La semana de dolor que se ha vivido en Bera se cerró ayer con un acto de despedida a José Angel Altzuguren


«Kotto era ejemplo de militante abertzale: humilde, cercano y siempre dispuesto»

La semana de dolor que se ha vivido en Bera se cerró ayer con un acto de despedida a José Angel Altzuguren. Miles de personas se desplazaron hasta la localidad navarra pese a la instalación de los consabidos controles policiales. La tarde comenzó con una manifestación por las calles del pueblo, poblado de ikurriñas y banderas de Nafarroa.

Seguidamente, en un frontón abarrotado, se recordó durante una hora quién era «Kotto» y cómo fue su vida. «Un ejemplo de militante de la izquierda abertzale: humilde, cercano y siempre dispuesto para lo que hiciera falta», resumió Pernando Barrena.

BERA

«Kotto se ha ido en un momento político especial. Sería muy fácil hacer un discurso con las tripas. Pero no lo haremos, porque tenemos una responsabilidad. Todos los que han dado su vida nos han puesto ante la puerta de la victoria.Ahora hemos de cruzarla.Ese será nuestro mejor homenaje hacia ellos».

Con esas palabras, el mahaikide Pernando Barrena ponía el broche al acto celebrado ayer por la tarde en Bera en memoria de José AngelAltzuguren. El representante de Batasuna ya había definido para entonces a Kotto como «ejemplo de militante de la izquierda abertzale: humilde, cercano y siempre dispuesto para lo que hiciera falta».

Tres horas antes, eran ya decenas de personas las que se iban acercando a la plaza situada ante el Ayuntamiento de esta localidad navarra. Todavía restaban muchos minutos para llegar a la hora fijada para el inicio de la manifestación, las 17.00, pero los más previsores ya contaban con los numerosos controles que instalaron la Guardia Civil y la Policía española en las carreteras de acceso a Bera.

Con el caminar de las manecillas, las decenas se conviertieron en cientos, y éstos a su vez en miles. Pasaban unos minutos de las cinco cuando desde la megafonía instalada en un coche se señalaba que «la manifestación cuenta con todos los permisos» y que «por ‘motivos de seguridad’ la Guardia Civil nos ‘escoltará’ por delante y por detrás. No debería de haber ningún problema, así que nosotros tranquilos y a lo nuestro».

Con su imagen en cabeza

El deseo se hizo realidad y la tarde transcurrió sin muchos sobresaltos. Unos minutos después, la marcha arrancó encabezada por una imagen del fallecido portada por dos de sus familiares. Tras ellos, una pancarta con el lema «Konponbide demokratikoa orain. Errepresioa ez da bidea» y familiares de los presos de Bortziriak con las fotografías de sus allegados.

Durante el recorrido se co- rearon lemas en recuerdo de Kotto, en contra de la dispersión y en apoyo a los presos vascos. Fueron multitud las ikurriñas y banderas de Nafarroa, todas con crespones negros. Los momentos de mayor tensión se vivieron al paso de los manifestantes por delante del cuartel de la Guardia Civil. Arreciaron los silbidos y miles de personas corearon a una sola voz «Alde hemendik, utzi pakean».

Impasibles, varias decenas de agentes asistían al paso de la marcha pertrechados con material represivo y dispuestos a intervenir en cualquier momento. Las aguas se mantuvieron dentro de su cauce y, veinte minutos después de salir de Herriko Plaza, se llegaba al frontón del colegio público Baroja.

Claveles rojos y pebeteros

Allí se había instalado un tablado presidido por una fotografía de Altzuguren, con dos claveles rojos prendidos de la misma y dos pebeteros a los lados. Cerraba el escenario una pancarta con el lema «Kotto, agur eta ohore», y en la que podían verse los anagramas de EuskalPreso Politikoen Kolektiboa (EPPK) y de la amnistía.

Justo enfrente, una enorme pancarta con un dibujo del rostro de José Angel Altzuguren y el lema al que hizo referencia Barrena durante su intervención: «Gudarien borroka, herriaren indarra. Omenaldirik o­nena, garaipena».

Después varios minutos de espera para conseguir que todos los congregados accedieran al recinto, lo que se demostró físicamente imposible, comenzó el acto en sí con los sones de “La Internacional”, que fue cantada en euskara. Un himno que, según desvelaron posteriormente, Kotto aprendió junto al “Eusko gudariak” en su primera salida al Pirineo.

