¿MI CASA BIEN EQUIPADA O PESADILLA EN EL COMERSO DEL INFIERNO

Es impresionante como carece de humanidad el alma de algunas personas que se dicen revolucionarios y trabajan para el Gobierno Bolivariano. Aun no logro descifrar si sus acciones son toda una trama política premeditada para dar al traste con el proceso Revolucionario Venezolano o simplemente, de humanos solo tienen «la palabra» y la negligencia y la mala gerencia es su norma. Y es que, los responsables del COMERSO de Quinta Crespo en Caracas, han convertido esa sede de la misión MI CASA BIEN EQUIPADA en LA CASA DE LAS TORTURAS y en una maquina de restar simpatías a la Revolución Bolivariana.
Desde hace varios meses atrás, una familiar pensionada, señora de mas de 60 años, estuvo intentando día tras día obtener una cita vía internet para optar a la compra de los productos de «MI CASA BIEN EQUIPADA» y luego de agotadores intentos (tomando en cuenta que no tiene internet en su casa y tenia que ir para cada intento a un cyber) por fin a finales de Julio lo logró, y le otorgaron la cita para el 21 de Agosto en el COMERSO del mercado de Quinta Crespo. La viejita estaba que «brincaba en una pata» de lo contenta, pues su perseverancia ante la endemoniada pagina del Ministerio del Comercio había rendido sus frutos.
Esta viejita de Petare que tiene un televisor de 14 pulgadas dañado, una nevera de escarcha pequeñita, vieja y que no enfría abajo, que se espanta el calor del medio día con un ventilador chiquito, que debe lavar a mano y cocinar en su cocinilla de 4 hornillas a la que solo le funcionan dos, por supuesto que estaba súper ilusionada con obtener pronto a crédito y también a contado con los ahorros de su pensión su TV de plasma, su neverita nueva, su acondicionador de aire para terminar con la alergia que su ventiladorcito le provoca, su lavadora para dejar el agotador lavado a mano y su cocina nueva para poder cocinar las tortas que hace tiempo no hace porque a su cocinita vieja ya no le funciona el horno.
Y es que su ilusión y alegría estaban bien justificadas, porque, en un solo día podría equipar su casa con todo lo que le hace falta y que nunca había podido tener, y de esta manera mejorar su calidad de vida, gracias a que Chavez, el hombre más humanista que ha conocido estas tierras, había dejado todo dispuesto para que las clases mas necesitadas fuesen tratados con dignidad. Pero lamentable y dolorosamente el cabeza de familia falleció y la familia Venezolana quedó a merced de algunos negligentes, vivarachos y maliciosos. Y esto lo digo sin restar importancia a la titánica labor que lleva a cabo el Presidente Maduro por mantener al país  por el camino de justicia y dignidad en el que lo enrumbo Chavez.
Lo cierto es que la viejita hinchada de alegría le pidió a su vecina que la acompañara y a las seis de la mañana ya estaban a las puertas del COMERSO de Quinta Crespo. Al llegar ya había cola y le tocó el número diecisiete según el orden de llegada de los viejitos organizados, pero luego de esperar dos horas y media, a las ocho y media, cuando abrió sus puertas el COMERSO, empezó su pesadilla y la de el resto de las personas mayores que allí estaban.
En primer lugar les dijeron que no había cocinas, ni acondicionador de aire, ni nevera y que solo tenían lavadoras semiautomáticas. Los presentes no se explicaban como es que daban una cita que tanto sudor costaba conseguir, para luego decirles que no habían los productos que necesitaban.  ¿Es que acaso es técnicamente imposible establecer en la página web del Ministerio del Comercio que productos hay en existencia, y los que no, decir cuando dispondrán de estos para que las personas puedan decidir si en ese momento hacen la solicitud de la cita o esperan haya lo que necesitan?
La viejita resignada aun con optimismo se dijo a sí misma que al menos ya no tendría que lavar a mano y podría volver a ver televisión así que decidió como la mayoría, quedarse en su cola y al menos llevarse el TV y la lavadora. Ya el sol comenzaba a calentar y esto le afectaba la presión arterial a ella y a otros viejitos, pues, son hipertensos, y la falta de humanismo de quien gerencia dicho COMERSO no le permite usar la inteligencia como para solicitarle a al Ministerio de Comercio un par de toldos y una treintena de banquitos de plástico para evitar que los adultos mayores deban estar a la intemperie y de pie.
Al llegar el turno de la señora en cuestión, le preguntó a quien la atendió, si el televisor y la lavadora podía cancelarla de contado, pues, en vista que no había el resto de los productos que necesitaba le parecía absurdo que dos productos se los llevara a crédito y contraer una deuda innecesaria si lo los podía pagar de contado con lo que estuvo ahorrando de su pensión durante varios meses. !Oh sorpresa!, de manera pedante, el encargado le respondió: «!No! solo a crédito, y el banco solo le da siete mil de crédito y con eso compra lo que pueda, pero ahorita solo tenemos lavadoras y televisores».
La señora, que se sintió regañada, con resignación acepto comprar la TV y la Lavadora a crédito. Al rato el empleado le vino con otra mala noticia, «LA GENTE DEL BANCO DEL PUEBLO NO HA LLEGADO, ASI, QUE TIENEN QUE ESPERAR HASTA LA UNA DE LA TARDE QUE VENGAN». Ya para esa hora, la viejita y algunos otros viejitos presentaban problemas de hipertensión, a la viejita le sobrevino vómitos y tuvieron que sentarla en uno de los comercios a los alrededores, gracias a la amabilidad de una de las comerciantes del mercado de Quinta Crespo. A las dos de la tarde los inhumanos e incapaces del COMERSO le propinaron la estocada final a la viejita y al resto al decirle que la gente del banco no vendría, así que tendrían que repetir el mismo viacrucis el Viernes 23 juntos a los que ya estaban citados para ese día. ¿A caso no hay una autoridad lo suficientemente humana que supervise a estos inmorales y que por simple lógica y sentido común ponga orden ante tanta estupidez o maldad?
La pobre viejita, se tuvo que retirar con sus ilusiones por el piso, enferma física y espiritualmente, sintiendose vejada en su dignidad, pero con la suficiente voluntad para volver el Viernes mientras asume una actitud combativa contra este tipo de irregularidades, por lo que acudió a mi, su familiar político, para que realizara el presente articulo.
Esta desafortunada anécdota no es para que los revolucionarios de corazón rumiemos nuestra arrechera para luego quedarnos de brazos cruzados como siempre lo hacemos, como dijo un día un conocido pastor revolucionario norteamericano, no preocupa tanto lo que hacen los malos, sino, la parálisis de los buenos.
Es hora que dejemos la apatía, la desilusión, la flojera o lo que sea que nos esta paralizando y comencemos a crear una red de revolucionarios probos y planifiquemos acciones que acaben con tanta burocracia, desidia, viveza y mala intensión y le echemos una mano a Maduro que solo jamas podrá, como tampoco pudo Chavez cuando lo dejábamos solo.
Edgard B.
expresarte22@gmail.com

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