Lo que no dijo Martí

A propósito de una nota sobre “Los fidelistas” (Kaosenlared, 31 de julio de 2009) Noel Manzanares Blanco nos recuerda un pensamiento martiano.“Los hombres no pueden ser más perfectos que el sol. El sol tiene manchas. Los desagradecidos no hablan más que de las manchas. Los agradecidos hablan de la luz” dijo, en efecto, nuestro Martí.

Lo que no dijo el Apostol es que los agradecidos deban circunscribirse a hablar de la luz; o queno se pueda (o no se deba) hablar también de las manchas. Él mismo exaltó la luminosidad de Maceo, pero no se abstuvo de señalarle errores. Baste recordar la carta a Máximo Gómezdel 20 de octubre de 1884 donde Martí decía:

“Domine Ud. General esta pena, como dominé yo el sábado el asombro y el disgusto con que oí un inoportuno arranque de Ud. y una inoportuna conversación que provocó de él el General Maceo en la que quiso -¡locura mayor!- darme a entender que debíamos considerar la guerra de Cuba como una propiedad exclusiva de Ud. En la que nadie puede poner pensamiento ni obra sin cometer profanación y la cual ha de dejarse, si se la quiere ayudar, servil y ciegamente en sus manos (…) La patria no es de nadie; y si es de alguien, será, y esto sólo en espíritu, de quien la sirva con mayor desprendimiento e inteligencia.”

De la luz que ha irradiado Fidel hemos leído y oído muchísimo en nuestros medios de prensa plana y radiotelevisiva, y en muchos casos con toda razón. De las manchas, no hemos leído ni oído nunca nada en dichos medios. En 50 años, absolutamente nada.

Algo lamentable, pues algunas de ellas, como la notable incompetencia para conducir la economía, no solo no es una pequeña pifia lateral en su ejecutoria, sino que resulta ser una parte importante de la explicación para que estemos en una situación económica tan deplorable como la que tenemos. ¿O alguien cree que su convicción de que siempre tiene la razón, concretada en decisiones inapelables, incluso en casos de extremo voluntarismo, no tuvo responsabilidad sustancial en el hecho de que económicamente hayamos vivido penurias tan acusadas y sostenidas?

Es a mi juicio muy importante reparar en tal responsabilidad con vistas a no incurrir en la perpetuación, una y otra vez, de los mismos errores, con el resultado, una y otra vez, de las mismas asfixiantes carencias. De su gesta para cumplir el legado martiano de ser un país soberano, difícilmente podremos estar menos agradecidos. De sus esfuerzos por impulsar la salud y la educación del pueblo, tampoco. Pero en materia económica, la verdad, no hay mucho que agradecer.

Como un único ejemplo gráfico, puedo testimoniar que hace pocas semanas se fue de Cuba el último de los amigos de mi hijo (los otros ya lo habían hecho): vivió saludablemente sus primeros 21 años en un país independiente de Estados Unidos, pero puedo dar fe de que sus padres –trabajadores comunes y corrientes- nunca le pudieron comprar un juguete, de que tampoco en su vida comió en su casa una comida agradable, ni tuvo en ese lapso un espacio propio para dormir, ni pudo jamás ir a un hotel. La casa de sus padres, donde residía, se cae a pedazos. Las perspectivas de sostenerse a sí mismo sin delinquir eran casi nulas. Esto es una realidad como un puño para decenas o cientos de miles de jóvenes, y creo que todos los dislates económicos están ahí, junto con el marabú que puebla las tierras cultivables, demandando responsabilidades sin que quepa tachar tal exigencia de ingratitud y reclamando soluciones que siguen pendientes.

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS