Los políticos del Nuevo Orden provocan el Desorden

Que los políticos son percibidos como mala gente es un lugar común, y hasta existen fiables encuestas que valoran ese oficio por debajo de la prostitución. Y eso que no se cuentan jamás las numerosas coincidencias que existen entre ambos.
La cumbre de los "Hombres G", una más, no sirve para nada, porque los intereses son demasido fuertes y están demasiado enfrentados. Así que se dicen unas cosas y siempre se hacen otras bajo manga en el tema de la guerra de divisas.
Y en cuanto a los problemas sociales, la crisis económica que provocan o consienten los poderosos, todo lo que concierne a la salud y al bienestar, el Nuevo Orden no da soluciones. Habla el Presidente de los EEUU con grandes palabras: ilusión, nosotros podemos, vamos a cambiar el mundo…Pompas de jabón de colores, barniz sobre la miseria asegurada. Pases hipnóticos para multitudes incautas.
Los voceros del Nuevo Orden Mundial se cuestionan el tema de la libertad mayor o menor, pero del mercado, pues esta es la única que preocupa al viejo orden, que es un orden de mercaderes reforzado y reconvertido en mercaderes de dinero. Así que el viejo orden mundial sigue estando donde estaba igual que sus pobres, sus desempleados, sus guerras y todas las demás desgracias. Pero algo sí es nuevo: irá a peor todo eso, porque : ¿qué ratón le pone el cascabel al gato? ¿Quién se atreve a arrancar a los ricos armados sus riquezas para distribuirlas entre aquellos que honestamente las han producido?
¿Quién se atreve a tomar por asalto las cajas fuertes de los paraísos fiscales? En el viejo orden y&nbsp tam,bién en&nbsp el nuevo, &nbsp los políticos son colocados ahí como los patronos colocan a sus capataces. Luego la gente vota uno u otro. Y si se equivoca o es demasiado impopular, no importa: se espera hasta las próximas elecciones, se elige al siguiente y vuelta a empezar. La gente vota convencida por el discurso del candidato, esperando que este mejore las cosas. Pero…
¿Qué político va a atreverse a cuestionar a sus patronos? Estos se aseguran para que eso no suceda nunca rodeando a cada presidente de gobierno o primeros ministros de una camarilla de consejeros-espías-guardaespaldas que impedirían al capataz ir contra los intereses de su señor. Pues después de todo ¿cómo puede el lobo ir a favor de las ovejas? Es más: ¿qué haría con un lobo su manada en la peregrina e hipotética suposición de que lo intentara? Algunos lo intentaron de buena fe. Piensen en Gandhi o en Allende. Así que el viejo orden mundial sigue estando donde estaba, por más barniz color ilusión con que se pinte este astuto lobo.
Ahora es cuando podríamos preguntarnos:
¿Hemos de creer que sin cambiar los modelos mentales y de conciencia de esta humanidad, o sea de cada uno de nostros, cabe la mínima posibilidad de algo distinto a este llamado Nuevo Orden?…¿Cabe la posibilidad de un mundo justo y pacífico sin gentes que se respeten y se muevan por amor y altruiismo?

LA TIERRA TAMPOCO CREE EN EL NUEVO ORDEN.
Como nadie piensa parar la contaminación ni las otras mil maneras de torturarla, la Tierra nos devuelve lo que le entregamos: terremotos y volcanes por bombardeos y explosiones nucleares. Todo ello acompañado de sequías, huracanes, inundaciones, tifones, deshielo polar y glaciar, aguas, plantas, animales y aire contaminados a cambio de los gases de efecto invernadero, los venenos industriales y residuos nucleares y de todas las formas de violencia que se ejercen a diario contra nuestra Madre Planetaria.
La Tierra se defiende, y epidemias y enfermedades nuevas surgen o se anuncian sobre un debilitado sistema inmunológico humano a consecuencia de haber alterado la armonía y equilibrio de todos los ecosistemas. Solo en Europa mueren cada año como consecuencia directa de la contaminación 174.000 personas. ¿Cambiará esto el farisaico canto de sirena llamado Nuevo Orden Mundial? ¿Quién puede creerlo a estas alturas?
Los manipulados medios de comunicación nos cuentan tan sólo un poco de la punta del iceberg, pero el fenómeno es de tales dimensiones que nos abrumaría de tener presente en nuestra mente toda la realidad. En cualquier caso sólo los humanos somos los responsables, cada uno según su capacidad de dañar, de la tierra que se desertiza, de las desapariciones aceleradas de especies animales y vegetales, de las subidas del nivel de los mares, de las destrucciones de los fondos marinos con la pesca de arrastre, de las deforestaciones y los incendios, de las consecuencias negativas de la energía nuclear y sus basureros indestructibles de residuos, y, en fin, de esta caída libre por el tobogán de la autodestrucción. Cada uno de nosotros también es responsable en alguna medida. Y de acuerdo con su siembra tendrá que recoger.

¿ APOCALIPSIS NOW?
¿ Y por qué no llamar por su universal y antiguo nombre a esto que sucede? Se comprende que los responsables del viejo y permanente Desorden Mundial y sus domesticados medios de incomunicación no quieran ni oír hablar de esta palabra, y hasta no faltan intelectuales de pesebre, periodistas amordazados y payasos mediáticos y hasta curas, que hacen mofa. Entre tanto, como las Iglesias también callan, porque saben que son culpables de primera fila, la gente no se toma en serio este asunto de vital importancia pues es tal el grado de condicionamiento mental y sociocultural en que nos movemos, que lo que ven nuestros ojos no es verdad hasta que no se nos dice por los oráculos del poder mundial.

Lo que dicen las profecías de los místicos cristianos, mayas, indios y egipcios coinciden en lo esencial sobre el tiempo de cambio dramático y renovación que estamos comenzando a vivir: un cambio de Era que nos traerá tras el derrumbe de esta civilización materialista, una verdadera civilización donde florecerá la paz. Cristo le llamó Reino de Paz, del que se anuncia como regente espiritual. Una Nueva Era, sí, pero sobre las ruinas de esta. Será, esta vez sí, un verdadero Orden Mundial: el Orden y la Ley de Dios en un Planeta que también se habrá regenerado y cambiado de vibración para dar cobijo a una nueva humanidad con una vibración superior.
¿Cuántos de los que estamos aquí la veremos? Esa es nuestra decisión personal.

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS