La ultraderecha echa a la artista Daniela Ortiz de nuestro país

Se llama Daniela Ortiz, es artista, es peruana, lleva en nuestro país desde el 2007 y a sus 35 años ya puede presumir de que su obra y sus opiniones han resultado tan incómodas para los sectores de la ultraderecha que ha tenido que salir huyendo de nuestro país por amenazas. Y es que, dedicarse hoy a temas como la inmigración, nacionalidad, género o diferencias entre clases sociales sale caro, sobre todo, debido a la impunidad que permiten las redes para acometer todo tipo de ataques con quienes expresan su opinión. Y más aun si son mujeres. De este modo, al ambiente conservador  al que nuestros tribunales están sometiendo a los artistas -casos como los de Valtònyc o Pablo Hasél lo atestiguan- hay que sumarle las campañas que desde cuentas como Noticias Gobierno Dimisión de Telegram se realizan en contra de la libertad de expresión. Ortiz explica en una entrevista concedida a la vanguardia  como desde esta cuenta la acusan de “terrorista yihadista” que “alienta atentados inminentes”. La artista denuncia también la difusión de información personal a través de las redes y recibir correos amenazantes: “Barcelona es pequeña y mi rostro muy reconocible”. De esta índole son las amenazas que han ayudado a Ortiz a tomar la firme decisión de dejar nuestro país..

 

Arte colonialista

Desde el asesinato de George Floyd a manos de un policía, una ola de protestas se desencadenó con tanta fuerza que acabó llegando hasta nuestro país. Aunque con menor impacto, estas movilizaciones han resucitado esa deuda pendiente entre Europa y su pasado de conquista. El arte que ocupa nuestras plazas y calles suele estar vinculado, a menudo con nuestro pasado colonial. Así sucede con la estatua de Colón, situada en plena Rambla de Barcelona y, que supone un claro ejemplo del arte que solo refleja una parte de la historia: la de los colonizadores. Esta estatua era uno de los principales objetos de crítica de la artista peruana  y que aseguró, en el programa Espejo Público, que había que “retirar”.

 

Mayor contextualización

Desde sectores más moderados se propone mayor contextualización en este tipo de monumentos. El Gobierno de la ciudad, liderado por Ada Colau, estudia la colocación de una placa explicativa y una exposición que acompañe al monumento con el fin de ampliar la perspectiva histórica. Pero no es solo la estatua de Barcelona. Madrid, Huelva y la mayoría de ciudades españolas también rinden homenaje a ese pasado que, tarde o temprano, deberemos compartir de una manera más inclusiva con el resto de ciudadanos del mundo que nos visitan.

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