Los grandes beneficiados de las privatizaciones griegas

Por David Penado

Pasadas las elecciones griegas, las vicisitudes a las que continúa sometidas su economía regresan al primer plano de la actualidad. Ayer mismo, el responsable del Fondo de Desarrollo de Activos de la República Helénica (HRADF), Stergios Pitsiorlas, ha declarado a la agencia Reuters que Grecia no logrará cumplir el objetivo de ingresos de 1.400 millones […]

Pasadas las elecciones griegas, las vicisitudes a las que continúa sometidas su economía regresan al primer plano de la actualidad. Ayer mismo, el responsable del Fondo de Desarrollo de Activos de la República Helénica (HRADF), Stergios Pitsiorlas, ha declarado a la agencia Reuters que Grecia no logrará cumplir el objetivo de ingresos de 1.400 millones de euros para este año a través de la privatización de activos públicos.

Pitsiorlas también realiza otra afirmación que ya resultará familiar a quienes vienen siguiendo las previsiones respecto a los programas a los que ha estado sometida la economía helena y es aquella de que si bien este año, no; el siguiente, sí se podrán comenzar a cumplir con las previsiones. Así, según el responsable del HRADF en 2016 sí será posible llegar a los 3.700 millones marcados como objetivo. Y es que, aunque las ventas paralizadas por Syriza en su primera llegada al Gobierno, ya se habían vuelto a poner en venta con el último Memorandum, Grecia no concluirá la transacción de sus aeropuertos a tiempo de recibir los en torno a 1.200 millones de euros previstos para este año.

Sin embargo, desde que se estableció este fondo de privatizaciones, las previsiones han errado sistemáticamente como se deduce del hecho de que Grecia haya obtenido tan sólo unos 3.500 millones a través de ventas, muy lejos del objetivo inicial de 50.000 millones. No obstante, esta no ha sido la única constante de estos procesos. La presencia de la gran banca de inversión internacional y de las grandes consultoras griegas en estos procesos ha sido otro factor común, que ha pasado un poco más desapercibido.

A mediados de agosto, saltaba a la primera plana la concesión que el Gobierno griego aprobó de 14 aeropuertos regionales a la empresa alemana Fraport. Pero quizá por su menor simbolismo y por no ser los adjudicatarios finales de estos procesos ha tenido menor relevancia el papel constante que han jugado diversas consultoras en el proceso.

En los 15 procesos de privatización de activos que hasta la fecha ha emprendido el Fondo de Desarrollo de Activos de la República Helénica (HRADF) han ido acompañados de sus correspondientes consultorías financiera, legal y técnica, de las que, por cada una de ellas, han resultado adjudicatarias entre una, dos y hasta tres empresas. Con algunos nombres que llaman la atención, especialmente en el apartado financiero: las entidades estadounidenses Citi Bank y Morgan Stanley y Lazard; las suizas Rothschild y UBS; la alemana Deutsche Bank o la francesa BNP Paribas. Pero también las grandes entidades griegas como Piraeus Bank, Alpha Bank, EFG Eurobank o National Bank of Greece (NBG).

Por lo que respecta a la consultoría legal, el panorama es similar, si bien en este caso las grandes multinacionales ceden un mayor protagonismo a las empresas griegas. Así, en el primer grupo, encontramos firmas como Norton Rose, Watson; Farley Williams; Clifford Chance; o Freshfields, con vínculos corporativos con la banca Rothschild. En el segundo, firmas como Your Legal Partners; Drakopoulos & Vasalakis; Fortsakis, Diakopoulos, Mylonogiannis and Partners; Potamitis Vekris; Koutalidis Law Firm; Bernitsas; Bahas-Grammatidis; KG Law Firm; o KLC.

Por último, en el grupo de la asesoría técnica destaca la consultora griega Decathlon que está presente en hasta un tercio de estas operaciones. Si bien también hay espacio para empresas alemanas como HPC; o estadounidenses como Louis Berger, ROGAN & Associates o ICF International.

Es decir, un balance final en el que muy pocas empresas comparten el protagonismo, concentrando los fondos derivados de estos trabajos de consultoría en unas cuantas entidades y que, eso sí, se encuentra dividido prácticamente a partes iguales entre empresas internacionales y algunas de las empresas de las grandes familias griegas. Si bien resulta difícil ofrecer una contabilidad total ya que algunas consultorías se dividen entre varias empresas, si se contabiliza la participación de cada empresa en cada proceso y por modalidad, de un total en torno a las 60 consultorías, estas se reparten prácticamente en grupos de 30, si bien con una ligera ventaja para el grupo de las empresas griegas.

Por ello, no parece aventurado afirmar que si el nuevo Gobierno de Alexis Tsipras ha hecho bandera en esta segunda elección de la lucha contra los oligarcas griegos y acabar con el reparto entre grandes familias, parece seguro que deberá centrar, al menos parte de su atención, en la forma en que estas licitaciones se han estado produciendo.

http://www.elboletin.com/internacional/123392/grandes-benefiados-privatizaciones-griegas.html

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