Una tras otra, se fueron sucediendo las intervenciones en lo alto del tablado. Dos bertsolaris precedieron a un amigo de Altzuguren que repasó su trayectoria vital y política, desde sus inicios como militante de Jarrai, su etapa como jugador de fútbol del Gure Txokoa, su afición a la montaña, sus ocho años como concejal de Herri BatasunaŠ

«Trató de mejorar Bera desde el Ayuntamiento. Tenía una gran voluntad. Era un militante que amaba a este pueblo, y eso fue respondido por el odio español», resumió.

Emotiva proyección

Uno de los momentos más emotivos fue cuando se proyectaron en una pantalla gigante imágenes de la vida de Kotto, en medio de un silencio absoluto roto con una salva de aplausos al finalizar.

A continuación, la presentadora del acto quiso hacer extensivo el homenaje a los presos y represaliados de la comarca de Bortziriak, por lo que invitó a sus allegados a subir al escenario. Al pie del mismo, una dantzari bailó un aurresku en su honor.

Las muestras de cariño hacia Altzuguren parecían no tener fin. Llegaron desde el sur y desde el norte. Un hombre se trajo desde Cortes el abrazo de los familiares de los fusilados tras el alzamiento franquista en dicha localidad ribera. Mientras, su cuadrilla de Sara llegó desde la vertiente norte del monte Larun para recitar varios bertsos.

Jon Enparantza subió al estrado en nombre del movimiento pro amnistía. Durante su intervención fue muy crítico con la política penitenciaria, a cuyos gestores responsabilizó de esta muerte. Recordó que Altzuguren denunció en 2001 torturas a manos de la Guardia Civil, y que esa traumática experiencia, «que no termina al salir de los calabozos», minó su salud.

También se dirigió a quienes ahora dicen que el fallecimiento se podía haber evitado y que hay que investigar lo sucedido. «¿No saben por qué se ha producido y quién la ha producido?», se preguntó. «Se podía haber evitado, sí, como todas las anteriores por las dos partes. Es cuestión de voluntad política», sentenció antes de finalizar reclamando que se reconozca el papel de los presos en la resolución del conflicto, ya que sin su participación activa «no será posible».

La posterior alocución de Pernando Barrena cerró un emotivo acto. En ese mismo momento, en lejanas carreteras, muchas personas se hallaban en sus vehículos para visitar a alguno de los 700 presos. La dispersión continúa.

Reivindican actos de protesta en denuncia por la muerte del preso
GARA

DONOSTIA

Un comunicante anónimo reivindicó la rotura de cristales y la realización de pintadas en la sede de UGTen Zumarraga, que tuvo lugar el jueves por la noche. Otra persona asumió la colocación el viernes de barricadas de fuego en una de las entradas a Elorrio, así como la realización de pintadas en un autobús. Los dos comunicantes señalaron que estos actos se realizaron para denunciar «el asesinato de Kotto».

Ataques

Un cajero automático de Caja Navarra fue destruido por el fuego en Iruñea la madrugada del sábado, según informó la Delegación del Gobierno español. El incendio, que tuvo lugar a las 3.30 en la calle Julián Gayarre, fue sofocado con prontitud pero el cajero resultó «totalmente dañado». Según las mismas fuentes, la inspección realizada por la Policía española detectó la presencia de líquido inflamable, posiblemente gasolina.

En Gasteiz, un artefacto de escasa potencia explosionó sobre las 2.50 en la entrada de una sucursal del BBVA, sita en el número 16 de la calle Venezuela. La deflagración causó daños en la puerta de entrada a la sucursal y ni siquiera llegó a afectar al cajero automático que se encuentra tras ella, explicó la Ertzaintza.

Por su parte, desconocidos pintaron banderas españolas y la palabra «asesinos» en la persiana de la sede del PSE de Azkoitia.

Al hilo de estos hechos y otros similares, el secretario general del PP de la CAV, Carmelo Barrio, manifestó que «se demuestra que ETA no ha renunciado a nada y que la violencia sigue siendo su único método de actuación».

Manifestación

En torno a 400 personas se manifestaron ayer por la tarde en Donostia para mostrar su rechazo a las detenciones llevadas a cabo por la Guardia Civil a lo largo de la semana y pedir la libertad de los arrestados.

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