Las incursiones de Pillku en el ciberfeminismo: haciendo camino al andar

Por Pillku

Abordar la relación entre tecnología y mujeres, desde una postura crítica del patriarcado, ha sido una constante en Pillku. Aquí les presentamos un resumen de los textos de los números anteriores, en busca de generar puentes con este monográfico. Volver a leer, a recordar los momentos y las personas que participaron en busca de nuevas […]

Abordar la relación entre tecnología y mujeres, desde una postura crítica del patriarcado, ha sido una constante en Pillku. Aquí les presentamos un resumen de los textos de los números anteriores, en busca de generar puentes con este monográfico. Volver a leer, a recordar los momentos y las personas que participaron en busca de nuevas reflexiones, más maduras quizás, sobre la experiencia adquirida. Reconocer el momento actual la pertinencia de esos textos: con qué nos quedamos, qué ha sido superado y hacia dónde hemos de seguir.

TIC y mujeres

Así, es muy satisfactorio percatarnos de que ya en su primer año, dedicamos todo el número 3 de la revista a explorar el binomio “género y tecnología”, para tratar de responder cuál era el lugar de las mujeres en las TIC , sabiendo que el denominador común en el mundo de las tecnologías y el software libre es la presencia dominante de varones. Por medio de entrevistas, visibilizamos las experiencias concretas de seis mujeres latinoamericanas situadas en Argentina, Colombia, Costa Rica y Guatemala.

El número también presenta artículos de opinión que dan cuenta del debate. En este sentido, Montserrat Boix hace un llamado, aún vigente, a que las mujeres general y las feministas en particular nos apropiemos de las tecnologías de manera activa, ejerciendo nuestro derecho a la información y a la comunicación y que consideremos las TIC como un espacio para empoderarnos y visibilizar nuestras demandas. Lourdes Muñoz, a su vez, reconoce que aunque las TIC “suponen una oportunidad para todas y ofrecen posibilidades y usos diversos superando algunos aspectos que en la sociedad actual también suponen una dificultad para las mujeres: la falta de tiempo y la histórica invisibilidad de la mirada de las mujeres”. Finalmente, Lila Pagola agregaba que “las TICs no escapan a la lógica de roles de género que predominan en la sociedad”.

El número evidencia que la brecha digital por género no se debe al desinterés, mucho menos a la supuesta inteligencia intuitiva, sino a la socialización aunada a la división sexual y genérica del trabajo. Por lo que no se trata de si las puertas están abiertas o de si no queremos usar, desarrollar o contribuir en el mundo de las TICs. No. El problema se relaciona con la desigual e injusta socialización de género del sistema patriarchal directa o indirectamente.

Wikipedia y la invisibilización

En el número 4 [agosto 2012] Alberto Pepe Robles colaboró con un artículo sobre el abismo de género en Wikipedia, que de manera crítica y comprometida profundiza sobre la ausencia de escritoras y editoras para situar la invisibilización como “mecanismo estructural de la discriminación”.

Invisibilizacón que nos lleva a pensar que, en tanto que las mujeres han logrado el acceso a la educación, la libertad sexual, el trabajo digno (incluso poder optar por no realizer un trabajo doméstico sino professional) o la libertad de expresión son los indicadores inequívocos de que vivimos en sociedades sin discriminación y desigualdades de género. El “peor error” –dice Robles– es pensar que este es un problema de las mujeres que debe ser corregido principalmente por las mujeres. Es muy habitual ver la escasa participación de los hombres en las cuestiones relacionadas con la desigualdad de género.”

Acoso digital

¿Alguna vez expiaste a tu ex en Facebook? – se llama el artículo de Dafne Sabanes Plou, publicado en el número 6 de diciembre de 2012. Dafne alerta sobre los peligros de la vigilancia y de la violación del derecho a la privacidad en la Red para las mujeres, en especial para las activistas y defensoras de los derechos humanos. Haciendo una analogía de la curiosidad que nos lleva a espiar sobre personas (o exparejas) en Facebook o en Google, Dafne nos recuerda que el uso de las redes sociales virtuales “permite el robo de identidad, creación de perfiles falsos, hackeo de cuentas, creación de sitios discriminatorios hacia las mujeres y con lenguaje de odio, vigilancia, acoso y también agresiones y amenazas a las activistas por los derechos de las mujeres”.

La vigilancia en la red es una violación del derecho a la privacidad y a la libertad de expresión, que en una sociedad machista representa un grave peligro para las mujeres, en especial para las activistas y para las feministas. La vigilancia electrónica está protegida por las leyes de muchos países, que en estrecha relación con los intereses internacionales han interceptado los datos digitales de muchas activistas que han denunciado las corrupciones y violaciones de los derechos humanos.

Mujeres hackers

En el número 8 de abril de 2013, publicamos po primera vez una nota específica sobre mujeres hackers: el proyecto de investig-acción ciberfeminista Lelacoders, que surgió del colectivo Donestech.net. “Lelacoders busca aproximarnos a las hackers, desplazándonos de un paradigma de la exclusión, que se centra en las ausencias, hacia un paradigma de la inclusión, que se centra en hacer visibles las presencias. Así pues, analiza experiencias de mujeres desarrolladoras que han sabido sobrepasar estas barreras desarrollando un conjunto de tácticas de aprendizajes, así como de praxis políticas con las tecnologías”.

La visibilización es uno de los principales pasos de la metodología feminista, que cuestiona las ausencias de las mujeres, denuncia las estrategias que usa el sistema patriarcal para naturalizar y así justificar nuestras exclusiones, la violencia en contra de nosotras, la subordinación y opresión. La investig-acción Lelacoders rescata prácticas de mujeres que “engloban desde administración de redes, seguridad informática, desarrollo de software y hardware libre, semántica y redes sociales libres, hasta organización de eventos y encuentros hacktivistas”.

Software libre y genealogía feminista

Considerando la importancia de visibilizar las mujeres en la tecnología, en especial en el ámbito del Software Libre, en el número 10 de agosto de 2013, presentamos el artículo Mujeres y software libre: construyendo nuestra genealogía, escrito por Angélica Schenerock. Partiendo de la crítica feminista de la diferencia, que afirma la “necesidad de narrar y hacer visible un pasado en femenino que sistemáticamente ha sido condenado al ostracismo intelectual y al confinamiento socio espacial”, la autora describe el papel de muchas mujeres y grupos de mujeres que se han apropiado de las TIC como forma de activismo en pro de los derechos de las mujeres, de la visibilización de las diversas formas de abuso, violencias y discriminación patriarcal, además de nombrar a las desarrolladoras, procesadoras y hackers.

La genealogía feminista va mucho más allá de la genealogía patriarcal de rescatar y construir historia y conocimientos a partir de próceres, héroes y pensadores, de hombres blancos y con poder social, económico, académico y político legitimado, y mucho menos se trata de fragmentar e incluir algunas mujeres importantes en la cola de este linaje masculino, como colaboradoras de los éxitos patriarcales. Nada de eso. Se trata de rescatar los pensamientos rebeldes y cuestionadores, las prácticas políticas de mujeres y con base en sus pensares, en sus rupturas con el sistema, construir nuestra propia y antisistémica propuesta cultural.

En palabras de la feminista chilena Margarita Pisano, la necesidad de construir nuestra genealogía está en que “toda esta historia de esfuerzos y fracasos nos da las pistas por dónde transitar y legitima la voluntad de hacer política y recuperar del anonimato a todas las mujeres que han pensado y armado nuestra genealogía político-filosófica desde el comienzo del feminismo. ¿Si no es aquí, dónde? ¿en qué otro lugar podemos construir y participar en el diseño de nuestra historia?” (2004:381).

Imagina una internet feminista

En el número 14 de agosto de 2014, divulgamos en la sección de Voces Libres en la Red el hashtag #ImaginaInternetFeminista impulsado por @DominemoslasTIC. El hashtag forma parte de la campaña ¡Dominemos la tecnología!, lanzada por el Programa de derechos de las mujeres de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones ( APC ). Dicha campaña comenzó en el año de 2006 como “un llamado a todas las personas, sobretodo mujeres y niñas, a tomar el control de la tecnología para terminar con la violencia contra las mujeres”.

