Ni un muerto mas

NI UN MUERTO MÁS

&nbsp

&nbsp

Van cientos de luchadores abatidos por los miserables opositores al proceso bolivariano en Venezuela. Aun tibio esta el cuerpo del compañero Nelson López asesinado el glorioso Día de la Juventud en el estado Yaracuy, entrando a su casa fue baleado múltiples veces. El pueblo sabe quien ordenó su muerte.

Esos, quienes dan las órdenes de exterminar cobardemente a indefensos dirigentes, no son más que enfermos trashumantes, homicidas espantadizos, quienes no conocen el concepto de la vida, quienes no disfrutan de una solución amistosa.

Desdichados vivientes de la oscuridad, “cadáveres cargando basura”. Quienes encargan quitarles la vida a nuestros luchadores vivirán con la pesadilla de convertirse en nuestros perseguidos. Los ojos de nuestro pueblo los miran.

Sentimos las lágrimas de madres que ven impunemente asesinados a sus hijos. Esposas impotentes que recuerdan el asesinato de sus compañeros. Hijos que sienten las voces de sus padres desaparecidos. Espíritus tristes que no traerán de vuelta a sus seres queridos.

Seguros estamos que sus lágrimas apelmazadas con dolor y tierra les cobrarán en algún momento a los homicidas de sus seres queridos.

El dolor como algo mágico perseguirá como una tormenta que aún no ha caído, o como un ciclón que esta por estallar, o como una nube gris, perseguirá a los asesinos de todos nuestros campesinos.

Escuchen mujeres y hombres valientes, justos, soñadores, luchadores, capaces de iniciar mil batallas más por defender los ideales y los sueños de esta revolución. Mujeres y hombres con el valor de dejarse asesinar por nuestro Presidente Hugo Chávez. Insigne creador que le ha otorgado su humanidad a su humilde pueblo que guía sus pasos. De ustedes será este país, de los que sufren y sienten sus pies hinchados y sus manos ampolladas, sus cabellos orquetillados, de ustedes, de solo ustedes será este naciente patria.

Luego, el dolor de ver morir a sus familiares aún pidiendo justicia ennuestros campos y humildes casas, en las calles de su infancia con los únicos testigos de la ausencia de sus almas que aún gritan basta de impunidad.

Qué miserables quienes por el odio, rabia, rencor, cobardía y todos sus más frágiles pensamientos ordenan la ejecución de humildes luchadores, los ultiman delante de sus hijos, esposas, madres, hermanos, amigos. Ni las últimas palabras de la piedad, del ruego han logrado detener el accionar de sus oscuras armas.

Esos seres que dejaron de ser humanos serán perseguidos por la pavura de sus incontrolables acciones. Actúan bestialmente caracterizándose por ser más verdugos, con acciones descaradas que luego las alaban con hielo y licor.

Nosotros millones, quienes seguimos los llamados de nuestro Presidente Hugo Chávez, gritamos: Adelante Comandante, somos el pueblo quien cuida tus caminos, quienes te advierten de los peligros, quienes protegen tus marchas.

Nada detendrá los pasos de un pueblo cuando está convencido de hacer su propia historia, ningún homicida a sueldo atemorizará a los dirigentes de esta revolución, siempre estaremos en nuestras calles pidiendo justicia y recordando que los peligros de la impunidad son la máxima enemiga de la justicia.

Cargaremos todas las flores para adornar sus tumbas y gritaremos siendo millones que se castigue a los sicarios contratados por terratenientes, ganaderos, oposición política, dueños de empresas y tierras, les gritaremos con Ernesto Cardenal, “yo creo en la utopía…”

Con dolor tararearemos en Alí Primera, “los que mueren por la vida, no pueden llamarse muertos y a partir de este momento es prohibido llorarlos, que se callen los redobles de todos los campanarios, dale cumpa carajo que para amanecer no hacen faltan gallinas sino cantar de gallos…”

Sembraremos a nuestros mártires con la esperanza de algún día unirnos a ellos. Descansa en Guerra, Nelson López. La libertad esta cerca…

En lo tristes de estas palabras no quisiera terminar sin antes decir que el mismo día en que fue asesinado Nelson López, salieron publicadas en un diario de la región las amenazas del presidente de FEDENAGA, Genaro Méndez, señalando que se tomarían acciones contra los campesinos que se atrevieran a invadir tierras de los terratenientes de la zona.

El año pasado hizo lo propio en el Zulia y 48 horas luego de sus declaraciones, eran acribillados dos campesinos a manos de sicarios contratados. Nelson López es el campesino numero 213 asesinado por terratenientes en Venezuela, desde el año 2001 cuando se promulgo la Ley de Tierras Y&nbsp Desarrollo Agrario y en&nbsp ninguno de estos casos se ha castigado a los culpables.

Basta de impunidad. Horror a la oligarquía. Después de este asesinato ganaremos las próximas tempestades. Viva Ezequiel Zamora, General de hombres libres.

&nbsp

&nbsp

MIGUEL A. JAIMES N.

DOCTORANDO

Para WWW.APORREA.ORG

&nbsp

&nbsp

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS