México. ¿Podemos vivir sin empresarios?

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¿QUIÉN CREA LA RIQUEZA? ¿Por qué hay 17 empresarios en la lista de los 100 hombres más ricos del mundo y hay más de 90 millones de mexicanos en la pobreza?

La mayoría de nuestro pueblo piensa que es imposible vivir con un empleo digno y un salario justo, sin la existencia de los empresarios; es más cree que sin los empresarios no podríamos salir de la profunda crisis económica en la que nos sume el capitalismo y la política neoliberal.

Otra parte del pueblo ha llegado a la conclusión de que sin la alianza del gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y los empresarios que se enriquecieron gracias a décadas de capitalismo y al gobierno del PRI y del PAN será imposible terminar con el neoliberalismo.

Cosa curiosa, los autores intelectuales, ejecutores y beneficiarios del neoliberalismo serán parte importante de su destrucción… ¿es así, será así?

Más allá de las ideas que cada uno de nosotros tiene sobre los empresarios que conforman la clase burguesa en nuestro país, es importante saber y reflexionar sobre un hecho: ¿los burgueses (los empresarios) podrían vivir sin el trabajo de sus empleados?

Claro, tanta riqueza acumulada por medio de la explotación de la fuerza de trabajo no se la gastarán en mucho tiempo, pero si llegaron a ser grandes millonarios es gracias a esa fuerza de trabajo de decenas de generaciones de trabajadores, y si la acrecientan es gracias a que aumentan la intensidad de la explotación y el número de trabajadores explotados.

Así es, la explotación: el trabajo que no se le paga al trabajador es la fuente de riqueza de los empresarios, y pueden robarnos porque ellos son los dueños de los medios de producción y porque este robo en el capitalismo está legalizado, es bien visto y es moralmente aceptado como algo bueno, hasta se le considera necesario.

En este número de nuestro querido FRAGUA, usted podrá leer cómo se hizo millonario el actual representante de Fomento Económico Mexicano, empresa mejor conocida como FEMSA, dueña de los OXXO, de las gasolineras Oxxogas y de la mayor embotelladora de los refrescos de la marca Coca Cola, y cómo sus familiares descienden de los españoles que conquistaron México; también encontrará información sobre cómo se hizo millonario Medina-Mora Icaza, el juez que renunció a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el pasado mes de octubre.

Ambos y todos los empresarios basaron su fortuna en el robo de la propiedad de los pueblos, en el robo del producto del trabajo, en el robo del trabajo no pagado de millones de personas. Incluso Carlos Slim, ese señor tan “sensible” que anunció inversiones millonarias y siempre que puede alaba a AMLO, fundó su fortuna en la compra muy por debajo de su precio, de Teléfonos de México (Telmex), y quien se la vendió fue Carlos Salinas de Gortari.

Cuando muchos de nuestros conocidos o lectores preguntan o piensan que sin los empresarios no podríamos vivir mejor les decimos: podríamos vivir 100 veces mejor, pues una sola persona o un pequeño puñado no se apropiarían de la riqueza creada socialmente: por el proletariado, es decir, por todas aquellas personas que no tienen nada que ofrecer más que su fuerza de trabajo, y por los pequeños propietarios de la ciudad y del campo.

Contra estos empresarios, verdaderos parásitos que viven de la vida de todo el pueblo trabajador, y se han organizado y se siguen organizando los pueblos y las personas más dignas y valientes de nuestro pueblo; contra estos empresarios, verdaderos engendros del capitalismo, los mejores hijos e hijas del pueblo han luchado, no desde hace 36 años, sino desde que después de la Revolución mexicana, ocultos en discursos revolucionarios, estos empresarios amasaban sus fortunas y ocultaban sus asesinatos, sus robos y sus despojos.

Hoy nos piden y hasta nos explican que sin los empresarios no podríamos salir adelante; pero esos empresarios en los que nos piden confiar en muchos casos fueron los mismos que aplaudieron el asesinato de los jóvenes integrantes del Grupo Popular Guerrillero, en 1965 en Madera, Chihuahua, quienes callaron la masacre del 2 de octubre de 1968, el asesinato de cientos de dirigentes campesinos; quienes exigieron la desaparición forzada y asesinato de cientos de guerrilleros; quienes pagaron por verlos muertos.

Esos empresarios que AMLO llamó “la mafia en el poder” son los que ahora dicen “vamos a portarnos bien [cinco años], para después portarnos mal [otra vez]”.

Los empresarios no tienen amigos, tienen intereses; los empresarios como el camaleón se adaptan a los colores del partido en el poder, porque si ellos no crearon esos partidos, poco a poco los van comprando.

Y las mejores hijas e hijos del pueblo son los que ven a los verdaderos responsables de la desgracia nacional con nitidez y les rasgan el ropaje de buenas personas, de empresarios decentes y solidarios, y los exhiben en su crueldad ante los ojos del pueblo.

Por esta última razón las fotos y los dibujos de este número de FRAGUA es un homenaje a los verdaderos héroes del pueblo; todas y todos sin excepción han contribuido a que nuestro pueblo viva mejor, han frenado el hambre insaciable de riquezas de la burguesía y por eso la burguesía los odia, los difama por medio de sus intelectuales, y el oportunismo de hoy los honra, pero sólo honra a los héroes muertos del pasado y no es capaz de luchar por todos los detenidos-desaparecidos, ni mucho menos de honrar a quienes muy a su pesar siguen luchando.

¡Contra el despojo, la represión y la explotación;

resistencia, organización y lucha por el socialismo!

¡Terminar con el neoliberalismo de raíz, para construir el socialismo!

 

NOTA: Este artículo fue publicado como parte de la editorial del No. 48 de FRAGUA, órgano de prensa de la Organización de Lucha por la Emancipación Popular (OLEP), Noviembre-Diciembre, 2019.

 

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