La última inspección de la central nuclear de Garoña desprende irregularidades en las dosis de radiación recibidas por los trabajadores

El CSN Consejo de Seguridad Nuclear, ha realizado una advertencia clara: a día de hoy hay carenciasen la planificación de las tareas de pre-desmantelamiento de la central nuclear de Garoña lo que repercute en la estimación de riesgos radiológicos de los trabajadores. Cabe recordar que a hay 14 municipios que se encuentran en un radio de 10 kilómetros alrededor de la central nuclear, entre ellos dos pueblos alaveses: Lantarón y Gaubea.

La central burgalesa de Garoña no tiene actividad desde diciembre del año 2012 y su clausura definitiva se produjo el 1 de agosto de 2017, desde esa fecha se encuentra en fase de pre-desmantelamiento hasta que arranque, previsiblemente en 2021, la fase de demolición.

Según los últimos datos del CSN, referidos a una inspección en la central de Garoña realizada el pasado marzo para comprobar la aplicación de medidas de protección radiológicas, se desprendenirregularidades en las dosis de radiación recibidas, tanto a nivel individual como colectivas. Ello tendría un efecto directo en los propios trabajadores.

Según informa la agencia EFE, “el indicador dosis oficial máxima individual no es coherente con el valor de nivel administrativo de dosis”.

Ante esta situación, “se exigen reestimaciones contantes de los objetivos de dosis de trabajo y de los anuales operacionales de la instalación”.

El acta del regulador atómico señala que, para establecer los criterios de garantía radiológicos, desde la última inspección el titular ha realizado diez reuniones extraordinarias: cuatro en 2017, tres en 2018 y otras tres en 2019 hasta auditoría del pasado marzo.

En las actas del comité ALARA, donde se aprueban o revisan los objetivos de dosis, “no se recogen objetivos para la dosis máxima individual anual y no hay aprobación del objetivo de dosis individual por parte del director”.

ALARA es el acrónimo en inglés de ‘As Low As Reasonably Achievable’, es decir, “tan bajo como sea razonablemente alcanzable”, uno de los principios básicos para establecer cualquier medida de seguridad radiológica.

El acta del CSN incide también en la “necesidad de renovación de la señalización de zona controlada de permanencia limitada, debido a que es difícil distinguir los riesgos de contaminación y/o radiación”.

La última inspección de la central nuclear de Garoña desprende irregularidades en las dosis de radiación recibidas por los trabajadores

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