Mega negocio de la banca privada: Tenedores de títulos de la deuda pública de la mayoría de los países de la UE

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En Europa la denominada “crisis de la deuda soberana” que derivó en la “crisis financiera” también supuso un paso adelante en la instalación de un férreo programa neoliberal en el sur del continente europeo, desde luego en en Estado español fue marcante.

El trasfondo del endeudamiento público de la periferia europea se relaciona directamente con la hegemonía de un sistema de gobierno y un Banco Central (BCE) afines con los intereses de la banca y de la economía alemana.

El BCE imprimía dinero para prestarlo a un tipo de interés muy bajo a la banca, no a los Estados de la UE. La misma banca compraba deuda pública a un interés varias veces mayor (6 ó 7 veces en el caso español).  “El Banco Central está ahí para defender a su Estado frente a la especulación de los mercados financieros. En contra de lo que se dice y de lo que se escribe, los intereses de la deuda los decide un Banco Central, no los mercados financieros” (Navarro, 2012).

La deuda externa se constituye como forma de dominación. Los mercados son quienes definen las políticas públicas, induciendo un ajuste sin precedentes, con el subterfugio de una hipotética recuperación de la confianza de estos mismos mercados. Mercados que “castigan” o “premian” haciendo variar el precio del financiamiento público, en función de la medida en que las decisiones políticas sean más o menos beneficiosas para sus intereses, siempre especulativos, pecuniarios y de corto plazo.



Los bancos vuelven a hacer un negocio redondo con la deuda pública gracias al BCE – Por Luis Suárez

El Banco Central Europeo (BCE) inyectó ayer un récord de 1,3 billones de euros a tipos negativos entre los bancos, una liquidez que tiene por objeto reactivar el crédito en el Viejo Continente, aunque presumiblemente se utilizará sobre todo para comprar –carry trade mediante- la ingente cantidad de deuda pública que los Gobiernos necesitan poner sobre la mesa para financiar su programas de reactivación. Las entidades tenían en sus carteras ya en abril 1,67 billones de euros en bonos soberanos, la cifra más alta en cuatro años.

El círculo vicioso creado entre la deuda pública y los bancos europeos fue uno de los desencadenantes de la anterior crisis del euro, pero el desplome de la economía por la pandemia del coronavirus Covid-19 no parece dejar demasiadas alternativas a día de hoy. “El aumento de la exposición soberana de los bancos generalmente se ha visto como negativo en los últimos años”, recuerdan los analistas de Jefferies en una nota. “Sin embargo, la postura de la política está cambiando y, dado que los niveles de deuda pública aumentarán, puede tener sentido que los bancos canalicen el exceso de liquidez en esta dirección”.

De los 1,3 billones que el BCE ha prestado a los bancos con tipos de hasta el -1%, unos 760.000 millones de euros irán a pagar anteriores préstamos cuyo vencimiento se acercaba. Los 549.000 millones restantes deberían estar destinados a que fluya el crédito a la economía real, aunque los bancos tienen la tentación muy patente de impulsar el carry trade con la deuda pública para sacar dinero en un momento de muy baja rentabilidad del negocio.

El carry trade, muy común sobre todo en los mercados de divisas, es una práctica consistente en endeudarse a un tipo de interés muy bajo para invertir en activos que ofrecen un tipo más alto, embolsándose la diferencia. Con un tipo del -1% en los préstamos del BCE, incluso las escasas rentabilidades que ofrecen los bonos soberanos –también por obra y gracia del BCE- se presentan como un negocio lucrativo.

La subasta llega además en un momento en que los bancos ya habían incrementado notablemente sus carteras de deuda pública hasta cifras no vistas en los últimos cuatro años ante la avalancha de emisiones de los tesoros nacionales. De acuerdo con las estadísticas del propio BCE, en abril, últimas cifras publicadas, las entidades de la eurozona tenían en sus carteras 1,67 billones de euros en deuda pública, un incremento de nada menos que 210.000 millones respecto al cierre de 2019 y la cifra más alta desde finales de 2016.

El máximo de estos títulos en balance de la banca se alcanzó en febrero de 2015 -justo el mes anterior al inicio de las compras de bonos del BCE-, con 1,92 billones de euros. Desde entonces, los bancos habían ido reduciendo su exposición al tiempo que la institución se convertía en la gran protagonista de los mercados de deuda. Ahora, incluso con las compras de la institución reforzadas, los agresivos planes fiscales anunciados por los Gobiernos de todo el continente han inundado de deuda el mercado, y los bancos han vuelto a ser compradores.

Entre los bancos que más bonos soberanos siguen comprando destacan los italianos, que en abril tenían en cartera algo más de 495.000 millones de euros en deuda soberana, frente a los 444.000 millones del cierre de 2019. Las entidades españolas aumentaron su exposición de un modo más modesto, de 223.954 millones de euros a 241.972 millones en el período.

Por encima de los bancos españoles se sitúan los alemanes, que tienen en cartera 270.771 millones, mientras que los franceses poseen 253.940 millones de euros en deuda pública gubernamental. En los portugueses, la cifra baja hasta 56.054 millones. El BCE no ofrece un desglose de los países a los que están expuestos los bancos a través de la deuda soberana, aunque por lógica tradicionalmente suelen estar más expuestos a sus países de origen.

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Los bancos son los principales tenedores de deuda pública en la mitad de países de la UE  (por E.B.)

En Dinamarca y Suecia los bancos residentes tienen en sus manos casi un 75% de la deuda pública.

Los sectores financieros nacionales se han convertido en los grandes actores del mercado de deuda pública en la Unión Europea, según los datos publicados hoy por Eurostat, que muestran que en más de la mitad de los estados miembro las corporaciones financieras residentes son las principales tenedoras de estos títulos.

Se pueden observar diferencias significativas en toda la Unión Europea (UE) con respecto al sector en el que se mantiene la deuda pública. Entre los Estados miembros para los que hay datos disponibles, el porcentaje de la deuda pública mantenida por el sector de las corporaciones financieras (residentes) a finales de 2019 era más alta en Dinamarca (74%), Suecia (73%), Croacia (67%) e Italia (63%).

Fuente: Eurostat

Por el contrario, el porcentaje más alto en manos de los no residentes se registró en Chipre (80%), por delante de Lituania (76%), Letonia (74%) y Estonia (70%), según los datos de Eurostat.

En general, en toda la UE, menos del 10% de la deuda estaba en manos de los sectores no financieros residentes, una categoría que incluye a empresas, hogares e instituciones sin ánimo de lucro. Las excepciones eran Hungría (28%), Malta (26%), Portugal (15%) e Irlanda (11%).

En cuanto a los vencimientos, un 21% de la deuda pública en Suecia tenía un vencimiento en un año o inferior, el porcentaje más alto de la UE, por delante del 18% de Portugal y el 15% de Italia.

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