Neoliberalismo en Bilderberg

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&nbsp ¿No veis que to­das esas excitaciones que una vez llamamos sentimientos y otras debili­dades son hijos del lenguaje? Len­guaje que fabrica imá­genes que pue­den atravesar el corazón pero que no son más que artificios de una civilización en tantos aspectos aberrante, en la que ya apenas se distingue la frontera en­tre verdad y mentira.

&nbsp Es más, si hemos alcanzado el arte de vivir con la men­tira y el en­gaño es porque en el fondo los preferimos a la ver­dad. Sabemos que somos engañados constantemente con habilidad, pero nos dolería mucho más la verdad… Ahí está la abe­rración. Pero los norteameri­ca­nos han llevado demasiado lejos esa inclinación. Pues a con­ciencia y a sa­biendas de que era un ge­no­cida parape­tado en enga­ños, votaron por segunda vez al Bush que con críme­nes masi­vos les estaba abasteciendo de petróleo, se enri­quecía a sí mismo y de paso enri­quecía a sus compinches. A este si­mulacro de “pensa­miento” y a la acción política monstruosa que pres­cribe lo llaman “ne­olibera­lismo”. No hay escapatoria, pues neolibera­lismo no es otra cosa que legaliza­ción de la máxima de­predación so­cial sal­vaje.

&nbsp Aquí, en España, el neoliberalismo está calando, y también en la mayoría de países de Europa puesto que de catorce gobiernos so­cia­lis­tas hace unos años sólo quedan tres. Y aun en estos el neolibera­lismo hiede en una oposición que avanza. Pero no sólo en esa forma­ción. De momento el gobierno español, que se autodenomina socia­lista, ya ha supri­mido 29 empresas públicas para que pasen sus obje­tivos a manos privadas: justo lo que preconizan los neoliberales, pri­vatizar. No por­que sea lo más ra­cional, sino porque es la más fácil, por ser tam­bién la más zoológica, de las políticas: bastan dinero, prensa y tele­visión a mansalva (casi todos los medios les pertenecen), y abundante poli­cía. Y como es natural, con tantos y semejantes re­cursos el neoliberalismo tienta al Po­der como tienta agudamente al in­divi­duo la desmesura, el vicio y el instinto de agresión.

&nbsp No en vano la escoria social que se da cita en el Grupo Bilderberg que se va a reunir en Sitges del 3 al 6 de ju­nio, es desde hace un tiempo indeterminado la quintaesencia de “lo neolibe­ral”. Y la “causa” neoliberal combina perfectamente la provocación y la mentira. De aquí el temor que inspira al mundo el Grupo, siempre estrechamente aliado al imperio estadounidense desde su andadura en 1954…

&nbsp El propósito “declarado” de Bilderberg fue “hacer un nudo alrededor de una línea política común entre Estados Unidos y Europa en oposi­ción a Rusia y al comunismo”. Desde entonces su influencia en el mundo ha ido creciendo hasta alcanzar la potencia de una ojiva nu­clear. Bilderberg es un concepto de so­ciedad secreta cuyos cóncla­ves transcurren en las más absoluta in­timidad. Por eso, no podemos augurar que salga nada bueno de personas no electas que no ac­túan en representación más que de sí mismas y se arrogan el privi­legio de planificar el futuro mundial. Cada vez son más los que abri­gan sospechas razonables fundadas para supo­ner que Bilderberg haya ido deri­vando hasta conver­tirse en el alma del “neoliberalismo”: una espe­cie de Sindicato del Cri­men que maqui­na desde hace cierto tiempo hacer desapa­recer a varios países del mapa y convertir al pla­neta en Em­presa Pri­vada, S.A. más los que temen que aquel “nudo” inicial contra Rusia y el comunismo, lo viene tendiendo Bilderberg al­rededor del planeta y de unos intereses diabólicamente infrahuma­nistas.

&nbsp ¿Intereses diabólicos? ¿Propó­sito?: dejar so­bre la faz de la tierra sólo a los gua­pos y a los ricos servidos puntualmente por cuatro mil millo­nes de la­cayos, que al tiempo son masi­vos consumido­res com­pulsivos de ba­gatelas. ¿Y qué pa­sará con el re­sto? Pues que será elimi­nado como se fumiga una plaga de lan­gostas para que no ex­plote la demo­grafía. Para tratar de cómo pro­ceder en esta nueva etapa y de cómo trans­mitir los mensa­jes opor­tunos a los títeres, se reunirá ese dese­cho humano en Sitges. Qué horror…