Ni tú el amo, ni yo la perra (disculpen las molestias, estamos trabajando)

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¿Hasta cuándo este formato objeto/mujer va a pasar desapercibido?

¿Cuántas mas agresiones, humillaciones y violencia tendremos que lamentar?

¿Todas estas señales claras de una idea de mujer objeto, de comprar y vender, usar y tirar, aprovechar y desechar, con la que se nos concibe a las mujeres, para complacencia de alguna polla antojada, hasta cuando seguirán siendo ignoradas?

La violencia SIEMPRE empieza en la mente y casi siempre se ejecuta cuando creemos que es lícito hacerlo.
Si empieza en la mente, lo que sigue es que sea normal, aceptado por una parte de la sociedad, de alguna manera este enfermo pensamiento se normaliza para ya psicopatear a su propietario al punto de carecer de todo tipo de piedad con tal de complacerlo, sexualmente o para otros fines.

¿De verdad que todavía no le vemos la conexión con esta proyección de la mujer y la violencia que esto genera?

¿Estamos tan podridos y podridas que no queremos ver la estrecha relación que ambas tienen?

Se trata de un derecho legítimo, legitimado por la mayoría en el porno, en los juegos sexuales y en el producto de mujer que nos convencen que tenemos que ser.

Una mujer – objeto – perro- puta, para ser escupida y golpeada por todos mientras buscan ser folladas.

Allí también, en las películas, si dos zorras se besan es porque esperan pollas y punto, lo hacen por eso, para calentar…


Si el deseo de los hombres (que ya creen un derecho) es una mujer – perro – cenicero – puta – guarra – trapo de piso – fregona humana -y chupámela a mi y a mis colegas y cállate y comete que te escupo en la boca mientras te follan por atrás y adelante, presente en el inconsciente de los hombres, consideras que no incide en la relación entre géneros y el comportamiento dentro de éstas relaciones, estás en un grave error.

No sólo tiene que ver, sino que es la semilla de una árbol, podrido y enraizado en las profundidades de todas y todos.
Este árbol va envenenando y pudriendo todo a su paso y lo hace refrescándose en el silencio cómplice de la normalización.

La normalización que no quiere oir ni hablar de problema, lo huye y oculta, resulta cancino pensar que existe, se parte de la base de que el problema se está resolviendo, que ya votamos y nos pagan casi lo mismo.

El problema, ni sus causas, son abordados con seriedad, salvo por valientes mujeres que son llamadas feminazis o locas de mierda.
Sus argumentos fuertes como rocas no alcanzan a convencer del todo, aún, inclusive, para otras mujeres que no se identifican y deciden comportarse tal como que se espera de ellas.

Mujeres ciegas y sordas, mudas y vacías acuden al cirujano plástico y se contentan de entrar en sus moldes y patrones de mujer objeto..

Visto lo visto creo que ya toca posicionarse firmemente.

Esto te va a costar mucho trabajo ya que se transformó en un DEBER, cuando te das cuenta de la gravedad del asunto.

Vamos a empezar por ERRADICAR la normalización y apuntar y señalar todas las expresiones del machismo, desde las más minúscula.

Nos toca recalcar comentarios, puntualizaciones, pequeñas dosis de pensamiento que por asomo incluyan contenido de este tipo.

Ahi donde te toque y a la hora que sea tendrás que hacerlo visible, delante de todo kiski…

Ser la sombra inaguantable del debate abierto donde se perciba el menor indicio de machismo, que normalmente empieza con una falta de respeto y un comentario sobre tu aspecto.

Vamos a hablar hasta el las bibliotecas, vamos a perder amig@s del facebook y vecinos y vecinas nos creerán impertinentes.

Vamos a ser la pesadilla diaria de cualquier espacio donde aparezca, se manifieste delante nuestro y quien se encuentre alrededor sabrá que lo normal se acabó.

Arrancaremos de cuajo la mínima falsa idea de que estamos para complacer, para el sometimiento o disfrute, ni aún siquiera que se nos muestre como un pensamiento inocente.

Cuando nos llamen Feminazis les recordaremos que los nazis son un peligro para nuestra sociedad, ellos ejercen la violencia verbal y física a los que creen inferiores y es esto lo que el machismo viene perpetuando mucho antes de que hubiera nazis.

Por último, le diremos que, nosotras somos mujeres y estamos transformando el mundo que queremos y esta tarea, que no es poca, nos ha puesto ya en pie de guerra…. Van a tener que disculparnos por las molestias ocasionadas…

*Puedes seguir leyendo otros textos en el siguiente enlace: https://apagayvamonos.home

 

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