Neoliberalismo: La importancia de conocer

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Es fundamental conocer el concepto de Neoliberalismo en sus directrices más básicas. Es un concepto complejo, pero su comprensión y estudio es imprescindible para construir ciudadanos libres, críticos y plenamente conscientes del tipo de sistema social en el que desarrollan su vida.

El Neoliberalismo es una doctrina económico/política  y también es la evolución histórica del sistema capitalista. Es decir, engloba a las dinámicas hegemónicas que componen el sistema capitalista en el que vivimos hoy en día. Por eso la importancia de su comprensión. No se puede comprender la realidad sin abordar este concepto de manera profunda.

 

CONTEXTO HISTÓRICO

De esta manera, resumiendo a grandes rasgos, después de la Segunda Guerra Mundial, el sistema capitalista se recreó a través de políticas keynesianas de proteccionismo estatal, originando fuertes Estados de Bienestar que aseguraron numerosos derechos básicos sobre la ciudadanía y fueron causantes del aumento del nivel de vida de la sociedades occidentales. No obstante, entre la década de 1970/1980, las principales potencias anglosajonas; Reino Unido y EUA, iniciaron un cambio de paradigma político/económico. Dos figuras fueron la cara política de esta revolución que muchos denominan la Revolución Neoliberal, Margaret Thatcher (Reino Unido) y Ronald Reagan (EUA). Los gobiernos de estos respectivos países iniciaron una hoja de ruta política que en resumidas cuentas consistió en reducir la función del estado como organizador de la economía y pasar este peso hacia el sector privado, esto se realizó a través de medidas de flexibilizacion y liberación económica.  Con el paso de las décadas y finalmente con la caída de la Unión Soviética, las políticas neoliberales se asentaron como hegemónicas y en la actualidad han ido progresando y expandiéndose por todo el globo.

 

EL NEOLIBERALISMO: EL SISTEMA EN EL QUE NOS HACEMOS ADULTOS

El Neoliberalismo es un conjunto de procesos y dinámicas que dan vida y lógica al sistema capitalista. Se puede entender como la consecuencia de la lógica capitalista en las esferas que componen la vida social, económica, cultural y política. El capital, el individuo y el libre mercado son los pilares base de esta doctrina económica.

A grandes rasgos, el Neoliberalismo también es la explicación de porque vivimos en una sociedad de voraces consumidores, valores individualistas y grandes corporaciones multinacionales. Es la lógica del sistema, esto no quiere decir que no existan otros paradigmas o visiones en coexistencia, sobretodo antagónicos a este, pero sí que es necesario advertir que el capitalismo neoliberal está en una posición de control y dominación frente a las demás cosmovisiones, ya que ha conseguido insertarse en todas las esferas de la vida. Esto tiene consecuencias directas en nosotros como individuos, y por tanto, en las principales instituciones que rigen nuestra socialización y participan en nuestra construcción personal desde que somos pequeños, las cuales, reproducen los valores, normas y directrices neoliberales  perpetuando la hegemonía del sistema.

Ejemplo de esto lo encontramos en la enseñanza. La escuela ha perdido cada vez más su dimensión crítica, asignaturas como la filosofía o ética  con un peso fundamental en la formación de un individuo como sujeto libre han sido relegadas a un plano marginal. Los métodos educativos obsoletos y estandarizados son perfectos para reproducir discursos adoctrinadores. Al marginarse la dimensión crítica del aprendizaje,  las pautas, valores y normas que acaban estructurando nuestro carácter se inculcan de una manera más fácil puesto que nuestra capacidad de deconstruir lo que sabemos y lo que nos enseñan se ve claramente castrada. En la actualidad, asignaturas como ética o filosofía comparten espacio con otras cómo emprendeduría, claramente fuera del rango de disciplina y muy ligada al adoctrinamiento del sistema capitalista. La sociología también tiene mucho que decir al respecto, posiblemente la ciencia social  más completa y eficaz para explicar fenómenos como el machismo, el racismo, la pobreza, la exclusión social o la desigualdad y con una clara dimensión crítica se ve apartada del espectro educativo como la mayoría de las ciencias sociales. En su lugar, se priorizan asignaturas económicas (solo desde el paradigma neoliberal) técnicas o relacionadas con las ciencias puras, que son igual de necesarias, pero que no profundizan en las dimensiones críticas y subjetivas de la realidad,  siendo claramente aplicables para beneficio del sistema capitalista a través de su adaptación hacia la producción material.

Por otro lado, a través de los medios de comunicación y las nuevas tecnologías encontramos un continuo bombardeo de publicidad consumista, la cual, no tiene otro objetivo que inculcarnos desde que somos niños y niñas la necesidad y el deseo de comprar ,y, asociarlo a algo satisfactorio a través de una especie de proceso de autorealización. Todos hemos tenido esa sensación de éxtasis cuando eramos pequeños y entrábamos en una tienda de juguetes con sus eslóganes y sus escaparates de ensueño. Damos por sentado que los niños tienen que sorprenderse por cosas así, pero nada más lejos de la realidad, lo que se da por sentado en la mayoría de ocasiones ha sido impuesto, los niños tienen la misma capacidad de sorprenderse por un poema, libro paisaje que por un juguete que sale en la televisión, los y las jóvenes no dan nada por sentado y eso les hace a su vez libres y vulnerables frente a ideas e influencias que condicionarán su personalidad el resto de su vida.

De esta forma, el capitalismo proviene de una lógica económica fría y egoísta centrada en el coste-beneficio que  afecta directamente a los lazos comunitarios y colectivos, siendo una doctrina que prima la individualidad y el beneficio propio. Como sujetos adultos y como sociedad estos valores generan una gran problemática, ya que se basan en unas premisas antagónicas de principios vitales para el buen funcionamiento comunitario como la solidaridad o la tolerancia. El filósofo y psicólogo social Erich Fromm nos deja una reflexión sobre el tema tratado que creo que vale la pena citar:

El hombre moderno está actualmente muy cerca de la imagen que Huxley describe en Un mundo feliz: Bien alimentado, bien vestido, sexualmente satisfecho, y no obstante sin yo, sin contacto alguno, salvo el más superficial, con sus semejantes, guiado por los lemas que Huxley formula tan sucintamente, tales como: “Cuando el individuo siente, la comunidad tambalea” o “Nunca dejes para mañana la diversión que puedes conseguir hoy”, o, como afirmación final “Todo el mundo es feliz hoy en día”. La felicidad del hombre moderno consiste en “divertirse”. Divertirse significa la satisfacción de consumir y asimilar artículos, espectáculos, comida, bebida, cigarrillos, gente, conferencias, libros, películas; todo se consume, se traga. El mundo es un enorme objeto de nuestro apetito, una gran manzana, una gran botella, un enorme pecho; todos succionamos, los eternamente expectantes, los esperanzados y los eternamente desilusionados. Nuestro carácter está equipado para intercambiar y recibir, para traficar y consumir; todo, tanto los objetos materiales, como los espirituales, se convierten en objeto de intercambio y de consumo. EL ARTE DE AMAR, ERICH FROMM (1959, P. 87).

                                                                                                 ERICH FROMM

 

EL NEOLIBERALISMO EN PLENA CONFRONTACIÓN

De esta forma, en la teoría neoliberal el libre mercado es presentado como el  regulador de la vida social, económica y política más justo y eficiente para el progreso. En la realidad, los procesos capitalistas de lógica neoliberal nos han llevado por un camino de desigualdad estructural, racismo, machismo, pobreza,  exclusión y  crisis climática.

Las doctrinas capitalistas neoliberales se apoyan en los partidos políticos de centro, derecha e incluso extrema derecha. Este espectro político que se puede englobar en las diferentes representaciones de la derecha, se caracteriza por representar una idea pro capitalismo status quo. Realmente no tienen propuestas que propongan alternativas reales, que vayan a la raíz de las problemáticas más acuciantes como la crisis medioambiental, la desigualdad de clases, de género o entre países del primer y tercer mundo. El motivo es sencillo, esto provocaría entonar un discurso abiertamente crítico contra el sistema que provoca estas problemáticas y de las cuales ellos son sus principales baluartes políticos.

Por otro lado, la izquierda tampoco representa una salvación ni mucho menos, sometida el sistema neoliberal desde hace décadas, el discurso obrero ha sido marginado, maltratado y estigmatizado. La representación parlamentaria de un discurso de izquierda real es anecdótica teniendo que descafeinar su discurso en la mayoría de ocasiones hacia una socialdemocracia rancia que sirve también como un socio válido para el Neoliberalismo.

De esta manera, dando un salto temporal hacia los problemas actuales, nos encontramos ante una sociedad con una mochila de crisis cíclicas que han justificado los recortes sobre el Estado de Bienestar a través de la educación, la sanidad o los servicios sociales.

Es paradójico pero las crisis generadas por el capitalismo neoliberal y sus lógicas se han intentado resolver con políticas neoliberales aun más agresivas. Los reajustes postcrisis de estas últimas décadas han servido para que las clases capitalistas aumenten más sus riquezas en detrimento del resto de ciudadanía. La acumulación de capital en pocas manos es un  hecho innegable al igual que lo es el aumento de la desigualdad en estas dos últimas décadas. El Neoliberalismo es un sistema que funciona regular o mal para la mayoría y muy bien para unos pocos.

 

                                                                           FUENTE: EUROESTAT

 

Por otro lado, nos encontramos con una crisis climática sin precedentes, una que en las próximas décadas (siendo optimista) va a poner a nuestra especie contra las cuerdas. Existen las herramientas, el conocimiento y la ciencia para hacer frente a todos estos retos de una manera satisfactoria, o por lo menos (que ya sería más de lo que se hace ahora) reconocerlos y afrontarlos.

Asimismo, el propio sistema se levanta como el principal obstáculo para encontrar soluciones. El Neoliberalismo es cínico e hipócrita en su propia lógica, no tiene intención de cambiar, ya que es un sistema de dominación que defiende la virtud de unos pocos a costa del sufrimiento de muchos . El capitalismo neoliberal reniega del estado como regulador de la vida económica y social, argumentando la mejor eficiencia del libre mercado, pero depende y utiliza  la parte represiva y coercitiva del estado para su propio beneficio. Es decir, debilita las funciones sociales y de redistribución de la riqueza pero potencia a la policía, el ejercito y demás fuerzas represivas estatales para beneficio propio. Es obvio que esto es fundamental para la perpetuación del sistema, puesto que es un sistema injusto, por tanto, siempre va a despertar malestar en la población. Además, en las épocas de crisis esta represión se intensifica aun más. Estos últimos meses con la crisis del Covid hemos observado como las protestas por problemáticas sociales han sido duramente repelidas por la policía, hemos presenciado como los estados, neoliberales en muchas de sus dimensiones, han desplegado sistemáticamente en épocas de crisis la represión policial en contra de discursos y protestas que piden un cambio y que alzan la voz sobre las injusticias del sistema.

 

 

El Neoliberalismo es injusto, represivo y autodestructivo, la lógica del capital y del beneficio a corto plazo se antepone ante todo, absolutamente todo, da igual la pobreza, el maltrato, las injusticias, la discriminación e incluso el futuro de la especie. No me imagino una lógica más absurda, pero ha quedado demostrado, son argumentos que defiende la derecha neoliberal, ideas como que el cambio climático no es tan grave o que no existe, desprestigio constante al movimiento feminista y ,por supuesto, el maltrato histórico a la clase obrera que ha traspasado todos los niveles y se reproduce a través de la industria cultural, la escuela, la política… es decir, todas las dimensiones de la vida social.

Puedo estar equivocado en ciertas cosas, pero os invito a que leáis sobre el Neoliberalismo os informéis y sino conocéis suficiente sobre él preguntaros el motivo, preguntaros por qué vivimos en una sociedad donde mucha gente no se preocupa y no sabe cuales son las lógicas que gobiernan su vida, pero todos sabemos de deporte, películas, moda… e infinidad de temas, pero no sabemos sobre el más importante.

Autor: Álvaro Soler Martínez.

Sitio web: https://sociologiadekombate.blogspot.com/

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