Los obispos inmorales

&nbsp Por eso no hay nada en lo que no se alíen obis­pos y de­recha impresenta­ble. Les da lo mismo meter a Dios por me­dio, que justificar la pede­rastia, que casar a una princesa divor­ciada mientras braman co­ntra la ley de divorcio.

&nbsp La irrupción de los obispos a favor declarado del PP es obscena. Si ya venían aliados a él sin muy claros credenciales, ahora se her­ma­nan a ese partido pa­sando por custodios de la moral; una moral in­fectada por ellos mismos con toda clase de dobleces. Así vive el país una at­mósfera psi­cológica que apesta a franquismo y neocons.

&nbsp Pero no sólo está desunida la izquierda radical. También están des­unidos los prelados de la Conferencia. Pues es clara la distan­cia entre su presidente Blázquez a quien se unen los arzobispos cata­la­nes y vascos, por ejemplo, y los bra­vucones y ca­brones Rouco, Cañi­zares, Camino y García-Gasco que dominan la escena purpu­rada e incluso ahora&nbsp la política.&nbsp Por esa división&nbsp Vi­ves, arzobispo de la Seo d'Urgell, dice que algunos de ellos «están haciendo todo lo po­sible por no romper con la Conferencia Episcopal». Hasta el abad del Mo­nasterio de Montserrat está avergonzado vién­dose cercado por esa ralea. Y es que esos obispos son sencillamente in­mo­rales.&nbsp

&nbsp En fin, que a mí, con todo este desmadre me están apeteciendo cada día más una de estas dos cosas: otra guerra civil a pedradas, o bien la Revolución pendiente; ésa que nunca termina de hacerse aquí, y que sin embargo se­ría un depurador de tanta mala leche y tanta estupidez que, mí­rese por donde se mire, rezuma la España bochor­nosa liderada por obis­pos escan­dalosos sin que nadie les tape la boca o encar­cele. Y es que, como de­cía Simone de Beauvoir: «lo más escanda­loso que tiene el escán­dalo es que uno se acostumbra»…

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS