Más recursos y medidas sociales para frenar los feminicidios

6

Este 25 de Noviembre es el segundo que nos manifestamos contra la violencia machista y fascista hacia las mujeres contando con una ley integral en vigor.

Sin embargo, el número de mujeres asesinadas por violencia machista no ha descendido significativa-mente respecto a años anteriores. En el Estado Español desde enero ya son 86 las mujeres asesinadas a manos de sus agresores.

La propuesta de una Ley Integral era una reivindicación histórica de las organizaciones feministas por lo que su tramitación levantó expectativas en muchas mujeres. Pero tanto el resultado final como las prisas para su tramitación evidenciaron que el interés del Gobierno se centraba en la aprobación de una ley de cara a la opinión pública y terminó frustrando esas expectativas.

La ley se centra en la violencia en la pareja sin contemplar otras formas de violencia contra las mujeres: violaciones, prostitución, acosos sexual y laboral, mayor índice de analfabetismo en la mujeres y tantas otras.

Como medidas contra esa violencia, el Gobierno apuesta una vez más por el endurecimiento de las penas sin contemplar suficientemente otras medidas, como pueden ser las preventivas (culturales, educativas), las sanitarias, las legales o las asistenciales. Las escasas medidas sociales que plantea la ley, no van acompañadas del presupuesto económico adecuado para llevarlas a cabo por lo que en la práctica son sólo papel mojado.

Los malos tratos afectan a todas las clases sociales, pero el hecho de soportarlos durante años, de tardar una media entre siete y diez años en denunciarlos, de morir a manos del maltratador tiene (y mucho) que ver con la falta de independencia económica: desempleo, precariedad laboral, dificultad de acceso a la vivienda o de recursos para hacerse a cargo de ésta…todos estos son motivos fundamentales, que atan a las mujeres de la clase trabajadora al infierno del maltrato.

Abordar una verdadera lucha contra el maltrato equivale a exigir un plan de medidas sociales, más recursos para la prevención y un aumento significativo de la dotación presupuestaria que permita su urgente aplicación.

Las mujeres del SAT pensamos que este 25 de Noviembre se debe convertir en una jornada de lucha, de denuncia y de movilización para exigir entre otras medidas:

Reforma de la Ley del Divorcio; Medidas de inserción laboral como cuotas de puestos de trabajo destinada a mujeres maltratadas; adaptación de las jornadas laborales a las escolares; cuotas en las Bolsas de Empleo Público y planes especiales de Formación Profesional Ocupacional; Medidas de acceso a la vivienda, como la fijación de cuotas hipotecarias en función de las condiciones económicas de la mujer; Medidas de ayuda al mantenimiento de las hijas e hijos, como gratuidad en las guarderías, becas para comedor y materia escolar y servicios municipales de atención domicilaria; Suficientes casas de acogida inmediata a cuanta mujer maltratada lo solicite, con la finalidad de facilitar a las mujeres rehacer su vida; Campañas de sensibilización y concienciación pública para combatir la mentalidad social imperante de ver las agresiones como algo privado a solucionar en el entorno familiar. Mentalidad presente en buena parte de la policía y la judicatura. Medidas especiales para la mujer rural: en las zonas rurales los malos tratos son más silenciados y se denuncian menos. La federación de Mujeres del Ámbito Rural afirma que "la jornada diaria de las mujeres es un 25% mas larga que la de los hombres. La falta de infraestructu-ras recae antes y más en las mujeres".

En Andalucía, según el Instituto Andaluz de la Mujer, alcanzamos desde el año 2001 al 2004 el mayor número de feminicidios en el ámbito de la pareja de todo el Estado Español.

Por eso, este 25 de noviembre, también nos movilizamos para reclamarle al gobierno de Chaves su responsabilidad en cuanto a los malos tratos en nuestra nación andaluza y exigirle que después de 26 años de gobierno, adopte medidas en el ámbito de las competencias transferidas a Andalucía, al mismo tiempo que reivindicamos mayor soberanía y poder de decisión.

&nbsp El SAT Puebla de Cazalla hace un llamamiento a todas las mujeres para que no toleren en sus relaciones, tanto públicas como privadas, ninguna afrenta a su dignidad e integridad, sumándose a la defensa de cuantas iniciativas tiendan a la erradicación de la Violencia de Género.