Muhammad Abdallah: «El drama palestino es el espejo de Oriente Medio»


Nacido en Venezuela, aunque de ascendencia palestina, Muhammad Ali Abdallah Abu Aiman se educó en Europa, pero tras cumplir la mayoría de edad comenzó a buscar sus raíces árabes en Palestina y Oriente Medio. Activista en numerosas asociaciones pro-árabes ha participado en diferentes campañas, tanto en el norte de Africa como en Medio Oriente.

Sus crónicas sobre los abusos cometidos por el ejército israelí en Palestina y Líbano, o la problemática política y social de países musulmanes como Siria, Mauritania, Túnez o Egipto, han recibido diferentes galardones y ha sido reproducidas en numerosos medios europeos y latinoamericanos.

Acaba de regresar a Venezuela desde Palestina, en busca de apoyo para las victimas del ejército de ocupación israelí, y dispuesto a narrar a todo el que quiera escucharle, lo que está pasando en su tierra.

P- Los bombardeos israelíes en El Libano parecen haber eclipsado mediáticamente la situación del drama palestino. ¿Cuál es la situación actual de Palestina?

R- Desesperada. Agónica. Terminal. Estamos al borde de una guerra civil. El triunfo de Hamas en las últimas elecciones democráticas ha precipitado, en mi opinión intencionadamente, una situación que se vería venir. Cuando, en abril de 2004, el Departamento de Estado de USA incluyó a Hamas en su listado de organizaciones terroristas, la CIA y el MOSSAD ya sabían que el desencanto del pueblo con Al Fatah llevaría a Hamas al triunfo en las elecciones de 2006. Y sabían también que un gobierno, aunque democráticamente elegido, considerado como “terrorista” por la comunidad internacional no podría mantener relaciones diplomáticas con los paises “democráticos”. El resultado fue la suspensión de las ayudas de las que han hecho depender la economía palestina, y por tanto el caos económico que ahora sufrimos. Los policías, funcionarios, maestos, hace meses que no cobran sus sueldos. Las medicinas escasean, cuando no han desaparecido totalmente, de los dispensarios y hospitales. La tensión interna, a causa de esa angustia y desesperación, crece cada día, y el hambre, la enfermedad, y sobretodo la desesperación, hace que se multipliquen los enfrentamientos entre hermanos, entre vecinos, entre amigos. El MOSSAD sabía perfectamente lo que ocurriría si conseguía llevar al borde de la desesperación a un pueblo armado, porque lo que buscan, desde 1948, es el exterminio de los palestinos, y esta ha sido su última estrategia que, por desgracia, les está saliendo muy bien.

P- Pero, sin embargo, Hamas no ascendió al poder por las armas, sino en unas elecciones democráticas.

R- Exacto, pero imagina por un momento que fuese el Movimiento Tupac Amaru, o las FARC, o los sandinistas, o los zapatistas, o cualquier otro movimiento nacionalista revolucionario, el que llegase al poder político aquí. Y que a continuación todo el mundo diese la espalda a ese gobierno, y al pueblo que representa, solo porque a un puñado de oligarcas yankis decide que es o no terrorismo. El traspaso de poder que hizo Al Fatal a Hamas tras las elecciones, de forma pacífica y democrática, ha sentado un precedente en todo Oriente Medio. Un traspaso de poder pacífico de un partido político a otro en esa zona es algo insólito. Y sin embargo continúan llamándonos terroristas. Esos intelectuales, que consideran terrorista a cualquier arabe, musulmán o no, que defiende su patria, son los mismos que consideran al Subcomandante Marcos, a Daniel Ortega o hasta al Che Guevara, como terroristas. Y si el Che era un terrorista, yo digo viva el terrorismo.

P- Quizás el problema es que en Venezuela, y en toda América Latina, es difícil imaginar la situación que se vive en una zona tan alejada y diferente de la nuestra.

