«Los trabajadores tienen que mostrar su fuerza para sacudirse el chantaje de la patronal»

1 En esta crisis, el ajuste se está haciendo con destrucción de empleo y con rebajas en las condiciones de trabajo, especialmente en salarios, e incrementando la flexibilidad. Esa es la apuesta que vienen haciendo la patronal y los gobiernos. Aunque ninguna de esas materias tiene responsabilidad en la crisis. Además, hay que recordar la baja protección social de las personas en paro y que mucha gente lo está pasando muy mal. Si a ello le añadimos la orientación de las políticas públicas de los gobiernos primando a las rentas empresariales y con presupuestos que relegan las políticas de gasto social, la necesidad de la huelga se hace acuciante. ¿A qué más tenemos que esperar?

2La clase trabajadora tiene que mostrar su fuerza para sacudirse el chantaje patronal en la negociación colectiva y para combatir la destrucción de empleo, mucho mayor que en la UE. No es un problema de argumentos, es un problema de fuerza. Vamos a ganar en niveles de presión para que las políticas públicas de las administraciones se orienten hacia otro modelo social más justo y más solidario.

3 ELA tiene muy claro que la agenda y las necesidades sindicales tienen su propio ritmo, sus propias prioridades. La cuestión de la gobernabilidad no las va a condicionar. Pero, dejando a un lado la coyuntura, la política de los gobiernos en materia económica y social ha tenido una característica común: su continuidad en el tiempo y el acuerdo general, más allá de los cambios de gobierno. Zapatero ha continuado con las políticas de precariedad de Aznar, y Aznar con las de González. Los presupuestos públicos se aprueban con los votos a favor de PNV, EB, EA y el PSE-EE en la CAPV. En Nafarroa lo hacen UPN, CDN y el PSN. En las Haciendas Forales, la rebaja de impuestos a los ricos la aprueban el PNV, EA y el PP en Vizcaya, Gipuzkoa y Araba; mientras en Nafarroa lo hacen UPN, CDN y el PSN.

4 A la patronal le han dado todo lo que pide. Es inadmisible que pretenda aprovechar esta situación de crisis para chantajear los derechos recogidos y tratar de flexibilizar aún más el mercado de trabajo desde su posición de privilegio. En contra de lo que dice la patronal, despedir es muy fácil porque el 'modelo laboral español' lo facilita. Ese modelo permite que casi un tercio de los trabajadores y trabajadoras, muchos de ellos con contratos en fraude de ley, vayan a la calle con una simple notificación. Nosotros nos vamos a oponer a que se siga con esta práctica.

5 Son quintacolumnistas que tarde o temprano pretenden influir en esa dirección. No es la primera vez, ni la última, que personajes como Ordóñez, representante de la gran banca, generan alarma social con un tema tan sensible. Buscan, entre otras cuestiones, favorecer los planes de pensiones privados y adelgazar el papel del sector público. Durante los años de crecimiento ha habido un importante superávit y venían diciendo lo mismo. Desde ELA seguimos defendiendo un sistema público de pensiones. Es el propio Bruselas quien ha afirmado recientemente que, de correr algún riesgo, son los Fondos Privados quienes los corren ya que son los que se mueven en los mercados especulativos.

6 Ya hemos dicho que los salarios no son la causa ni los responsables de la crisis. Hay que combatir esa visión interesada ya que la bajada de salarios solo persigue aumentar los beneficios empresariales. Si se bajan los salarios se destruye más empleo.

7 El nuevo Gobierno Vasco tiene que saber que ELA no estará en aquellas mesas llamadas de «diálogo social» pensadas para apartar al sindicalismo de su trabajo prioritario que es presionar y luchar. Mientras los Gobiernos le faciliten absolutamente todo a la patronal, el «diálogo social» es una carcasa vacía que solo pretende despistarnos. Lo único que se cumple en esos ámbitos es hacer llegar financiación a quienes participan, tal y como sucede en Navarra.

