Muerte política a los legisladores del congreso colombiano

 


Colombia, con doscientos años de vida republicana, basada en los principios liberales y humanistas del libertador Simón Bolívar, artífice de la creación de las instituciones del estado, regentada bajo hipotéticos preceptos de profundidad democrática, hoy ve con escozor como los integrantes del actual congreso de la República, quisieron darle, no un golpe de estado a las instituciones, lo que pretendían era mancillar la dignidad del pueblo Colombiano. 

Para entender un poco la realidad de lo que se pretendía con la reforma a la justicia, debe citarse al político irlandés Jonathan Swift: (…) Podemos observar en la república de los perros que todo el Estado disfruta de la paz más absoluta después de una comida abundante, y que surgen entre ellos contiendas civiles tan pronto como un hueso grande viene a caer en poder de algún perro principal, el cual lo reparte con unos pocos, estableciendo una oligarquía, o lo conserva para sí, estableciendo una tiranía (…)

Cuando hace diez años, los jefes paramilitares Carlos Castaño y Salvatore Mancuso, al servicio del estado reaccionario colombiano, anunciaron que el 35% del parlamento estaba representado por políticos al servicio del paramilitarismo, no mentían… 

En la actualidad, casi cien congresistas se encuentran condenados y sindicados por nexos con grupos paramilitares. Gustavo Petro, siendo congresista, en uno de los tantos debates contra la parapolítica dijo (…) los paramilitares no buscaban a los políticos, los políticos buscaban a los narco paramilitares, les imploraban a que les financiaran sus campañas a costa de obtener el poder político en sus regiones, para controlar y manejar los presupuestos de los municipios y departamentos donde tenían incidencia política(…). 

Recordar hechos trascendentales de corrupción política en el “salón elíptico del congreso”, es un simple enunciado. El escándalo del proceso 8.000, en el gobierno de Ernesto Samper Pizano, los representantes a la cámara terminaron por  absolver de toda responsabilidad a su jefe natural. Y no pasó nada. 

Los debates de control político, convocados por las fuerzas minoritarias de oposición, durante los dos periodos de Álvaro Uribe Vélez, como los de agro ingreso seguro, las “chuzadas” del DAS, los falsos positivos, las zonas francas, la misma parapolítica, solo por citar algunos, terminaron desenmascarando y descubriendo “la cueva de Alí Babá” de los senadores del congreso de Colombia. 

Como si fuera poco, con estos antecedentes de corrupción de la versión criolla de éste relato de “Las Mil y Una Noches”, el viernes 22 de junio del 2012, los colombianos amanecieron con la noticia de que se había aprobado la reforma a la “justicia”, la cual  consiste en dar plena impunidad, en primera instancia, a los ladrones y delincuentes de cuello blanco, que estaban al servicio del “príncipe” Álvaro Uribe Vélez: Andrés Felipe Arias, alias “Uribito”, por su servil devoción al ex mandatario; el “chuzador” y ex jefe de sicarios del desaparecido DAS, Jorge Noguera; el prófugo de la justicia, conocido como “el doctor ternura”, Carlos Restrepo; el amigo del señor Job y ex secretario privado de la Casa “de Nari”, Bernardo Moreno; los pacificadores,  general Rito Alejo del Rio y Manuel Cabrales; el ex jefe político de los “paras”, embajador en Italia y ex ministro del interior, Sabas Pretel de la Vega; el ex mercenario de la salud, Diego Palacio Betancourt y tantos otros, que gracias a ese proyecto, hubieran podido seguir disfrutando de las mieles, del placer de robar y delinquir en la “panóptica” república “bananera” de Colombia. 

No hay margen de equivocación. Lo que pretendían los áulicos del “principito”, legisladores, magistrados y el Ejecutivo, era devolverle un favor a su gran mentor político; quizás hasta aplacarlo. Lastimosamente, como dicen los muchachos, “la vuelta les salió mal”. Uno de los parlanchines del ex régimen Uribista, Francisco “Fachito” Santos, dijo en su noticiero RCN: “¡No puede ser estoy anonadado, que fue lo que aprobaron estos sinvergüenzas del congreso!” ¡Qué hipocresía! ¡Ahora todos se rasgan las vestiduras y se lavan las manos, como Poncio Pilatos! 

La ley de reforma a la justicia, es en realidad un acuerdo maquiavélico, donde doce congresistas, en casa de uno de ellos, al calor de varias botellas de whisky sello azul y vedando toda filtración informativa, terminaron de conciliar en favor de la corrupción y el clientelismo. Los mismos que en este momento se acusan mutuamente, tras el “infierno jurídico” generado a partir del amago de aprobar este esperpento de ley.

Parodiando el artículo 173, capítulo IV, de la Constitución Política de Colombia, son atribuciones del senado: Admitir el robo, la trampa, el clientelismo, la impunidad, aprobar toda ley que favorezca a los forajidos de cuello blanco; exonerar a los militares, culpables de falsos positivos; conceder licencia al presidente para seguir enajenando al país, autorizar al gobierno para declarar la guerra a los que defienden el estado social de derecho, elegir magistrados, procurador, fiscal, defensor del pueblo, todos en calidad de “vitalicios”. Estas son algunas de las funciones, que irónicamente, hacen al funcionamiento del senado en Colombia…

Con esta ley, dejan al descubierto una vez más, “que este es un estado miserable de cosas”. Basta recordar algunas expresiones de los hijos, de la pérfida política colombiana: Óscar Ortiz González (…) La reforma a la justicia es el marco jurídico para la corrupción política.(…), Jorge Iván Cuervo (…)Dos poderes no se pueden amangualar para desestructurar al otro poder. Eso es una sustitución de la Constitución (…), Juan Manuel Charry (…)Una Constitución es exitosa si somete las autoridades a sus reglas, fracasa cuando quienes detentan el poder la cambian para su provecho(…),Ramiro Bejarano G (…)Los reformadores y beneficiarios de la inmoral reforma a la justicia, han machado para siempre la honra de la Nación y las suyas propias (…), Óscar Ortiz González (…) es el Marco Jurídico para la Corrupción. Demandemos y deroguemos por iniciativa popular (…), German Navas Talero (…) A uno lo eligen para legislar en beneficio de la sociedad y no en beneficio propio. (…), Ángela Robledo (…) Reforma a la Justicia privatiza la justicia. Es un golpe a la Constitución. Se confeccionó a la medida de aforados (…), Camilo Romero (…) En este momento estoy votando NO a ese adefesio de reforma a la Justicia que se concilia en el Congreso (…) 

¡Sin más palabras! ¡Más que recoger firmas para derogar esta fallida ley, lo que debemos exigir los colombianos con dignidad, es la muerte política de los actuales legisladores del congreso! 

Notas del autor: 

Alí Babá: Personaje de ficción, mencionado en la recopilación de cuentos árabes llamada “Las Mil y Una Noches”, cuyo autor es presuntamente es Abu abd-Allah Muhammed el-Gahshigar, quien vivió presuntamente en el S. IX

El Príncipe: (titulado en su idioma original italiano: “IlPrincipe”) es un tratado de doctrina política, escrito por Nicolás Maquiavelo en 1513, mientras se encontraba confinado en San Casciano, por la acusación de haber conspirado en contra de los Médici. 

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS