Les salió el tiro por la culata

6

La debilitada convocatoria hecha desde facebook y twiter, “redes sociales” de amplia relación con los organismos de inteligencia estadounidenses, ultraderechistas del continente y muy frecuentados por los soldados invasores en Irak y Afganistán, sufrió&nbsp un duro revés el pasado 4 de septiembre, pues las reseñas periodísticas sobraron lo que no hubo fue gente.

El golpeteo mediático (campaña de desinformación-difamación) contra los procesos de cambio que vive el continente, son frecuentes y cada día enfilan sus ataques con mas fuerza contra los Presidentes Chávez, Evo Morales y Correa.

El plan desestabilizador de los sectores neoconservadores detrás de la casa Blanca, las grandes trasnacionales y la avallasadora presencia del imperio, tiene un amplio abanico de flancos de ataque, la campaña de terrorismo mediático es una de ellas, y tal vez la mas importante, aunque hoy debilitada no deja de ser letal y es necesario estar atentos a las nuevas maniobras mediáticas del plan de colonización del imperio en la región.

Los rotativos aliados de la derecha internacional, hicieron lo propio, por ejemplo el diario la razón de España, anunció con vehemencia… “manifestaciones contra el intervencionismo de Chávez en 100 ciudades del mundo”. Lógicamente esto no correspondía ni correspondió a la realidad. La raquítica marcha de uribistas, promocionada por la misma policía en Bogotá desdibujo las restantes 99 marchas inexistentes anunciadas por la razón.

Por su parte en Madrid, sede de rotativos que constantemente atacan al gobierno del Presidente Chávez y han estimulado este tipo de iniciativas, el número de personas no alcanzó las 100. Ciudades como París, capital de Francia y Berlín, de Alemania, también fueron sedes de intentos de marchas contra el presidente Chávez, que fracasaron por su bajísima asistencia.

Políticos colombianos de derecha aliados con venezolanos resentidos con la Revolución Bolivariana, intentaron hacerse notar con el “No más Chávez”. El cálculo les falló. Ni las vallas, ni las camisetas, ni la propaganda, nada les sirvió para movilizar a la población.

La ausencia de manifestantes – en Colombia -, no se puede interpretar como un apoyo al presidente venezolano. No podemos equivocarnos. Sin embargo, la falta de respuesta si deja muy preocupados a los furibundos uribistas que aspiraban a que esa actividad se convirtiera en un respaldo tácito a Uribe.

Sin duda alguna, es un secreto a voces sobre quienes están detrás de la campaña, (“Detrás de eso se sabe que está la CIA y su gran poderío. Mucho dinero y recursos tecnológicos del capitalismo occidental. Los diarios, medios de comunicación, algunos gobiernos e instituciones de los estados burgueses”), que en sí no solamente es contra el Presidente Chávez, sino contra todo lo que represente la lucha contra el capitalismo y por los cambios que vive el mundo y la Venezuela Bolivariana.

El fracaso de la supuesta marcha mundial “No más Chávez”, contrastó con la multitudinaria respuesta de los sectores que se solidarizaron y movilizaron por más de 50 países del mundo con el proceso de la revolución Bolivariana y su presidente.

La gran fiesta bolivariana que inundo las céntricas calles de caracas con la marea roja, los aporreados medios de desinformación quienes no se atrevieron a hablar más del tema cambiaron las pautas preparadas para el 4 de septiembre aturdidos con la respuesta popular que incluso se reedito al día siguiente.

La exitosa gira del primer mandatario venezolano por África, Medio Oriente Asia Central, y Europa posiciona la iniciativa política de la necesidad de construir un mundo distinto y multipolar y fortalece los convenios y procesos de integración Sur-Sur.

Aunque las noticias procedentes de Estados Unidos en ocasiones producen indignación y a veces repugnancia, lo cierto es que los procesos de cambio que vive el mundo y específicamente Venezuela bolivariana, seguirán avanzando y cada día con más fuerza.

En definitiva les salio el tiro por la culata en el nuevo&nbsp intento de la derecha internacional por frenar los procesos de cambio de nuestros pueblos.