¡Libertad para Ramiro Choc, preso político indígena en Guatemala!

No se le probó delito alguno y lo condenaron a ocho años de prisión, en represalia por defender los derechos de sus comunidades.

Ramiro Choc, líder indígena de las comunidades Q'eqchís de Livingston e Izabal, en Guatemala, ha sido condenado a ocho años de prisión por el Tribunal de Sentencia Penal de Izabal, por un delito de «robo agravado» que no pudo ser probado (porque no existió) en un proceso totalmente contrario al Derecho.

Al dirigente indígena se le acusa de «haber ordenado a la gente a despojar de sus armas» a tres policías y dos matones que el 26 de junio ingresaron violentamente a las citadas comunidades, con la intención de despojarlas de sus tierras, por orden de la terrateniente Ileana Lemus Solórzano de Castellán. Los comuneros lograron desarmarlos y exigían la presencia de la Gobernación y la Procuradoría de Derechos Humanos. Como estas entidades no respondían, solicitaron la presencia como mediador de Ramiro Choc, quien estaba a hora y media de distancia del lugar. Está claro, entonces, que cuando el «despojo de armas» se produjo, Ramiro Choc ni siquiera estaba presente en el lugar.

Lo sorprendente es que condenen al dirigente indígena y no a quienes incursionaron armados en los territorios comunales, que sí es un delito.

Esto sucede porque la verdadera razón de esta sentencia es que el Estado de Guatemala, administrado por Álvaro Colom, criminaliza el ejercicio de los derechos indígenas, principalmente los derechos territoriales, como lo hacen en todo el continente los gobiernos que imponen el modelo capitalista neoliberal y están al servicio de los grandes poderes económicos.

Sucede en Colombia, donde 18 pueblos indígenas están en peligro de extinción; en Perú, donde se emiten normas que penalizan las movilizaciones y hay más de un millar de dirigentes comunales procesados; en Chile, donde la «democracia» procesa a líderes mapuches con las leyes antiterroristas de la dictadura de Pinochet. Y es que en nuestros países, neoliberalismo y criminalización son las dos caras de la misma moneda.

La Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas, CAOI, se suma a la exigencia de libertad para Ramiro Choc, preso político indígena en Guatemala. Y convoca a las organizaciones indígenas de nuestro continente a continuar articulando demandas y propuestas para derrotar al modelo neoliberal que arrasa con la naturaleza y los derechos de los pueblos.

Lima, 16 de abril de 2009.

Miguel Palacín Quispe

Coordinador General CAOI

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