No al cierre de los parques de bomberos de Villafranca, Azuaga y Fregenal (Extremadura)

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A partir del 16 de mayo se cierran los Parques de Bomberos de bomberos de Villafranca de los Barros, Azuaga y Fregenal.

Según lo anunciado desde la gerencia del CPEI y de diferentes cargos políticos de la Diputación el cierre tiene carácter temporal, hasta finales de septiembre. No obstante, hay una notable desconfianza entre los profesionales y las poblaciones afectadas de que el portazo tenga una duración superior a la simple temporada veraniega.

Las razones y las declaraciones oficiales que se aducen para justificar esta medida hacen hincapié en que hay que concentrar los recursos humanos y materiales puesto que en los próximos meses se van a dar altas posibilidades de incendios por el crecimiento desmesurado de las masas forestales con las lluvias, y a su vez será necesario la atención a las desinfecciones de las residencias de ancianos.

Los dirigentes de la Diputación Provincial alegan que cerrando aquellos “temporalmente” incrementan el número de efectivos en determinados parques para tener una mayor seguridad a la hora de atender los posibles sucesos que se produzcan. Muchas personas entendemos que esta decisión viste a unos dejando desnudos a otros.

Sin embargo, las reflexiones que se realizan desde los sectores directamente afectados, trabajadores, vecindario e instituciones municipales no coinciden con las que salen a la luz del organismo provincial. Entre algunos profesionales se da un cierto silencio y preocupación al percibir mensajes en los que se les recomienda que deben limitar en la medida de lo posible la publicidad en las redes sociales de sus críticas y comentarios.

Pocos entienden en Villafranca de los Barros, una localidad que tiene una población de unos 13.000 habitantes y desarrolla un conjunto de actividades industriales importantes, que el parque se cierre en los meses de verano, un periodo en el que se incrementa el riesgo de incendios. La decisión de anular este servicio público hasta el 30 de septiembre genera una notable inseguridad entre la población, y dudas de que se reciba una atención rápida por parte de equipos localizados en otras poblaciones en el caso de que se produjera alguna eventualidad no deseable que requiera de aquellos servicios.

Tampoco es muy comprensible que se proceda de este modo, si hace poco tiempo en el Parque Comarcal de Villafranca se realizaron obras para su preparación y modernización por unos cientos de miles de euros. En aquella ocasión, el anterior Alcalde del municipio en la visita que realizó a la terminación de las obras, decía que «el resultado es un parque prácticamente nuevo tras 30 años funcionando, es como una reinauguración». Por su parte, el presidente de la Diputación, manifestaba “que tras esta reforma se va a dar un mejor servicio de bomberos». Ahora, se cierra el parque, y no hay servicio de bomberos. También, en Azuaga se hicieron obras por una importante cantidad de dinero, y ahora, se cierra el parque.

No es lógico que una de las razones para el cierre del Parque de Villafranca de los Barros esté motivada porque la vigilancia y el control de la masa forestal, por el peligro de incendio que ello entraña, se pueda hacer mejor desde el Almendralejo que desde Villafranca. La localidad vecina de Almendralejo es una ciudad con un entorno que tiene una menor masa forestal que la que se origina en el ámbito municipal de Villafranca de los Barros.

Tampoco tiene mucho sentido enviar a los bomberos del Parque Comarcal de Villafranca al Parque Local de Hornachos puesto que este puede ser reforzado perfectamente por los bomberos de la Junta de Extremadura que están en la Puebla de la Reina.

La extensión funcional, tanto cualitativa como cuantitativa, que cubre el Parque Comarcal de Villafranca de los Barros es muy importante. Desde aquí se atiende a localidades como la Puebla del Prior, Ribera del Fresno, Palomas, Fuente del Maestre, se tiene presencia activa en infraestructuras físicas en un radio de acción extenso como son las carreteras comarcales de la zona, desde Hinojosa, Hornachos, Palomas hasta los Santos, en la N-630, y en la autovía. Después del cierre “temporal” todas estas localidades y carreteras van a quedar con medidas preventivas un tanto deficitarias por no calificarlas de desamparadas.

La presencia física del Parque Comarcal de Villafranca de los Barros es muy importante no sólo por la protección y servicios de emergencia que pueden prestar en la localidad, en las poblaciones vecinas y en las infraestructuras físicas de la zona, sino también por el despliegue dinámico que tienen sus profesionales en la ejecución de diferentes iniciativas formativas, educativas y sanitarias que es preciso que la ciudadanía conozca.

En muchas ocasiones, tanto a nivel nacional como internacional, han participado en actividades deportivas y profesionales de toda índole, representando y poniendo en lo más alto a la Diputación Provincial de Badajoz. Los éxitos obtenidos en muchas competiciones han servido para exaltación, disfrute y beneficio político del plantel de dirigentes del Organismo Provincial.

En cuanto a las iniciativas en materia educativa y sanitaria, son estrechas las relaciones con los centros educativos a los que acuden desinteresadamente para dar charlas de formación dirigidas al alumnado y participar en actividades propias de los centros. En el aspecto sanitario, desde hace unos años a esta parte realizan conjuntamente jornadas formativas con sanitarios de la localidad y de las poblaciones vecinas, trabajando y formándose para responder adecuadamente en las múltiples casuísticas que se dan en situaciones de salvamento.

Estos profesionales tienen una especialización que les habilita para trabajar en el interior de las localidades en siniestros de diferentes características, accidentes de tráfico en carreteras y otras circunstancias adversas que por desgracia pueden producirse, pero no tienen una especialización específica para actuar como profesionales forestales, aunque actúen en apoyo de las acciones del INFOEX.

No queremos pensar que el cierre de los Parques de Bomberos de Villafranca, Azuaga y Fregenal responda a políticas de ajuste de una administración pública que presume de un buen estado en sus cuentas. No obstante, en los presupuestos del 2020 se asignaron cantidades insuficientes para cubrir todas las plazas vacantes de bomberos, y aunque ahora se afirma que se han contratado 48 bomberos, la realidad es que se necesita mucho más personal si se quiere tener un servicio público que de estabilidad y seguridad a las diferentes localidades de la provincia.

En este sentido, la Diputación no parece que tenga muy en cuenta las recomendaciones y las exigencias de los sindicatos que año tras año denuncian la escasez de efectivos en las guardias y la necesidad de una política de contratación que permita que en todos los parques haya permanentemente como mínimo tres profesionales.

En esta ocasión, cuando las acciones atmosféricas han creado una situación preocupante en materia de incendios y la presencia del virus aconseja una atención preferente en la desinfección de las residencias de ancianos, es urgente y necesario recurrir a la bolsa de empleo y proceder a las contrataciones de profesionales que permitan la realización del conjunto de actividades y funciones que se reclaman al CPEI, y evitar el cierre de Parques que van a dejar a un número importante de extremeños y extremeñas con un déficit de protección e inseguridad en casos de previsibles sucesos nunca deseados.

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