan por un Canelones libre de soja tuvieron un laudo favorable de la Institución de Derechos Humanos, que reconoce que el uso de agrotóxicos atenta contra la salud y los derechos humanos. Esto está ocurriendo en todo el mundo, en Suiza dejaron de utilizarlos, y a Suiza no se la puede acusar de socialista. Estuvo la lucha contra Aratirí y ahora contra Upm 2 [segunda planta de pasta de celulosa, muy contaminante, de la multinacional finlandesa UPM-Kymmene en Uruguay] y el tren. Sueño con que un día ocupemos Upm 2, con un movimiento lo suficientemente fuerte como para decir que no queremos Upm.
Por supuesto que hoy no tiene mucho asidero, pero es un norte. Nunca pensamos que las ideas de una revolución social, de un mundo socialmente justo, tienen que ser mayoría electoral para después generar hechos políticos. Esas ideas deben ser adoptadas por una cantidad suficiente de mujeres que, además de luchar por la igualdad, sean anticapitalistas, y de gente que luche por la defensa del medioambiente y sepa que el capitalismo es su principal enemigo. También pienso en la lucha por los derechos humanos, porque es la esencia de la batalla contra los opresores en la búsqueda de los desaparecidos. En el último tiempo ha sido reducida a su mínima expresión, en Uruguay y en Argentina. En el Batallón 13 no hay diez máquinas trabajando, hay sólo una; no hay 50 estudiantes de antropología, hay ocho o diez, porque falta voluntad política. Les interesa hacer un hecho político del tabaco y no de los desaparecidos.
-¿Qué opinión tenés sobre el proceso electoral?
-Estas elecciones son lo más pobre que hay. El cotejo entre dos o tres formas de ser mayordomos del capitalismo. El mayordomo frenteamplista, con el Mides que reparte ingresos, pero me dicen los trabajadores que no les sirve hacer horas extras en la construcción porque el Irpf (Impuesto a las Rentas de las Personas Físicas) les come el hígado. Es mentira que se repartió la riqueza, no se repartieron las estancias ni se cambió el modo de producir. No se tocaron los intereses del capital. Además, hubo un traslado de la política, de lo social a los comités de base y después los mataron. A un mes de las elecciones se reabrieron, como antes hacían los blancos y los colorados, pero es muy pobre comparado con el entusiasmo que había antes en cada casa y en cada auto con la bandera. El vecino te dice: “¿Y a quién voy a votar?”.
-Frente a este escenario, ¿qué se puede hacer?
-La perspectiva que veo de ruptura ­–porque acá de lo que se trata es de romper ideológicamente la idea de que se terminó la revolución y de que hay capitalismo para siempre–, la veo por el lado de los movimientos sociales: feminismo, ambientalismo y derechos humanos. Es decir, los movimientos que han ganado independencia con relación a los aparatos electorales, porque los otros están atados al éxito electoral de la izquierda progresista. El ambientalismo y la lucha de las mujeres choca con el capitalismo, el patriarcado es la forma de expresión del sistema capitalista. Por eso todos los días nos enteramos de un feminicidio. Hoy en día las manifestaciones de los 20 de mayo, la Marcha de la Diversidad, la de los 8 de marzo, son lo que eran antes las manifestaciones sindicales. Los principales luchadores en materia de derechos humanos en Uruguay quedaron todos subordinados al gobierno frenteamplista. Les teníamos respeto y cariño, pero están subordinados.
Hoy el Estado no puede evitar ser operador del olvido y del perdón. Eso es lo que pasó con Tabarecito, y a este Manini Ríos le están haciendo un gran favor. Uno llega a viejo y lamenta una cantidad de errores, haber caminado por senderos equivocados. Pero también vio tantas cosas positivas… La gente en asamblea en losasentamientos tiene una vinculación con el artiguismo cuando decide que determinado terreno va para esta familia porque necesita más, los otros van a la Ute (compañía estatal de energía eléctrica) a la Ose (compañía estatal del agua). Hubo períodos en los que este pueblo se ha movilizado, pero hoy no es así.
Cuando la gente toma resoluciones por sí misma no se puede prever si será ahora o en 30 o 40 años. Hay momentos en la historia en los cuales la gente es dueña; recuerdo el Cordobazo, que fue muy profundo. No hubiera habido lucha armada en Argentina si Agustín Tosco y los sindicatos no hubieran hecho esa movilización sindical que culminó en una sublevación política contra la dictadura de [Juan Carlos] Onganía. Mirá lo que pasó en Haití. En uno de esos momentos históricos los ciudadanos tomaron un cuartel, a mano pelada, no fue una organización, el Mln o el Erp. La masa fue al cuartel, tomó las armas y nunca las encontraron. En el Cordobazo cercaron las comisarías, los policías gastaron las municiones y no pudieron reprimir.
Sobre el ex-general Manini Ríos
-¿Por qué el líder de Cabildo Abierto utiliza la simbología artiguista?
-Es el mismo sistema que empleó Máximo Santos: crear un héroe militar para fortalecer la presencia del Estado. La estrategia de Manini es reagrupar a ese 43 por ciento que le dijo que sí a la dictadura en 1980 y en 1989, para llevar adelante la mano dura.
-¿Tiene proyección política?
-Le veo futuro. Van a venir Soros y Rockefeller y, en vez de hablar con el Pepe, hablarán con él. Estamos ante un liderazgo de futuro del Uruguay. Estamos viendo el nacimiento de un nuevo Mario Aguerrondo: empezó como jefe de Policía, creó la logia Tenientes de Artigas y tuvo el 14 por ciento del electorado en 1971. Fue muy potente.
* Ediciones de La Estaca, Montevideo, 2019.

 

 

 

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