Los Comunes: la costosa formación de un nuevo partido

Por Nicolás Ribas

El 21 de marzo pasado, las formaciones que componen En Comú (Barcelona en comú, ICV y Esquerra Unida) y Podem ceden y sellan el acuerdo que dará lugar al nuevo sujeto político en Catalunya. Una semana después, la dirección de Podem rompe con En Comú y retira su candidatura a las primarias del nuevo partido de los comunes. Albano Dante Fachin, secretario general de Podem, alega que “no se daban las condiciones” para participar. ¿Cómo nace este nuevo partido que aspira a hegemonizar el espacio político en Catalunya? ¿Cuáles son las razones que han llevado a la ruptura entre En Comú y la dirección de Podem?

La dirección de Podem puso tres condiciones al resto de los partidos para formar parte del nuevo espacio. 1) que los inscritos de Podem pudieran votar en las primarias sin necesidad de apuntarse a un nuevo censo —para participar en las primarias hay que inscribirse en la web ‘Un país en comú’ e identificarse con la documentación pertinente– ; 2) aprobación de un código ético previo antes de ir a las primarias, y 3) sistema de votación con listas abiertas y proporcional.

Dado que Podem no llega a un acuerdo con En Comú sobre estos tres puntos, plantea la cuestión a sus bases y éstas deciden que el partido morado exija sus condiciones al resto de los partidos. La votación no estuvo exenta de polémica por su baja participación, que se cifró en un 7,5% del censo total, es decir, 3091 de 52.000 inscritos en Podem, por debajo del 10% que establecen los estatutos de la formación para considerarla vinculante. Para legitimar la consulta, la dirección explicó que los documentos de Vistalegre II no contemplan este mínimo para validar consultas ciudadanas, a la vez que pusieron en valor que la participación llegó al 11,5% del “censo activo”, es decir, de los inscritos que participaron en votaciones celebradas durante el último año. Esta baja participación, en todo caso, parece invalidar las tesis de la dirección de Podem, que parecía contar con su censo de inscritos como baza negociadora, aparentemente descomunal, que finalmente no lo fue tanto.

Así las cosas, Podem exige sus condiciones al resto de los grupos. El 21 de marzo todos los actores políticos ceden y llegan a un acuerdo sobre los diferentes puntos. En Comú acepta no presentar listas completas a las primarias y deja 8 puestos de la Ejecutiva para otras listas. Un proceso de primarias con listas incompletas implica que la lista más votada no sea la única que ocupe los puestos de la dirección. Es decir, sea cual sea la lista que gane, incorporará también a miembros de otras listas. A cambio de esta cesión, Podem acepta que sus inscritos tengan que registrarse en la web mediante la validación del DNI para votar en las primarias que empiezan el 1 de abril. Quedaría por definir el código ético, que se decidirá en la asamblea fundacional del día 8.

El 26 de marzo se presentan las diferentes listas que concurrirán a las primarias; sólo un día después de que Albano Dante Fachin presente la suya, decide retirarse del proceso alegando que “no se daban las condiciones” para que Podem participara en la formación del nuevo partido de los comunes. Fachin ha dicho que el partido morado no había recibido ningún documento que explicase cómo se realizaría el sistema de votación, y que se ha apartado a los morados de la toma de decisiones en ese sentido. La dirección de Podem volvió a quejarse del método de registro de los inscritos en el proceso de primarias, uno de los puntos en los que había mayores desacuerdos entre la formación morada y En Comú, y de que no conocían el contrato con la empresa que hará la votación online. Fachin acabó justificando su decisión diciendo que “en Podem las decisiones se toman desde abajo, desde las bases”.Es difícil saber qué intenciones reales hay detrás del movimiento de la dirección de Podem. Si tiene que ver con una voluntad real de que el proceso sea más democrático, o si, en cambio, intenta que se tenga en cuenta el peso real de Podem, cuyas bases son mucho más amplias en número, respecto al resto de fuerzas que integrarán el nuevo partido.

EL 26 DE MARZO SE PRESENTAN LAS DIFERENTES LISTAS QUE CONCURRIRÁN A LAS PRIMARIAS; SÓLO UN DÍA DESPUÉS DE QUE ALBANO DANTE FACHIN PRESENTE LA SUYA, DECIDE RETIRARSE DEL PROCESO ALEGANDO QUE “NO SE DABAN LAS CONDICIONES” PARA QUE PODEM PARTICIPARA EN LA FORMACIÓN DEL NUEVO PARTIDO DE LOS COMUNES

La lista del secretario general de Podem, ya retirada, no era la única que se presentaba a las primarias por los morados. Jéssica Albiach, diputada en el Parlament y crítica con el equipo de Fachin, presentó la suya, lo cual condujo a un choque de legitimidades entre Albiach y la dirección de Podem en el momento en que ésta retiró la suya, ya que En Comú entiende que Podem se ha retirado del proceso, que no se pueden presentar listas alternativas en representación de los morados y que, en caso de presentarse, en todo caso lo harían “a título personal”.

