Los abusos laborales de ADICAE, ¿quién vigila al vigilante de la banca?

Por Redaccion Subversiva

La asociación de consumidores acumula sentencias negativas en toda España por vulnerar los derechos de sus trabajadoras.

ADICAE, la asociación de usuarios de productos bancarios que tan combativa se ha mostrado con fraudes como las cláusulas suelo o las participaciones preferentes, acumula condenas por vulnerar los derechos laborales de sus trabajadores mientras aumenta su participación en el reparto de las subvenciones que el Gobierno concede a los consumidores hasta acaparar más de un tercio del total.

La organización, presidida desde hace tres décadas por Manuel Pardos, con Antonio Berrueta y Eliazar Benito como vicepresidentes desde 2013, acumula en los dos últimos años doce sentencias condenatorias en los Juzgados de lo Social de varias ciudades españolas, a las que se suman cinco más acumuladas en los cinco años anteriores.

En los últimos años, desde la llegada al poder del PP de Mariano Rajoy, la organización Adicae ha recibido de Aecosan (Agencia Española de Consumo y Seguridad Alimentaria, dependiente del Ministerio de Sanidad) 2,69 millones de euros en subvenciones que suponen algo más del 20% de las ayudas que este organismo ha repartido entre las organizaciones de consumidores.

Esa participación en los ingresos públicos tiene una tendencia al alza. Tras un ligero recorte de poco más de 6.000 euros sobre los 359.247 que le concedió en 2011 en último Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y que coincidió con un recorte generalizado del 26%, las cantidades que recibía Adicae comenzaron a crecer hasta duplicarse con creces: 502.165 euros en 2013, 664.906 al año siguiente y 820.597 en 2015 que supusieron algo más del 35% de los fondos que recibió todo el sector.

Derecho a la conciliación

Ocho de las condenas lo fueron por despidos improcedentes, en uno de los casos por cesar a un trabajador cuando finalizaba la subvención a la que la asociación vinculaba su contrato, que le han costado 65.628 euros y la readmisión de un empleado. A ese se le suma otra por negarse a indemnizar a un empleado que decidió rescindir su contrato en la delegación de Extremadura tras modificar la empresa sus condiciones de trabajo de manera sustancial.

El paquete de sentencias incluye una del Juzgado de lo Social número 4 de A Coruña por vulneración del derecho a la conciliación por denegar la reducción de jornada a una empleada que acababa de ser madre, a la que impuso un horario de 12.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 de lunes a viernes más dos mañanas de sábado al mes.

Ella pedía trabajar de 9.00 a 14.00, ya que ni su pareja, por tener turno rotatorio de lunes a sábado en su empresa, ni los abuelos por otros motivos, no podían hacerse cargo del bebé. Los magistrados le dieron la razón al tratarse de un derecho, al que en este caso se sumaba su “difícil situación familiar”.

Sanciones hasta por no saludar

En Zaragoza, el magistrado del Juzgado de lo Social número 2 condenó a Adicae a abonar a un trabajador los tres días de salario que dejó de percibir al ser sancionado por no corresponder a un saludo de Pardos al pasar por su despacho, algo que en ningún caso puede considerarse ofensivo.

El fiscal consideraba que Adicae había violado los derechos fundamentales del empleado, que pocos días antes había presentado dos papeletas de conciliación, una de ellas para pasar de eventual a indefinido.

 

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