Migración de cubanos. Panfletos, políticas y realidades

Migración de cubanos.&nbsp Panfletos, políticas y realidades.

El 9 de junio Ana Paula publicó en Kaos Cuba un “ingenuo” panfleto pretendiendo justificar y manipular las realidades de la política migratoria del Gobierno de Cuba.&nbsp Con sólo leer los comentarios pensé que era suficiente dejarlo ahí, pero luego de reflexionar un poco me decidí a presentar mis puntos de vista respecto al tema.

La autora del articulito comienza con la frase “Contrario a lo que nos han hecho pensar, los cubanos no tienen prohibido salir de su país,…

Ella no especifica quién o quiénes le han hecho pensar semejante cosa aludiendo a los “medios de comunicación” y expone lo que sí le han hecho pensar los números publicados por CEPAL.

De entrada, los números de CEPAL son poco confiables desde el momento que se nutren de las propias autoridades migratorias cubanas que reportan sus estadísticas a espaldas del pueblo cubano.&nbsp Las estadísticas migratorias cubanas son secreto de Estado y CEPAL sólo utiliza aproximaciones, que por mucho que se acerquen a la realidad, no dejan de ser aproximaciones.

Aunque los por cientos tratan de relativizar las comparaciones entre magnitudes diferentes, cuando los revertimos a sus respectivos valores absolutos podemos también arribar a otras conclusiones.

El 8% de la población cubana (tomando en cuenta sólo los que viven en la Isla) es 912 000, es decir, el equivalente a la población de cualquiera de las 5 primeras ciudades de Cuba, sin contar La Habana.&nbsp Es como si una capital provincial cubana desapareciera por completo en la emigración.&nbsp Esto no refleja para nada, el supuesto “estado de bienestar” y de “felicidad” que otros “medios de comunicación”.

Otra forma de verlo sería diciendo que la cifra de CEPAL equivale a casi la mitad de toda la población rural cubana, que es, hoy en día, menos del 20 % del total nacional.

Otros aspectos interesantes de los numeritos serían los relacionados a la composición de ese 8 %, es decir, cuantos jóvenes de menos de 30 años, cuantos “no jóvenes”, cuantos menores de edad, cuántos jubilados, cuántos por sexo, por color de la piel, por procedencia territorial, por nivel educacional, etc., etc.

En fin, que Ana Paula lo único que aporta es un poco de manipulación de los datos, por demás, poco confiables por su origen dudoso.

Otras cuestiones no estadísticas

La llamada “Ley de Ajuste cubano”.

Quizás este sea el único punto objetivo en el intento de Ana Paula.&nbsp Todas las personas sensatas comprenden el carácter irracional de esta excepción en las leyes migratorias norteamericanas y reconozco que en cierta medida estimula los intentos cubanos por llegar a las costas del sur de la Florida.&nbsp

Lo que no puede establecer ninguna ley es el nivel de frustración y/o desesperación que debe tener una persona normal y equilibrada para lanzarse a la aventura de atravesar el tristemente célebre y peligroso&nbsp Estrecho de la Florida porque del otro lado una ley lo protege. Esa parte del asunto bien tapada está por todos los que pretenden responsabilizar a la política de excepción para los inmigrantes ilegales cubanos en el sur de la Florida como la causa última (y única) de tal fenómeno.&nbsp La emigración de cubanos no se hace sólo por esa vía, y son muchos más los miles que viajan cada año en avión y legalmente.

También es condenable que gracias a esta excepción, de Cuba se han fugado ciudadanos perseguidos por la justicia nacional por delitos comunes.&nbsp Eso es inaceptable.&nbsp Raptores de embarcaciones y asesinos también se pasean libremente en territorio estadounidense, sin que hayan sido tan siquiera citados a juicio por sus actos vandálicos.&nbsp Esto es inaceptable, y el Gobierno de los EE.UU. debería hacer algo al respecto, de manera enérgica y definitiva.&nbsp Este es un reclamo legítimo, y no político, es moral y de sentido común.

Desgraciadamente, en el contexto global de la historia de las relaciones entre los gobiernos de Cuba y de los EE.UU. en los último 50 años, estas situaciones extremas, que no son la regla, pesan más que los miles y miles que han utilizado la vía ilegal para instalarse en los EE.UU., porque no todos los que la utilizan son criminales y delincuentes.

Que Fidel Castro haya dicho o no lo que él piensa de la política migratoria cubana no cambia la realidad del fenómeno.&nbsp Fidel dice una verdad a medias y numerosos casos de cubanos impedidos de viajar al exterior por las autoridades migratorias no han sido inventados.&nbsp Son reales.&nbsp Esos casos, por sí mismos, desmienten a los manipuladores.

Pero Ana Paula se hace eco de la politización que el propio Fidel acuñó “porque construir una sociedad revolucionaria y justa como el socialismo es una decisión voluntaria…”&nbsp Y sí que lo es, excepto que quien no lo quiera hacer voluntariamente dentro de Cuba, ¿qué opción tiene?&nbsp ¿Emigrar?&nbsp ¿De la cita de Fidel se deduce, precisamente, que Cuba es sólo para los que voluntariamente decidan participar en la “construcción” de lo que él y los voluntarios consideran correcto, o peor, de la manera en que él considera que se debe hacer ese tipo sociedad?

El colmo de la incongruencia.

Ana Paula dice (los subrayados son míos):

Según la Ley No. 1312 en materia de Migración Cubana, para que los cubanos salgan de vacaciones necesitan pasaporte, visa y otros trámites. Y para que puedan mudarse, se pide el requisito que hayan terminado su servicio social y militar.&nbsp La política no es restrictiva, las puertas de Cuba están abiertas, aunque poder salir sea extremadamente difícil.

Primero, la contradicción salta a la vista.&nbsp ¿Por qué es extremadamente difícil salir si la política no es restrictiva?

¿Cuáles son los “otros trámites?

“Mudarse” no es un término apropiado.&nbsp Estamos hablando de emigrar.&nbsp Si una familia decide emigrar y uno de sus hijos varones está en edad de Servicio Militar, entonces, a ese hijo se le impide viajar hasta que cumpla con el llamado Servicio.

¿Es acaso esto racional?&nbsp ¿No es esto restrictivo, y abusivo y denigrante?

De entrada, si una familia decide emigrar a otro país, ¿qué sentido tiene que uno de sus miembros cumpa un Servicio Militar en un ejército en el cual no va a servir en el futuro?&nbsp Esta política no es más que una burda e humillante forma de maltratar y chantajear a los ciudadanos cubanos que por una razón u otra, deciden emigrar.&nbsp El propio gobierno les impone la condición de “Residentes en el Exterior” con carácter “definitivo”, es decir, que no podrán regresar a vivir normalmente en su propio país, y mucho menos servir en el Ejército.

Oficialmente, el Servicio Militar no es obligatorio, por lo tanto, además de chantaje y de humillación, esta restricción es ilegal.

Respecto al Servicio Social, para los recién graduados de la universidad, aclaremos mejor las cosas.

En Cuba, según la Constitución, la educación es un derecho ciudadano garantizado por el Estado.&nbsp La educación en Cuba es gratuita en todos los niveles.&nbsp Cuando un estudiante termina una carrera universitaria debe cumplir un Servicio Social de 2 años en un puesto de trabajo designado por el Estado.&nbsp Durante ese período, el salario es el mínimo para los profesionales y tiene un descuento que se revierte en el propio Estado con lo cual se compensa una parte de los gastos de la Educación Superior.

Es decir, el Servicio Social, no sólo es un deber de los graduados, sino una forma de pagar sus estudios, o una parte de ellos.

Que la Educación sea gratuita y un derecho ciudadano y que luego, el Estado imponga una forma de retribución por esa educación es una discusión que se sale del tema de este escrito, pero sí es la causa por la cual a los recién graduados se les impide viajar durante ese período, y por tanto, están restringidos en otro de sus derechos.&nbsp Se podrían buscar miles de ejemplos de cómo en Cuba una ley se superpone a otra; y un derecho es limitado por los decretos del desgobierno.

Ana Paula tampoco dice, quizás por ignorarlo, que actualmente el índice de deserción en el último año de las carreras universitarias ha crecido escandalosamente porque los jóvenes prefieren no graduarse para no tener la limitante de no viajar hasta haber cumplido el Servicio Social.&nbsp Es decir, que apenas antes de terminar, ya con los conocimientos adquiridos, abandonan los estudios sin que queden oficialmente registrados como Graduados, por lo que, no se sienten comprometidos con el Estado y éste no puede exigirles Servicio Social alguno pues oficialmente no están graduados.

Por otra parte, se ha desarrollado un mercado ilegal de Títulos “menores”, es decir, de técnicos, los cuales se compran y se venden para engañar a las autoridades migratorias.&nbsp Los técnicos no tienen la limitante del Servicio Social, por lo cual los jóvenes, cuando presentan su petición de permiso de salida, lo hacen con un título falso de técnico medio y logran burlar las restricciones.

Un poco de historia.

Se hace necesario repasar el origen de la política de control de fronteras del Gobierno de Cuba.

Desde los primeros años de la década del 60, la CIA, principalmente, organizó actividades de todo tipo contra el Gobierno Revolucionario.&nbsp Esto incluía acciones terroristas, ataques armados, incendios, quema de plantaciones de caña, de fábricas, etc., etc.

Los primeros criminales entraban y salían del país por las fronteras normales (puertos y aeropuertos), disfrazados de turistas o de simples cubanos viajando “libremente”.&nbsp Se hizo imprescindible establecer un férreo control de quiénes entraban y salían del país; y el Gobierno comenzó a exigir los famosos Permisos.&nbsp Cada persona que quisiera viajar a Cuba debía solicitar un Permiso que implicaba un detallado escrutinio de su historial personal y de las motivaciones que tendría para viajar.

De adentro hacia fuera, y producto del propio desarrollo de los acontecimientos, se empezaron a producir migraciones masivas de la clase media y de muchos sectores populares, espantados por la “amenaza comunista”.&nbsp Cuba, en 1959, era una víctima más de la feroz propaganda anticomunista.&nbsp El país perdió técnicos e ingenieros, profesionales de todo tipo.&nbsp Perdió muchos niños con la horrible Operación Peter Pan cuyas consecuencias todavía perduran.

El Gobierno se vio obligado a cerrar sus fronteras para evitar la fuga masiva de personal calificado y de la impunidad de los que trabajaban para organizaciones contrarrevolucionarias que intentaban atentar contra la economía y la seguridad nacional.&nbsp Toda esta situación ha perdurado durante años hasta nuestros días.&nbsp

Con el desarrollo tecnológico, el control de fronteras se ha convertido en una profesión altamente técnica.&nbsp Los pasaportes modernos tienen muchas características que los hacen cada vez más difíciles de falsificar.&nbsp Los controles en frontera se hacen según sistemas de escaneo electrónico.&nbsp La INTERPOL trabaja en estrecha relación con las autoridades de todos los países, incluyendo Cuba.&nbsp Muchas veces, desde que un delincuente se monta en un avión, ya lo están esperando en el puerto de destino para aprehenderlo.&nbsp Cuba es un buen ejemplo de ello.

Los sistemas de control de evasión de la justicia también tienen bases de datos que están conectadas, o pudieran estarlo, para determinar quién tiene cuentas pendientes y quién no.

Existen muchas otras formas tradicionales de lucha contra el tráfico de personas, sobre todo de niños, contra el tráfico de drogas y de dinero.&nbsp Las autoridades de Aduana y de Inmigración cubanas no están al margen de esas técnicas.&nbsp Todo lo contrario.

¿Qué necesidad de seguridad nacional tiene el actual sistema de control de fronteras?&nbsp Me refiero al “permiso de salida” y al de entrada, los cuales tan sólo son un humillante papel que no por blancos representan algo noble o inmaculado.&nbsp Detrás de muchos “permisos de salida” hay también sus historias de corrupción de funcionarios de inmigración que sin escrúpulos de ningún tipo, los “otorgan” por favores y dinero.&nbsp Esto no lo puedo demostrar con datos, pero es conocido por la población y los dirigentes en Cuba.&nbsp El 99 % de los países del mundo no utiliza semejantes métodos y sin embargo controlan sus fronteras y cuidan de su seguridad utilizando otros métodos.

A finales de los 90 se produjeron en Cuba atentados terroristas contra instalaciones turísticas que dejaron al menos un fallecido, el hijo de un Empresario Italiano.&nbsp Esas bombas fueron colocadas por “turistas extranjeros” confesos, no por cubanos.&nbsp Esos “turistas” burlaron descaradamente todos los controles, quizás porque las autoridades estaban más concentradas en controlar a los propios cubanos que a los extranjeros quienes hacían y deshacían a su libre albedrío.&nbsp Esa es una parte de la triste realidad.

Después de aquellos oscuros incidentes, los controles sobre los equipos electrónicos que eran importados al país por los viajeros, empezaron a ser sometidos a escrutinios más eficientes y seguros.

Sin embargo, la vieja manía de controlar el movimiento de los ciudadanos cubanos no cambó &nbsp un ápice.

Ana Paula, esta es la lista de los documentos a presentar en una Oficina de Inmigración cubana para solicitar permiso de “salida temporal”, lo que en otros países se conoce como viaje de placer o de visita al extranjero:

1.- Pasaporte visado.

2.-Pago de 150.00 CUC ($3 600.00 Pesos Cubanos).

3.-Carta de Invitación, que vale unos 200.00 CUC ($ 4 800.00 Pesos Cubanos).

4.-Carta del Centro de Trabajo.

5.-Reservación de Billete aéreo con fechas de salida y regreso.

Después de esto, debes esperar, lo menos 10 días para obtener la respuesta: Sí o No.

Si la respuesta es Sí, súmale el Billete aéreo y 25 CUC ($ 600.00 Pesos cubanos) de impuesto de aeropuerto.&nbsp El billete depende a dónde vayas.&nbsp Además, este famoso “permiso de salida temporal”, por el cual ya pagaste 150.00 CUC ($ 3 600.00 Pesos Cubanos), es “válido” por 11 meses de estancia en el extranjero, pero, debe ser “renovado” cada mes por unos 55 dólares, es decir, que por los 11 meses, tendrías que aportar a la economía nacional unos $ 605.00 dólares adicionales.

Si la respuesta es No, perdiste el dinero de la Carta de Invitación y del Pasaporte, y ni qué decir de iniciar un proceso de reclamación.&nbsp Ese sí que será un infierno costoso.

Para una salida “definitiva”, que normalmente sería una emigración legal, los ciudadanos cubanos necesitan:

1.- Pasaporte visado.

2.-Pago de 150.00 CUC ($3 600 Pesos Cubanos).

3.-Carta de “liberación” del Centro de Trabajo. (Esto amerita un artículo aparte).

4.-Resolución del Instituto de la Vivienda.&nbsp (Esto también amerita un artículo aparte).

5.-Reservación de Billete aéreo con fecha de salida.

Hay países que exigen un chequeo médico general como requisito para obtener residencia permanente.&nbsp En esos casos, el Gobierno aplica la “módica” tarifa de $ 500.00 CUC ( $ 12 000 Pesos Cubanos) por cada adulto y $ 300.00 CUC ($ 7 200.00 Pesos Cubanos) por los menores a pesar de que en el momento del chequeo médico, todavía se es ciudadano cubano con plenitud de derechos Constitucionales vigentes, por lo que estamos en presencia de otra violación de los mismos.

Cuando se solicita la humillante “salida definitiva”, también debes esperar por el Sí o el No.&nbsp Si, aún teniendo la residencia en el país de destino, la respuesta en negativa, todo el dinero gastado es irreversiblemente perdido.

Si la respuesta es Sí, estás “libre” excepto que eres despojado de tu Carné de Identidad, es decir, te conviertes en un cubano sin Cuba.&nbsp A partir de ese momento, tendrás que pagar unos $ 300.00 dólares cada 6 años más unos $120.00 dólares cada dos años, si pretendes mantener tus vínculos familiares y afectivos con tu país de origen, tu familia y tus amigos.

No tengo que decirle, Ana Paula, que esto es humillante, abusivo y descarado.&nbsp Este negocio no tiene nada que ver ni con la Seguridad Nacional de Cuba, ni con el Bloqueo norteamericano, ni con nada.&nbsp Es, sencillamente, un NEGOCIO en detrimento de los derechos ciudadanos de los cubanos.

Un poco de matemáticas.

Todos los viajeros del mundo necesitan Pasaporte y muchos Visa.&nbsp Pero los cubanos necesitan de un Pasaporte cuya confección se paga en una moneda que no es la que reciben por su trabajo.&nbsp El costo de la confección de un pasaporte cubano es de $ 55.00 CUC, una moneda que equivale a $ 24.00 Pesos Cubanos, es decir, $ 1 320.00 Pesos.&nbsp Este costo representa el quíntuplo del salario medio mensual cubano, aproximadamente.

Aunque Ana Paula no lo quiera reconocer, el costo del pasaporte y la moneda en que debe pagarse invalida a la inmensa mayoría de los cubanos en su capacidad y su derecho a poseer un Pasaporte de la República de Cuba.&nbsp Esto es puramente restrictivo por cuanto limita el ejercicio del derecho ciudadano.&nbsp Es restrictivo porque restringe a quienes no tienen ingresos suficientes para costear dicho pasaporte, es injusto y es humillante.