Por parte de En Comú, Xavier Domènech encabeza la lista en las que se compondrán los dos órganos de dirección, la Ejecutiva y la Coordinadora Nacional. Para la Ejecutiva contará con Vicenç Navarro, sociólogo y experto en economía y políticas públicas, número tres de Pablo Iglesias en Vistalegre II, e incorpora figuras importantes del espacio de los comunes tanto de Barcelona en comú (caso de Gerardo Pisarello, teniente de alcalde de Barcelona, y Lucía Martín, diputada por En Comú Podem en el Congreso) como de ICV (caso de Ernest Urtasun, portavoz de los ecosocialistas) y Esquerra Unida (Joan Josep Nuet, coordinador general de EUiA). La Coordinadora Nacional será liderada por Ada Colau, alcaldesa de Barcelona y pieza clave en la cosmovisión de los comunes; este estamento del nuevo partido no se encargará tanto de la actividad diaria. Mientras que el órgano ejecutivo de la lista liderada por Domènech cubre 25 de los 33 puestos, la lista de Colau cubre 96 de los 120 miembros que tendrá la Coordinadora. Las listas abiertas y proporcionales permiten que en los órganos de dirección finales haya miembros de las diferentes listas presentadas a las primarias, independientemente de cual sea la más votada.

Domènech, diputado de En Comú Podem en el Congreso, considera que, pese a la retirada de la dirección de Podem en el proceso, el partido morado estará representado gracias a las otras listas.

El riesgo de ruptura interna en Podem está ahí y es uno de los retos que van a tener que gestionar los comunes. De hecho, la corriente anticapitalista de Podem, Revolta Global, con un peso importante en la dirección, anunció que seguirá participando en la confluencia, aunque se muestra muy crítica con la forma en que se estaba llevando a cabo la creación del nuevo espacio político. Los anticapitalistas hacen especial hincapié en que ha faltado una reflexión real sobre cómo construir una organización más participativa y democrática, y afirman que “todo apunta a que el nuevo sujeto político reproducirá los problemas habituales del funcionamiento de los partidos, tanto de los viejos como de los nuevos”.

EL RIESGO DE RUPTURA INTERNA EN PODEM ESTÁ AHÍ Y ES UNO DE LOS RETOS QUE VAN A TENER QUE GESTIONAR LOS COMUNES. LOS ANTICAPITALISTAS HACEN ESPECIAL HINCAPIÉ EN QUE HA FALTADO UNA REFLEXIÓN REAL SOBRE CÓMO CONSTRUIR UNA ORGANIZACIÓN MÁS PARTICIPATIVA Y DEMOCRÁTICA

A estas tensiones hay que añadir la visión personal de Pablo Iglesias. El secretario general de Podemos aseguró que se iba a mantener neutral durante el proceso porque Podem es una organización política autónoma del Podemos estatal y que toma sus decisiones respecto a su propia organización. No obstante, Iglesias siempre ha sido partidario de que en la formación del nuevo partido participen todos los actores, incluido Podem.

Excesiva institucionalización

No son los únicos retos que tienen por delante. Los comunes corren el riesgo de institucionalizarse en exceso, lo que siempre trae consigo la pérdida de contacto con la realidad social. En una entrevista a CTXT el pasado mes de enero, Ada Colau reconocía que “la institución, que tiene que gestionar lo posible, lo real, lo imperfecto, va asociada a inercias que tienden al conservadurismo, y no a la ruptura”. No es una cuestión sencilla. De ahí las voces discordantes que se quejan de falta de democracia interna y de la necesidad de democratizar la toma de decisiones y poner en funcionamiento mecanismos de control ciudadano que impidan la “profesionalización” de la política y los privilegios en todas sus formas.

El procés como marco hegemónico

Con el procés como telón de fondo y marco hegemónico de la política en Catalunya, el nuevo partido no se va a definir a favor o en contra del independentismo. Los comunes siguen apostando por el referéndum vinculante, pero no creen en los procesos unilaterales. Sin cambiar ese marco no hay forma posible de convertirse en el partido político hegemónico de Catalunya. Sea como fuere, estamos ante una nueva fase. Hay que esperar para ver cómo el nuevo partido que aspira a la hegemonía de las izquierdas catalanas se define.

http://ctxt.es/es/20170405/Politica/11941/en-comu-podem-catalunya-politica-partido-nicolas-ribas.htm

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