La tormenta perfecta

Siria va a sufrir un inminente ataque criminal como el que sufrió hace una década Irak en base a supuestos y flagrantes mentiras. Los agentes y sujetos, las “isobaras” y demás que explican y legitiman la inminente tormenta son las de siempre, las que crean en la redacción para que el diagnóstico cuadre. Es igual que el zombi de la ONU, muerto desde la invasión unilateral e ilegal de 2003 contra Irak, sus presuntos inspectores, agentes occidentales que se descubrieron en su hacer también en Irak durante la crisis de las inexistentes armas de destrucción masiva no tengan credibilidad. Que el victimismo sionista catalizador a la sombra de todo acontecer ofensivo sea más evidente que nunca. Que la manipulada propaganda sensacionalista y humanitaroide insulte a la razón y al corazón por su doble rasero. Y sobre todo que los embustes y mentiras, pese a ser aderezados con dosis de Luther King y Nobel de la paz, sabemos que solo pretenden garantizar la operativa defensa de espurios intereses.

Como bien recuerda el sociólogo Nazemroaya el “mapa del tiempo” actual es muy parecido, casualmente, con las “predicciones” que en 1982 hacía el visionario sionista Yinon. Aquellas teorías que proponían una balcanización de todos los países árabes para garantizar la supremacía del impuesto proyecto israelí convergieron más tarde con la doctrina neocon “por un nuevo siglo americano” de finales de los 90 en los que implementaban las categorías “estratégicas” de la “contención intervencionista” de Kenna de finales de los 40 con los intereses geoestratégicos norteamericanos posteriores a la Guerra Fría.

Si analizamos las dos últimas décadas, mediante el “intervencionismo humanitario” y la “restauración de la democracia” EE.UU ha ampliado su influencia física en todo el planeta y ha ido eliminando del mapa toda “borrasca” que se le antojara molesta, cual “hombre del tiempo”, ahora sí hombre, omnipotente. Aunque hay que subrayar que no tan triunfante como quisiera.

Son cosas de la unilateralidad derivada de la borrachera victoriosa y eufórica del fin de la bipolaridad estratégica.

Pero curiosamente lo que subyace de toda actuación norteamericana ha sido proteger y sobre todo cuidar de modo incluso soez los intereses de Israel y su proyecto sionista.

El objetivo de la guerra en Siria es Irán. Israel sabe que Irán ha traspasado un umbral estratégico que cuestiona la supremacía coercitiva israelí, clave para su liderazgo regional y la estabilidad de su proyecto expansionista. No olvidemos que mientras discutimos sobre la “intervención” en Siria, los sionistas siguen ampliando colonias a todo tren…”hasta tirar a los árabes al mar”. La confrontación directa con Irán es hoy por hoy complicada, pero acabar con la Siria del Baath y con Hezbollá pudiera ser el primer peldaño para debilitar las posiciones iraníes.

Pero claro Israel necesita aliados además de su primo de zumosol estadounidense. Nada mejor contra el laicismo que otro elemento teocrático, el salafismo yihadista. ¿Qué lio no?

Es bastante evidente que la causalidad de este conflicto es multilateral. Rusia tiene sus intereses geoestratégicos, sus instalaciones clave del puérto de Tartu; el proyecto de gasoducto Iran-Iral-Siria que reemplazará al proyecto fallido azeri-turco occidental; la destrucción del modelo laicista sirio (como fueron antes destruidos en Irak con Sadam Hussein, en Libia con Gadaffi, en Palestina con Arafat…).Pero no hay duda de que el trasfondo es la supremacía del sionismo para asentar definitivamente su proyecto expansionista sin amenazas en su entorno.