R- No, no es difícil. Imagina por un momento que el 4 de diciembre tropas norteamericanas entran en Venezuela por la frontera de Zulia y llegan a hacerse con el país. Imagina que tras una heróica resistencia armada, y tras largas conversaciones diplomáticas internacionales, el ejercito de ocupación solo permite que se considere suelo venezolano a los estados de Táchira, Truillo, Yaracuy y Sucre. Imagina que el resto del país a partir de ahora pasa a llamarse La Nueva América, o algo así, bajo total control norteamiericano. Y que para pasar de Tachira a Trujillo, o de Sucre a Yaracuy, tienes que atravesar docenas de controles yankis donde un adolescente armado hasta los dientes tiene el poder de cachear a tu madre o a tu esposa, desnudarla, humillarla durante horas o simplemente decidir que no puedes pasar y que te vuelvas por donde has venido. Imagina que solo un estado de la Venezuela original, como ocurre con nuestra Gaza, tiene acceso al mar, pero que ningún venezolano de los demás estados puede ver jamás esa costa porque las tropas yankis no permiten el acceso ni la salida de ese estado. Imagina que además arrasan todos los árboles, prohíben el uso de pozos o manantiales que no sean de propiedad americana, y constantemente patrullas yankis entran en ese puñado de estados de la antigua Venezuela para arrestar y torturar a todos los venezolanos que se les ocurra, bajo sospecha de terrorismo. Imagina después que oligarcas yankis, dispuestos a colonizar el territorio recién conquistado, llegan a tu casa y deciden que es un buen lugar para vivir, asi que se instalan en el que ha sido hogar de tu familia durante generaciones, y te echan a punta de pistola. Imagina que para protegerse de su propia culpabilidad construyen un gigantesco muro de hormigón que rodea sus asentamientos, dividiendo barrios de Caracas, Maracaibo o Carabobo, y separándote de tus amigos, familiares o vecinos durante años, que quedan confinados al otro lado del muro. Imagina que un dia si y otro también, tropas yankis entran de madrugada en tu casa, con la excusa de buscar terroristas, y como medida represora roban tu televisión, tu ordenador, tu microondas, o simplemente dinamitan tu casa, por ser sospechoso de haber albergado en ella a algún miembro de la resistencia. Imagina que, aunque sin conocimiento de arquitectura, sin apenas materiales y sin mas ayuda que la de tus vecinos o amigos, vuelves a reconstruirla ladrillo a ladrillo, y entonces ellos vuelven a derribarla… Imagina todo eso, y aún no tendrás una idea ni aproximada a lo que los israelíes están haciendo en Palestina.

R- El Presidente Chavez ha sido, sin duda, el que más sensibilidad ha mostrado con las causas árabes, no solo en Palestina o en El Líbano, sino también en otros lugares como Iraq, Afganistán, etc. Usted lo ha comparado en varias ocasiones con una especie de Gamal Abdel Nasser latinoamericano. ¿Por qué?

R- Yo creo que hay muchos paralelismos entre el Comandante Chavez y el Comandante Nasser. Ambos provienen de una familia humilde (el papá de Nasser era cartero y el de Chavez maestro), y de un contexto social obrero (Nasser nació en la aldea de Beni-Mor y Chavez en Sabaneta). Los dos tuvieron formación militar y llegaron al rango de Comandante (en el caso de Nasser combatiendo directamente contra los israelíes en la guerra del 48). Los dos llegaron a la presidencia de su país (Egipto uno y Venezuela otro) aportando una visión socialista y renovadora de la lucha antiimperialista. Y al igual que Chavez ahora, en 1955 Nasser se convirtió en el líder de una corriente internacional de neutralismo positivo, equiparable al Movimiento de los Paises No Alineados. Tanto Nasser como Chavez han sufrido varias conspiraciones para atentar contra sus vidas, efectuadas incluso por propios compatriotas vendidos al imperio británico, o norteamericano en este caso. Desde la época de los faraones Egipto no había sido gobernado por un líder indiscutible como Nasser, y me parece evidente que desde los tiempos de Bolivar no ha existido en Venezuela un dirigente de la proyección y carisma de Chavez. Y de la misma forma en que Nasser impulsó el pensamiento panarabista, en busca de la unión de los distintos países árabes sometidos al yugo imperialista europeo, Chavez es el impulsor de una corriente antiimperialista que sin duda terminará por agrupar a toda América Latina, como no ha ocurrido desde los tiempos del Libertador. En definitiva Nasser y Chavez han compartido exactamente el mismo sueño, solo que en un tiempo y en espacio diferente.

P- ¿Y coinciden también en enemigos comunes?

R- Sin duda. Los tesoros arqueológicos egipcios, palestinos, persas o norteafricanos, reposan, expoliados, en las mismas vitrinas de museos británicos, franceses, españoles o norteamericanos, que los incas o pachacutis. Y esto no es una herencia del pasado. En el fondo la historia siempre se repite. Y en Iraq, en Libano o en Afganistán, hemos vuelvo a ver, impotentes, como en nombre del imperio se expoliaba y se robaba impunemente. No hay mucha diferencia en las violaciones, los asesinatos o los robos cometidos por los españoles, los británicos o los norteamericanos, en America Latina o en Oriente Medio, en nombre de su imperio. Con el agravante de que en el caso de Palestina no solo robaron el oro y esclavizaron al pueblo, sino que nos robaron el país para entregárselo a los sionistas.

P- ¿Cuál es la zona más castigada en Palestina?

R- Yo no me atrevería a cuantificar donde existe más dolor. El abordaje israelí de Nablus, la que fue tercera gran ciudad de Palestina, llena de cultura y riquezas hasta la llegada de los sionistas; o la despiadada masacre de Jenin, comparable con la matanza de Sabra y Chatila; por no hablar de la sangrante agonía de Hebrón, o de Gaza, que no cesa. No existe ni un palmo de suelo palestino que no haya sido ultrajado por las botas de los soldados israelíes, amparados, protegidos y alentados por sus aliados norteamericanos.

P- ¿No hay excepciones?

R- Claro que si. Existen norteamericanos conscientes de los atropellos cometidos por su gobierno y por el gobierno sionista, que acudieron a Palestina para solidarizarse con el pueblo invadido y alli incluso perdieron la vida Como Brian Avery, que murió de un disparo israelí en la cara en Jenin; o Rachel Corrie, que fue aplastada por un tanque sionista cuando intentaba evitar la demolición de una casa en Rafah. Por desgracia en USA toda esta información se oculta a la opión pública, como se oculta la verdad sobre la enérgica resistencia iraquí ante las tropas de ocupación, o sobre los verdaderos intereses económicos que se esconden tras la supuesta “liberación” de Afganistas o Iraq, donde los tres vergonzosos aliados de las Azores decidieron cambiar sangre por petróleo.

P- Eso significa que entre el pueblo hay personas que no comparten la opinión de sus gobiernos. ¿Supone eso una esperanza para la paz?

R- No, en absoluto. Por supuesto que hay norteamericanos, y hasta israelíes, que se están dando cuenta de las atrocidades que cometen sus gobiernos, cegados por la codicia. Pero eso no basta. Quienes hemos perdido seres muy queridos durante la primera o la segunda intifada, en mi caso mi esposa y mi hijo, como quienes han perdido familia o amigos en Iraq, Afganistán o El Líbano, no podemos olvidar tan fácilmente. Porque cada día que pasamos sin esos seres amados se renueva y multiplica nuestra necesidad de justicia. No basta que un puñado de occidentales se reunan en una plaza de Nueva York para gritar ¡fuera Bush!. Eso no nos devolverá a nuestros muertos, ni tampoco recuperará la saludo de los tullidos, mutilados o paralíticos que ha dejado la ocupación. Los norteamericanos, en general, renovaron su confianza en Bush al reelegirlo en las últimas elecciones, y por tanto son cómplices morales de las vejaciones que comete su gobierno. Mientras continúe la ocupación de Palestina, Iraq, Afganistán o El Libano no puede haber paz.

