La trampa sobre la mesa en Chile: Más Diálogo

Publicidad

German Romano

Desde Santiago de Chile

¿Si somos lenguaje quien nos escribe? Esta pregunta expresada por Dario Sztajnszrajber puede utilizarse como disparador para pensar  los problemas de la sociedad occidental en el siglo XXI. Los gobiernos utilizan diversas formas de nombrar o adjetivar sus acciones para minimizar las consecuencias contra las personas; la represión y asesinato por el Estado  lo llaman “Preservar la Paz de la sociedad”; el robo de los bienes comunes se denomina “Privatizaciones para mejorar servicios o generar recursos”; a la normalización de las mayorías que no tienen en cuenta las minorías y seducidas por los medios de comunicación de las elites, le decimos “Democracia”.

El pueblo del territorio denominado Chile viene realizando hace 8 días masivas manifestaciones; el día viernes solo en la RM (Región Metropolitana) se movilizaron más de 1,2 millones de personas. Las consignas de los reclamos eran muy variadas, no obstante el hartazgo frente a la situación social y económica era el denominador común. Así mismo,  el ánimo  de la mayoría que concurrió a la manifestación fue  de alegría; Chile Despertó y se estaba siendo parte de algo. ¿Qué es ese algo? aún no está nítido, ¿si esto generará una modificación profunda del actual sistema en beneficio del pueblo?, tampoco.

No solo gran concurrencia a la última convocatoria muestra el apoyo de las manifestaciones, una encuesta publicada por CNN Chile indicó que el 85% de las personas consultadas estaban de acuerdo con las concentraciones. La lógica patriarcal de estas democracias capitalistas se ve perturbada frente a los reclamos de la sociedad y sus fisuras muestran caminos posibles. A pesar de esto, los sectores privilegiados de la sociedad ya prepararon la trampa; se necesita más diálogo y el sector político partidario escuchó, aprendió, y se modificó, como lo expresara Sebastian Piñera.

Los medios de comunicación hegemónicos hicieron una amplia cobertura de las protestas banalizando varios aspectos de la misma. Los canales televisivos realizaron notas sobre varios grupos voluntarios; quienes se encargaron de: hacer limpieza,  la entrega de agua, entre otras actividades. También difundieron personas disfrazadas de personajes de series o películas estadounidenses. Nada informaron del despido de Aleida Kulikoff, Jefa de Laboratorio del SML (Servicio Médico Local), quien informó que las personas halladas muertas en el incendio de un supermercado no fallecieron allí sino que fueron depositadas posteriormente. Un vídeo difundido en las redes sociales durante las tareas de limpieza, luego del incendio de la estación de metro Baquedano, muestra cuerpos calcinados sin señales de intentar escapar del mismo; la sospecha de manifestantes es que las fuerzas represivas del Estado provocaron estos siniestros para encubrir sus asesinatos.

El sistema se sostiene a partir de la seducción bajo una idea de progreso a cambio de sumisión, cuando esto no alcanza se utiliza la fuerza. La exclusión y el modelo de meritocracia intentan encubrir los privilegios; si tú no llegas al ideario de éxito es porque  no has querido hacerlo. La autoexplotación es la forma más acabada del neoliberalismo.

La heterogeneidad de quienes se están manifestando habla del hartazgo de un sistema excluyente, el devenir será decisión del pueblo chileno que además de escribir historia, será una referencia más en la existencia de esta humanidad: ¿Hasta dónde se soportarán los privilegios y el pensar  un futuro que deje de ser diario sin tener en cuenta en la urgencia de quienes vendrán?

 

Fuente: http://virginiabolten.com.ar/internacionales/la-trampa-sobre-la-mesa-en-chile-mas-dialogo/

También podría gustarte

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More