El Programa de derechos de las mujeres de la APC ha realizado un Mapeo de violencia contra las mujeres relacionada con la tecnología, en donde se visibiliza que muchas de las prácticas de violencia, de machismo y misoginia que existe en el mundo real se repercuten en el virtual, y una de las prácticas más comunes es el ciberacoso, en donde las mujeres son amenazadas, chantejeadas y difamadas. Uno de los principales problemas relacionados con la violencia en Internet es la falta de una reglamentación específica y protocolos de atención, así como la preparación de servidores públicos al respecto.

La exploración de #ImaginaInternetFeminista por San Hoerth en el texto Vos hombre ¿te animas a imaginar una internet feminista?, en donde desde sus experiencias como varón y también como hacktivista, comparte sus incursiones y aprendizajes en el feminismo y con las feministas. San destaca que una internet feminista empezaría por el lenguaje, y lo denuncia como excluyente por default. San propone, entre otras ideas que “tenemos que desaprender los estigmas con los que hemos crecido, y abrir señales de alerta cuando un espacio que creemos plural y abierto tiene una participación baja de mujeres. No podemos decir simplemente: ‘es que no vienen’, o ‘a ellas no les gusta mucho el hacking’.”

El lenguaje sexista ha sido una de las primeras denuncias del movimiento feminista y del feminismo académico, pues el lenguaje es una de las formas más claras de discriminar y excluir.

El lenguaje refleja nuestro pensamiento, nuestros valores y creencias más profundos, y no es nunca neutro. De modo que si estamos ante una Internet que traducimos, de manera predeterminada, en masculino, estamos lidiando con una internet excluyente, que usa de un lenguaje sexista, reflejo de la práctica de usar el sustantivo hombre para designar a la humanidad.

Cibeferminismo y políticas públicas

La relación entre ciberfeminismo con las políticas públicas de tecnología fue analizada por Angélica Schenerok en la Pillku 15 [noviembre de 2014], en el artículo Ciberfeminismo, política y tecnología, para hacer notar que la perspectiva de género, desarrollada en el feminismo académico como categoría de análisis de las desigualdades derivadas de las diferencias sexuales, ha sido cooptada por el ámbito gubernamental y ha sido despojada de su potencial crítico y cuestionador y desvinculada del movimiento feminista.

La autora enfatiza que “la inclusión de la perspectiva de género en la política pública es una forma de incluir a las mujeres sin cambiar el orden de las cosas” y sugiere que las “ciberfeministas se involucren en la crítica política, no desde la perspectiva de género o desde los patriarcales espacios de las políticas públicas, sino que desde las creatividades y necesarias irreverencias que ha marcado el movimiento desde su surgimiento”.

Siguiendo la reflexión, en la sección de Voces Libres en la Red, presentamos un excelente ensayo de Sonia Reverter Bañón, intitulado Ciberfeminismo: de virtual a político, en el cual se analiza el ciberfeminismo en sus procesos de vinculación y desvinculación con la agenda feminista en general. La autora evidencia las posturas dicotómicas que resaltan el positivo o lo negativo las promesas tecnológicas para el feminismo y nos invita a reconocer que el “trabajo y la comunicación en red es una de las claves que nos conviene explotar a las feministas para cruzar las fronteras que la organización patriarcal ha ordenado entre naciones y culturas, entre público y privado, estado y mercado, civil y comercial, institucional y personal, o entre géneros, como nos señala Youngs (2007), pero también, entre disciplinas” (Reverter Bañón, 2013:7).

Eso porque la subversión y las rebeldías de las mujeres, principalmente las rebeldías feministas tienen que darse en los diferentes ámbitos de la vida, de la cultura y de la sociedad. Por eso, en la Pillku, también tejemos estas rebeldías.

Referencias:

1La versión digital de su libro está en: http://www.mpisano.cl/psn/wp-content/uploads/2012/03/triunfma.pdf.

Fuente: http://www.pillku.org/article/las-incursiones-de-pillku-en-el-ciberfeminismo-/

 

Revista Pillku Procomún y Cultura Libre América Latina
-->
COLABORA CON KAOS