Nación Mapuche. Brutal represión contra presos mapuche en la cárcel de Angol

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“El alcaide de la cárcel, Fernando Olivares, sin dar explicación alguna, y manteniéndose en el gimnasio las dos mujeres y las tres niñas antes mencionadas, ordena que el contingente de antimotines actúe. Lo que significó bombas de ruido, lacrimógenas y gas pimienta”.

A través de una declaración pública, el comité editorial de LOM Ediciones informó sobre un brutal episodio de represión contra presos mapuche, al interior de la cárcel de Angol. Desde LOM tomaron contacto con los comuneros en julio pasado, cuando cinco integrantes del comité realizaron una visita al recinto penal. Sin embargo, la situación que describieron ocurrió el pasado 29 de septiembre.

Ese día, señala la declaración, los familiares de los reclusos llegaron a la cárcel de Angol para realizar un ritual ancestral, que había sido informado con un mes de anticipación.

El texto emitido por LOM recoge la versión de una abogada a cargo de la defensa de los comuneros, que indica que desde las 9 de la mañana hasta la intervención “violenta y desmedida” de Gendarmería, “los presos se encontraban en completa tranquilidad en el gimnasio de la cárcel a la espera del ingreso de las visitas. Junto a los presos ya se encontraban dos esposas de los internos, y tres hijas menores de edad de uno de ellos, de 2,4 y 8 años”.

Sin embargo, la tranquilidad se interrumpió a eso de las 13 horas, cuando las autoridades de la cárcel terminaron repentinamente la visita, aun cuando estas concluyen a las 16 horas. “Por este motivo, los presos cuestionan esa decisión, y piden alguna explicación de por qué deben retirarse las visitas y por qué serían ellos ingresados a los módulos con horas de anticipación”, señala la declaración.

El documento del comité editorial de LOM Ediciones agrega: “El alcaide de la cárcel, Fernando Olivares, sin dar explicación alguna, y manteniéndose en el gimnasio las dos mujeres y las tres niñas antes mencionadas, ordena que el contingente de antimotines actúe. Lo que significó bombas de ruido, lacrimógenas y gas pimienta”.

La declaración indica que “las mujeres y las niñas estaban asfixiadas por los gases, no podían ver bien, los oídos afectados por la bomba de ruido” y que los internos recibieron golpes de palos , patadas, combos en el rostro y culatazos. También fueron mojados y sufrieron por el gas pimienta en la cara. “Cual más cual menos, todos fueron golpeados brutalmente, mientras fueron insultados, ‘indios de mierda’, ‘no son tan choros’”, afirmaron desde LOM.

Como si fuera poco, los reclusos fueron sacados del gimnasio, para ser golpeados nuevamente. Una vez fuera de la estructura, tuvieron que ponerse de rodillas para continuar recibiendo golpes.

En paralelo, advierte el texto, se generó un enfrentamiento entre los familiares que se encontraban fuera del penal y Fuerzas Especiales de Carabineros. El resultado de la represión: 12 gendarmes con lesiones menores, 9 comuneros y 2 niñas con lesiones más graves; 2 comuneros detenidos y 2 trabajadores de prensa lesionados.

El comité editorial de LOM Ediciones está compuesto por Silvia Aguilera, Michel Bonnefoy, Ramón Díaz, Francisco Figueroa, Mario Garcés, Jorge Guzmán, Tomás Moulián, Naín Nómez, Julio Pinto, Paulo Slachevsky, María Emilia Tijoux, José Leandro Urbina, Ximena Valdés y Verónica Zondek. 

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