8 El desempleo está aumentando mucho más aquí que en la UE, a pesar de que la evolución económica ha sido mejor que en nuestro entorno económico. En el último año ha crecido más del 50% en Euskal Herria, mientras que en la Unión Europea se ha incrementado en torno al 19%.




«ELA estorba porque va a recuperar la calle de forma democráctica frente a gobiernos, banca y patronales»


«Se destruye empleo, se despide sin causa, se presentan ERE, no se renueva a eventuales, lo llaman crisis y dicen que estamos todos en el mismo barco cuando no es así. La clase trabajadora que representa ELA no está con gobiernos, banca y patronal», enfatiza 'Txiki' Muñoz

Hacer frente al «saqueo y chantaje patronal» y a la destrucción de empleo, forzar un cambio de las políticas públicas, rechazar un modelo de concertación social impuesto y defender un marco vasco de relaciones laborales son parte de los argumentos reivindicativos que ELA sacará a la calle el Primero de Mayo y, por extensión, en la jornada de huelga general convocada el 21 del mismo mes; dos citas que Adolfo Txiki Muñoz afronta por primera vez como secretario general del sindicato abertzale.

¿Cómo llega ELA al Primero de Mayo y a a la huelga general?

ELA llega muy preocupado por la situación que estamos viviendo. Hay una intención de trasladar a la sociedad que lo que ha pasado aquí es un fracaso colectivo, y no es verdad. Han fracasado las políticas que se han llevado a cabo y nos han dado la razón a golpes. Constatamos y denunciamos ese triple fracaso en las políticas laborales, que han profundizado en la precariedad; en las presupuestarias, que han priorizado el superávit; y en las fiscales, que han beneficiado de manera escandalosa a las rentas más altas y empresariales. El capital ha hecho lo que le ha dado la gana y se ha dedicado a especular. Las condiciones de trabajo, los salarios, no tienen nada que ver en lo que ha pasado.

¿La crónica estaba escrita? ¿Sólo faltaba datarla?

Triste consuelo, porque a día de hoy la patronal sigue sin hablar de esas políticas fracasadas, básicamente porque no se quieren cambiar, no les interesa que cambien. La patronal insiste en precarizar más el mercado de trabajo, en subir la edad de jubilación y en pedir reducciones de impuestos para su colectivo. Y el sumatorio de todo lo que he intentado transmitir hace que no encontremos más razones colectivas para decir ¡Basta ya! ELA va a abogar por la defensa de los intereses de su gente el Primero de Mayo y en la huelga general, en la que estamos implicados para que sea un éxito.

¿Es proporcional la respuesta?

Es absolutamente proporcional a lo que está pasando. Es un revulsivo necesario. Es preciso un sindicalismo comprometido con los intereses de su gente, un sindicalismo que intente dar oxígeno a la pelea en las empresas para frenar el chantaje de la patronal, que, por cierto, ningún responsable político ha tomado nota de que existe. Llama la atención que censuren la huelga general cuando gran parte de la responsabilidad de lo que ha sucedido es suya.

¿Esta situación exige un sindicalismo de crisis?

No. Exige un sindicalismo que tenga agenda propia. De la misma manera que en época de crecimiento el sindicalismo reivindicativo que representamos también denunció que, pese a la aparente bonanza, el diálogo social estaba roto. Hay un conflicto de intereses y no vale decir que vamos todos juntos cuando han echado del barco a más de 55.000 trabajadores en un año en Hego Euskal Herria.

¿Y al día siguiente de la huelga general?

El día 22, más sindicato.

CCOO y UGT no les acompañan en esta iniciativa, que incluso han calificado de 'huelga de persiana'.

CCOO y UGT no vienen a la huelga porque no ven motivos. El que no acude es porque no quiere. ¿Huelga de persiana ? Nosotros trabajamos muy cerca de los trabajadores porque la situación afecta a toda la sociedad vasca, independientemente de su opción política. No podemos salir de esta situación sin cambiar nada y, si nadie plantea un cambio, la patronal va a seguir instrumentalizando el miedo. Quien no ve razones para acudir es que no mira.

Da la sensación de que los gobiernos saliente y entrante han intentado señalarse mutuamente como objetivo de la protesta.

Sería una estupidez convocar una huelga contra un partido. Eso a ELA no se le va a ocurrir nunca. Hacemos una huelga en favor de unas políticas públicas solidarias, y eso sólo se hace reformando, desandando la fiscalidad que plantean para que las rentas salariales dejen de pagar el saqueo de las arcas públicas, y no utilizando el Concierto para beneficiar a las rentas del capital.

Se les tilda de frentistas. ¿Lo son?

Ni somos frentistas ni estamos enfrentados a ningún gobierno en concreto. Sólo denunciamos la actitud de los gobiernos, de cualquier color, que hacen las políticas que repudiamos, y a una clase patronal que quiere que se le deje hacer.

¿Qué esperan del Ejecutivo del PSE?

Zapatero es un tahúr con las cartas marcadas. El nuevo Gobierno Vasco surge tras anularse una opción electoral en una situación antidemocrática. Quienes regirán el destino de la Comunidad Vasca han venido diciendo que era posible la alternancia, pero no han dicho alternativa, y eso es preocupante. Hasta ahora, los distintos gobiernos han practicado las mismas políticas económicas y sociales por lo que no atisbamos un cambio. El acuerdo PSE/PP hará de la CAV la comunidad número 17 del Estado español y los soberanistas debemos confrontar, sin complejos, democráticamente ese modelo.

¿Son ustedes un estorbo?

Sí, somos un estorbo. Molestamos porque vamos a recuperar democráticamente la calle frente a gobierno, banca y patronal

¿Es imposible interiorizar la cultura del consenso en Euskadi?

La cultura del consenso es una perversión si ello supone abandonar nuestras reivindicaciones.

¿A qué no renuncia ELA?

ELA no está dispuesto a aceptar que la defensa de sus objetivos la determinen otros. Y eso supone un enfrentamiento porque ante una clase política intolerante, los intereses de nuestros trabajadores los defiende el sindicato sin admitir mediatización política, empresarial o financiera.

¿Hablar de unidad sindical es poco menos que una utopía?

Hay dos opciones de intervención sindical y la nuestra no es fácil porque supone más esfuerzo, más militancia. Tenemos una huelga desde hace seis meses y medio en Sabeco-Errenteria, mujeres que cobran salarios exiguos y se les niega la aplicación del Convenio de Alimentación de Gipuzkoa por un principio de explotación empresarial pura y dura, tenemos el caso de las trabajadoras de la residencia Ariznavarra en Vitoria, que llevan 14 meses en huelga. Son conflictos con cara de mujer, son conflictos en los que el sindicato está dando la cara. Esa es nuestra lucha.

¿Habrá traspaso de políticas activas?

Hasta ahora la negativa del Gobierno central a transferir las competencias socioeconómicas y sindicales obedecía al hecho de que primaba una concepción centralista, lo que probablemente suceda en la foto del nuevo Gobierno Vasco.

¿El CES y el CRL, en los que no participa ELA, están rotos en su opinión?

En el caso del CRL se vulneraban sistemáticamente las reglas del juego y fue la patronal la que planteaba los vetos con la excusa de ¿para qué negociar si ya lo tengo todo? El CES es un órgano descafeinado, básicamente porque las instituciones marcaban sus propias reglas del juego. En principio no vamos a volver a formar parte de esos organismos sociolaborales.

¿Siguen reivindicando convenios de empresa frente a los de sector?

Decir eso es una frivolidad. Nosotros no relativizamos ningún ámbito. ELA trata de buscar la solución yendo al ámbito que mejores condiciones reúne, el que mejor defienda los intereses de sus trabajadores.

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS