Noticias múltiples de la Fundació Andreu Nin…

Parece que la Fundación Andreu Nin es una entidad que se mueve, a veces con una febrilidad un tanto increíble. De momento, está creciendo. En los últimos tiempos se han creado “fundaciones” en Zaragoza, Granada, y en Oviedo ya funciona con la Web propia, mientras que esperamos ponerla en marcha en Valencia en las próximas semanas. Las jornadas sobre el 75 aniversario de la creación del POUM &nbsp que tuvieron lugar en Barcelona a principios de Octubre fueron un éxito de asistencia (dos días con las salas llenas), pero sobre todo porque hubo actos especialmente creativos como el que reivindicó el papel de la mujer en el partido, y contó con la presencia de veteranas como Teresa Rebull y Mª Teresa Carbonell, amén de historiadoras y militantes feministas…en las mismas jornadas se presentaron libros como la bogaría de Joaquín Maurín escrita por Alfonso Claverías, Las voces del POUM, de Isabella Lorusso, así como la edición catalana de El POUM i la revolució espanyola, del especialista germano y camarada Rainer Tosstorff, y que había editado Base que ya había editado el aporte de Andreu Nin sobre el derecho de las nacionalidades a la autodeterminación…

Este fin de semana tuvieron lugar las jornadas de Agullana, un pueblo que fue, en el tramo final de la guerra, la última “capital de la República”, y con la ayuda del historiador local y de uno de los supervivientes con la memoria más fresca, nos enteramos de todo lo que sucedió en el curse de la “revolució” cuando Agullana acogió a una buena cantidad de niños que huían de las bombas fascistas de Málaga, y cuando los principales edificios de la localidad fueron incautaos para ser ocupados por Manuel Azaña, Juan Negrín, el general Rojo, y donde se instalaron las embajadas de los dos países que no abandonaron la República: la URSS y México. Esta página de la historia estaba justificada ante todo por la proximidad de la frontera francesa.

Es importante saber que en Girona, y en concreto en Agullana, en el momento de su formación el &nbsp POUM era la primera fuerza de un moviment obrero y asociativo cuyos inicios databan de mitad del siglo XIX. El 16 de enero de 1934,&nbsp uno de sus militantes,&nbsp Alfons Rabassa Garrober fue alcalde &nbsp como miembro de Acció Social Agraria Obrera, del BOC primero y del POUM desde 1935, y como tal permaneció hasta el día 13 de febrero de 1937.

Tanto en l’Alt como en el Baix Empordà, el POUM tenía mucha influencia. En Figueres existía un núcleo muy potente, que ligaba el comunismo con el nacionalismo radical. Este núcleo estuvo inicialmente liderado por Jaume Miravitlles que se pasó a ERC antes de la creación del POUM, pero desde esta corriente también destacaron militantes de la tala de Josep Rovira, que fue el líder natural de la Columna Lenin, en Huesca, y Jordi Arquer, que fue quien sustituyó a Andreu Nin en la principal responsabilidad cuando este fue secuestrado y asesinado. En un acto celebrado en el teatro de la sociedad obrera,&nbsp y en presencia de una nutrida representación de personas del pueblo, se pasó el documental Doblemente olvidados, de Jordi Gordon, y hubo diversas elocuciones en la que, entre otras cosas, se trató de explicar la paradoja de que, aún siendo un partido pequeño, el POUM siguiera suscitando tantos libros y tanta atención.

Era evidente que dicho interés se inserta en el mismo contexto que el de la recuperación de lo que se ha venido a llamar un tanto impropiamente la “memoria histórica” (quizás sería más justo hablar de “memoria popular”), y no deja de resultar simbólico que el inicio de esta coincidiera en no poca medida con el estreno de la célebre película de Ken Loach, Tierra y Libertad, un filme que desmontó aquello de “¿Otra película sobre la guerra española?”, que solían decir los desmemoriados sobre otros filmes como pudo ser ¡Ay, Carmela¡, de Carlos Saura…Existían numerosas razones para esta “sobredimensión” del POUM, una dinámica que todavía provoca el estupor entre los historiadores académicos, y que, en líneas generales podía comprenderse enumerándose una serie de factores de primer orden….

…Como la crisis del estalinismo, lo que explica porqué la película de Loach suscitó tanta pasión en la izquierda insumisa europea, entre la gente de los partidos comunistas que en los años noventa veían como todo el edificio del “socialismo real” se había caído sin apenas una lágrima. &nbsp Estaba surgiendo una “nueva izquierda” que se recuperaba de las cenizas del mayo del 68, y que se orientaba hacia el nuevo siglo con nuevas perspectivas en la que el anticapitalismo tenía que ganar la batalla al anticomunismo que se había impuesto en las filas de la socialdemocracia (que estaba dejando de serlo), e incluso entre la mayor parte de los antiguos cuadros de partidos comunistas como el italiano cuyo líder, Massimo D´Alema, se había pasado con armas y bagaje al Opus Dei, sin dejar de representar la mayoría del “partido”. El mismo partido que diez años atrás había recibido con cara de perro unas jornadas sobre mao del 37 en Roma, con la presencia de Pelai Pagès.

