No olvidar a Karl Liebknecht…

Entre finales de 1918 y principios de 1919 tuvo lugar la revolución alemana, la “espartakista” que acabó siendo derrotada, una tragedia que se repetiría en 1921 y finalmente, en 1923. Esta derrota tuvo consecuencias desastrosas para la causa socialista que ahora se ha convertido en una exigencia elemental para detener la barbarie y el desastre ecológico. También supuso el aislamiento trágico de la revolución rusa –asediada y aislada causando la ruina de los factores objetivos indispensables-, y por lo mismo el ascenso de la peor de las enfermedades que le podían acaecer: el estalinismo. La “guerra fría” entre el partido comunista desorientado y la socialdemocracua anclada en sus esquemas gradualistas fue determinante para la victoria del nazismo…Esta es una historia sobre la  que hemos vuelto a reflexionar y debatir en perspectiva, centrándonos sobre todo en la referencia de Rosa Luxemburgo, a la que el anciano Fran Mehring consideró como la mejor discípula de Marx.

En este cuadro de estudios y reflexiones nos hemos olvidado bastante del asesinato de Karl Liebknecht que había sido el principal animador de las juventudes socialistas en la II Internacional, un internacionalista de primera, cofundador de la Liga Espataco y del partido comunista alemán que era conocido como el de las tres L: Luxemburg, Liebknecht y Lenin. Nació en Leipzig, el 13 de agosto de 1871. Hijo de Wilhelm Liebknecht, Karl creció durante los años en que la «ley antisocialista» de Bismarck dejaba sentir sus efectos sobre el Partido de su padre: el Partido Obrero Socialdemócrata de Alemania. Estudió Economía Política y Derecho, y ejerció la abogacía en Berlín. En 1907 fue condenado a 18 meses de prisión por alta traición a causa de su escrito Militarismo y antimilitarismo. En 1908 era miembro del Landtag prusiano, y cuatro años después fue elegido diputado para el Reichstag. Militó en el Partido Socialdemócrata de Alemania.

En diciembre de 1914 se negó a votar en favor de los créditos de guerra. Al año siguiente fue expulsado de la fracción representativa del SPD en el Reichstag. En unión de Rosa Luxemburg, Franz Mehring y Clara Zetkin creó el grupo «Internationale», que debido a su escrito constitutivo (Cartas de Spartakus) pasaría a ser conocido como «Grupo Spartakus». Al votarse el presupuesto de guerra en marzo de 1915, treinta diputados socialdemócratas no votaron en favor de su aprobación; y en diciembre de 1915 fueron veinte los diputados socialistas que no sólo se abstuvieron, sino que fueron más lejos y votaron contra la guerra. Todos los opositores fueron expulsados (el 24 de marzo de 1916) de la fracción parlamentaria del SPD. En 1917, éstos fueron expulsados también del Partido, lo que hizo inevitable la constitución de uno nuevo: el Partido Socialdemócrata Independiente de Alemania (USPD), que se fundó en Gotha el 6 de abril de 1917. Karl Liebnecht había sido movilizado en 1915. El primero de mayo de 1916, había participado en una manifestación antibélica en Berlín y había pedido la dimisión del Gobierno. Había sido detenido por ello y condenado posteriormente a cuatro años de prisión. Después de ser puesto en libertad, en 1918, se mostró partidario de los Consejos obreros, oponiéndose a la política oficial del SPD. Forzado a dejar este Partido, el grupo «Spartakus » permaneció asociado al USPD. Sólo tras la revolución rusa, por su influencia, y el derrumbamiento del Imperio de los Hohenzollern, en noviembre de 1918, los espartaquistas decidieron constituir, conjuntamente con otros grupos radicales de izquierda, el Partido Comunista de Alemania (KPD). En el Congreso fundacional de este Partido, celebrado entre el 30 de diciembre de 1918 y el 1 de enero de 1919, fue elegido copresidente del mismo junto a Rosa Luxemburgo. Después del fracasado intento de sublevación del grupo que lideraba, que consiguió ocupar sólo por pocos días la mayor parte de los periódicos y de los edificios públicos, fue arrestado junto con Rosa Luxemburg la tarde del 15 de enero de 1919 y asesinado por miembros de la División de Caballería y Fusileros de la Guardia sin ser conducido a prisión.

Mientras que sobre Rosa existe una bibliografía abundante que se ha incrementado considerablemente en estos últimos años, sobre Karl solamente contamos con una edición descatalogada, una “Antología de escritos” que publicó la editorial Icaria (Barcelona, 1977) en una edición a cargo de L. Lalucat y J. Vehil…

 

 

 

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