Los culpables son otros

El imperialismo alcanza, en ocasiones, alguno de sus objetivos. La muerte de un encarcelado “disidente” cubano que se encontraba en huelga de hambre es, sin duda, toda una noticia&nbsp que proporcionará a los bilderberg un nuevo pretexto con el que seguir justificando su agresión contra Cuba ante la, mayoritariamente, desinformada opinión pública mundial.

Todo el mundo debería conocer que los llamados “disidentes” no responden a necesidades del pueblo cubano, sino a necesidades del gobierno de Estados Unidos. El gobierno norteamericano hace público cada año el presupuesto de decenas de millones de dólares destinados a subvertir el orden político, económico y social establecido en Cuba. Actualmente EE.UU viola las regulaciones establecidas por la Unión Internacional de Telecomunicaciones y el Derecho Internacional al invadir el espacio radiofónico de Cuba mediante transmisiones ilegales de radio y televisión desde territorio norteamericano. Con ello tratan de alentar la emigración ilegal, incitar a la desobediencia civil y tergiversar la realidad cubana de manera malintencionada. Algunas veces, en algún caso aislado como en el caso que nos ocupa, lamentablemente lo consiguen.

¿Cuántos inocentes a lo largo de la historia no habrán sacrificado sus vidas por defender causas que creían legítimas y que no lo eran realmente? ¿Cuántos manipulados, y por lo tanto inocentes soldados asesinaron alegremente a quienes según ellos representaban el mal? ¿Cuántos no descubrirían más adelante que habían sido engañados? Cada día se suicidan 17 veteranos norteamericanos. Actualmente el número de suicidios entre los veteranos de la guerra de Irak y Afganistán excede el número de muertos en combate.

Resulta altamente desalentador escuchar ciertas afirmaciones hechas por periodistas en Radio Nacional de España con motivo de la muerte del ciudadano cubano. En el programa matinal del pasado 24 de Febrero todos los contertulios afirmaron categóricamente que Cuba era la única dictadura de América Latina y que la situación en sus cárceles es tan dura que los algunos presos se extraen la sangre para hacer morcillas que comer. Literal.

Estos periodistas con tan alta responsabilidad informativa deberían profundizar en la cuestión cubana y otras tantas cuestiones con el fin de que nadie pueda calificarlos como ignorantes presuntuosos. Si lo hicieran algún día llegarían a conocer el exquisito, democrático y participativo sistema electoral vigente en Cuba y que la mayoría occidental desconoce.

Con alguna dosis de humildad y mente abierta quizás estos periodistas se interesaran, por ejemplo, en informar sobre los 1.200 colombianos asesinados en estos últimos años, así como de los cientos de miles de disidentes políticos colombianos exiliados por el mundo que huyen de una muerte segura y extrajudicial en su país.

En cuanto a lo de las morcillas…

n vallerioungria@yahoo.es

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