Además, este especialísimo y costoso Pasaporte, sólo es válido por 6 miserables años, es decir, 12 veces menos que la edad&nbsp promedio de los ciudadanos.&nbsp Si un ciudadano ejerciera su derecho a poseer pasaporte cubano, tendría que abonar $660.00 CUC ($15 840.00 Pesos Cubanos) de por vida.&nbsp Sumemos que, dentro de los 6 años, el Pasaporte debe ser “prorrogado” dos veces por otros $ 25.00 CUC ($ 600.00 Pesos) cada vez, es decir, otros $50.00 CUC cada 4 años que representan $ 1 200.00 Pesos adicionales.&nbsp En 6 años, el costo total del pasaporte sería de $ 105.00 CUC, equivalente a $ 2 520.00 Pesos, que de por vida sería un total de $ 1 365.00 CUC ($ 30 240.00 Pesos Cubanos).&nbsp Un ciudadano cubano tendría que trabajar 116 meses, que son 9 años y medio, sólo para pagar su derecho a tener un Pasaporte, y ni así, porque por su trabajo recibiría Pesos Cubanos, luego tendría que venderlos para adquirir los CUC necesarios para pagar el Pasaporte.

Tomemos tan sólo un año de números para que se comprenda la magnitud del fenómeno.

Tomemos sólo la 12ava. parte del 8 % de los cubanos que ya tienen pasaporte.&nbsp Esto representa una cantidad de unos 76 000&nbsp ciudadanos.&nbsp Si cada uno de ellos se confeccionara un pasaporte en Cuba, en el mismo año, esto representaría $ 4 180 000.00 CUC, que serían el equivalente a $100 320 000.00 Pesos Cubanos.

Pero lo más espectacular es que, por lógica, ya esos miles viven fuera de Cuba, sin embargo, necesitan del Pasaporte cubano para viajar a Cuba de visita.&nbsp En ese caso, un pasaporte cuesta unos $ 300.00 dólares, más o menos.&nbsp Si en un año esa 12ava. parte se hiciera un Pasaporte para viajar a&nbsp Cuba, estaríamos hablando de $ 22 800 000.00 dólares.&nbsp Nada despreciable; dinero líquido que entra directamente al país desde los consulados cubanos.

Si hiciéramos un cálculo más conservador, en vez de sacar un pasaporte nuevo, hagamos sólo una renovación, lo que sería, en Cuba, el equivalente a $ 1 900 000.00 CUC, o sea, unos $ 45 600 000.00 Pesos Cubanos.&nbsp Pero como las renovaciones se harían desde el exterior, entonces serían unos $120.00 dólares por pasaporte, es decir, $ 9 500 000.00 dólares.

Estos cálculos son sólo para demostrar que, los miles de cubanos que viven en el exterior y que pagan sus pasaportes para entrar a Cuba, de visita, por sólo 21 días, aportan grandes sumas de dinero líquido.&nbsp Si sumamos las remesas y el pago de otros innumerables trámites, las cifras serían verdaderamente apoteósicas.&nbsp Si dividimos el costo de la renovación del pasaporte por los 21 días, los cubanos están pagando al Gobierno cubano, habitualmente, unos $6.00 dólares diarios por estar en su propio país. ¡Qué patriotas!

Ana Paula, usted dice que “Cuba busca mantener a su población, su fuerza de trabajo y no abrir las puertas y estimular la fuga de cerebros que promueve el imperialismo.”&nbsp Yo diría que El Gobierno Cubano busca ganar dinero a costa del derecho a la libertad de movimiento, humillando y maltratando a los ciudadanos cubanos, sean cuales sean sus motivaciones o necesidades de viajar al extranjero.

El pueblo de Cuba sufre el bloqueo económico del Gobierno de los EE.UU., cosa que no sufren, para nada, los altos dirigentes burocráticos del Partido y Gobierno cubanos.&nbsp Ellos viajan por todo el mundo con el dinero del país, ellos viven como les da la gana y no tienen las carencias del pueblo.

Para poder entender el socialismo en América Latina hay que analizar que el concepto de libertad abarca no a uno mismo como libre, pero a una comunidad que lucha por sobrevivir en conjunto para evitar la brecha económica y social que se vive en el resto del continente.”

Este es el último párrafo escrito por Ana Paula en su artículo.&nbsp

La libertad, como concepto y como principio, es la conciencia de la necesidad.&nbsp Las libertades individual y colectiva no son yuxtapuestas.&nbsp Si un sistema social las hace contrarias, el sistema está errado.&nbsp Si para garantizar la libertad colectiva es necesario restringir y/o limitar la libertad individual, entonces al socialismo le queda mucho por hacer todavía, que es de hecho, la realidad.&nbsp El socialismo, entendido como forma superior de organización social, no ha llegado ni a su más prematuro estado de gestación.

Todo lo demás son políticas totalitarias, excluyentes y restrictivas, que amparadas en el ideal del socialismo, se han enraizado en la mente de los oportunistas para satisfacer ambiciones personales o, en última instancia, de sectores sociales; no los de todo el pueblo.

La Habana, Junio 2009.

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