Las mujeres que perdieron la guerra

Fragmentos del libro «La voz dormida», de Dulce Chacón

Tomasa [aislada en celda de castigo] no pudo despedirse de Hortensia. Acurrucada en su dolor a oscuras, en su celda y en silencio, se niega a dejarse vencer. «Nuestra única obligación es sobrevivir», había dicho Hortensia en la última asamblea a la que ella asistió. Sobrevivir. Tomasa no permitirá que el dolor la aplaste contra el suelo. Sobrevivir. «Locuras, las precisas», había dicho Hortensia. (…)

Y cuenta a gritos su historia, para no morir.

Camina y cuenta:

—Yo tenía cuatro hijos, y una nieta.

Cuenta que tenía cuatro hijos y una nieta, y que la niña se les murió de hambre en Los Santos de Maimona.

—Se nos murió. Se llamaba Carmen, Carmencita, mi niña.

Y grita que la madre de la niña era ama de cría.

—Le daban de mamar a dos mellizos en Zafra, y para los tres no llegaba la teta. Mi consuegra se comía la leche en polvo que la madre le compraba a la hija. Tanta hambre tenía la mujer, tanta hambre, que no supo qué decirle a su hija cuando vio que la niña estaba muerta.

Camina repitiendo sus pasos. Y cuenta que a sus cuatro hijos, a su nuera, a su marido y a ella los cogieron en el monte. Que se echaron todos al monte cuando los acusaron de rojos y de ocupar una finca.

—Y era verdad, claro que éramos rojos, y claro que ocupamos la finca. Que estábamos hartos de ir a la rebusca de la aceituna. Las pocas que encontrábamos después de la recogida las cambiábamos por aceite, de eso malvivíamos todos, de la poca aceituna que quedaba en el suelo, que el jornal de yuntero no remontaba nada y no alcanzaba ni para el sustento.

Es hora de que Tomasa cuente su historia. Como un vómito saldrán las palabras que ha callado hasta este momento. Como un vómito de dolor y rabia. Tiempo silenciado y sórdido que escapa de sus labios desgarrando el aire, y desgarrándola por dentro.

Contará su historia. A gritos la contará, para no sucumbir a la locura. Para sobrevivir.

Para sobrevivir.

Y cuenta y grita que a su nuera y a sus cuatro hijos los tiraron desde el puente de Almaraz ante sus propios ojos.

—Cincuenta y tres metros de alto tiene ese rejodido puente.

Ante sus propios ojos les dispararon cuando ya estaban en el agua intentando ganar la orilla. Los tiradores eran expertos. Y todos los «mareados» se hundieron. Así llamaban, el «mareo», al procedimiento de limpieza que usaban las fuerzas de la Benemérita encargadas de la persecución de huidos rojos en el 2º Sector, el de Cáceres y Badajoz. Así lo llamaban. Después la «marearon» a ella, y a su marido. Él logró mantenerla a flote y llevarla a la orilla, con su cuerpo protegió su espalda de las balas que venían de arriba. Cuando llegaron a la margen derecha del Tajo, su marido estaba muerto. Ella abrazó su cabeza. Y le cerró los ojos, y se mantuvo abrazada a él hasta que una pareja de falangistas, al mando de El Carnicero de Extremadura, la arrancó de su duelo y empujó el cadáver al agua. Ella lo vio deslizarse corriente abajo mientras la esposaban.

Grita. Para que despierte su voz, la voz que se negó a repetir la caída de unos cuerpos al agua. Porque contar la historia es recordar la muerte de los suyos. Es verlos morir otra vez.

—A mis hijos también se los llevó el río.

Palabras que siempre estuvieron ahí, al lado, dispuestas. La voz dormida al lado de la boca. La voz que no quiso contar que todos habían muerto.

(…)

A ella la levantaron del suelo diciéndole que viviría para contar lo que les pasa a las «Damas de Negrín». Y se la llevaron a Olivenza, a la cárcel de mujeres. Allí pasó dos años negándose a contar su historia, y sin poder llorar a sus muertos. Ahora la cuenta llorándolos. La cuenta y grita llorando porque no ha podido despedirse de Hortensia. Y grita sin temor a que regrese Mercedes, la funcionaria con moño de plátano que quiere hacerse la buena y se ha acercado dos veces a la puerta:

—Cállese, por Dios, que arriba se le está oyendo y no me va a quedar más remedio que aumentarle el castigo.

Que le aumente el castigo si quiere. Y si no quiere que no se lo aumente.

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS