[Melilla] Sobre las cinco personas desparecidas en el Gurugú

Ante los testimonios directos y la total opacidad sobre los cinco desparecidos, muchos nos apresuramos al hablar de muertos. No obstante la historia sigue sin resolverse. Además pudimos contrastar la violencia y la crueldad con la que actúan las “fuerzas auxiliares marroquíes”,

A las 11:30 de 2 de Julio los campamentos de inmigrantes del Gurugú ardían. Un helicóptero sin distintivo nacional volaba desde el Barrio Chino hasta el Gurugú a baja altura, para acabar aterrizando en el helipuerto de Melilla. Fotografías: José Palazón.

A las 11:30 de 2 de Julio los campamentos de inmigrantes del Gurugú ardían. Un helicóptero sin distintivo nacional volaba desde el Barrio Chino hasta el Gurugú a baja altura, para acabar aterrizando en el helipuerto de Melilla. Fotografías: José Palazón.

con nuestros propios ojos, con los testigos y con las víctimas directas.

El martes al mediodía desde la frontera de Beni Enzar pudimos ver columnas de humo, que salían desde los campamentos del Gurugú, así como un helicóptero pirata. Ya había comenzado la caza de las personas sin papeles. Poco después sonarían los teléfonos y la noticia saltaría las redes. Una semana después podemos arrojar más luz sobre el caso basándonos en los testimonios directos.
 

Violencia coordinada y organizada entre España y Marruecos

 
El martes surgió la noticia. Sin embargo el caso de los cinco desaparecidos sucedió el lunes 1 de Julio por la tarde.

Los furgones de las Fuerzas Auxiliares se amontonan en las faldas del Gurugú a la espera de la orden dada desde arriba, de entrar en acción

Los furgones de las Fuerzas Auxiliares se amontonan en las faldas del Gurugú a la espera de la orden dada desde arriba, de entrar en acción

Fue entonces cuando ‘las fuerzas de seguridad marroquíes’ subieron a las colinas para ‘limpiar’ el Gurugú llevando a cabo arrestos masivos de inmigrantes sin papeles, y quemar sus escasos enseres personales. En el proceso, las fuerzas auxiliares interceptaron y atacaron primero un pequeño grupo de doce inmigrantes, con el fin de cargarles en su furgoneta para su deportación. Pero hubo una persona migrante, que indignada ante tal trato luchó duro para escapar del ataque. En consecuencia, tanto él como sus compañeros fueron despiadadamente golpeados con barras de hierro y palos.

Los alís (las fuerzas auxiliares marroquies) son considerados por los propios marroquíes como un cuerpo represivo formado por analfabetos con una inteligencia muy por debajo de la media y especialmente adiestrados para golpear en cabeza y articulaciones sin llegar a matar. Aunque más de una vez, se les va la mano. Foto: José Palazón.

Los alís (las fuerzas auxiliares marroquies) son considerados por los propios marroquíes como un cuerpo represivo formado por analfabetos con una inteligencia muy por debajo de la media y especialmente adiestrados para golpear en cabeza y articulaciones sin llegar a matar. Aunque más de una vez, se les va la mano. Foto: José Palazón.

Cinco fueron empujados hacia un terraplén, cayendo en una especie de fosa de la que intentaron salir, pero sus heridas eran tan graves que quedaron atrapados. Se quedaron en el agujero, mientras los alís continuaban arrestando al resto de los inmigrantes, golpeándoles seriamente en cabeza y extremidades hasta que quedaron reducidos y dejaron de ofrecer resistencia.

Como resultado de esta confrontación brutal, otro grupo de migrantes indignados ante tanta violencia, se rebelaron contra las ‘fuerzas auxiliares’ defendiéndose con piedras, arrojándose desnudos sobre ellos y gritándoles “ASESINOS”

En los últimos meses los alís actúan con total impunidad, haciendo un uso indiscriminado de la violencia. Es el caso de Gastón, su compañero pudo frenar la paliza con 2 billetes de 50 dirhams, y le dejaron escapar con varios golpes y un brazo maltrecho. Pero Gastón solo tenía una moneda de 10 dirhams. La cifra no contentó a los ocho gendarmes que se ensañaron con él hasta dejarlo medio muerto. Lo arrojaron medio muerto en una colina del Gurugú.

En los últimos meses los alís actúan con total impunidad, haciendo un uso indiscriminado de la violencia. Es el caso de Gastón, su compañero pudo frenar la paliza con 2 billetes de 50 dirhams, y le dejaron escapar con varios golpes y un brazo maltrecho. Pero Gastón solo tenía una moneda de 10 dirhams. La cifra no contentó a los ocho gendarmes que se ensañaron con él hasta dejarlo medio muerto. Lo arrojaron medio muerto en una colina del Gurugú.

Tras la escabechina los alís llamaron a una ambulancia para retirar los cuerpos de los ocho inmigrantes peor malheridos al hospital de Nador. Más tarde los inmigrantes más indignados llamarían a los cooperantes de varias ONGs hablando de ocho heridos y cinco muertos empujados por un terraplén.