La apuesta occidental por la estabilidad pasaba por la ecuación de islamizar (moderadamente) a sus países borrascosos. La teoría era buena. Turquía, Arabia Saudí, Barhéin, Marruecos…son ejemplos de fidelidad y estabilidad para el Imperio. No es que sean ejemplo de democracia, respeto a los derechos humanos y tal…pero son “nuestros hijosdeputa” kissinguerianos. La jugada de que los Hermanos Musulmanes HM y sus adláteres cumplieran el papel que cumplió la democracia cristiana durante la Guerra Fría era una opción. Así las “revoluciones primaverales” se han aceptado en esa clave de “orden democrático” cuando no ha sido en el derrocamiento directo de “los borrascosos”. La izquierda árabe por supuesto desorientada o en las catacumbas por la represión, tanto islamista como “liberal”.

Solo que al final parece que lo de democratizar a la americana el islam político es más complicado que lo de “democratizar”, aunque fuera aparentemente, el cristianismo político europeo y además manipularlo para que nos sea fiel y formal.

Entramos en crisis. Bajas presiones en el Mediterráneo. En Egipto una “gota fría” musulmana como la que sufrió Argelia a primeros de los 90. La solución volver a empezar. Recuperar la gastada pero poderosa ropa invernal. En Egipto volviéndo al mubarakismo más soez que tranquiliza a los vecinos israelíes pese a que nos cueste una pasta mantenerlos. Enfriando relaciones con Turquía y sus HM, cambiando al emir qatarí por uno menos amigo de los HM y focalizando el asunto de la siguiente manera:

Arabia Saudí, Jordania, Marruecos, Argelia, Barhéim, Emiratos…o sea (los “legionarios de Cristo” respecto a la democracia cristiana, por hacer un paralelismo aproximativo) son el eje sobre el que descansa la operación “Fidelidad o Balcanización”.

Los borrascosos están siendo balcanizados como preveía el sionista Yinon: Libia rota entre Tripolitania-Tripoli, Cirineaica-Bengasi y el sur Zintan y libanizada entre milicias; Egipto inviable unido y bajo mano de hierro mubarakista fiel a occidente; Irak partido entre kurdistan-norte, centro suni y sur chií,  Jordania y las monarquías fieles del Golfo también estables bajo mano de hierro, Yemen roto entre norte y sur (houthies y zaidies-chiies)…falta aplacar el bastión chií libanés de Hezbollá y sobre todo su retaguardia siria, actualmente enfrascada en una sectarización provocada a modo de ingeniería étnica por los grupos terroristas yihadistas promocionados por los saudíes al servicio de EE.UU y por lo tanto de Israel.

Y así es interesante ver como el yihadismosalafista, el Mal absoluto para Occidente durante una década, diluye su “odio a Occidente” para defender los intereses sionistas. Si analizásemos detenidamente los cientos de atentados indiscriminados (esta misma semana ha habido ataques coordinados en Irak), veríamos que responden claramente a las tesis fraccionadoras y sectarizantes de Yinon, además de las conspiratorias teorías y dudas sobre la oscuridad en torno a personajes como Bin Laden y su presunto ¿final?, las infiltraciones y manipulaciones de los grupos, la dependencia logística saudí… veríamos que en estos momentos son un importante peón de los intereses occidentales y del sionismo.

En este sentido, la oposición siria al gobierno del Baath, tanto la democrática de la Coordinadora Nacional que rechaza la violencia y apuesta por el dialogo y la reforma constitucional que propuso el gobierno, como los dos Consejos Nacionales (CNS -HM- y CNFROS) que respaldan al Ejercito Libre Sirio han sido finalmente debilitados por el auge artificial propiciado por EE.UU por intereses operativos militares de los grupos salafistas de Al Nusra y Ansar Al Sham. El impulso bélico inicial para derrocar al gobierno sirio por parte del ELS fue insuficiente y fue reforzado así con la promoción de grupos compuestos por miles de extranjeros (bien orientados tácticamente e informativamente por la inteligencia militar operativa israelí y la CIA) lo que ha llevado a que le preponderancia militar y terrorista sea de estos últimos aunque estén perdiendo flagrantemente la guerra. ¿No será porque el ELS solo controla a un 10% de los combatientes opositores y es una guerra ajena a los sirios pero criminal con ellos?

Todo está preparado para la Tormenta Perfecta.

Gabirel Ezkurdia politólogo y analista internacional.

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