Necesitamos un plan de reconstrucción al servicio de los trabajadores/as y el pueblo pobre (cast/cat)

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Necesitamos un plan de reconstrucción al servicio de los trabajadores/as y el pueblo pobre
Unifiquemos las luchas!

El pasado 25 de mayo la ciudad de Sabadell pasó a la fase 1, iniciando así el proceso de desconfinamiento. En este marco el Gobierno municipal de PSC-Podem encabezado por Marta Farrès, ha presentando una propuesta de plan de choque para encarar la crisis producida por la COVID-19.

Este plan ha sido presentado con una serie de medidas para alcanzar tres esferas: el ámbito social, la recuperación económica y el espacio público. Cuenta con un presupuesto de 8 millones de euros, de los cuales, únicamente 3,5 millones son de nueva inversión. El Gobierno municipal ya ha presentado un borrador ante el resto de grupos, pero su aplicación está calendarizada para el mes de agosto.

Se pretende aumentar la inversión en la industria para potenciar los polígonos industriales de la ciudad, en el sector cultural a causa de la parálisis total del sector, ayudas a varios comercios, sobre todo al sector hostelero, impulsar programas de formación profesional, triplicar la dotación de prestación de urgencia, inyectar 300.000 euros al pago de alquileres e hipotecas, potenciar la limpieza y desinfección de las zonas públicas o ampliar el tiempo de permanencia en albergue, entre otros. El caso más dramático es la parte destinada al sector sanitario, donde únicamente plantea la inversión de más recursos por el sector público.

A pesar de estas medidas, la realidad en la ciudad sigue siendo muy cruda. Durante el mes de mayo, Sabadell contaba con 15.253 personas registradas en el paro, un aumento de 5,6% respecto al mes de abril. Hay más de 92.600 personas afectadas por un ERTE en la comarca vallesana, es decir, una de cada tres asalariadas. Ante el panorama de emergencia social, las medidas propuestas por el Gobierno municipal no son suficientes!

Un plan de choque insuficiente y con retraso

El conjunto de medidas destinadas a paliar la crisis económica para los trabajadores/as no suponen más que parches momentáneos. Sabadell ya entra en fase de desconfinamiento, y estas medidas profundizan la ineficiencia de la gestión municipal durante la crisis sanitaria.

Los recortes y la imposición de la gestión pública-privada del Taulí por la Generalitat, llevaron a su colapso. El conjunto de trabajadores/as sanitarias en primera línea de frente se han encontrado sin elementos de protección. A pesar de ampliar las instalaciones con la construcción del hospital de campaña y la habilitación de hoteles, los EPI’s eran insuficientes. Mientras tanto, una de las plantas de gestión privada del hospital ha sido cerrada. Esta situación ha demostrando que no es suficiente pedir recursos, sino que hace falta un replanteamiento de la privatización de los sectores esenciales hacia una gestión completamente pública.

No se plantea una salida a la situación extrema vivida en las residencias, donde se han superado las 75 defunciones. Cuatro de estos centros están investigados por la Fiscalía, pero en ningún momento se cuestiona el modelo privado de este servicio imprescindible donde, al final, son los residentes y las trabajadoras los que han tenido que pagar las miserias de la crisis. Es necesario dar pasos hacia un servicio completamente público tanto en la gestión como en la titularidad.

Se pide la prórroga del albergue para personas sin hogar y esto significa, por lo tanto, que pasado este “tiempo de gracia” se encontrarían en la misma situación anterior, algunos de ellos por primera vez a raíz de la crisis.

La precariedad ha golpeado fuertemente a Sabadell. El estado de alarma ha costado el puesto de trabajo a 14.700 sabadellenses a través de 2.306 Expedientes de Regulación Temporal de Ocupación (ERTEs) y, la mayoría de los afectados, todavía no han cobrado la prestación de paro. La pobreza y la miseria aumentan, mientras siguen habiendo una gran cantidad de pisos vacíos, la mayoría en manos de los bancos.

La situación actual exige parar todos los desahucio de forma inmediata e indefinida, con el objetivo de  expropiar sin indemnización aquellos pisos vacíos en manos de los bancos, especialmente, aquellos que son usados para especular y/o van acumulando deudas con su comunidad. Estos tienen que estar destinados a ofrecer alternativas habitacionales a las personas sin hogar y a las mujeres y menores víctimas de violencia machista, los sectores más golpeados por la crisis.

La organización obrera y popular como única salida

En resumen, se trata de un plan de choque insuficiente, que no solventa las necesidades de emergencia social. Además, las pocas medidas temporales propuestas llegarían tarde, en el mes de agosto. Desde el inicio del estado de alarma, se ha evidenciado la ineficiencia de un gobierno municipal que, lejos de asumir su responsabilidad y encabezar la situación acelerando los procesos de atención y solución de los problemas, se ha dedicado a enmascarar los datos e intentar sacar todo el rédito político posible. Mientras la alcaldesa hacía campaña con la llegada del ejército a la ciudad, han sido las organizaciones populares las que han cargado con la tarea cotidiana e inmediata de fabricar y distribuir mascarillas, batas, alimentos… Incluso se han tenido que ocupar de la distribución de material para que los alumnos con menos recursos pudieran acabar el curso escolar! Los voluntarios/as de la Creu Roja, la Red de Apoyo y todas las plataformas vinculadas, son los que, día a día, han organizado las medidas básicas para la supervivencia del conjunto del pueblo pobre.

Por un plan de rescate a los trabajadores/as y el pueblo pobre!

Ante este plan de choque planteado por el gobierno municipal, no podemos hacer más que considerar que es un plan poco ambicioso y que no pasa de ser un parche para surfear la situación. Necesitamos imponer medidas que den respuesta a las necesidades de urgencia social. Estas solo las podremos conseguir con la fuerza de la propia organización de la clase obrera junto con los sectores populares.

Garantía de suministros básicos para todo el mundo! Ni un desahucio ni ahora ni después de la crisis del COVID-19. Expropiación de los pisos vacíos de la ciudad para ofrecer alternativas habitacionales a las personas sin hogar y a las mujeres y menores víctimas de violencia machista.

Garantizar recursos y material de protección (EPI’s) para los trabajadores/as. Sin protección, no trabajamos! Producción y distribución planificada de los recursos.

Municipalización sin indemnización de los servicios imprescindibles y estratégicos: Residencias, SMATSA, servicios intrahospitalarios. Nacionalización del hospital Taulí y Quirón Salud! Su intervención, tarde y con coste asociado, es insuficiente. Necesitamos servicios públicos, gratuitos y de calidad.

Anulación de todos los despidos derivados de la crisis del COVID-19! Condiciones y salarios dignos para todos los trabajadores/nada sin distinción.

Más recursos para garantizar la igualdad de condiciones en la educación. Por una Educación, pública, gratuita y de calidad!

No son suficiente 3,5M de euros. Hay que invertir todo el superávit en el plan de choque. Es evidente que para financiar un plan de esta profundidad, hará falta una cantidad importante de recursos. Desde las instituciones nos dicen que no hay dinero, que no se puede hacer más, pero esto es porque aprovechan el presupuesto público para rescatar a la banca y a la patronal, al tiempo que fortalecen los sectores privados, en detrimento de los servicios públicos imprescindibles y fundamentales para garantizar las necesidades de la población. Al final todo es cuestión de prioridades, y los gobiernos ya han dejado claro cuáles son las suyas. Por eso exigimos la suspensión del pago de la deuda y la desobediencia de la ley Montoro.

Somos plenamente conscientes que conseguir las medidas que proponemos no es una tarea fácil. Son medidas que, para implantarlas, hay que desbordar la lógica de funcionamiento del gobiernos municipal. Desgraciadamente, son las únicas que permiten aportar soluciones y que perdurarían en el tiempo. El único camino posible para llevarlo a cabo es la unificación de luchas y reivindicaciones, la autoorganización desde abajo para tomar estas medidas. Hay que reforzar las organizaciones que intentan dar respuesta, ahora más que nunca hay que profundizar en ese camino.

Corriente Roig creemos que quienes estamos pagando esta crisis sanitaria somos los únicos que podemos transformar la realidad. Tenemos que trabajar juntos para construir la ofensiva a los ataques que vendrán con la “nueva normalidad” y que el gobierno municipal sabemos que aplicará. Construir la unidad de acción en torno a los movimientos y organizaciones de Sabadell, para defender un programa unitario que sea capaz de dar respuesta a las necesidades de urgencia social.

 


 

Necessitem un pla de reconstrucció al servei dels treballadors/es i el poble pobre

Unifiquem les lluites!

El passat 25 de maig la ciutat de Sabadell va passar a la fase 1, iniciant així el procés de desconfinament. En aquest marc el Govern municipal de PSC-Podem encapçalat per Marta Farrès, ha presentant una proposta de pla de xoc per encarar la crisi esdevinguda per la COVID-19.

Aquest pla ha estat presentat amb un seguit de mesures per abastar tres esferes: l’àmbit social, la recuperació econòmica i l’espai públic. Compta amb un pressupost de 8 milions d’euros, dels quals, únicament 3,5 milions són de nova inversió. El Govern municipal ja ha presentat un esborrany davant la resta de grups, però la seva aplicació està calendaritzada pel mes d’agost.

Es pretén augmentar la inversió en la indústria per potenciar els polígons industrials presents a la ciutat, en el sector cultural a causa de la parada total del sector, ajudes als diversos comerços, sobretot al sector hostaler, impulsar programes de formació professional, triplicar la dotació de prestació d’urgència, injectar 300.000 d’euros en pagament de lloguers i hipoteques, potenciar la neteja i desinfecció de les zones públiques o ampliar el temps de permanència de l’alberg, entre altres. El cas més dramàtic és la part destinada al sector sanitari, on únicament planteja la inversió de més recursos pel sector públic.
Tot i aquetes mesures, la realitat a la ciutat segueix sent molt crua. Durant el mes de maig, Sabadell contava amb un total 15.253 persones registrades a l’atur, comportant un augment de 5,6% respecte al mes d’abril. Hi ha més de 92.600 persones afectades per un ERTO a la comarca vallesana, és a dir, una de cada tres assalariats. Davant el panorama d’emergència social, les mesures proposades pel Govern municipal no són suficients!

 

Un pla de xoc insuficient i tard

El conjunt de mesures destinades a pal·liar la crisi econòmica per als treballadors/es no suposen res més que pedaços momentanis. Sabadell ja entra en fase de desconfinament, i aquestes mesures profunditzen la ineficiència de la gestió municipal durant la crisi sanitària.

Les retallades i la imposició de la gestió pública-privada del Taulí per mà de la Generalitat, van portar al seu col·lapse. El conjunt de treballadors/es sanitàries a primera línia de front s’han trobat sense elements de protecció. Tot i ampliar les instal·lacions amb la construcció de l’hospital de campanya i l’habilitació d’hotels, els EPI’s eren insuficients. Mentrestant, una de les plantes de gestió privada de l’hospital ha estat tancada. Aquesta situació ha demostrant que no és suficient demanar recursos, sinó que cal un replantejament de la privatització dels sectors essencials cap a una gestió completament pública.

No es planteja una sortida a la situació extrema viscuda a les residències, on es va arribar a més de 75 defuncions. Quatre d’aquests centres estan investigats per la Fiscalia, però en cap moment es planteja el model privat d’aquest servei imprescindible on, al final, són els residents i les treballadores els que han hagut de pagar les misèries de la crisi. És necessari caminar cap un servei completament públic tant en la gestió com en la tutoralitat.

Es demana la pròrroga de l’alberg per a persones sense llar i això significa, per tant, que passat aquest “temps de gràcia” es trobarien en la mateixa situació anterior, alguns d’ells per primer cop, arran de la crisi.

La precarietat ha colpejat fortament a Sabadell. L’estat d’alarma ha costat la feina a 14.700 sabadellencs/ques a través de 2.306 Expedients de Regulació Temporal d’Ocupació (ERTOs) i, la majoria dels afectats/des, encara no han cobrat la prestació d’atur. La pobresa i la misèria augmenten, mentre segueixen havent-hi una gran quantitat de pisos buits, la majoria, en mans dels bancs.

La situació actual exigeix aturar tots els desnonament de forma immediata i indefinida, tenint com a objectiu, l’expropiació sense indemnització d’aquells pisos buits en mans dels bancs, especialment, en aquells que són usats per a especular i/o van acumulant deutes amb la seva comunitat. Aquests han d’estar destinats a oferir alternatives habitacionals a les persones sense llar i a les dones i menors víctimes de violència masclista, sectors més colpejats per la crisi.

 

L’organització obrera i popular com a única sortida

En resum, es tracta d’un pla de xoc insuficient, que no solventa les necessitats d’emergència social. A més, les poques mesures temporals proposades arribarien tard, al mes d’agost. Des de l’inici de l’estat d’alarma, ha quedat palesa la ineficiència d’un govern municipal que, lluny d’assumir la seva responsabilitat i encapçalar la situació, accelerant els processos d’atenció i solució dels problemes, s’ha dedicat a emmascarar les dades i intentar treure tot el rèdit polític possible. Mentre la Marta Farrés feia campanya amb l’arribada de l’exèrcit a la ciutat, han estat les organitzacions populars les que han carregat amb la tasca quotidiana i immediata de fabricar i distribuir de mascaretes, bates, aliments, entre altres. Fins i tot s’han hagut d’ocupar de la distribució de material per a que els alumnes amb menys recursos poguessin acabar el curs escolar! Els voluntaris/es de la Creu Roja, la Xarxa de Suport i totes les plataformes vinculades, són els que, dia a dia, han organitzat les mesures bàsiques per la supervivència del conjunt del poble pobre.

Per un pla de rescat als treballadors/es i el poble pobre!

Davant aquest pla de xoc plantejat pel govern municipal, no podem fer menys que considerar que és un pla poc ambiciós i que no passa de ser un pedaç per surfejar la situació. Necessitem imposar mesures que donin resposta a les necessitats d’urgència social. Aquestes, només les podrem aconseguir amb la força de la pròpia organització de la classe obrera juntament amb els sectors populars.

  1. Garantia de subministraments bàsics per a tothom! Ni un desnonament ni ara ni després de la crisi del COVID-19. Expropiació dels pisos buits de la ciutat per a oferir alternatives habitacionals a les persones sense llar i a les dones i menors víctimes de violència masclista.
  2. Garantir recursos i material de protecció (EPI’s) per als treballadors/res. Sense protecció, no treballem! Producció i distribució planificada dels recursos.
  3. Municipalització sense indemnització dels serveis imprescindibles i estratègics: Residències, SMATSA, serveis intrahospitalàris. Nacionalització de l’hospital Taulí i Quirón Salut! La seva intervenció, tard i amb cost associat, és insuficient. Necessitem serveis públics, gratuïts i de qualitat.
  4. Anul·lació de tots els acomiadaments derivats de la crisi del COVID-19! Condicions i salaris dignes per a tots els treballadors/res sense distinció.
  5. Més recursos per garantir la igualtat de condicions en l’educació. Per una Educació, pública, gratuïta i de qualitat!

No és suficient 3,5M d’euros. Cal invertir tot el superàvit en el pla de xoc. És evident que per finançar un pla d’aquesta profunditat, caldrà una quantitat important de recursos. Des de les institucions ens diuen que no hi ha diners, que no es pot fer més, però això és perquè aprofiten el pressupost públic per rescatar la banca i la patronal, al temps que enforteixen els sectors privats, en detriment dels serveis públics imprescindibles i fonamentals per garantir les necessitats de la població. Al final tot és qüestió de prioritats, i els governs ja han deixat clar quines són les seves. Per això exigim la suspensió del pagament del deute i la desobediència de la llei Montoro.

Som plenament conscients que aconseguir les mesures que proposem no és una tasca fàcil. Són mesures que, per a implantar-les, cal desbordar la lògica de funcionament del governs municipal. Malauradament, són les úniques que permeten aportar solucions i que perdurarien en el temps. L’únic camí possible per portar-lo a terme és la unificació de lluites i reivindicacions, l’autoorganització des de baix per a prendre aquestes mesures. Cal reforçar les organitzacions que intenten donar resposta, ara més que mai cal aprofundir en aquest camí.

Corrent Roig creiem que els qui estem pagant aquesta crisi sanitària som els únics que podem transformar la realitat. Hem de treballar plegats per a construir la ofensiva als atacs que vindran amb la “nova normalitat” i que el govern municipal sabem que aplicarà. Construir la unitat d’acció entorn als moviments i organitzacions de Sabadell, per defensar un programa unitari que sigui capaç de donar resposta a les necessitats d’urgència social.

 

Necessitem un pla de reconstrucció al servei dels treballadors/es i el poble pobre

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