México. Consolidar, crecer y fortalecer

Publicidad

Durante la última semana del mes de junio, nuestro pueblo y sus organizaciones vivieron una oleada represiva en diferentes estados de la República y con distintos grados de intensidad. Durante un volanteo que acompañaba la exhumación del niño Humberto Morales Sántiz, ejecutado extrajudicialmente el 28 de febrero, fueron detenidos 13 compañeros del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS) en el estado de Chiapas; también se arrestó a cinco militantes del Frente Popular Revolucionario (FPR) en Coatepec, Veracruz, y a siete integrantes del Partido Comunista de México (PCM), cinco en la Ciudad de México y dos en el estado de Morelos.

Ejecutaron extrajudicialmente a Meztli Sarabia Reyna, integrante de la Unión Popular de Vendedores Ambulantes 28 de Octubre (upva-28 de Octubre) y a Ezequiel Morales Filio, del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT); asimismo, el ejército incursionó en la colonia Pinotepa Nacional, de la Unión Cívica Democrática de Barrios, Colonias y Comunidades (UCIDEBACC) y atentaron contra los familiares de las víctimas de Nochixtlán, Oaxaca: una patrulla de la Policía Federal a cargo del capitán Miguel González envistió el auto en el que iban varios familiares en la carretera, le arrojaron una bomba molotov a la casa de Abraham Aparicio e intentaron desaparecer de manera forzada a Roberto Ortiz León.

En este clima de represión, la solidaridad se volcó en diferentes actos sobre los afectados: movilizaciones, acciones urgentes, cartas y pronunciamientos desde diferentes partes del país e incluso a nivel internacional.

Como organización, realizamos algunas actividades de denuncia y pronunciamientos. La propia dinámica del trabajo cotidiano nos permitió abrir nuestros espacios y actividades programadas para informar al pueblo de los distintos actos de represión, así como realizar algunas tareas más por la premura de los acontecimientos.

En estas acciones, debemos decir, no fueron sólo los militantes de nuestra organización quienes se sumaron a la denuncia. Logramos hacer partícipes a distintas personas con quienes hemos forjado relaciones políticas en diferentes espacios de trabajo. Hemos logrado trascender las propias barreras gremiales o temáticas de algunos compañeros para demostrar que el despojo, la explotación y la represión son males que aquejan a todo el pueblo y del mismo modo debemos responder.

Esto también manifiesta que, aunque seamos pocos, nuestros militantes se están forjando en la lucha de clases; estamos aprendiendo, junto con todo el pueblo, a responder de una manera más rápida, organizada y con objetivos. A su vez, se nos impone el reto de estar más alertas y tener más audacia, a seguir caminando a paso constante, sin perder ritmo, para lograr sortear los ataques del Estado y las vicisitudes que se asomen en el camino.

De la misma manera, este esfuerzo organizativo poco a poco se convierte en una referencia para algunas organizaciones hermanas y para el pueblo.

Esto no lo decimos para echar campanas al vuelo ni mucho menos, pero como compañeros debemos reconocer los frutos del arduo y constante trabajo. Nuestra organización lucha por crecer en medio de la indiferencia, la represión y los ataques del oportunismo. Sin embargo, cada día se consolidan más nuestros espacios de trabajo, se abren nuevos y, si bien algunos se han perdido, eso no significa que ni ellos ni su causa se vuelvan injustos por la derrota, sino, al contrario, nos dan oportunidad para la crítica y autocrítica, para aprender, resolver y redoblar el esfuerzo.

Se avecinan tiempos complicados, pero no más que los que ya ha vivido y superado nuestro pueblo. Es tiempo para fortalecernos física y mentalmente; debemos aglutinar cada vez a más pueblo y no renunciar a enseñar ni a mandar sino, por el contrario, hay que educar con el propio ejemplo y la explicación precisa desde el marxismo-leninismo como fuerza viva y no como dogma; organicemos las fuerzas proletarias por más pequeñas que puedan ser, pero a sabiendas de que cada paso que demos debe ayudar a incrementarlas.

Es momento para que cada espacio de trabajo, cada colectivo, cada comisión de nuestra organización sea una expresión de la unidad del pueblo. Aprendamos del compañero estudiante, pero también que éste aprenda del trabajador sindicalista, de la trabajadora despedida en lucha, del niño que va conociendo el mundo, del anciano que busca seguir luchando, pues, al final, todos somos iguales en dignidad.

Rompamos cabalmente con el espíritu de círculo, dialoguemos entre camaradas y con el pueblo, no tengamos miedo de la crítica dura pero respetuosa, tampoco tengamos temor de preguntar. Fortalezcamos estos lazos de hermandad de clase que hemos forjado, extirpemos la duda que refleja la actitud timorata de la pequeña burguesía.

Como ya lo decíamos en la editorial pasada, la decisión de ser un organizador popular y cuánto tiempo y vida le invertiremos se vuelve una pregunta apremiante. Desafortunadamente, el Estado no descansa ni se toma unas merecidas vacaciones, sino al contrario, todo el tiempo está maquinando y trabajando para alcanzar sus objetivos, que para nada son los nuestros.

Por esto, nosotros debemos decidirnos pronto y actuar en consecuencia. No tengamos miedo de organizar, hemos elegido estar del lado del pueblo y eso nos debe de motivar cada día para organizar, educar y movilizar a más gente.

Fortalezcamos y consolidemos, formémonos y luchemos cada día, realicemos la crítica fraterna y la autocrítica firme. Enterremos el miedo y la indecisión, seamos esos sepultureros del capitalismo que nuestro pueblo tanto necesita, y si creemos que estamos solos o nos sentimos rebasados por las circunstancias, pensemos que detrás nuestro hay millones de proletarios ansiosos por un cambio y que más de uno seguramente querrá luchar a nuestro lado. Luchemos con dignidad, con el pueblo organizado, luchemos hasta vencer.

¡Contra el despojo, la represión y la explotación; resistencia, organización y lucha por el socialismo!

NOTA: Este artículo fue publicado como parte de la sección EDITORIAL del No. 27 de FRAGUA , órgano de prensa de la Organización de Lucha por la Emancipación Popular (OLEP), Julio-Agosto 2017.

Contacto:
[email protected]
[email protected]
Facebook: /olep.fragua

También podría gustarte

Los comentarios están cerrados.

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More