Cuando los cooperantes llegaron a la zona, para comprobar si los cinco inmigrantes seguían con vida, la policía marroquí no los dejó acercarse a la escena, ganando fuerza la hipótesis que de las ‘fuerzas auxiliares’ estaban ocultando algo. Llegó la ambulancia, recogió los ocho inmigrantes malheridos en el suelo y pidió a los cooperantes que los siguieran al hospital, mientras que los cinco que cayeron al agujero quedaron sin atención.

Según los migrantes 2 suelen ser los helicopteros que sobrevuelan el Gurugú. Por las mañanas uno  marroquí, por las noches uno español es el que cruza la frontera. Este último según su testimonio, es que va marcando su ubicación con un poderoso cañón de luz, para que los alís puedan hacer el trabajo sucio.

Según los migrantes 2 suelen ser los helicópteros que sobrevuelan el Gurugú. Por las mañanas uno marroquí. Por las noches uno español es el que cruza la frontera hasta el Gurugú. Este último según su testimonio, es que va marcando su ubicación con un poderoso cañón de luz, para que los alís puedan hacer el trabajo sucio.

Tras la llegada al hospital, dos de los migrantes fueron hospitalizados; un menor de 16 años de Nigeria y un chaval algo mayor de Costa de Marfil. Ambos con traumatismos severos.

Lemigrant pudo visitarlos la semana pasada y conocer su versión de la historia. Los otros seis llegaron al hospital con heridas muy serias, de hecho dos de ellos no podían caminar bien. Pero fueron deportados a Oujda sin recibir ni siquiera un solo medicamento, a pesar de la insistencia de los cooperantes que se ofrecieron a facilitárselos.

Respecto a los cinco migrantes abandonados en el foso.

Pintada cercana a la frontera de Beni Enzar en Melilla. Al fondo el monte Gurugú.

Pintada cercana a la frontera de Beni Enzar en Melilla. Al fondo el monte Gurugú.

Muchos activistas, y defensores de los DDHH en todo el mundo están siguiendo con curiosidad el desarrollo de estos incidentes y están ansiosos por conocer el paradero de los cinco migrantes desaparecidos en el Gurugú durante la violenta redada.

La violencia en el Gurugú se está normalizando peligrosamente, desde principios de año.  Muchas rutas de zodiacs se han cerrado, y la presión se incrementa en Melilla.

La violencia en el Gurugú se está normalizando peligrosamente, desde principios de año. Muchas rutas de zodiacs se han cerrado, y la presión se incrementa en Melilla.

Algunos migrantes malienses, testigos directos, afirmaron que los cinco están muertos en el terreno, otros dijeron que sólo uno de ellos murió, y algunos algunos dijeron que ninguno de ellos murieron. Pero aún así no se sabe la verdadera historia sobre el paradero de los cinco migrantes. Esto ha creado una situación confusa para muchas personas e incluso para los cooperantes. Hay quien habla incluso de una estrategia de desinformación, para minar la credibilidad de las ONGs y los cooperantes. Sea como sea la violencia el Gurugú está más activa que nunca.

Durante toda una jornada acompañamos a la Delegación de Migraciones en Nador. Fuimos testigos del constante goteo de heridos que bajan desde el Gurugú al hospital de Nador, en busca de asistencia sanitaria. La delegación de Migraciones les acompaña y les cubre los gastos de los medicamentos.

Durante toda una jornada acompañamos a la Delegación de Migraciones en Nador. Fuimos testigos del constante goteo de heridos que bajan desde el Gurugú al hospital de Nador, en busca de asistencia sanitaria. La delegación de Migraciones les acompaña y les cubre los gastos de los medicamentos.

A lo largo de una mañana haciendo guardia en el hospital de Nador, pudimos ver un goteo de inmigrantes que cual muertos vivientes bajaban en busca de medicamentos que les quitaran el dolor. Piernas partidas, brazos partidos, cabezas vendadas, manos y pies escayolados, enfermedades cutáneas, hepatitis… Todos tienen una historia. Llegan en grupos mixtos de diferentes nacionalidades, casi todos lisiados por las ‘fuerzas auxiliares’ nuestros amigos los alís

“Su objetivo no es matarnos, es destrozarnos a palos, tienen órdenes de golpearnos en la cabeza y en las articulaciones.”

Diferentes investigaciones están todavía en curso. Os daremos una versión definitiva tan pronto como la verdad de esta historia salga a la luz. De momento seguiremos denunciando toda aquella violencia coordinada y organizada contra las personas sin papeles. Nadie merece ser tratado como un animal. Los que no vuelven a sus casas tienen razones de peso, en muchos casos la presión familiar. Con violencia, sólo se genera más violencia.

Para más información podéis seguir a quienes llevan años luchando por el respeto hacia los seres humanos, y a veces muy solos desde Melilla:

José Palazón – Melilla Frontera Sur
Jesús Blasco de Avellaneda – Periodismo Humano

http://www.lemigrant.net/w0/?p=11398

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS