Las empresas eléctricas podrán cortar la luz por impago a los hospitales públicos

Fuente: El Boletín / La República

La reforma energética aprobada por el Gobierno  la semana pasada permitirá a las eléctricas cortar la luz por impago a servicios públicos considerados esenciales como los  hospitales. La norma actualmente en “en vigor permite cortar la luz a departamentos de la Administración, pero no a servicios considerados esenciales” cuyo suministro eléctrico no puede ser interrumpido, pero advierte que si la norma elaborada por Industria pasa el trámite parlamentario “las eléctricas podrán cortar el suministro a servicios públicos como los hospitales, el transporte, el alumbrado público o el suministro de aguas tras seis meses de impago”.

Este diario asegura que dicha “sorpresa” está escondida en los centenares de páginas elaboradas para dar forma a la reforma eléctrica y hace notar que el proyecto de Real Decreto de comercialización, aprobado por el ministro José Manuel Soria, “prevé retirar la condición de esencial al servicio que acumule seis meses de impago”.

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ADEMAS…

La reforma energética aprobada por el Gobierno el 12 de julio sigue siendo una incógnita para muchos de los afectados una semana después, al desconocer su impacto real. Es que en el fondo, no se sabe casi nada; queda toda la letra pequeña…

El Ministerio utiliza en el Anteproyecto una terminología compleja e incluso incoherente con la utilizada en la anterior Ley, lo que genera una situación de total indefensión para el consumidor/a y hace temer lo peor de cara a los próximos reglamentos. Uno de los principales cambios es la creación del Precio Voluntario al Pequeño Consumidor que sustituirá a la Tarifa de Último Recurso (TUR). Sin embargo, esto no va suponer un verdadero precio máximo ya que cualquier aumento de coste del sistema conllevará automáticamente un incremento de precios en las facturas.

Según el Anteproyecto la TUR, a la que están acogidos en la actualidad la mayoría de los consumidores/as domésticos/as y que marca el precio máximo que pueden cobrar las compañías, pasa a llamarse Precio Voluntario al Pequeño Consumidor. Un término cuanto menos confuso que, a pesar de este nombre, y de que se asegura que es lo mismo que la TUR, supone que el precio máximo que fije se basará en el «principio de suficiencia de ingresos” de las eléctricas, sin tener en cuenta la realidad social y económica de los consumidores.

Además, no supondrá un precio máximo real, ya que el anteproyecto contempla la aplicación de recargos a la misma y la creación de tarifas por encima de éste máximo.Como ya señaló ADICAE, la TUR ha servido como excusa para que las eléctricas no ofrezcan ofertas competitivas. Ahora se anuncia que con la reforma entrarán nuevas comercializadoras a dar este servicio, con la posibilidad de que compitan y se abaraten los precios, pero nada parece indicar que si hasta ahora no ha ocurrido con la actual TUR, esto se vaya a corregir con el Precio Voluntario, a menos que se apliquen medidas que verdaderamente fomenten la competencia.

Está previsto que este mes de agosto suba otra vez la factura de la luz. Aunque el aumento medio será del 3,2% para los hogares, un nuevo criterio de cálculo penalizará a los que tienen contratada una potencia más alta frente a quienes registren crecimientos del consumo. Para los acogidos al bono social, familias desfavorecidas que se han venido librando de los incrementos, las nuevas condiciones de renta exigidas van a hacer que una de cada dos pierda este beneficio.

¿Por qué propone una empresa el cierre de una instalación?. La central de Arcos de la Frontera, en la que Iberdrola ha solicitado la clausura de uno de los tres grupos, es moderna y eficiente. El grupo 3 se puso en marcha en el otoño de 2005 y entró en operación comercial en marzo de 2006. Pero toda la planta lleva años operando muy por debajo de su posibilidades, y la actividad se ha venido limitando en los últimos tiempos a un tercio de la capacidad disponible.

Las centrales de ciclo combinado generan electricidad quemando gas. En España se han instalado 67 grupos en años recientes, y casi todos se encuentran en situación parecida. El desarrollo de las renovables ha reducido su papel a una función de garantía de potencia firme del sistema. Se ponen en marcha, por ejemplo, cuando no sopla viento. Por eso han venido recibiendo los llamados ?pagos por capacidad?, que consisten en un incentivo por la inversión realizada, hasta su amortización, y en una retribución por estar disponibles para entrar en funcionamiento cuando resulta necesario. En otro tiempo llegaron a cobrar 40.000 euros por megavatio al año y ahora perciben 26.000 euros. Y el Gobierno se ha planteado rebajar esa cifra a 10.000 euros.

La reforma ha incluido un recorte de la generación en centrales de ciclo combinado y ha propuesto la hibernación de parte de esas instalaciones. Un reglamento específico ha de determinar las condiciones. En función de lo que establezca resultará más interesante para las empresas desmantelar un grupo o cerrarlo temporalmente a la espera de que lleguen mejores tiempos.

En las renovables, los cambios han supuesto una completa revisión del sistema que remunera a los productores, Aunque hasta octubre no se van a conocer los costes reconocidos, las sociedades que tienen detrás a un inversor potente, como los fondos extranjeros, han denunciado la inseguridad jurídica que representa pasar de cobrar primas a la producción a obtener la rentabilidad que el Gobierno ha considerado ?razonable?. El 7,5% que se ha mencionado no incluye impuestos ni costes financieros. Y como se va a contabilizar sobre toda la vida de la instalación, se da por seguro que eso implica un efecto retroactivo que castigará a las instalaciones que ya llevan más tiempo funcionando.

A los pequeños inversores en renovables, y en particular para los ahorradores que han invertido en huertos solares, la pérdida de retribución les puede llevar a la ruina. Algunos han denunciado su situación calificándola de ?las nuevas preferentes? al recordar que el Gobierno comprometió unos pagos y ahora da marcha atrás en sus promesas.

Fuente: Agencias

 

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