P- ¿Esa reelección de Bush puede deberse a la ignorancia que existe en todo Occidente sobre el mundo árabe?

R- Sin duda. Por eso es tan importante la guerra mediatica. Los periodistas teneis la obligación moral de trasmitir la verdad, y por eso algunos de nosotros recorremos el mundo ofreciendo a todos los medios información de primera mano para que podais evaluar por vosotros mismos y contar al mundo lo que esta pasando. El mundo árabe no se limita a Ben Laden o a los niños palestinos enfrentándose a los tanques israelíes solo con unas piedras. El mundo árabe es la poesía de Rumi o la literatura de Naguib Mahfuz, es la sabiduría de Ibn Jaldún o de Aberroes; es la audacia de Ibn Batuta o Leon el Africano; es la destreza de los científicos, los matemáticos, los arquitectos o los filósofos de Al Andalus, de Damasco o de Egipto.

P- Hugo Chavez ha visitado en varias ocasiones el mundo árabe, y se ha definido enérgicamente contra la política norteamericana en la zona ¿Qué opinión se tiene allí sobre Chavez?

R- Es difícil trasmitir lo que ha supuesto para muchos pueblos árabes, desencantados de sus propios líderes, vendidos desde hace generaciones al poder imperialista, la aparición de Hugo Chavez en la escena política. Hace unos días en varias universidades de Ramalah se celebraban unas tertulias sobre la situación de América Latina, y Chavez era el centro de todos los cometarios. Yo he visto en Damasco, en Beirut o en la misma Ramalah a la gente desfilar por las calles con franelas de Chavez y banderas de Venezuela. Entre una pléyade de políticos y mandatarios, árabes de raza, pero judíos de corazón, la voz de Hugo Chavez es la única que ha tenido el valor de pronunciar las palabras que todos sentimos. Hace unos meses muchos palestinos llegaban a fantasear con la posibilidad de que, quizás algún dia, tropas venezolanas, y no europeas, acudieran a pacificar Palestina o Libano, pero creo que hoy en dia serían miles los árabes dispuestos a venir aquí, y a dejar su sangre en Venezuela, si este país siguiese la lista de invasiones protagonizada por los imperialistas. El carácter árabe es enormemente agradecido, y creo que la inmensa mayoría de los árabes se siente en deuda con Hugo Chavez por su valor, y por ser la única voz amiga que hemos escuchado en los últimos tiempos.

P- Lejos de solucionarse, parece que los acontecimientos de los últimos días, como las polémicas declaraciones del Papa, no han hecho mas que agravar el distanciamiento entre occidente y el mundo árabe.

R- En primer lugar es importante diferenciar entre arabes y musulmanes. La indignación que ha despertado el comentario del Papa es la misma entre musulmanes africanos, europeos, americanos o árabes. Sociedades musulmanas, como la de Pakistan o Indonesia, donde el Islam no llegó a través de la guerra sino de la conversión, se sienten especialmente indignadas por esa injusta cita que hizo Ratzinger. Pero lo que resulta verdaderamente inmoral y ridículo, es que Jose María Aznar, en un intento de justificar la incoherencia del Papa, afirme que también los musulmanes deberían pedir perdón por haber conquistado Al-Andalus (España), y haber dado a su pais sus 8 siglos de mayor esplendor cultural. Que un expresidente de España exija a otra cultura que se disculpe por conquistar un continente es sencillamente repugnante. Antes de repetir una sandez como esa, el Sr. Aznar debería leer a Bartolomé de las Casas.


Publicado en el periódico Imagen y Comunicación Revolucionaria número 11

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