México. Negocio redondo: de la enfermedad a la cura

FEMSA

EN NÚMEROS PASADOS de FRAGUA hemos hablado ya de Fomento Económico Mexicano (FEMSA), empresa regiomontana perteneciente a las personas más ricas y poderosas de México, por ejemplo, Eva Gonda Rivera, que cuenta con una fortuna de 6 700 millones de dólares; José Antonio Fernández Carbajal, actual presidente del consejo de administración de FEMSA e impulsor de campañas antiAMLO o Carlos Salazar Lomelí exdirector General de FEMSA y actual presidente del Consejo Coordinador Empresarial.

Dicha empresa ha generado ganancias inimaginables gracias a sus diversos negocios. Uno de los principales es embotellar y distribuir bebidas azucaradas de Coca-Cola, lo cual como vimos en el artículo de FRAGUA número 54, ha generado grandes problemas de sobrepeso y diabetes en la población. Otro de sus grandes negocios son las tiendas Oxxo y Oxxo gas, que cuentan con más de 19 mil 589 sucursales en México y América Latina (AL). Como resultado, FEMSA se encuentra en la lista de las 10 empresas que más ganan en México, llegando a más de 75 millones de personas.

Hoy, con la pandemia de Covid-19, uno pensaría que han disminuido sus ganancias, pues la gente ya no sale como antes a comprar al Oxxo o ya no alcanza para comprar la coca de tres litros, contando que sus precios van cada vez más en aumento. Sin embargo, los burgueses no se permiten en ningún momento disminuir sus ganancias, por lo que han logrado crear todo un negocio redondo al incursionar hace poco menos de 10 años en el negocio de la salud.

FEMSA incursionó en este negocio en mayo de 2013 con la compra de Farmacias Yza y Moderna en el estado de Sinaloa. En 2015 la firma traspasó fronteras y anunció la compra de Socofar, que opera farmacias bajo las marcas Cruz Verde y Maicao, con operaciones en Chile y Colombia. También cuenta con acciones en Fybeca y SanaSana, de Ecuador, y está en planes para adquirir más empresas farmacéuticas en Brasil. Con esto suma un total de 3 196 puntos de venta en AL, de los cuales 1 200 se encuentran en México, lo que en dinero se refleja en un aumento de 20% de sus ganancias durante el primer trimestre del año en comparación con sus ventas del año pasado.

Este crecimiento gigantesco es producto de la aplicación de políticas neoliberales en los diferentes países en los que se han introducido y donde aprovechan el desmantelamiento y privatización de los sistemas del sector salud y de la seguridad social.

Ahora que más se requiere reforzar estos sistemas o generar una industria para la producción de medicamentos y material para mantener las medidas de sana distancia para así poderlos repartir de manera gratuita a los trabajadores, los usureros del pueblo hacen sus negocios vendiéndonos medicamentos como la insulina, teniendo una relación totalmente directa con las principales enfermedades que genera el consumo de sus productos, así como los cubrebocas, gel antibacterial o incluso el mismo servicio médico que anexan a sus farmacias, el cual es poco regulado en el México.

También es importante analizar que estos burgueses, a pesar de ser mexicanos, tienen empresas que ya no pueden ser consideradas únicamente nacionales, sino transnacionales, pues su poderío y explotación rebasa las fronteras del país al tener fuerte presencia en AL.

Irreparable es el daño que le ha hecho al pueblo esta empresa trasnacional, que ahora, de manera oportunista, aprovecha la pandemia para limpiar su imagen y realiza donaciones, como 30 mil litros de gasolina para ambulancias de la Cruz Roja de parte de Oxxo Gas, 2.5 millones de litros de bebidas a centros médicos, o insumos médicos como mascarillas y caretas. Pero ¿acaso con esas donaciones, que para ellos son migajas con sus miles de millones de dólares, la vida del pueblo va a mejorar? ¿Con tan poco se lavan las manos y quedan como buenos y héroes?

Las bebidas azucaradas representan 70% del consumo de azúcar en nuestra dieta, causando casi 40 mil muertes anuales en el país –según el estudio Mortality Attributable to Sugar Sweetened Beverages Consumption in Mexico–. Los dueños y directores de FEMSA no quieren ni soltar tantito las políticas neoliberales que tanto les beneficiaron, pues ellos son quienes, entre las contradicciones existentes en este gobierno, más se han opuesto a las políticas de AMLO, impulsando fuertes campañas contra su gobierno desde el Consejo Coordinador e incluso, en el caso de José Antonio Fernández Carbajal, declarando invertir gran cantidad de dinero para sacar a AMLO de la presidencia en la revocación de mandato de 2022.

Es claro que la intención de estos burgueses es que el papel del Estado sea seguir profundizando el neoliberalismo en México, pues sus intereses no tienen “llenadera”.

Es momento de que el pueblo le exija a estos empresarios no sólo sus pagos de impuestos, sino un impuesto progresivo a la ganancia, y de que recuperemos la industria necesaria para disminuir los contagios en esta pandemia, para que nuestra salud deje de ser un negocio y busque el bienestar de toda la población.

 

 

NOTA: Este artículo fue publicado como parte de la sección de Despojo del No. 55 de FRAGUA, órgano de prensa de la Organización de Lucha por la Emancipación Popular (OLEP), julio, 2020.

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