El POUM había heredado la mayor parte de los cuados fundadores del PE (Nin, Maurín, Andrade, Rebull, gorkin, etc), había jugado un papel central en la composición de las alianzas obreras de 1933-1935… La idea de la “unificación” englobaba inicialmente los mismos partidos que en 1936 crearon el PSUC, y que habían cambiado el frente obrero antifascista por el Frene Popular liderado por la burguesía republicana. La “unificación” también estaba pensada para la izquierda socialista, pero mientras que Largo Caballero y Carrillo insistían en que la batalla había que darla dentro del PSOE (admitiendo que el POUM podía haber sido el PSOE catalán con su propio programa y sus propia gente), y los del POUM creían que la izquierda socialista tenían antes que romper con el ala derecha del partido que recibió el giro e la política estalinista como agua de mayo…

No hay que olvidar que el POUM contaba con una base de implantación real (por ejemplo era determinante en la CNT de Girona, Lleída, Tarragona y Castellón), y en julio del 36 se encontraba en plena expansión;

Contaba con una acumulación de cuadros muy importante, con una importante capacidad analítica fuerte, desarrollada en cuestiones tan determinantes como el sindicalismo, el fascismo, la cuestión nacional, la burocracia&nbsp soviética, etc, y que eran sin duda los más formados de una izquierda como la española que era muy potente por abajo pero muy pobre intelectualmente por arriba;

La existencia de una amplia democracia interna que permitía el libre juego de corrientes comunistas muy diversas: maurinista, trotskista, nacionalista (Arquer, Rovira), bujarinista (Portela, Gorkin), rabassaires;

De alguna manera, el POUM fue el partido comunista que podía haber existido sin la brutal distorsión que significó el estalinismo;

Contó con un considerable apoyo internacional de los diversos partidos al margen de la II y III Internacional, de los trotskistas, surrealistas y de numerosos escritores como con George Orwell&nbsp que no fue el único;

Su conexión con Trotsky y el trotskismo, lo que le ha otorgado un interés polémico añadido y centrado en la firma del pacto del Frente Popular, y en la equívoca presencia de un Andreu Nin desbordado por las responsabilidades y por el miedo al aislamiento, &nbsp en el Govern de la Generalitat…&nbsp &nbsp &nbsp

Conviene recordar todo esto, que una de las características más obvias y combativas del antifranquismo fue precisamente la recuperación de la memoria histórica, de la historia pluralista del movimiento obrero, un terreno en el que para la izquierda revolucionaria se interpretaba como capital la defensa de Nin y del POUM frente el estalinismo ya en retirada. Algunas organizaciones marxistas minoritarias desarrollaron sobre este punto una actividad intensa y continuada. Sin ánimo de hacer patriotismo, no hay más que repasar la colección del Combate y el Demá de Catalunya para certificar que para la LCR este combate por la historia fue primordial.

Ni que decir que este “revival” retoma una vieja batalla iniciada en plena guerra civil, prolongada en el exilio, y que tuvo una gran importancia en el tardo franquismo. En esta última fase, la recuperación de la memoria del POUM conoció una considerable revitalización. Desde la segunda mitad de los años sesenta hasta el “tejerazo”, se publicó todo lo publicable, se habló del POUM, de Nin y de Orwell, incluso en los Congresos del PCE (la LCR lo incluía en sus salutaciones cuando era invitada), obligando a los líderes tanto del PCE-PSUC a responder a la defensiva, iniciándose así una línea de rectificaciones importante, pero empero todavía inconclusas.

Aunque algunos historiadores prefieren llamarle “partido socialista revolucionario, el POUM fue un partido de comunistas de primera hora (Nin, Maurín, Andrade, Portela, Bonet, Rebull, Gorkin, Loredo Aparicio, Arquer,&nbsp etcétera), que había suscitado las esperanzas de todas las minorías comunista que se batían contra el estalinismo –así lo proclamó a Broué la viuda de Bujarin, así nos lo explica el vietnamita Ngo Van al presentar su Memoria escueta-, que encarnaba el comunismo contra Stalin décadas antes que otros descubrieran que el estalinismo había sido un error y un horror Algo de esta luz está volviendo a alumbrar, y está siendo reconocida incluso por los que fueron sus adversarios y que no pueden encontrar ningún referente sólido entre los que fueron “cómplices”.

Algo de esto se vislumbra en anécdotas como la que narra el coautor de Operación Nikolai, Llibert Ferri en su libro de conversaciones barcelonesas con Wilebaldo Solano que nos lleva hasta un encuentro con Manuel Azcarate le dejó a éste un libro de Andreu Nin, Las dictaduras de nuestro tiempo, y cuando se lo volvió a encontrar y le preguntó qué le había parecido, Azcarate le contestó: “!Hay que ver todo lo que nos hemos perdido¡”.

Se trataba pues de recuperar lo que se había perdido, y por lo tanto, el historial del POUM ha vuelto para quedarse a través de toda estas actividades y ediciones. Y no hemos acabado una cuando tenemos en puerta otra: concretamente la presentación de la Fundación valenciana en la Universitat de Valencia, y la presentación de los últimos libros del poumista y celebrado pintor surrealista Eugenio Fernández Granel el viernes 19 a las 19 horas en la sala de actos de la Biblioteca Andreu Nin de Barcelona. Pero dejemos aquí el hilo para recogerlo de aquí a unos días.

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS