Publicado en: 21 enero, 2019

Lampedusa: su tiempo y el de su novela ( y II )

Por Iñaki Urdanibia

Contextualización de la vida del escritor y de su novela.

Por Iñaki Urdanibia

Giuseppe Tomasi di Lampedusa ( 1896 – 1957)

Quien fuese duque de Palma y príncipe de Lampedusa, pertenecía a una antigua familia de la aristocracia siciliana, venida a menos. En su niñez no careció de nada, ni en lo material ni en lo espiritual /afectivo, del mismo modo que no le faltó una honda soledad. Su padre se mantenía distante y su madre era extremadamente posesiva, característica que perduró a lo largo de toda la existencia del joven. Su infancia la pasó en dos viviendas de alto copete, que dejaron huella en sus recuerdos: el Palazzo Lampedusa en Palermo y la villa de Santa Margherita Belice, en el sur de la misma ciudad. En el inmenso palacio nombrado , que tenía trescientas habitaciones , es en donde Lampedusa aprendió a leer y escribir italiano, y también francés. Al cumplir los catorce años ingresó en el liceo de Roma y luego en el de Palermo. A los 19 años, comienza sus estudios de Derecho en Roma, abandonándolos de inmediato. Movilizado en la primera guerra mundial, fue hecho prisionero por los austríacos, huyendo al poco; continuó la carrera militar hasta 1925.

Viaja sin descanso por Europa: Francia, Inglaterra y Alemania además de los países bálticos ( de parte de tales viajes queda constancia en Viaje por Europa. Correpondencia ( 1925-1930), publicado por Acantilado en 2017). No se ha de ignorar que sus conocidos decían que fuera de Sicilia, el caballero era otro: un ser desenfadado y sin asomos de remilgos . Muchas lecturas: en especial, Shakespeare, Flaubert y Stendhal, autores a los que posteriormente dedicaría detallados estudios. En tal época, publica algunos artículos sobre literatura francesa en una revista mensual de Génova. En Londres, en casa de un tío que ejercía el cargo de embajador, conoció a su futura esposa, en 1932. Alessandra Wolf Stommersee, princesa báltica de madre italiana, que destacaría como psicoanalista. El matrimonio resultó realmente singular, ya que en primera lugar la madre del cónyuge trató de imponer a la pareja que viviese con ella, pero la mujer no aceptó marchando a su páis, lo que hizo que durante trece años los esposos no se vieran más que en navidad en Italia y en verano en Letonia, viviendo Lampedusa el resto del tiempo con su madre; a la mujer no le gustaba el clima caluroso de Italia y tampoco parece que le cayesen bien la familia y los amigos de su marido; a él, por su parte, el frío le repelía. Parece que fue tras la segunda guerra cuando los lazos entre ambos se estrecharon, de lo que dejan constancia las cartas que se conservan en las que las fórmulas tiernas hacia su esposa abundaban, aunque las malas lenguas dicen que eran puro formulismo, de manual, que tomaba prestadas de obras del género epistolar amoroso . No tuvieron hijos, mas en 1956, Lampedusa adoptó como hijo a un primo lejano, Gioachino Lanza.

En 1943 se produjo en la vida del caballero un acontecimiento esencial: el Palazzo Lampedusa( constaba de trescientas habitaciones, tres patios, cuatro terrazas, su jardín, sus grandiosas esclareas, su teatro y su iglesia, sus vestíbulos y pasillos), en donde transcurrió la mayor parte de su infancia, fue bombardeado por la aviación americana; de ello daría cuenta en frases llenas de amarga ironía en su novela, en el que el palacio era nombrado como Ponteleone. Vendió la inmensa villa de Santa Margherita Belice ( en el libro presentado como el palacio de Donnafugata), viviendo después de la guerra, en la que tuvo cierta participación, sumido en un profunda nostalgia por las casas perdidas, en las que había transcurrido su feliz niñez…plácido estado que siempre añoraría.

En 1954 parece haberse despertado su deseo de escribir. Daba clases en aquellos tiempos a un círculo de jóvenes sobre literatura inglesa y francesa. Ese año se trasladó a un coloquio literario, en las cercanías de Bergamo, en compañía de su primo, el poeta Lucio Piccolo que le animó a que escribiese; en los últimos meses de 1954 comenzó la escritura de El gatopardo, trabajando diariamente durante sus treinta últimos meses de vida. Mientras escribía era consciente de que le quedaba poco tiempo de fluido vital ; en su diario , en 1957 dejaba escrito: « en casa al atardecer, tengo una neta sensación de estar al borde de mis fuerzas. Lo superaré tal vez esta vez, pero un día u otro, no sucederá».

Murió en julio de 1957, de un tumor pulmonar, sin ver publicada su novela.

Contexto histórico

+ La Italia de la novela

La historia está presente en la novela, al verse a la aristocracia siciliana confrontada con la llegada de la burguesía en los tiempos de la unidad italiana; por las páginas se deja ver la figura de Garibaldi, de Victor-Manuel II, rey de Piamonte-Cerdeña, y su ministro Cavour, tres héroes de la unidad de Italia.

Desde el siglo XVIII, el movimiento del Risorgimiento ( renacimiento, renovación), deudor de las ideas ilustradas francesas, llamaba a reivindicar e inspirarse en el pasado glorioso de la República romana , del Imperio y de los brillantes centros del Renacimiento, con el fin de refundar Italia conduciéndola a la unidad. En 1815, la caída de Napoleón I y el congreso de Viena dejaron a Italia mucho más dividida que en los tiempos de la revolución francesa.

En el siglo siguiente, hubo posturas que pensaban que la solución podía venir por medio de la federación de los distintos reinos y ducados italianos bajo la dirección papal. Mazzini, por su parte, perseguía la república que debía alcanzarse por medio de insurrecciones populares contra las monarquías, mas todas las conspiraciones puestas en marcha fracasaron. En 1849, Mazzini, junto a Garibaldi, encabezó una efímera república romana, a la que dieron fin los expedicionarios franceses, restaurando el poder pontificio. Una tercera vía se impuso: lograr la unidad apoyándose en la fuerza militar del reino de Piamonte y Cerdeña. Las potencias extranjeras jugaron un importante papel en dicha operación: Austria que quería mantener su influencia en el norte de Italia, infligió una derrota en los años 1848 y 1849, al ejército piamontés. El primer ministro del rey Victor Manuel II, se reunió con Napoleón III en 1858. Dicha alianza produjo la derrota de los austríacos en Magenta y Solferino en 1859, tales victorias se saldaron únicamente con la posesión de Lombardia por parte de los piamonteses ya que Napoleón III firmó, acto seguido, la paz con Austria. En 1860 se celebraron consultas plebiscitarias que dieron como resultado la anexión al Piamonte de la Emilia y de la Toscana.

El movimiento insurreccional en Sicilia, en 1860, y el desembarco de Garibaldi en Marsala, el 11 de mayo, orientaron la unidad italiana hacia el sur. El gatopardo da cuenta de la victoria de Garibaldi y de su posterior desalojo. Contra todo pronóstico en su primera intervención en Sicilia, en 1860, Garibaldi triunfó contra las tropas borbónicas de Francisco II; tal intervención se conoció bajo el nombre de la expedición de los mil, ya que las tropas garibaldianas estaban compuestas de aproximadamente de tal número de voluntarios sicilianos e internacionales. En octubre, Garibaldi venció definitivamente a los Borbones , cerca de Nápoles. Victor Manuel II intervino entonces con el fin de frenar a Garibaldi, que pretendía marchar hacia Roma y constituir la república. Garibaldi aceptó organizar un plebiscito el 21 de octubre de 1860; como consecuencia de éste el antiguo reino de las Dos Sicilias, bajo dominio de los Borbones hispanos desde el siglo XVIII, resultó anexionado al Piamonte. Precisamente en la novela es tal plebiscito el que origina la cólera de don Ciccio Tumeo y la amargura del príncipe. Más tarde, Garibaldi aceptaría disolver su ejército.

En 1862, Garibaldi volvió a Sicilia. De allí pasó a Calabria siempre empeñado en alcanzar los Estados pontificios. Fue detenido por los piamonteses en Aspromonte. Episodio trágico-cómico en el que Garibaldi fue herido en un pie, suceso relatado por el coronel Pallavicino en el baile en casa de los Ponteleone. La temporada de bailes, organizada por los aristócratas palermitanos en noviembre de 1862 ( cap. VI), señala el fin de los dos años de disturbios que se sucedieron en Sicilia. El último capítulo de la novela se fecha, en 1910, en los momentos de conmemoración, en Palermo, del desembarco de Garibaldi en Marsala.

Si Victor Manuel II se convirtió en rey de Italia en abril de 1861, la unidad italiana no se finalizó hasta 1870 cuando, tras la caída de Napoleón III, los italianos pudieron entrar en Roma.

Pequeñas pinceladas en el campo de la cultura

En aquellos años dominaba en el terreno cultural el romanticismo y sus representantes en el terreno de la escritura apoyaban sin ambages la unidad italiana. Baste ver el compromiso decidido de algunos de ellos. La ola la inició en 1816, Giovanni Bechet que escribió un escrito con espíritu de manifiesto romántico ( La Lettera semiseria di Grisostomo). Alessandro Manzoni, siete años después, propone una vuelta a los valores de la Edad Media y los del Renacimiento, posicionándose a favor de un uso de la lengua, unificada, que facilitase su comprensión al pueblo, propuesta que coincidía con las del anteriormente nombrado; la novela Los novios del segundo, es considerada como la obra fundadora de la lengua italiana moderna ( ha de tenerse en cuenta que por aquellos años la lengua italiana no era hablada más que por unos pocos y no existían unas reglas claras acerca de su escritura). Estas dos personalidades cercanas a las elites, muestran su apoyo decidido a la lucha contra Austria. Hubo otros que se implicaron personalmente a favor de la unificación italiana ( Niccolò Tommasseo, Massimo D´Azeglio o Ippolito Niveo que falleció en un naufragio a la vuelta de la expedición de Garibaldi en Sicilia). Quizá el más destacado, no obstante, fue Silvio Pellico que colaboraba en una revista de oposición a la presencia austríaca; detenido en 1820 y condenado a muerte , al final fue detenido en la fortaleza de Spielberg, y acerca de su experiencia publicó algunos libros que obtuvieron amplio eco.

La ópera era el género por excelencia del Risorgimiento. Desde el XVIII se da un proceso de popularización con lo que su eco alcanza a las masas, lo que hace que las representaciones y los teatros florezcan en todos los rincones del país; en Milán, por ejemplo, llegó a haber cuatro teatros dedicados a la representación de tal género.

Entre los compositores más celebrados se hallaban Rossini, Donizzeti, Bellini y Giuseppe Verdi que se llevaba la palma perteneciendo a la generación que forjó la unidad italiana. En sus obras se expresan los impulsos del pueblo en pos de la libertad y de la independencia. Significativo resulta como los patriotas pintaban en las paredes su nombre: EvvivaVERDI ( viva Verdi), atribuyéndole el significado de: Viva Victor Emmanuel Rey de Italia.

+ La Italia de Lampedusa

Tras la segunda guerra mundial el país se hallaba en la ruina – la inflación y el paro eran alarmantes- y vivía, en gran parte, de las ayudas inglesas y estadounidenses; el norte, debido a la presencia partisana, se había librado en gran parte de la destrucción.

El problema político que se planteaba con mayor fuerza era hallar el adecuado régimen político que hiciese olvidar el mandato de Mussolini; los deseos de cambio se daban con mayor fuerza en el norte, quedando el sur, siempre bajo la gran influencia de la Iglesia, anclado en posturas más conservadoras y pro-monárquicas.

Las primeras elecciones, en 1946, dieron la mayoría y el gobierno , en 1948, al partido demócrata cristiano (DC) que abría su mandato a algunos otros partidos moderados, inaugurándose una larga época de dominio de tal partido, debido al apoyo de los EEUU y a la movilización del aparato vaticano por lograr el voto de sus seguidores católicos. La tarea inicial del nuevo gobierno iba a ser la reconstrucción del país, con las diferentes velocidades entre las medidas a adoptar para el norte y para el sur, de donde partiría una gran migración hacia el norte y hacia el extranjero. En los años 50 se pusieron en marcha algunas medidas con el fin de tratar de paliar las diferencias entre ambas partes del país, pretendiendo solucionar el secular problema del atraso del Mezzogiorno. Habría de esperarse a la década siguiente para asistir al llamado milagro económico, provocado por una ampliación sin precedentes de la industria. Esto no impidió, no obstante, la masiva emigración de las gentes del sur.

En la esfera de la literatura, sobresalía la influencia del filósofo Benedetto Croce ( 1866 – 1952) que por medio de su actividad, muy centrada en la crítica literaria, iba a girar sobre el eje de la lucha contra Mussolini y contra otras formas de totalitarismo; sus análisis pretendían que el objeto de la crítica fuesen las obras artísticas en sí, más allá de las circunstancias históricas y sociales en que se producían.

El más destacado representante de los nuevos caminos de la creación literaria iba a ser Luigi Pirandello ( 1867-1936), cuya obra brilla, en especial, en el género teatral ( Seis personajes en busca de autor). Le fue concedido el premio Nobel en 1934.

En 1975, logró el mismo galardón Eugenio Montale ( 1896-1981), cuya obra transpiraba la angustia del hombre a la hora de acoplarse al mundo. Es destacable igualmente Elio Vittorini y sus escritos sicilianos; además de ejercer el oficio de escribir, se ocupó también de labores editoriales ( tanto en Mondadori como en Einaudi), siendo él quien desaconsejase, como queda dicho, la publicación de El gatopardo. Fue el también destacado escritor, Giorgio Bassani ( 1916-2000), autor de la memorable El jardín de los Finzi-Contini, quien , aconsejado por la hija de Benedetto Croce, Elena, que le facilitó el original , el que jugaría un papel decisivo para publicar la novela de Lampedusa, si bien su labor editora fue discutida tanto por la viuda como por el hijo adoptivo del escritor y albacea de sus escritos; al final las críticas fueron atendidas ateniéndose la versión de 1969, al riguroso respeto del manuscrito integral y a las últimas voluntades de Lampeusa, convirtiéndose así en la edición de referencia.

A estos nombres han de añadirse los de Carlo Emilio Gadda ( 1893-1973) que tras dedicarse al ejercicio de la ingeniería obtuvo en 1957 el éxito con su Zafarrancho aquel de Vía Merulana. Ítalo Calvino ( 1923- 1985) quien en un balanceo entre humor y fantasía, entrega cuentos e historias, como su gran éxito de 1957: El barón rampante. Dino Buzzati ( 1906-1972), Pier Paolo Passolini( 1922-1975), Elsa Morante ( 1912-1985) o Leonardo Sciascia( 1921 – 1989) fueron algunos de los más dignos representantes de la renovación de la literatura italiana de los años 50.

En este panorama a Lampedusa se le otorga un lugar aparte, y ello a pesar del gran éxito de su novela, no ocupa una presencia de especial en los manuales escolares de literatura , si bien su novela parece haberse abierto paso en los programas universitarios y en los dedicados a la formación del profesorado . Todo esto puede deberse, además de a la peculiaridad de la obra, al diálogo de sordos que ha provocado su interpretación, muy en especial en lo que hace al campo ideológico.

———————————————————————————————————-

COLABORA CON KAOS