Los think-tank reciben dinero del petróleo y lo usan para dotar de fondos a los negacionistas del clima

Se está librando una campaña orquestada contra la ciencia del cambio climático para evitar que el público acepte que el calentamiento global está causado por el hombre, comentaron anoche unos expertos en ciencias ambientales.

El ataque contra los científicos que apoyan la idea de que el cambio climático está causado por el hombre ha aumentado en ferocidad desde la filtración de miles de documentos sobre el tema de la University of East Anglia (UEA) en vísperas de la cumbre sobre el clima de Copenhague, del mes de diciembre último.

Los think-thank que apuestan por el mercado libre y no admiten que haya un cambio climático, como la Atlas Economic Research Foundation en Estados Unidos y la International Policy Network en el Reino Unido, han recibido de la compañía multinacional de la energía ExxonMobil fondos que totalizan cientos de miles de libras. Ambas organizaciones han dotado económicamente seminarios internacionales en los que se reúnen negacionistas del cambio climático procedentes de todo el mundo.

Muchos de estos críticos han difundido material de los mensajes de correo electrónico filtrados de la UEA, con la intención de socavar las predicciones sobre el cambio climático y de poner de relieve el error de que los glaciares del Himalaya podrían desaparecer para el año 2035. En el Sunday Times de hoy se afirma que el Profesor Phil Jones, que ha dimitido temporalmente como director de la unidad de investigación climática de la UEA, ha considerado “varias veces” el suicidio. También trazaba un paralelismo entre su caso y el del Dr. David Kelly, que fue encontrado muerto por el supuesto intento de los servicios de inteligencia de hacer más atractiva la invasión de Irak en el periodo previo. El profesor Jones dijo que estaba tomando píldoras para dormir y betabloqueantes, y que solo en la semana anterior había recibido dos amenazas de muerte.

Los blogs escépticos del cambio climático han incluido la semana pasada artículos que arrojan dudas acerca de los datos científicos que predicen una pérdida enorme de pluviselva amazónica. Los tres artículos, recogidos por los medios de comunicación principales, cuestionaban la credibilidad del Panel Internacional sobre el Cambio Climático (IPCC) y el modo en que trabaja. Un nuevo ataque contra la ciencia del clima, apodado ya “Seagate” por los escépticos, se refiere a las afirmaciones de que más de la mitad de los Países Bajos corre el riesgo de quedar sumergida por el crecimiento del nivel del mar, lo que probablemente sea el centro de la nueva escaramuza en las próximas semanas.

Las controversias han sacudido el IPCC, cuyo presidente, el Dr. Rajendra Pachauri, se vio sometido la semana pasada a una serie de ataques personales por su reputación y estilo de vida. Un sondeo de este fin de semana confirmaba que la confianza pública en el consenso en el cambio climático se había visto sacudida: uno de cada cuatro ciudadanos británicos, el 25%, afirma ahora que no cree en el calentamiento global; antes, esta cifra era del 15%.

El profesor Bob Watson, principal asesor científico del Department for Environment, Food and Rural Affairs (Defra) y anterior presidente del IPCC, afirmó ayer que el contragolpe es resultado de una campaña: «Parece que existe un esfuerzo concertado por una serie de escépticos para socavar la credibilidad de las pruebas que existen de un cambio climático inducido por la actividad humana». Añadió lo siguiente: «Estoy seguro de que algunos escépticos pueden recibir abundantes fondos del sector privado para intentar extender la incertidumbre».

Una complicada red de relaciones gira alrededor de varios think-tank derechistas de todo el mundo, para cuestionar las amenazas del cambio climático. ExxonMobil es un factor clave en este escenario, pues en los últimos años ha donado cientos de miles de dólares a los escépticos del cambio climático. La Atlas Foundation, creada por el fallecido Sir Anthony Fisher (fundador del Institute of Economic Affairs), recibió de ExxonMobil más de 100,000 $ en 2008, según se dice en los informes de la compañía petrolífera.

Atlas ha dado su apoyo a más de 30 think-tanks del extranjero, que patrocinan el escepticismo sobre el cambio climático, y ha copatrocinado una reunión de los principales líderes del escepticismo climático del mundo, celebrada en Nueva York el pasado mes de marzo. Llamada «Global Warming: Was It Ever Really a Crisis?», fue organizada por el Heartland Institute, grupo que describió el evento como «la mayor reunión del mundo de escépticos del calentamiento global «. Esa organización es otro think-tank derechista que se ha beneficiado en los últimos años de los fondos donados por ExxonMobil.

En el evento estuvo presente un gran contingente británico, con portavoces como el Dr. Benny Peiser, del think-tank escéptico de Lord Lawson, la Global Warming Policy Foundation (GWPF); el botánico David Bellamy; Julian Morris y Kendra Okonski, de la sede londinense de la International Policy; el meteorólogo Piers Corbyn; Christopher Monckton, antiguo asesor político de Margaret Thatcher; y el profesor David Henderson, miembro del consejo asesor de la GWPF. Entre los portavoces del evento también se incluían dos prominentes bloggers del clima que estaban asociados con Paul Dennis, investigador del clima de 54 años de la University of East Anglia, quien fue interrogado por la policía por el robo de datos sobre el clima.

En un post hecho el viernes en el blog del escéptico del cambio climático Andrew Montford, Mr. Dennis insistió: «No filtré archivos, datos, correos electrónicos ni material alguno. No tengo la menor idea de cómo se publicaron los archivos ni de quién está detrás de eso».

Pero confirmó que había estado en contacto por correo electrónico con Stephen McIntyre, quien dirige climateaudit.org: un sitio web que fue uno de los primeros en recibir un enlace anónimo a los datos originales filtrados de la UEA.

Mr. Dennis dijo que había enviado un correo electrónico a Mr. McIntyre para alertarle de que «un mensaje electrónico del departamento decía que habían pirateado archivos y correos electrónicos» y que «la policía tenía copias de mi correspondencia electrónica con Steve McIntyre y Jeff Id [pseudónimo del escéptico climático Patrick Condon]. Dijeron que me interrogaban porque yo había enviado los correos».

El investigador de la UEA también tiene conexiones con otro prominente escéptico, Anthony Watts, con quien se ha carteado y quien fue portavoz junto a Mr McIntyre. Mr. Dennis no ha querido hacer ningún comentario.

Bob Ward, director de política del Grantham Research Institute o­n Climate Change de la London School of Economics, afirmó: «Muchos de los argumentos de los escépticos sobre el cambio climático están hechos por personas con demostrable ideología de derechas basada en la oposición a cualquier regulación medioambiental del mercado, y es evidente que reciben dinero que les permita diseminar sus ideas con mayor amplitud de la que tendrían si carecieran de los fondos de la compañía petrolífera».

Pero el Dr. Richard North, escéptico del cambio climático y blogger, rechazó la acusación de conspiración como «risible» y negó tener vínculo alguno con intereses económicos. «Todos los que me conocen saben que voy por mi cuenta. Nadie me dice lo que he de hacer ni dicta mi agenda».

ExxonMobil afirmó en una declaración: «Tenemos las mismas preocupaciones que la gente de todo el mundo: cómo proporcionar al mundo la energía que necesita reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero».

Traducido por Víctor García para Globalízate

Artículo original:

http://www.independent.co.uk/environment/climate-change/thinktanks-take-oil-money-and-use-it-to-fund-climate-deniers-1891747.html

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