Naomi Klein: Una guía para entender el mundo

¿Quién es Naomi Klein? Nacida en 1970 en Montreal, Canadá, la escritora ha pasado a ser una especie de guía del movimiento antiglobalización por sus libros que indagan en el sistema económico y como afecta este a la sociedad en general, sin importar color, raza, creencia y/o estatus social (dejando de lado los que están en la cima de la pirámide obviamente, ya que son ellos mismos los que crean toda la problemática).  Fue realizadora del documental The Take (La Toma, 2004), que revela la lucha ciudadana argentina a través de la mirada de obreros, luego de la crisis económica que sacudió al país trasandino los años 2001 y 2002.

Sus libros: No Logo: Taking Aim at the Brand Bullies (No Logo: El poder de las marcas, Editorial Ibérica Paidós S.A., 2002) y The Shock Doctrine (La Doctrina del Shock, Editorial Paidós, 2007), nos dejan claro su punto de vista con respecto a la sociedad, al abuso de poder, a las malas prácticas empresariales, al consumismo y todo lo que estas situaciones traen consigo para la sociedad, ya sea para bien o para mal –depende de la postura que tenga el lector-, aunque según lo que se puede desprender de lo leído, es una situación para la sociedad más cercana al mal que al bien.

Sin tener demasiados libros escritos, se ha transformado en una guía para los que se oponen a la denominada globalización y para toda organización o movimiento social en cualquier parte del mundo.

REVISANDO NO LOGO

 En el momento mismo en que exigimos que las empresas redacten nuestros códigos laborales y de derechos humanos, ya hemos perdido de vista el principio fundamental de nuestra ciudadanía: que debemos gobernarnos a nosotros mismos.[1]

Una frase muy llamativa, pero ¿qué de lejano puede tener esta frase si lo asociamos obviamente a la realidad? No hay que rebuscar demasiado dentro de lo que derechos y libertades se refiere como para darnos cuenta de cómo se construye una sociedad. Sociedad donde unos pocos ostentan el poder, hacen uso y abuso de este poder y se puede decir que están por sobre estas mismas leyes que crean para la mayoría (y ¡vaya que si es la mayoría!) a los cuales se les aplica todo el rigor de estas, en una muestra de que esta sociedad está regulada por unos pocos, los mismos que creen que la sociedad y las personas en general no se pueden regular por ellas mismas. No faltará el comentario: Las leyes están hechas para una mejor convivencia entre las personas. Pero, es cosa de observar a las personas hoy en día, y de convivencia entre ellas se puede decir que es cada vez menos. La sociedad actual en su mayoría es muy individualista. Entonces, ¿las leyes están hechas para una mejor convivencia?

No Logo, nos revela el mundo “no oficial” (como leí en algún artículo que encontré en la red) del capitalismo financiero. Pero recordemos que todo lo “oficial”, viene de las mismas empresas que tapan una y otra vez -a través de lo que se dice información oficial- todo su mal accionar, a modo de meras “relaciones públicas”.

Este mismo libro, habla sobre el poder empresarial y su repercusión en las personas, como se crean consumidores (para las empresas las personas no son más que simples consumidores, reduciendo toda su dignidad a un número dentro de una ecuación), cómo se “ataca” a los niños desde temprana edad para “fidelizarlos” con las grandes marcas comerciales. Los dibujos animados y los anuncios de las hamburgueserías hablan a los niños con una voz tan seductora, que los padres no pueden competir con ella.[2]

 No es de extrañarse entonces ante todo este panorama el gran poder que las multinacionales tienen en el mundo sin excepción alguna, incluso el PIB de muchas multinacionales es superior al de muchos países del primer mundo. Entonces ¿quiénes nos gobiernan? ¿Las autoridades o las grandes empresas? Quizás a esto exista una respuesta cruda y lamentable.

Para salvarme de la corrupción, mis padres me llevaban siempre al campo para que disfrutara de la naturaleza del Canadá y para que experimentara el gozo de una verdadera relación familiar.[3] Hoy es fácilmente apreciable la destrucción del núcleo familiar separando desde temprana edad a los niños de sus padres, y debido a la rapidez con que se vive en una sociedad “civilizada”, padre y madre trabajan por igual mientras los niños se crían con una empleada que poco los conoce –y no tiene por qué- o peor aún se crían con la televisión. Misma televisión que avala y da pie a toda la gran maquinaria publicitaria impuesta en su gran mayoría por esas mismas multinacionales que hacen la vida de las personas un día a día endeudado y por lo mismo difícil.

Si alguien puede decir que No Logo, es un libro que dice falacias; o si alguien puede menos preciar un trabajo excelentemente documentado realizado por Naomi Klein -y esto es a modo de reflexión muy personal- francamente es porque las multinacionales hicieron un buen trabajo sobre esa persona. No hay otra explicación para eso.

REVISANDO THE SHOCK DOCTRINE

 Por otra parte, está el libro The Shock Doctrine, ¿qué nos dice este libro? ¿Será otro cuento de hadas –si es que se cree que No Logo es un libro de falacias- inventado por la mujer que ha logrado la posición más alta de su género (undécimo), en el Sondeo Global de Intelectuales?[4]

¿Cómo se controla una sociedad? ¿Cómo se rompe una sociedad? ¿Quiénes son los artífices y como logran todo su cometido? La respuesta es sencilla (lamentablemente): A través de la doctrina del shock.

Para muchos resultará crudo y desmotivante el leer The Shock Doctrine, pero más que desmotivarse o frustrarse, este texto es un material netamente educativo, que nos presenta esa parte de la historia que a muchos no les gustaría saber, y a otros no les gustaría se supiera. Precisamente por esto y al igual que en No Logo, se revelan y se aprende de situaciones que sólo a través de los libros y documentales se podrá saber.

Dentro de sus páginas podemos encontrar como antiguos gobiernos del país bélico número uno, Estados Unidos, se “entrometen” en las decisiones de países que atenten contra su filosofía de ver el mundo y sobre como estos ven a estos países (del tercer mundo o en vías de desarrollo) como una opción de instaurar todas sus políticas neoliberales -como una especie de conejillos de india o un centro de experimentos-. Cabe señalar que acá el conejillo de india es el país. Pero un país está compuesto de personas, es decir, las personas del país donde se aplique la doctrina del shock, son tratadas como el clásico ratón de laboratorio.

Dentro de los países citados, Chile no es la excepción: Las teorías de Milton Friedman le dieron el premio Nobel; a Chile le dieron el general Pinochet.[5] Es acá donde hay que prestar atención, ya que muchos al leer este libro pensarán que es mero comunismo. Pero dejando de lado los paradigmas políticos, sería bueno leer este libro quitándose de encima todas esas trabas partidistas e impuestas por los mismos que dominan el mundo entero. Se ha puesto pensar ¿cómo un grupo minoritario de personas pueden controlar países enteros? Bueno, ¿ha escuchado alguna vez la frase: divide y conquista? Es muy ocupada dentro de lo que se puede observar como doctrina del shock y muy deducible después de haber leído este libro de Naomi Klein.

Los ingenieros del shock, la CIA, Milton Friedman, Augusto Pinochet, Richard Nixon, Margaret Tatcher, La Escuela de Chicago, Donald Rumsfeld, George W. Bush, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI), entre muchos otros, son sólo algunos de los personajes e instituciones o agrupaciones que se podrán encontrar en la totalidad de páginas que tiene The Shock Doctrine. Artífices de toda “triquiñuela” contra la sociedad.

Todos estos en distintos puntos de la historia y a través de diversos modos, han afectado de alguna u otra forma a países en su totalidad – Sri Lanka, Irak, Afganistán, La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y por supuesto Chile – en los cuales se impuso todo el poderío de ciertos personajes provenientes de las redes más influyentes llevando a estas mismas naciones a adoptar sus políticas, en beneficio de estos mismos o de otros “amigotes”, pisoteando a toda una sociedad y usando a estos mismos como el ratón blanco de cola larga para sus experimentos –en este caso económicos y sociales-.

SENSACIONES AL LEER NAOMI KLEIN

 Ante todo el panorama expuesto en estos dos libros revisados, uno se puede realizar las siguientes preguntas ¿Quiénes son los culpables de todos los males en la historia? ¿Quiénes son los causantes de todas las desgracias habidas y por haber en el mundo? ¿Qué se hace con la vida de las personas, muchas de las cuales poco y nada entienden que pueda estar sucediendo?

En resumen, Naomi Klein nos presenta No Logo y The Shock Doctrine para revisar la historia “oculta”, esa parte de la historia de la que no se habla en textos escolares y mucho menos en noticieros tradicionales. Como se dijo anteriormente, son temas que sólo se encuentran en documentales y libros. Documentales y libros para entender el mundo de hoy.

Ficha:

 

  • No Logo: El poder de las marcas (No Logo: Taking Aim at the Brand Bullies). Editorial Ibérica Paidós S.A. 2002. 544 páginas.
  • La Doctrina del Shock: El auge del capitalismo del desastre (The Shock Doctrine: The Rise of Disaster Capitalism). Editorial Paidós. 2007. 712 páginas.

 

Por Silvio Scalpello R.

www.libertadexpresion.cl

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS