«Nomadismo y transparencia: Volver a los comienzos del caso Assange en Latinoamérica»

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“Desde su lanzamiento en 2007, WikiLeaks demostró ser una fuente confiable de evidencia documental crítica en torno a actividades ilícitas empresariales y gubernamentales.”
(Goodman, A. y Moynihan, D, 2019)

 

Si pudiera señalar algunas de las preocupaciones vigentes entre las trabajadoras y trabajadores cordobeses acomodados del siglo XXI, mencionaría aquellas que apuntan a la corrupción, la justicia y las guerras; muchas veces de la mano de temas como la obra pública, la inseguridad y, respecto de las guerras, desde EEUU hasta Rusia, desde Venezuela hasta Medio Oriente, desde el Atlántico Sur hasta el Golfo de Omán. Es que subsanado el salario mínimo, y hechas costumbre las vacaciones, puede pensarse en ciertas cosas, el horizonte de conversaciones tiende a ampliarse y en córdoba estas tres son cuestiones insoslayables en las charlas diarias.

Todas estas cuestiones tienen en común una palabra en boga: la transparencia. En este sentido debiera ser común escuchar hoy el nombre de quien representa en carne y hueso la puesta en práctica de la transparencia sin medir consecuencia alguna: Julián Assange. Programador, periodista de oficio y activista australiano (naturalizado ecuatoriano), es cofundador de la organización mediática internacional WikiLeaks (desarrollada entre 1999 y 2006), y está acusado por la justicia estadounidense de violación de la ley de espionaje y seguridad nacional, entre otras cuestiones, en razón de la “publicación en 2010 de cientos de miles de documentos clasificados sobre las intervenciones militares en Irak y Afganistán” (Justi, 2019). Por esto mismo, en junio de 2012 se refugió en la embajada ecuatoriana en Londres (Inglaterra), donde solicitó asilo político. Allí permaneció hasta abril del corriente año.

¿Por qué accedería un gobierno disidente a la solicitud de quien estuviera acusado de estos aparentes delitos? Tanto la BBC de Londres (BBC, 2012) como el Gobierno de la República de Ecuador en 2012 publicaron algunas de las razones argüidas, al parecer suficientes:

“…
1. Que Julian Assange es un profesional de la comunicación galardonado internacionalmente por su lucha a favor de la libertad de expresión, la libertad de prensa y de los derechos humanos en general;
2. Que el señor Assange compartió con el público global información documental privilegiada que fue generada por diversas fuentes, y que afectó a funcionarios, países y organizaciones;
3. Que existen serios indicios de retaliación por parte del país o los países que produjeron la información divulgada por el señor Assange, represalia que puede poner en riesgo su seguridad, integridad, e incluso su vida;
4. Que, a pesar de las gestiones diplomáticas realizadas por el Estado ecuatoriano, los países de los cuales se han requerido garantías suficientes para proteger la seguridad y la vida del señor Assange, se han negado a facilitarlas;
5. Que, existe la certeza de las autoridades ecuatorianas de que es factible la extradición del señor Assange a un tercer país fuera de la Unión Europea sin las debidas garantías para su seguridad e integridad personal;
6. Que la evidencia jurídica muestra claramente que, de darse una extradición a los Estados Unidos de América, el señor Assange no tendría un juicio justo, podría ser juzgado por tribunales especiales o militares, y no es inverosímil que se le aplique un trato cruel y degradante, y se le condene a cadena perpetua o a la pena capital, con lo cual no serían respetados sus derechos humanos;
7. Que, si bien el señor Assange debe responder por la investigación abierta en Suecia, el Ecuador está consciente que la fiscalía sueca ha tenido una actitud contradictoria que impidió al señor Assange el total ejercicio del legítimo derecho a la defensa;
8. Que el Ecuador está convencido de que se han menoscabado los derechos procesales del señor Assange durante dicha investigación;
9. Que el Ecuador ha constatado que el señor Assange se encuentra sin la debida protección y auxilio que debía recibir de parte del Estado del cual es ciudadano;
10. Que, al tenor de varias declaraciones públicas y comunicaciones diplomáticas realizadas por funcionarios de Gran Bretaña, Suecia y Estados Unidos de América, se infiere que dichos gobiernos no respetarían las convenciones y tratados internacionales, y darían prioridad a leyes internas de jerarquía secundaria, contraviniendo normas expresas de aplicación universal; y,
11. Que, si el señor Assange es reducido a prisión preventiva en Suecia (tal y como es costumbre en este país), se iniciaría una cadena de sucesos que impediría que se tomen medidas de protección ulterior para evitar la posible extradición a un tercer país.
…” (Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio e Integración del Ecuador, 2012)

En primer lugar, entonces, el reconocimiento internacional de la humanidad y el conocimiento de Assange lo respaldan. En segundo lugar, las relaciones históricas entre las fuerzas de seguridad (y agencias de inteligencia) de Inglaterra y EEUU; más el hecho de que la pena de muerte sea legal en EEUU y el prontuario del periodista en ese país, no dejan mucha incertidumbre: de no ser asilado, habría sido extraditado y, consecuentemente, sentenciado sino a prisión perpetua, a pena de muerte.

En segundo lugar, sus publicaciones no están limitadas a estos dos temas específicos. Assange – WikiLeaks – difundió información secreta (y crítica) relevante para la realidad de muchos países a lo largo y ancho del planeta, y fundamentalmente del tercer mundo. En lo que a nuestro país respecta, una serie de aproximadamente 2500 cables (documentos diplomáticos) fue tomada por el activista y puesta a disposición del único periodista argentino con quien tuvo contacto, Santiago O’Donnell, quien los publicara en el libro “ArgenLeaks” (O’Donnell, 2015) al margen de la funcionalidad política coyuntural. En la documentación hay comunicaciones entre nuestro actual presidente Mauricio Macri, Nicolás Caputo y la embajada estadounidense meses antes de la asunción de Macri al gobierno de CABA; análisis de la embajada sobre el rol de Cristina Fernández de Kirchner antes y después de asumir el gobierno, el conflicto con el campo, la ley de multimedios, etc; la causa AMIA, el grupo Clarín, las Islas Malvinas y muchos más temas de interés nacional (y, comprobado está a partir de ese momento, de interés internacional).

En el mismo sentido, puede dudarse de cuan genuino sea por parte de los sucesivos gobiernos estadounidenses, en el marco de la política internacional, acusar a Assange de espionaje. “La nueva acta de acusación señala que Assange conspiró con Manning para obtener y divulgar documentos confidenciales de defensa nacional, incluidos cables y reportes del Departamento de Estado sobre las guerras en Irak y Afganistán. Los fiscales dijeron que sus acciones representaron un «riesgo muy grave» para Estados Unidos.” (Clarín, 2019). No está de más aclarar que llaman “defensa nacional” al mecanismo puesto en marcha tras los atentados del 11S y la producción de armas nucleares en Irak, en las respectivas guerras; siendo que las filtraciones de Wikileaks ponen en duda las pruebas y fundamentos que permitieron a los EEUU tanto iniciar las guerras en medio oriente, como sostenerlas en el tiempo.

Julian Assange es acusado de espionaje por quienes recomendaron (con todo éxito) al gobierno Argentino, en conjunto con el gobierno de Israel, la compra del software Pegasus, cuya utilización fue propuesta en la reforma del código penal a mediados de 2018, y que se entiende fue adquirido en la visita del primer ministro israelí a finales del año anterior: “El artículo 30 de la reforma agrega a la Primera Parte del Código Vigente todo un Título sobre Técnicas Especiales de Investigación, que legaliza la utilización de los chiches de espionaje que la ministra de Seguridad Patricia Bullrich adquirió a proveedores israelíes, como el software Pegasus, que ya fue usado en México no para combatir el delito sino para espiar a periodistas, ONGs, abogados de derechos humanos, opositores políticos y también organismos defensores del consumidor que investigaban productos de compañías multinacionales de refrescos y la institución Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad.” (Verbitsky, 2018).

Hacer un seguimiento de la situación de Assange en la actualidad, no es una cuestión menor. El periodista (como el periodismo) representa un modelo para la resistencia política universal en el mundo de las nuevas tecnologías y los massmedia, en el que estamos inmersos. Siete años en la embajada de Ecuador, aislado y sometido a escucha permanente (Irujo, 2019); revocado su asilo político y autorizada su extradición a los EEUU, Assange desenmascara todo aquello de lo que se es capaz desde los grandes poderes económicos para evitar la misma transparencia que tanto profesan.

Los correlatos en las dinámicas políticas locales, de silenciamiento, extorsión, escucha y expulsión, no debieran sorprendernos. Por esto mismo, citar algunas de las palabras que él mismo destinó en el Prefacio a Amércia Latina para su libro “Criptopunks. La libertad y el futuro de internet”(2013) considero es una buena manera de dejar abierta esta reflexión al interés del lector:

“La duradera lucha latinoamericana por la autodeterminación es importante porque marca el camino para que el resto del mundo avance hacia la libertad y la dignidad. Pero la independencia de América Latina está aún en pañales. Los intentos desestabilizadores de Estados Unidos todavía son moneda corriente en la región, como ocurrió, no hace mucho, en Honduras, Haití, Ecuador y Venezuela. (…) No es secreto que, en lo referente a internet y a las comunicaciones telefónicas, todos los caminos desde y hacia América Latina pasan por Estados Unidos. La infraestructura de internet dirige gran parte del tráfico desde y hacia América Latina a través de cables de fibra óptica que físicamente atraviesan las fronteras de Estados Unidos. El Gobierno de Estados Unidos no ha mostrado muchos escrúpulos en transgredir su propia ley al interceptar estas líneas para espiar a sus propios ciudadanos. Y no existen las leyes que impidan espiar a ciudadanos extranjeros. Cada día, cientos de millones de mensajes de toda América Latina son devorados por las agencias de espionaje de Estados Unidos y almacenados para siempre en depósitos del tamaño de ciudades. Los aspectos geográficos relativos a la infraestructura de internet por lo tanto tienen consecuencias para la independencia y soberanía de América Latina.” (Assange, 2013, p. 9-10)

 

Bibliografía

– Assange, J. (2013). Criptopunks. La libertad y el futuro de internet. Marea. Ciudad de Buenos Aires.
– BBC (16 de agosto de 2012). Las 11 razones de Ecuador para asilar a Assange. Recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/noticias/2012/08/120816_julian_assange_asilo_razones_ecuador_jp.shtml
– Brezina, N. (11 de Noviembre de 2017). Pegasus, el software espía que utiliza el Gobierno.
Recuperado de: https://www.laizquierdadiario.com/Pegasus-el-software-espia-que-utiliza-el-Gobierno
– Clarín (23 de Mayo de 2019). Wikileaks Estados Unidos acusa a Julian Assange de publicar información confidencial. Recuperado de: https://www.clarin.com/mundo/unidos-acusa-julian-assange-publicar-informacion-confidencial_0_-vGPwAIY5.html
– Goodman, A. y Moynihan, D. (16 de Junio de 2019). La temible cruzada del gobierno estadounidense contra Julián Assange y Chelsea Meaning. Recuperado de: https://kaosenlared.net/la-temible-cruzada-del-gobierno-estadounidense-contra-julian-assange-y-chelsea-manning/
– Irujo, J.M. (20 de Junio de 2019). Así fue el intento de extorsión a Assange: “Este material vale tres millones”. Recuperado de: https://elpais.com/internacional/2019/06/19/actualidad/1560940341_790249.html
– Justi, M. (14 de Junio de 2019). Reino Unido firmó la orden de extradición de Julián Assange. Recuperado de: https://www.pagina12.com.ar/200120-reino-unido-firmo-la-orden-de-extradicion-de-julian-assange
– Ministerio de relaciones exteriores del Ecuador (16 de agosto de 2012). Declaración del Gobierno de la República del Ecuador sobre la solicitud de asilo de Julian Assange. Recuperado de : https://archive.fo/20120916114225/http://www.mmrree.gob.ec/2012/com042.asp#selection-451.0-531.253
– O’Donnell, S. (2015). Argenleaks. Sudamericana. Buenos Aires.
– Vázquez, L. (30 de Mayo de 2018). Pegasus y la modernización del espionaje por parte del Gobierno. Recuperado de: https://www.laizquierdadiario.com/Pegasus-y-la-modernizacion-del-espionaje-por-parte-del-Gobierno
– Verbitsky, H. (2018). EL big brother lo sabrá todo. Recuperado de: https://www.elcohetealaluna.com/el-big-brother-lo-sabra-todo/

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