Los Violentos Itinerantes

Los Violentos Itinerantes, un texto de un vecino de Gamonal publicado en la página de la Asamblea, entorno a la criminalización hacia el barrio vertida desde el   periódico Diario de Burgos ,en los actos más recientes como a través de su historia, enlaces y consecuencias de la ciudad que fue nombrada capital de la cruzada.

Los Violentos Itinerantes

El Barrio de Gamonal que consiguió parar la construcción del Bulevar, sigue meses después, alimentando titulares y opiniones criminalizadoras en grandes medios de comunicación. En ellos, muy explícitamente, vinculan la lucha vecinal con “grupos violentos desplazados desde otros puntos del Estado español”. También llama la atención en estos  artículos el empleo de otro  viejo y conocido recurso: “la conexión abertzale”.

Al parecer, que ciertos medios se hagan eco de los mismos o muy parecidos titulares, apunta a que es una estrategia diseñada desde un despacho. Al servicio de ese despacho trabajan grupos de estudio, Think Tank  que elaboran informes y que actúan de correa de transmisión a través de los grandes medios de comunicación con el objetivo de incidir en la opinión de la ciudadanía. Estos “tanques de pensamiento” crean una pantalla avasallante de mensajes, que casi de manera infalible, colocan a toda una opinión pública de su lado.  El propósito ya lo conocen: criminalizar  la protesta social.
A poco que se hayan seguido los acontecimientos en Gamonal, desde el inicio de las protestas, se adivina fácilmente el origen y sucesión de esos mensajes. Ministerio del Interior, Subdelegación del Gobierno, Diario de Burgos. “¡Ese es el orden, Sancho!” diría Don Quijote a su Escudero.

El empleo de las palabras “violentos” e “itinerantes” no es, por lo tanto, fortuito o aleatorio.

El Diario de Burgos,  órgano de expresión del constructor Antonio Miguel Méndez Pozo, cumple con el propósito de transmitir, sin tregua, noticias y opiniones que dañan constantemente la imagen del barrio. Su rotativo serviría de ejemplo, para un estudiante de la materia, de lo que nunca se debe hacer en un periodismo veraz, científico, independiente y ético.
Sus inmensas plusvalías obtenidas en los años del pelotazo urbanístico y la especulación le permitieron hacerse dueño de numerosos medios de comunicación con el propósito de erigirse actor político en la sombra. Es rara la vocación informativa del periódico burgalés, más bien actúa como herramienta para las relaciones públicas del constructor. A una mínima lectura atenta se  observa la tergiversación de la información haciendo pasar  suposiciones, opiniones o deseos por noticias. La omisión de hechos o acontecimientos o la obsesión por vincular al vecindario de Gamonal con la violencia son algunas de sus estrategias y vicios periodísticos. Lo vimos ya en el año 2005 cuando el vecindario paró la construcción de un parking subterráneo privado en la calle Eladio Perlado, corazón de Gamonal. El Diario de Burgos sin el menor interés en investigar y contrastar la información  publicó que los desórdenes en esa calle de Gamonal fueron provocados por jóvenes radicales vascos desplazados desde Euskal Herria. ¿De dónde surgió la matriz de la noticia? La subdelegada del gobierno en Burgos de aquellos años, Berta Tricio, expresó sin rubor que la protesta vecinal fue apoyada por grupos de jóvenes radicales vascos.

Y es que de casta le viene al galgo. Desde el 18 de julio de 1936 el Diario de Burgos servía de vocero, de escaparate, de los artículos y bandos militares que los generales fascistas escribían expresando el odio contra aquellas personas de ideología progresista, liberal, socialista, comunista, anarquista o republicana. Bandos en los que se decretaba la búsqueda y captura de esas personas. No tiene desperdicio, si el estómago se lo permite a uno, los Bandos en los que el General Mola llama a no “ser tibios”  con las personas “afeminadas” o “desviadas” arengando al linchamiento y la estigmatización. Después de la Guerra y en las décadas siguientes el Diario de Burgos ha sido la correa de transmisión de las ideas y opiniones del revanchismo y la desmemoria.

Durante la posguerra, el Diario de Burgos, cumplía con la función de ser un instrumento para la propaganda del miedo.  La prensa escrita y la radio actuaron como  vehículo de transmisión de la incomunicación y la desinformación. La dictadura franquista necesitaba imponerse sobre masas de trabajadores y trabajadoras desinformadas. Sólo de esa manera podían implantar un sistema represivo eficaz.

El Diario de Burgos se convirtió en paradigma de la manipulación de noticias, el ocultamiento de la información y la censura. Y lo que es más grave,  un instrumento al servicio de la represión y la alienación. Bonito curriculum .
Con la llegada de la transición y más adelante, en el 92, cuando Méndez Pozo se hace dueño del rotativo no hay ninguna voluntad de limpiar tan macabro estigma del pasado.

Desde 1936, año tras año, el Diario de Burgos veía la luz cada mañana en una ciudad donde todo, absolutamente todo, estaba controlado por los militares. No era de extrañar, el ejército español ha sido cantera de cargos en los ministerios civiles, las subsecretarías, las direcciones generales, los gobiernos civiles, los ayuntamientos, las diputaciones, las embajadas, los consejos de administración de las empresas públicas y privadas…¡ hasta los quioscos donde se vendía la prensa  servil, en la cual ellos escribían, eran asignados a las viudas de militares en los tiempos del hambre atroz! Todo era suyo.  El desfile de militares  en Burgos por cargos públicos como ayuntamiento o gobernación civil ha sido profuso. Mejor ejemplo de itinerancia que ese no lo hallo por ningún lado.

Fidel Dávila Arrondo fue uno de los primeros generales participantes en la conspiración militar de 1936 y el primer Gobernador Civil. Bajo su autoridad desaparecieron cientos de hombres y mujeres que hoy yacen aun en cunetas y fosas comunes de nuestra provincia. Al poco tiempo le sustituye en el cargo de Gobernador  Francisco Fermoso Blanco, general también.  Imputado por la Audiencia Nacional en el sumario instruido por Baltasar Garzón, como presunto autor de los delitos de detención ilegal y crímenes contra la humanidad cometidos durante la Guerra Civil  española y en los sucesivos años del régimen.

En 1941, el Coronel Servando Fernandez Victorio Camps es el nuevo Gobernador Civil en Burgos. Inaugurará con mano de obra esclava el Tunel de la Engaña. Seis mil novecientos setenta y seis metros excavados durante diecinueve años por presos políticos republicanos y trabajadores forzados. Astronómico negocio para sus empresas privadas.
El 28 de noviembre de 1946, un año después de que fascistas y nazis fueran derrotados en la Segunda Guerra Mundial, toma cargo de Gobernador Civil en Burgos Alejandro Rodríguez de Valcárcel. Falangista militante que a diferencia de los anteriores no sale de la cantera de los cuarteles. Sin embargo, su curriculum no deja de ser menos macabro.  Años después fue presidente del Consejo del Reino, presidente de las Cortes franquistas y presidente del Consejo de Regencia. Este último cargo le hacía responsable del traspaso de poderes de Franco a Juan Carlos I de Borbón.    Y por tanto, uno de los responsables necesarios,  de los últimos juicios con sentencias a muerte por fusilamiento. Angel Otaegui juzgado en el regimiento de artilleria de Castrillo del Val ( a los pies de   la Sierra de Atapuerca) el 29 de agosto de 1975, es fusilado un mes después en las tapias del Penal de Burgos.

Si ha habido violencia e itinerancia respectivamente, en Burgos, en los últimos 80 años, ambas han brotado en los eriales de los cargos fascistas militares y civiles hasta bien entrados los años de la democracia.

El paradigma de sembrador de terror, de violencia máxima, está en la figura de Juan Yagüe, poco quiero hablar de él. El próximo día 11 de abril, en Burgos, profesores de distintas universidades e investigadores participarán en una charla debate, que dentro de las Jornadas “Verdad Justicia y Reparación”, analizarán la figura y la responsabilidad del militar y gobernador civil de Burgos en crímenes contra la humanidad.

Pero para itinerancia la de Federico Trillo Figueroa, no el que fuera Ministro de Aznar implicado en el accidente del Yak 42, si no su padre.  Trillo toma posesión como Gobernador Civil de Burgos el 23 de diciembre de 1969. Además de militar, ministro togado de la Armada, Trillo Figueroa fue procurador en Cortes y gobernador Civil en Cáceres y Zaragoza. Alcalde de Cartagena, ciudad de la que fue nombrado hijo adoptivo. Jefe provincial de Falange y JONS en Teruel. ¿Qué relación tuvo Trillo con Burgos para ser enviado aquí de Gobernador? Él había sido cadete de una de las primeras promociones militares con instructores venidos de la Alemania Nazi en Burgos en 1938. Él conocía bien Burgos.

Ante la falta de espacio   se utilizaron edificios públicos municipales como los Teatros Principal y Avenida como academias militares donde los nazis enseñaban lo que después aplicarían a gran escala en la mayor conflagración mundial. Buenos maestros tuvo Trillo.

Habría que recordar que siendo Burgos Capital Fascista,  miles de metros cuadrados municipales y edificios civiles fueron puestos a disposición del ejército. Décadas después miles de esos metros cuadrados lejos de regresar a manos públicas fueron subastados al mejor postor iniciándose una trepidante carrera especulativa, origen y raíz de algunos de los conflictos que se viven en Gamonal.

 

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