Las agresiones nazis salen baratas: Solo cuatro años por intentar matar a un joven en Valencia

Prensa

Los hechos ocurrieron el 29 de junio del año pasado junto al Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) después de que un grupo de cinco individuos insultara a la víctima dentro de un pub.
Los agresores esperaron en la puerta con los cinturones enrollados en la mano -en actitud amenazante- hasta que el local de ocio cerró y el joven al que habían injuriado salió a la calle. Los individuos cortaron el paso a la víctima y a un amigo e intentaron pegarles, pero estos salieron corriendo.
Tras una corta persecución, según la sentencia, uno de los jóvenes violentos le propinó un golpe con la hebilla de su cinturón mientras gritaba: «¡Te vamos a matar rojo de mierda!». La víctima siguió corriendo hasta que fue alcanzada de nuevo por el grupo de agresores, que le dieron dos correazos en la cabeza y la espalda.
Uno de estos golpes fue propinado por el menor procesado, según el relato de los hechos probados por la investigación policial, y segundos después el joven recibió una puñalada en el abdomen -asestada por otro de los implicados- con una trayectoria de 10 centímetros de longitud. Además, una de las heridas en la cabeza que presentaba por el impacto de una hebilla necesitó puntos de sutura.
La víctima permaneció hospitalizada durante nueve días y precisó tratamiento quirúrgico «para no poner en riesgo la vida del paciente», según la sentencia, así como ayuda psicológica. Un año después de la agresión, el joven se encuentra pendiente de una nueva operación y continúa en tratamiento psiquiátrico por las secuelas que le quedaron.
Conformidad del menor

En el juicio contra el menor celebrado en Valencia, el fiscal calificó los hechos de un delito de homicidio en grado de tentativa y solicitó para el acusado cuatro años de internamiento en un centro en régimen cerrado.
Tras la conformidad mostrada por el procesado en relación a la autoría de la agresión y respecto a su responsabilidad civil, el juez Juan Florencio Izquierdo condenó al menor a una pena de cuatro años de internamiento, aunque tres de ellos con libertad vigilada.
La sentencia también determina la responsabilidad de los padres del agresor tras ajustarla en un 40 por ciento en relación a las indemnizaciones que cobrará la víctima. El juez entiende que la estructura de la familia del menor es estable y tiene «un funcionamiento adecuado».
Así, los progenitores mostraron una disciplina estricta con su hijo y buscaron orientación y apoyo varias veces para corregir los malos comportamientos del adolescente. También refleja el fallo judicial el desazón de los padres por las malas amistades que tenía su hijo.
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