Noticias Uruguayas 12 julio 2016

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¿Cuál es el verdadero objetivo de las bases militares de EE.UU. en Argentina? // EEUU desembarca en la tierra del fin del mundo // América del Sur, el DORADO codiciado por los EEUU // «El objetivo de Exxon es el petróleo venezolano» // Nuevo tiroteo en Estados Unidos: fallecen tres personas // Más de 20 agentes heridos en protestas en Saint Paul (EE.UU.) // Detienen a 77 personas en protestas en 18 ciudades de EEUU // Estado español: El Supremo anula por primera vez una condena a un miembro de ETA // Pablo Iglesias: “Unidos Podemos ha venido para quedarse, será una fuerza política esencial” // Honduras: Asesinan a otro miembro del grupo que lideraba Berta Cáceres // Chile: Procesado por crimen de mirista el hasta el miércoles Edecán militar de la Cámara de Diputados // Argentina: Argentina, con los dos pies en la calle por Claudia Korol // Uruguay:Un testimonio del Cóndor

 

URUGUAY

Viernes 08 • Julio • 2016

Un testimonio del Cóndor

Cuando doblamos a la derecha y llegamos a la garita tuve una sensación de “ya visto” nada agradable. El auto se detuvo frente a ella y a una señal, el guardia nos abrió la barrera y entramos. Nada más parecido a una cárcel. Allí funcionaba el tribunal al que concurríamos como testigos del proceso del Plan Cóndor.
Media hora antes, el auto de la embajada uruguaya nos había ido a buscar al hotel y nos había trasladado a esa población cercana a Roma, difícil de precisar a qué distancia. Cruzamos la entrada sin revisaciones ni presentación de documentación, porque el guardia ya conocía el auto que en los últimos meses había trasladado a varios testigos.
El tribunal funcionaba en un salón amplio, con un estrado en el que perfectamente podía desarrollarse una obra de teatro, y una sala con butacas donde se ubicaban los abogados, así como el público que hubiera ido, dado que el juicio era abierto a la población. Los testigos se ubicaban en el estrado. A mí me ubicaron en un costado del tribunal, al lado del traductor.
Luego del juramento de rigor, las primeras preguntas fueron del abogado nombrado por el gobierno uruguayo, de quien éramos testigos: si había hecho declaraciones anteriores, si había sido detenido, etcétera.
Uno de los temas centrales de las preguntas refirieron a si tenía pruebas que demostraran la participación de los Fusileros Navales (Fusna) en las detenciones de los desaparecidos, en particular de los militantes de los Grupos de Acción Unificadora (GAU), en Buenos Aires, en diciembre de 1977. Algunas pruebas ya habían sido aportadas por testigos anteriores, como el viaje a Buenos Aires el 20 de diciembre de Jorge Tróccoli con dos de sus oficiales, el día previo al comienzo de las detenciones, y su regreso dos días después. ¿Qué otro objetivo podía tener ese viaje sino el de participar personalmente en las detenciones?
Pero hay otros elementos. En los interrogatorios nos amenazaron con llevarnos a Buenos Aires, diciéndonos: “Vos sabés que los que van allá son boleta”. Esto nos ocurrió a varios y fue en el mismo momento en que estaban interrogando a compañeros en la capital argentina.
Pero quizá la prueba más significativa que entregué al tribunal fue una ficha del S2 del Fusna, Dirección de Inteligencia, que también tenía funciones operativas y cuyo director era Tróccoli. En los anexos del segundo informe que la armada uruguaya presentó a la Presidencia de la República en 2006, hay una ficha para cada desaparecido. En la de Gustavo Arce hay una anotación del 29 de diciembre de 1977 que dice textualmente: “Hace dos días desapareció de la ciudad de Buenos Aires. Es GAU”. Arce fue detenido el 27 de diciembre. Es decir que a los dos días de su detención, el Fusna ya conocía el hecho. No es posible intercambiar informaciones tan rápidamente si no existe un contacto permanente. La ficha era un documento oficial de la dirección del Fusna que dirigía Tróccoli y significaba una prueba muy contundente de su involucramiento personal.
Un momento particular fue cuando hablamos de la entrevista que le solicitamos a Tróccoli, para solicitarle información sobre los desaparecidos. Quizá ingenuamente, pensamos que podía aportar algo de todo lo que conocía. No lo hizo, pero lo más curioso fue que, ante la pregunta, no contestó que no sabía nada, sino que preguntó qué podía obtener a cambio. Obviamente, era muy poco lo que podíamos ofrecerle, porque su principal preocupación eran los juicios que les comenzaban a hacer a los que habían cometido delitos de lesa humanidad, entre los que se encontraba él.
Al final de la declaración, el abogado de Tróccoli, que durante mis referencias directas a su defendido parecía nervioso y quizá molesto, me interrogó sobre algunos temas sobre los que había declarado, como qué pruebas tenía de que Tróccoli había sido un torturador, como yo había escrito en un documento. Efectivamente, así había sido, pero yo no podía aportar una prueba, porque estaba encapuchado y sin lentes, además de que no los conocía ni a él ni a su voz. Pero sí le dije que en un momento de la entrevista me pidió disculpas personalmente sobre lo ocurrido. ¿Por qué lo haría si él no hubiera participado directamente? Obviamente, no lo disculpé. No sé si en algún caso lo hubiera hecho, pero nunca si, más allá de las palabras, no contribuía efectivamente a dar a conocer la verdad.
El abogado me preguntó si yo creía que Tróccoli era responsable de algunas desapariciones en Buenos Aires. Le contesté que no, no de algunas, sino de todas las desapariciones. Se molestó mucho, me dijo que sólo contestara sí o no, porque no le interesaban mis opiniones. Le dije que a mí tampoco me interesaban las de él, que estaba ahí por otra cosa. Momentos de violencia que, sin embargo, deben asumirse para hacer justicia.
Tróccoli no fue un oficial más. Miremos cómo responde a la pregunta de un periodista sobre la cadena de mando en las torturas.“No había una sistematización de parte de los superiores. Esto siempre pasa por lo humano. Se llama a engaño quien hable de un Régimen de Obediencia Debida. Acá no podemos decir ‘yo lo hacía porque cumplía órdenes’. Primero porque es mentira en mi caso y me atrevería a decir que en todos, no sé, capaz que alguno sí, no quiero generalizar. Pero era producto de la vorágine del momento, era una cosa que se vivía ahí y era una cosa que había que hacerla” (revista Tres del 20/09/1996).
Es claro que los principales responsables del terrorismo de Estado son los dictadores en el gobierno, los mandos de las Fuerzas Armadas que ejecutaron las directivas. Pero en las tres armas hubo equipos operativos que actuaron con mucha autonomía en las torturas, en las detenciones y en todo el proceso represivo. Posteriormente hicieron los informes y estos fueron aceptados, avalados, y los ejecutores fueron felicitados por ello. Tróccoli estaba en esta categoría. Estaría preso si no se hubiera fugado. Todos esperamos que este juicio concluya con una pena que haga justicia.

Juan Manuel Rodríguez


Viernes 08 • Julio • 2016

Estados Clandestinos. La fuerza de la historia

40 años después, se exhibe un documental

sobre los vuelos uruguayos de la Operación Cóndor.

“Dicen que el Uruguay tiene instalada una base militar en territorio argentino. Parecería inadmisible que el gobierno argentino permitiese que, dentro de su territorio, fuerzas armadas de un país extranjero instalasen una base de operación, circularan por la ciudad armados, efectuaran un operativo, detuvieran personas y, finalmente, las pusieran dentro de un avión, las sacaran del país, y las condujeran al territorio uruguayo, en el mejor de los casos. Historias tan fantasiosas sólo pueden caber en la mente de un novelista”, afirmaba, desafiante, José NinoGavazzo en un comunicado oficial de 1976.
Como tantas veces, la realidad se impuso a la imaginación. En el barrio bonaerense de Floresta, el local donde antes funcionaba un taller mecánico -que llamaremos Automotores Orletti, como se ha impuesto hacerlo, aunque no era ese su nombre-, se había convertido en un centro de operaciones de represores argentinos y uruguayos, que allí se dedicaban a torturar, asesinar y desaparecer prisioneros en el marco del Plan Cóndor. En Buenos Aires, a mediados de 1976, militantes extranjeros comenzaban a ser secuestrados. Muchos uruguayos fueron a parar a Orletti en un operativo a cargo de Gavazzo, el también uruguayo Manuel Cordero y el argentino Aníbal Gordon. Luego se realizaron dos vuelos de la Fuerza Aérea uruguaya para traer a nuestro país, tan ilegalmente como habían sido capturados, a 45 de esos uruguayos -y hay sospechas de que hubo varios vuelos más, aparte de los traslados en vuelos comerciales-. El 5 de octubre, el segundo de esos trajo a 22 prisioneros que, hasta hoy, continúan desaparecidos. Según informó el periodista Roger Rodríguez en 2007 -y según lo aceptaron sentencias del Poder Judicial uruguayo-, esos cautivos fueron entregados por la Fuerza Aérea al Ejército y luego asesinados. El objetivo inicial de la operación fue desarticular al Partido por la Victoria del Pueblo (PVP), que había sido fundado en 1975 por exiliados uruguayos que vivían en Argentina, entre los cuales permanecen desaparecidos los dirigentes Gerardo Gatti y León Duarte.
Mientras en Estados Unidos -donde estaba a punto de ganar la presidencia Jimmy Carter- se comenzaba a estudiar la suspensión de la ayuda militar a Uruguay, en un balneario de Canelones se montó una de las grandes farsas de la dictadura: la del chalet Susy, donde se anunció que habían sido detenidos 62 subversivos “invasores”. En realidad, eran los secuestrados traídos en el primer vuelo.
“Creo que ellos la cagaron. Porque después de haber hecho tanto estropicio, dejarnos vivos… De niño no, pero con el tiempo fui recopilando cosas, y es obvio que yo te iba a terminar acusando. El miedo, en algún momento, se me iba a ir. Y la rabia me iba a compensar”, dice uno de los niños trasladados en aquel primer vuelo. Así comienza el documental Estados clandestinos. Un capítulo rioplatense de la Operación Cóndor, de la uruguaya Paula Monteiro y el catalán Marc Iglesias, que el domingo a las 15.30 se proyectará en el local de Orletti, y volverá a presentarse en Montevideo el viernes 15, a las 20.30, en el Cine Universitario. El film cuenta la historia de aquellos traslados ilegales, a partir de los testimonios de sobrevivientes y de hijos de desaparecidos. Además de la reconstrucción cronológica de la operación represiva, sitúa el contexto político uruguayo y el accionar político del PVP, así como el intento dictatorial de no perder la ayuda militar estadounidense. Así, se convierte en un conmovedor relato de aquella época, con aportes -algunas veces escalofriantes- de Sandro Soba, *Lolo * Mechoso y Victoria Julien, que fueron secuestrados junto a sus padres en Buenos Aires.
El comienzo
Los padres de Monteiro eran maoístas, y si bien emigraron a Buenos Aires por razones económicas, en 1976 el padre de Paula fue requerido, por lo que decidieron exiliarse en Barcelona. Allí conoció a Iglesias, mientras ambos estudiaban periodismo. Cuando se le pregunta a la hoy cineasta por el relato de sus padres sobre aquel tiempo, ella piensa unos segundos y responde: “Siempre les pregunté a mis viejos sobre esto. Ellos son muy uruguayos, y su casa en Barcelona es como un consulado uruguayo. Pero lo único que oí de Buenos Aires es que fue la peor época de sus vidas. Nunca me habían contado específicamente por qué. Cuando empezamos este trabajo con Marc, comenzaron a recordar cosas”.
Esta es la primera incursión en el audiovisual de la pareja, y el proyecto, que les llevó diez años, comenzó casi por casualidad. En 2006 vinieron de visita a Uruguay y leyeron el libro Tiempos de dictadura 1973-1985. Hechos, voces y documentos. La represión y la resistencia día a día, de Virginia Martínez. Les llamó la atención todo lo que rodeaba al secuestro de Gerardo Gatti, y que los militares hubieran pedido dinero por liberarlo.
Llegaron a hacer 24 entrevistas, y con la colaboración de personas de su entorno -argentinos, uruguayos, catalanes-, terminaron el trabajo. Cuentan que en la mayoría de los casos “las entrevistas fueron kilométricas, y las planteábamos bastante amplias, porque queríamos que nos contaran sus historias. Además de los hechos, nos interesaba el proceso político y cómo lo había vivido cada uno”. Dicen que fue “muy movilizante”, sobre todo por la conciencia del dolor acumulado durante tantos años. Además de que “había mucha gente que no había hablado entre ella”. Unos pocos no quisieron dar testimonio, pero la mayoría accedió a esta reconstrucción.
El episodio “es distinto a otros en los que, por lo general, hay sólo una o dos personas que zafaron. El montaje mediático del chalet Susy y toda esa historia del blanqueo era algo que también nos llamó mucho la atención: por un lado está la guerra mediática de los milicos y su montaje de la invasión, y por otro, las estrategias del PVP para la difusión de su programa, todo lo que era el plan de aparición, del que no se habla tanto. Dejamos por fuera esa guerra mediática, que era muy interesante, porque es muy fuerte lo que sucedió de marzo a diciembre en la operación represiva, y además se trata de una historia muy compleja, con escenarios que van cambiando, de modo que tuvimos que centrarnos para lograr un documental comprensible”, señalan.
Dicen que desde el principio sabían que era una historia muy delicada, en la que conviven distintas sensibilidades políticas. Por eso, para los realizadores era prioritario generar una historia que diera voz a todos, sin llegar a un relato partidista de los hechos. “Sentíamos que nuestra responsabilidad era con toda la gente que había hablado, con los testimonios. Por eso hicimos proyecciones privadas, para que todos pudieran verlo antes del estreno”. Naturalmente, hubo controversias, sobre todo por lo que implica rescatar la memoria histórica de los militantes de aquella época. “Se vuelven a reproducir discusiones que también se daban en aquel momento, a partir de perspectivas distintas, de cómo cada uno decide contar y de qué enfatiza. No es algo propio de este grupo militante que dio origen al PVP, sino de la izquierda en general. Y no sólo de la uruguaya, se repite en distintos procesos de transición entre dictadura y democracia. También está la cuestión de cómo se digiere o se concibe, desde el lugar en el que está cada uno 40 años después, la experiencia de los grupos de izquierda que plantearon acción directa revolucionaria”.
Otros centros de acción política
Iglesias destaca que en Barcelona confluyeron exiliados uruguayos, argentinos y nicaragüenses, entre otros, y la capital catalana se convirtió, a fines de los 70 y principios de los 80, en un importante centro de acción política contra las dictaduras latinoamericanas, mediante colectivos que en su momento eran muy potentes, y “tenían mucha presencia en la vida social de la ciudad, generando que muchos catalanes se acercaran y se identificaran con esa lucha. Entonces, aunque parezca que estamos muy lejos, la diáspora también determinó que esa realidad se volviera muy cercana”.
Para los directores, la inclusión del testimonio de los hijos fue, por un lado, una forma de acercar la historia a los jóvenes y, por otro, fruto de la necesidad de recordar que aquellos niños también fueron secuestrados y trasladados, involucrados a la fuerza en el conflicto en el que participaban sus padres. Así, ambos consideran que era una buena oportunidad para que ellos pudieran contar sus propias historias. “De algún modo es un reconocimiento -dice Monteiro-. Y son tres personas que cuentan sus experiencias desde lugares muy distintos”. Agrega que, en función de la estructura del documental, consideraron obligatorio incluir todo el episodio de las detenciones de setiembre en Buenos Aires y el segundo vuelo, acerca del cual no hay voces de víctimas excepto las de los entonces niños y las esposas de algunos desaparecidos. “Como la idea era que todos hablaran en primera persona, excepto Roger [Rodríguez], que es el periodista, los que eran niños cuando ocurrieron los hechos estaban muy presentes. Después de hablar con ellos, enseguida nos dimos cuenta de que sus testimonios eran muy potentes, porque demostraban algo que a nosotros nos parecía muy importante, y es eso que se ha repetido muchas veces, de que no es cierto que esta historia vaya a terminar cuando mueran los viejos. Y esta es la demostración directa de que esa historia no quedó anquilosada en la gente mayor. Además, se trata de un discurso que en España también se repitió muchas veces. Hay ciertas semejanzas inquietantes entre la transición española y la uruguaya, que allá muchos toman como modelo político en lo positivo -o en lo que les parece positivo-, pero que arrastra los mismos problemas, por ejemplo el intento de cerrar en falso historias y heridas que no han sanado. Los que eran niños a fines de los años 70 fueron tomando fuerza, y la verdad es que, para nosotros mismos, terminaron significando el relato que más nos llegó”.
*Estados clandestinos * no consiste en una objetivación deshumanizada de los hechos, sino que implica la representación del horror, de la violencia en los vínculos, en los cuerpos. Y así sigue demostrando que la memoria y los restos son humanos, y que, como tales, tienen un destino en su propia humanidad, por medio de la palabra, la memoria colectiva y la denuncia. Y de una lucha contra la impunidad que perdura.

Débora Quiring

 

LA SALIDA

por miguel ángel olivera

“no es lo que importa llegar solo ni pronto
sino llegar con todos y a tiempo…”
LEÓN FELIPE

“esta buena gente se crée que salimos por los pies,
tendría que saber que salimos por la cabeza…”
“LIBERAR LIBERAR” Hugo Gómez, Palito,
mi compañero de celda

qué ayer
que fue
qué ahora
“salir/ salir al aire/ al aire libre…”

es tan
qué ayer
qué hoy
qué encontraré
qué solo
qué país hallaré tan sinconmigo
tan bienvenido seas
mi camino…

dejar atrás
adentro
en el mí mismo
doce años de vida sin la vida
llevar en la memoria alambres cal cerrojos
horizontes de un metro
los días tan iguales
los compañeros
los recuerdos…
dejar atrás
adentro
llevarlos para siempre/ quedarme para siempre
estar con los demás/ los que se quedan
salir a los que están / a los que esperan
llevar a los caídos “y hasta siempre”
ir a buscar a los que no aparecen
salir a sumar armas y bagajes
salir a sumar manos y cabeza
salir a sumar cantos y banderas
volver a caminar esas veredas
volver a la intemperie del afuera
ser uno más de todos en la yeca…

qué ayer
que fue
qué ahora

no queda nadie atrás
no dejo a nadie
todos se van conmigo-con ustedes
uno por uno van
irán los todos
ya nos vamos abriendo los portones
y
en la segunda piel
-el inolvido-
no
faltará
ninguno…

miguel ángel olivera
“el cristo” / nº 173
…me fui el 9 de Julio (de 1984): un tango…

ENVIADO POR NESTOR DURANTE

POR MEMORIA Y JUSTICIA, HOY Y SIEMPRE

En el sexto aniversario de la muerte atroz de 12 hombres presos en la Cárcel de Rocha, nos reunimos porque sigue primando la impunidad.
Por memoria y justicia, hoy y siempre.
Convocatoria: viernes 8 de julio, 18.30, Plaza Libertad, Montevideo, Plaza Independencia, Rocha
La sensación de inseguridad y miedo no sólo se genera a raíz de la crónica roja. La represión, la lógica custodial, el gatillo fácil, el olvido, la justicia injusta y poco garante de derechos, el discurso que manda encerrar a gurises pobres pero que a su vez promete «rehabilitar» y enseñar a vivir en libertad en el encierro, también generan violencia.
Decidimos marchar este 8 de julio porque no olvidamos a los 12 que murieron abrasados en la Cárcel de Rocha, a los 8 que sí sobrevivieron al incendio, pero no a sus secuelas, ni a los familiares y amigos que hasta hoy conviven con el dolor por los que se fueron. No olvidamos y todavía exigimos respuestas porque a pesar de todo el dolor y el tiempo, sigue primando la impunidad.
En aquel momento, y para que su muerte no fuera en vano, pedimos un cambio de rumbo. Sin embargo, las medidas adoptadas, más que un cambio de rumbo fueron un afianzamiento en las políticas custodiales y represivas.
Sí, se mejoraron algunas condiciones de encierro, pero no la violencia interna, la violación sistemática de derechos y el poco respeto a la dignidad humana. Todavía hay quienes mueren intoxicados y quemados por falta de controles estatales, pensemos en los siete viejitos que marcharon en mayo.
Recordemos a los seis que murieron presos en lo que va del año. A los gurises que encontraron en el Tobogán, al atentado contra el GIAF. A todos nuestros desaparecidos.
Sepan, que mientras hayas quienes se encarguen de encerrar, de matar, de borrar historias, de ocultar, de hacer la vista gorda, habrá quienes no se cansen de luchar contra el olvido. Mientras haya represión e impunidad, habrá quienes no se cansen de apostar al diálogo y querrán justicia.
Reclamamos:
-que el sistema político y judicial, que el gobierno y la sociedad problematicen y discutan en profundidad qué concepción de castigo tenemos y queremos, si la inflación punitiva y el encierro son parte de la solución a la seguridad ciudadana y construcción de cohesión social
-que los jueces se instruyan y recorran las cárceles para que sepan a dónde están mandando a quienes condenan, y hagan uso de las medidas alternativas a la prisión
-cambiar la lógica represiva del Ministerio del Interior por una lógica que apueste al diálogo y a la resolución de conflictos de forma pacífica
-hacer visible la violencia institucional sistemática, para así poder erradicarla
-que se generen políticas de salud, educación, vivienda y trabajo tangibles que impidan que se comentan delitos
-información, reparación y respeto a las víctimas
-una simbólica indemnización en la causa civil, porque aunque nadie ni nada traerá de vuelta a nuestros muertos, sí será un reconocimiento de la responsabilidad que compete
Por justicia, hoy y siempre, en memoria de:
Matías Barrios Sosa
Mario Fernando Martínez Maidana
Edison Javier Núñez Casuriaga
José María Pereira Pereira
Raúl Alejandro Gómez Recalde
Delio Alegre
Ariel Fernando Cardozo Velázquez
Jorge Luis Roda Acosta
Antonio Joaquín Cardoso Silvera
Julio César Da Silva Pereira
Luis Alfredo Bustelo López
Alejandro Adolfo Rodríguez Cabral
Comisión rochense por Memoria, Verdad y Justicia – AMARC Uruguay – SERPAJ – Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos – IELSUR COMCOSUR INFORMA Nº 1739 – 07/07/2016
PUBLICADO EN COMCOSUR


Uno cada cinco tuvo rebaja salarial

30 Jun

AFUSEC

LOS URUGUAYOS Y EL TRABAJO

El promedio de los trabajadores acepta un empleo con un salario de $ 28.000 en la mano.
En medio de la discusión por las pautas de los consejos de salarios y la pelea contra la pérdida de salario real y otras condiciones de trabajo, un estudio denominado “Los uruguayos y el trabajo”, elaborado por Equipos Consultores, revela que el promedio de los trabajadores uruguayos hoy estaría dispuesto a aceptar un empleo por un salario en la mano de $ 28.119.
En Montevideo la aspiración es levemente mayor a la del interior. En la capital se pide $ 31.397 mientras que en el resto de los departamentos el promedio es de $ 25.583. Las diferencias también se observan por sexo: si es hombre pide un mínimo de $ 32.413 para dar el visto bueno, mientras que las mujeres exigen $ 22.978. El salario mínimo que haría aceptar un empleo crece con la formación y el nivel socioeconómico de la persona, pero a nivel general solo un 6% de los trabajadores sostiene que estaría dispuesto a aceptar un empleo por un salario mínimo en la mano superior a los $ 50.000.
Los datos fueron presentados ayer en un evento organizado por la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa y la Fundación Konrad Adenauer Stiftung Montevideo.
Según el relevamiento, 20,2% de los trabajadores sostuvo en febrero 2016 que en los últimos tres meses tuvo una baja salarial. En agosto del año anterior era un 16,6%, lo que refleja que las empresas han venido tomando medidas ante una coyuntura deteriorada. La mayor parte de los trabajadores que recibieron recortes salariales son, según el relevamiento, del interior, tienen entre 30 y 39 años, tienen un nivel socioeconómico bajo. Pese a esto, 41% sostiene que no tiene previsto cambiar de trabajo o no le gustaría. Un 20% no tiene pensado buscar otro empleo, pero le gustaría, 28% tiene previsto cambiar en los próximos seis meses y 11% se muestra indeciso y dice que depende de las condiciones que se presenten.
En relación con esto, otro dato que se presentó ayer reveló que el 69% de los trabajadores se siente mucho o bastante parte de la organización en la que se desempeña, contra un 26% que se siente poco y 6% que nada. Cuanto más edad crece el sentido de pertenencia a la organización en la que trabaja. Si bien esto puede asociarse a la antigüedad en la empresa, no es lineal. Son las personas de mayor nivel socioeconómico las que tienen mayor sentido de pertenencia a las empresas que los han contratado. Según el estudio, los uruguayos trabajan en promedio 41,9 horas semanales; el 55% en tareas manuales y el 21% en tareas intelectuales.
http://www.elpais.com.uy/informacion/uruguayos-rebaja-salarial-consejo-salarios.html



miércoles 6 de julio 2016

POLÍTICA PETROLERA

Tres entidades socio-ambientales presentaron hoy en el Parlamento argumentos en favor de una ley que prohíba la aplicación del Fracking en nuestro país.
Integrantes del Movimiento Uruguay Libre, Paysandú Nuestro y Paysandú Libre de Fracking fuimos recibidos por la Comisión de Industria de Diputados.
En la reunión se apreció que el tema del Fracking es discutido en todos los partidos y que es posible su prohibición por una ley nacional que complemente las acciones departamentales en curso en Paysandú, Tacuarembó, Salto, Rocha yArtigas.
El FRACKING es una tecnología de extracción de hidrocarburos introducida pocas décadas atrás para prolongar la explotación en yacimientos casi agotados y ampliarla a otros que anteriormente no eran explotables denominados no convencionales.

Existen suficientes evidencias científicas de que esta tecnología no es segura y que no puede realizarse sin graves impactos ambientales y sociales. Esta es la conclusión de un informe de los Profesionales de Nueva York Preocupados por la Salud y los Médicos con Responsabilidad Social de los Estados Unidos que sirvió de base para la prohibición definitiva de la utilización del Fracking en el estado de Nueva York[1].

Este estudio que presentamos a los legisladores es un compendio actualizado a 2015 de los trabajos científicos realizados en todo el mundo sobre los impactos del Fracking en el aire, el agua, la salud, la seguridad pública, la estabilidad sísmica y climática, la cohesión comunitaria y la vitalidad económica a largo plazo de un país.

Hasta el presente, en Uruguay no tenemos una política definida sobre el Fracking.
Por un lado, Ancap ha firmado contratos con empresas extranjeras en donde se admite la posibilidad de explotación de hidrocarburos no convencionales en el centro norte del país cuando el Fracking es la única tecnología disponible para extraerlos.
Por otro lado, varias actividades de estudio e información sensibilizaron a la población de Paysandú sobre los impactos del Fracking en la tierra y los recursos hídricos e hicieron que la Junta Departamental decidiera prohibir el Fracking en su jurisdicción. Procesos similares sucedieron en Tacuarembó, Salto y Rocha.
Por último, luego de que la ministra de Industria, Carolina Cosse, declarara que en el Uruguay no se realizará Fracking y que el presidente Tabaré Vázquez reiterara esa afirmación en un Consejo de Ministros, es necesario establecer una política clara al respecto y para ello es indispensable una ley nacional que la consagre.
En Uruguay, con importantes recursos hídricos superficiales y subterráneos y el 93% apto para la actividad agrícola y ganadera, se debe impulsar la producción primaria e industrial de alimentos de calidad y actividades que valoricen el territorio, como el turismo, por lo que debe sancionarse una ley que prohíba el fracking en el país.

Movimiento Uruguay Libre
Paysandú Nuestro
Paysandú Libre de Fracking

Enviado por  Jorge Vera Pereyra

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