Los cuatro principales partidos parlamentarios recibieron 120 millones en subvenciones públicas en 2017

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Entre PSOE, PP, Podemos y Ciudadanos ingresaron 171,6 millones en el año 2017 según el informe del Tribunal de Cuentas. De ellos casi 120 millones tienen un «origen público». Los ingresos procedentes de la afiliación sólo suponen el 11% del global de los ingresos de las cuatro principales fuerzas parlamentarias.

El Partido Popular fue la única de las principales formaciones parlamentarias que en 2017 tuvo pérdidas. Se dejó 3,8 millones. Y es el segundo año consecutivo que los populares acaban en números rojos, porque ya en 2016 se dejaron otros 647.000 euros.

Pese a haber elevado ingresos con las cuotas de los afiliados y las aportaciones de cargos públicos, el incremento de cinco millones en sus gastos de gestión ha lastrado sus cuentas. La memoria del PP lo achaca a dos factores: la «organización interna de la plantilla» y la celebración de congresos en 2017. Tanto el que reeligió a Mariano Rajoy en Madrid como los que luego se celebraron en el resto de ámbitos territoriales.

Sucede todo lo contrario en el PSOE, que se convirtió en el partido nacional que más beneficios consiguió en 2017, adelantando a Podemos, que lo era un año antes. En Ferraz se dispararon las ganancias hasta los 15,3 millones. Aumentó el buen dato que había logrado en 2016, cuando alcanzó los 11,3 millones. O sea, el PSOE ganó cuatro millones más respecto al año anterior.

Además de recoger los efectos de los duros ajustes aplicados de los últimos ejercicios, hay que subrayar que el PSOE también ha hecho ventas, como la sede del PSPV en Valencia que le reportó casi seis millones. Así pudo afrontar con holgura el año y gastos extraordinarios como el proceso de primarias -en el que Pedro Sánchez derrotó a Susana Díaz- y el posterior congreso nacional.

En el caso de los socialistas, destaca el montante de ingresos (84 millones) en comparación con los demás. El PP es el segundo y está muy lejos, en sólo 44 millones. Pero de igual modo, el PSOE asume unos gastos de gestión también muy altos.

Estas partidas sufren fuertes variaciones en números globales respecto a 2016 (de 63 a 84 millones en ingresos y de 48,2 a 70,3 en gastos). Fuentes socialistas han explicado que eso se debe a que se han integrado este año todas las «cuentas contables» de las agrupaciones locales y de los grupos municipales.

En cuanto a Podemos, el partido de Pablo Iglesias ganó mucho menos dinero que en su primer año completo en todas las instituciones del país pero también alcanzó un resultado muy positivo. Tuvo 5,2 millones de beneficios. Es cierto que se queda lejos de los 11,5 millones de saldo positivo de 2016. En concreto, han sido 6,2 millones menos.

La causa está en el fuerte incremento de personal. Podemos ha pasado a gastar 3,7 millones más en pagar a su plantilla en solo un año. Además, aumentó la contratación de servicios externos en más de 1,5 millones. Principalmente por la organización del congreso de Vistalegre II y los sucesivos procesos de primarias y consultas internas a sus bases.

Para Ciudadanos, 2017 también fue un buen año económicamente. Tuvo un superávit de 3,7 millones y afianzó una tendencia de beneficios al mismo tiempo que está tratando de expandir e implantar la organización del nuevo partido por todo el territorio nacional.

En su caso, ha resultado clave la contención del gasto en más de un millón ante la pérdida de 2,5 millones en ingresos, a pesar de haber crecido en el gasto de la plantilla.

Por otra parte, los entresijos de los balances anuales permiten ver muchos detalles. Entre PSOE, PP, Podemos y Ciudadanos movieron 171,6 millones en ingresos en un año. De los cuales casi 120 millones tienen un «origen público». Lo que da buena cuenta del fortísimo peso que tienen las subvenciones para su funcionamiento. El resto de los ingresos, una proporción mucho más escasa, procede de los fondos privados. Ya sea por las cuotas de afiliados o las aportaciones de los cargos públicos.

Gracias a ello, los cuatro grandes partidos pudieron gastar hasta 150 millones en un solo año. Algo menos de la mitad se invierte en personal: casi 62 millones en total. Siendo el PSOE y el PP los que cuentan con un aparato mucho más poderoso y extenso de trabajadores. Los socialistas gastaron 22,2 millones y el PP 20,9. Se nota la diferencia con los nuevos partidos. Podemos emplea en su personal 11,9 millones y Ciudadanos sólo 6,8. Muy alejados.

Un capítulo interesante es el de los afiliados, que suponen el 11% del global de los ingresos de los cuatro. Para el PSOE más, que contó con 9,5 millones aportados por sus bases mientras que el PP se quedó en 4,1 millones. Podemos declaró 944.000 euros y Ciudadanos 2,2 millones.

También es el PSOE el que más dinero recibió de sus cargos públicos. Casi llega a los ocho millones. Es más del doble que el segundo, que es Podemos, que recibió de sus diputados y concejales unos 3,2 millones. Los populares dieron 2,4 y los de Ciudadanos 872.000 euros.

En cuanto a las contrataciones de servicios externos, los partido gastaron 81 millones. Una cifra que da cuenta de lo que se mueve a su alrededor y del negocio que hay para las empresas que los proveen. Las cuatro formaciones celebraron congresos y tuvieron que hacer frente en diciembre a las elecciones catalanas.

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