Los crímenes de guerra del franquismo llegan a la Berlinale

Por Almudena de Cabo

Más de cuatro décadas después del final de la dictadura de Francisco Franco en España, las víctimas y sus familiares mantienen viva la lucha por obtener justicia. El documental español “El silencio de otros” acerca hoy al público del Festival Internacional de Cine de Berlín esta batalla por los derechos humanos.

El film de la cineasta española Almudena Carracedo y el estadounidense Robert Bahar, galardonados con un premio Emmy por “Made in L.A.”, y producido por Pedro Almodóvar, recoge en 90 minutos la lucha silenciada de las víctimas del franquismo, que continúan buscando justicia hasta nuestros días.

“Nuestro documental trasciende la política y se centra en derechos humanos básicos, reconocidos mundialmente, que están siendo vulnerados todos los días”, comenta a dpa Carracedo, que tras 12 años en Estados Unidos sintió la necesidad de regresar a España para contar esta historia después de que en 2010 saltara a la luz el escándalo de los bebés robados durante el franquismo.

“Nací en España durante la transición y es un tema que siempre he llevado ahí como una espinita”, explica sobre su motivación para ponerse manos a la obra con un documental que rodaron durante seis años. “Es un documental sobre el pasado, es un documental sobre el presente y sobre el futuro de España”.

“Decidimos contar la historia a través de la querella argentina”, explica sobre el film que contó con financiación de Estados Unidos y de fundaciones europeas, pero no de España, y que cuenta cómo un grupo de supervivientes del régimen organizan la conocida como “Querella argentina”, de 2010, para lograr finalmente justicia por los crímenes que padecieron usando el principio de jurisdicción universal.

El film recoge desde las reuniones para preparar la querella hasta los intentos frustrados de la jueza argentina María Servini para perseguir los crímenes de la dictadura, que se extendió desde el final de la Guerra Civil española en 1939 hasta la muerte de Franco en 1975.

El bloqueo de España a la querella argentina es firme, ya que por un lado alega la prescripción de los delitos y por otro la aplicación de la ley de Amnistía del 77, conocida como “el pacto del olvido”. Cada fisura abierta para lograr enjuiciar a antiguos cargos de la dictadura ha sido rápidamente cerrada.

Para Carracedo lo más difícil de la película fue el lado emocional. “Ha sido muy duro pensar si íbamos a conseguir honrar esa lucha y ese dolor. Es tanto dolor el que hay detrás que a mí personalmente como española me dolía”.

La película acerca las experiencias de diversos personajes que van desde una anciana que lucha por recuperar los restos de su madre asesinada cuando ella tenía seis años y que aún siguen en una fosa común sin abrir, hasta testimonios de personas torturadas durante la dictadura o mujeres a las que les dijeron que sus bebés habían muerto y luego se demostró que era falso.

Para Bahar, como estadounidense, reconoce que es difícil de entender el hecho de que algo así suceda en España. “¿Por qué no se puede investigar?”, se pregunta. “Hay mucho interés en este documental. Quieren saber qué ha pasado y por qué todavía no es posible enjuiciar estos crímenes”.

“Lo veo como un tema de derechos humanos muy básico. La búsqueda de los restos humanos y de un entierro digno es algo tan básico que cuando la gente vea en la película que hay muchos casos en los que no han podido hacerlo creo que se van a sorprender”, indica.

Los cineastas querían conectar todos los puntos, desde el tema de las fosas comunes que siguen cerradas hasta los torturadores que no han pasado por la Justicia o los miles de niños robados. “Son unos crímenes que formaron parte de un sistema y que están sin investigar”, explica Carracedo.

“Es absolutamente sorprendente que en España no hayamos conseguido realmente ese tipo de reconocimiento mínimo y básico que es desenterrar a los muertos para enterrarlos en el cementerio con sus seres queridos”, declara. “España sigue ignorando derechos humanos básicos”.

Entre las víctimas que aparecen en el documental se encuentra el madrileño José María “Chato” Galante, que entre los 21 y los 28 años estuvo cinco encerrado por la dictadura y fue torturado por la policía franquista.

“Las condenas que nos impusieron no están anuladas. Yo sigo siendo un delincuente político. Yo sigo siendo un delincuente amnistiado y quien me torturó es alguien condecorado por la dictadura y por la democracia y un ciudadano ejemplar”, explica a dpa.

A pesar de los obstáculos de la Justicia española, “Chato” no tiene duda de que acabarán enjuiciados y mantiene la esperanza. “No lo van a poder parar porque o juzgan ellos o juzgarán fuera”, indica al mismo tiempo que aclara que pelea por su derecho a la Justicia sobre la base del Estado de Derecho.

“Este documental va a romper barreras. No es para las víctimas, ni para la gente que vivió la dictadura, ni para la gente antifascista. Es el primer documental dirigido al conjunto de la sociedad española”, aclara.

Igual de esperanzados se muestran los dos directores. “Creo que hay una generación como la mía y generaciones más jóvenes que no hemos vivido el conflicto en nuestras carnes que tenemos ganas ya de poder hablar de estos temas y de poder hablarlo de una manera cordial”, declara. “Estoy convencida de que en España las cosas van a cambiar, por supuesto”.

Imagen de portada: José María “Chato” Galante

https://es.hdhod.com/Los-crimenes-de-guerra-del-franquismo-llegan-a-la-Berlinale_a27226.html

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